La bodega está situada en el municipio de Ibarrangelua, en plena Reserva de Urdaibai, enfrente de la Isla de Izaro, de Mundaka, Bermeo y entre las playas de Laga y Laida, al lado del Hotel Gametxo.
La bodega es pequeña, de garage y dispone de lo imprescindible para la elaboración de vinos. Varios depósitos, un tino de roble francés nuevo de 600 lts · Seguin Moreau, la gran tonelería de la zona de Cognac y una tinaja de barro donde se cría el `Nekazari´.
El txakoli de año se llama Menpe, en homenaje al padre de David y quien empezó con la actividad vinícola.
El criado en tinaja de barro se llama Nekazari. Primera bodega de la D.O. Bizkaiko Txakolina que ha innovado con esta joya.
Los leves toques de la excelente madera de Seguin Moreau van a parar a la etiqueta de Baserritar, que en breve verá la luz como referente no sólo de la bodega sino de los txakolis con crianza.
Elabora el primer txakoli de Bizkaia criado en tinaja de barro.
Menpe comenzó su andadura en 2017. Las tres añadas presentaron grandes diferencias entre sí, con matices que los hacían muy personales, marcando añada y expresando terruño.
La evolución en copa animaba a seguir probando … Sin duda, estamos ante una de las grandes bodegas de txakoli bizkaino !
En Menpe, el aroma de fruta blanca, hierba recién sesgada y una acidez equilibrada con un ligero amargor final en boca hacen que este txakoli sea muy elegante.
La tinaja, también de origen francés, neutraliza muy bien la acidez punzante, por lo que Nekazari es la expresión de aquellos paladares que buscan sutileza, equilibrio y armonía tanto en nariz como en boca.
Los viñedos están situados en laderas con un drenaje idóneo …
Trabajan dos parcelas. Una en Mendata llamada Nekesolo y otra en Errigoitia llamada Maiaga, ésta de más altura · a 400 mts. · y más tardía en maduración.
La visita fue intensa y gratificante … La bodega tiene un mirador espectacular, con unas vistas privilegiadas de Urdaibai …
Hasi berriak, en euskera significa » nuevos comienzos » …
ESKERRIK ASKO, DAVID & ARKAITZ !!!
Qué grandes txakolis hacéis !!!
Las cinco rutas del txakoli en Bizkaia
Viñedos en Bakio
La actividad en torno a este vino está presente en cada una de las comarcas del territorio
La marca Bilbao Bizkaia quiere hacer del txakoli un nuevo tractor turístico. Y con esta idea ha trabajado en Fitur, donde presentó un catálogo en el que se repasa la historia del que ya está considerado como uno de los mejores vinos blancos del mundo, y su elaboración. Y propone visitas a centros especializados, una agenda de fiestas ligadas a este producto y cinco rutas para conocer el territorio Bizkaia a través de este caldo: Las Encartaciones, el Duranguesado, el Nervión, la Costa central y la oriental. Aquí repasamos los atractivos de cada una de ellas y las bodegas en las que el visitante puede descubrir los secretos de un producto «que es fiel reflejo de la identidad vasca».
Las Encartaciones
Villas medievales rodeadas de un entorno natural que se extiende al oeste entre cumbres y valles, grutas, cuevas y caminos recónditos, que crean un paisaje insólito que se funde a su vez con el mar. Entre sus tradiciones gastronómicas destacan las deliciosas alubias cocinadas en las putxeras ferroviarias de Balmaseda. Imprescindible visitar también la excelente Ferrería del Pobal y la exclusiva colección de Rolls-Royce de Torre Loizaga.
Bodega Txabarri. Encartaciones
En esta comarca se concentran 5 bodegas:
-Bodega Galdames (11). Bentorro, 4. Galdames: Bodega familiar con 8 hectáreas de viñedos y capacidad para unas 70.000 botellas. ‘Torre de Loizaga’ da nombre a los txakolis más potentes Bigarren y Selección para satisfacer los paladares más exigentes. 627 992 063/ 94 610 46 61 info@vinasulibarria.com
-Bodega Markoleta (12). Markoleta, 10. La Quadra-Güeñes: Es la bodega más pequeña de la D.O. Bizkaiko Txakolina. La elaboración es artesanal, el mosto (despalillado y prensado en el mismo viñedo) solo recorre 50 metros hasta la bodega. 609 018 820. markoletabodega@gmail.com
-Bodega Txabarri (13). Barrio Avellaneda s/n. Sopuerta: En esta bodega anteponen la calidad a la cantidad en su producción. Prueba de ello son los numerosos premios conseguidos en los últimos años, en especial con el blanco. Tambien producen Txakoli Rosado y Txakoli Tinto. 625 708 114 | 658 728 865. txabarri@txakolitxabarri.com
-Bodega Virgen de Lorea (15). Lorea Auzoa s/n. Zalla: La finca Virgen de Lorea es el viñedo de mayor dimensión dedicado al txakoli en Euskadi. En la actualidad, cuenta con 25 hectáreas. 629 455 620/ 94 667 17 15. virgendelorea@spankor.com
-Bodega Ulibarri (14). Isuskiza Auzoa,1. Gordexola: Este es un proyecto viticolaganadero ecológico y es una muestra de raíces y vida de caserío de antaño. Su txakoli es un típico vino de ‘terroir’ procedente de cepas de viticultura ecológica adaptadas a la tierra sin aportes y con gran personalidad. 665 725 735. ulibarriartzaiak@gmail.com
Ruta del Nervión
Una ruta que se comparte con el territorio de Araba, como se comparten sus valles, sierras, ríos, txakoli e historia. Ruta de paso de las mercancías de Castilla hacia los puertos del norte. Es el punto de nacimiento del río Nervíón que lleva sus aguas hasta la ría del mismo nombre, arteria fluvial de Bilbao.
Bizkaibarne
El visitante puede disfrutar de 3 bodegas en esta zona:
-Bodega Gure Ahaleginak (21). Ibazurra Auzoa, 1. Orduña: Situada a una altitud de 314 metros, sus tres viñedos llevan nombres que cuentan historias, el primero y más antiguo es ‘Gure Ahaleginak’, que da nombre a la bodega, el segundo es ‘Ostebi’, nombre que en la mitología vasca significa ‘Dios de la lluvia celeste’ y el tercero, al ser tierras que se compraron a una marquesa, recibe el nombre de ‘El viñedo de la Marquesa’. 658 744 181/ 94 538 41 26. a_larrazabal@hotmail.com
-Bodega Bizkai Barne (20). Barrio Murueta s/n. Orozko: Ofrece txakolis finos con identidad propia. Los viñedos están situados en laderas entre 200 y 300 metros de altitud, con suelos de fertilidad media y subsuelo con cayuela y areniscas, condiciones agronómicas ideales para la viticultura de calidad. 94 633 07 09/ 682 676 713. bizkaibarne@gmail.com
-Bodega Ugabe (22). Sarasola, 8. Artea: Es una pequeña explotación ubicada en Artea que cuenta con un total de 2 hectáreas de viñedos, bodega y planta propia de embotellado. Se produce de manera completamente artesanal.
Duranguesado
Magalarte Zamudio
Calles, monumentos y palacios medievales encierran vestigios de historia dentro de un enclave de inconfundibles parajes naturales. Un paseo por la memoria y la mitología vascas que permite descubrir pueblos sorprendentes, dominar un espectacular paisaje desde altas cimas y degustar, cómo no, una excelente gastronomía.
Siete bodegas completan su oferta:
-Bodega Magalarte Zamudio (8). Arteaga Auzoa, 107. Zamudio: Pese a que Zamudio ha sido tierra históricamente cubierta de vides, esta es la única bodega que queda en todo el municipio. Mantienen la tradición de su familia, el legado cultural vinícola que se remonta hasta mediados del siglo XIX. 630 109 686/ 94 452 14 31. kaixo@bodegamagalartezamudio.com
-Bodega Erdikoetxe (3). Goitioltza Auzoa 38. Lezama: Construido en 1890, el caserío Erdikoetxe ha sido rehabilitado conjugando su arquitectura original con la funcionalidad de lo actual. En su tienda se pueden encontrar txakoli y sidra propias, además de miel y artesanía de la zona. 625 700 554/ 94 457 32 85. erdikoetxelandetxea@hotmail.com
-Bodega Garkalde (4). Goitioltza Auzoa,8. Lezama: Está situada en el Txorierri, corazón de Bizkaia, concretamente en mitad de las verdes laderas orientadas al sur del barrio de Goitizola en Lezama; uno de los entornos tradicionalmente más txakolineros del mundo. 677 578 664/ 94 455 64 12. garkaldetxakolina@hotmail.com
-Bodega Magalarte Lezama (7). Barrio Garaioltza, 92 bis. Lezama: Los suelos franco-arcillosos de laderas orientadas al sur sustentan las cepas de variedades autóctonas ‘Hondarrabi zuri’ y ‘Hondarrabi zuri zerratia’ y variedades minoritarias como la ‘Petit Manseng’ y ‘Riesling’. Es posible realizar visitas a la bodega, catas verticales e incluso realizar paseos a caballo. 672 249 868/ 94 455 65 08. magalarte@icloud.com
-Bodega Gorka Izagirre (5). Legina Auzoa, s/n. Larrabetzu: Además de elaborar txakolis jóvenes, elaboran vinos de guarda. Como ejemplo en el año 2019 su txakoli 42 Zura 2015 fue galardonado como mejor vino blanco en el Concurso Mundial de Bruselas. 670 497 107/ 94 674 27 06. txakoli@gorkaizagirre.com
-Bodega Etxerriaga (24). Marabi Baserria, Boroa Auzoa 1. Amorebieta-Etxano: Etxerriaga es un imponente caserío levantado sobre las ruinas de un terreno santo de los pertenecidos de Marabi, por el bisabuelo de los actuales propietarios en el siglo XIX. Se pueden ver los viñedos y los árboles frutales que se utilizan para la producción del txakoli y la sidra. También se puede visitar el huerto. 607 601 925. etxerriaga@hotmail.com
-Bodega Arritxola (23). Eguskiza,20. Durango: Se encuentra situada en un entorno mágico cerca del Parque Natural de Urkiola. En el transcurrir de los 27 años que lleva funcionando, ha evolucionado hasta llegar a las 7 hectáreas y una bodega con capacidad de 80.000 litros. 660 017 003/ 94 681 38 73. juantxi@txakoliarritxola.com
-Bodega Mendraka (25). Elizalde Baserria, Mendraka Auzoa, 1. Elorrio: Esta bodega, que tiene el nombre de caserío Elizalde, ha sido y sigue siendo un centro de producción agrícola desde hace más de 4 siglos. 635 730 345/ 94 682 00 00. kerixa@gmail.com
Costa Central
Playas de arena fina que reciben las olas surfeables e historias de balleneros. Son poblaciones que han atraído a los amantes del mar y de atardeceres dorados a sus costas. Un ambiente estival muy concurrido anima cada año a los y las visitantes a disfrutar del mar, de sus paseos costeros, fiestas y gastronomía.
El txakoli, además, adquiere un especial protagonismo en Bakio, con su museo del txakoli ‘Txakolingunea’.
La comarca atesora 8 bodegas para disfrutar de buenos caldos.
-Bodega Abio (1). Basigo Baserria, Elexalde Auzoa, 5. Bakio: Situada junto a la iglesia de Basigo, es una bodega de estructura tradicional. Son tres generaciones las que se han dedicado a guardar y mejorar pequeños secretos de elaboración para la obtención de tan preciado caldo.688 618 948/ 94 619 43 45. rgaubeca@hotmail.es
-Bodega Doniene Gorrondona (6) Gorrondona Baserria, Gibelorratzagako San Pelaio, 1. Bakio: Elaboran txakoli desde 1996. Su objetivo ha sido siempre reinterpretar la tradición, producir vinos de gran personalidad sin perder de vista nuestras raíces. 656 700 764/ 94 619 47 95. bixitak@donienegorrondena.com
-Bodega Zabala (10) Goitisoloalde 22A. Bakio: Situada en un entorno rural,en la ruta de los antiguos edificios señoriales, disfruta de un microclima perfecto para el cultivo de la vid y de los famosos naranjos y limoneros de Bakio. 656 767 954/ 94 619 33 74. zabalatxakolina@gmail.com
-Bodega Butroi (2). Igartua Auzoa25. Gatika: Esta bodega nace de un proyecto de la unión de cuatro familias de la comarca de Uribe que llevan muchos años dedicados a la producción de txakoli. Sus viñedos están situados en Gatika, Zamudio, Lezama y Larrabetzu, y las principales variedades que cultivan son las de Hondarrabi Zuri, Petit Courbu y Mune Mahatsa. 639 469 738. txakoli@butroi.com
-Bodega Uriarte (9). Eguzkiza Baserria, Acillona Auzoa, 42. Gamiz-Fika: En Bodegas Uriarte saben que el gusto por los vinos y su maridaje con la gastronomía, es muy subjetivo. Fruto de su experiencia y amor al trabajo bien hecho, abren una ventana a las innovaciones de las Bodegas con mayor personalidad, sin olvidar a los clásicos más aclamados.659 674 595/ 94 615 31 40. info@txakoli-uriarte.com
-Bodega Amunategi (16). San Bartolome Auzoa, 57. Busturia: La antigua casa de Amunategi Mayor (1849), alberga los múltiples usos tradicionales del caserío vasco. Tiene, como fondo de valle, las marismas de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Actualmente se encuentra restaurada con la instalación de una bodega de última generación. 685 737 398/ 94 687 19 71. anton.aranburu@gmail.com
-Bodega Itsasmendi (18). Arane Auzoa, 3. Gernika-Lumo: Es como la misma Reserva de la Biosfera de Urdaibai donde se ubica una bodega natural, compleja, llena de diversidad y en permanente evolución. 94 627 03 16. info@bodegasitsasmendi.com
-Bodega Berroja (17). Ctra. Zugastieta, Balcón de Bizkaia (Ajuria) Barrio Berroja, 12. Muxika: Esta bodega provista de una moderna infraestructura y gran variedad de equipamentos, se sitúa en un altonazo de la Reserva de Urdaibai, desde donde se puede contemplar un espectacular paisaje de viñedos. 670 915 657/ 94 410 62 54. txakoli@bodegaberroja.com
Costa Oriental
Rodea la Reserva de Urdaibai, Patrimonio de la Humanidad, para entrar en poblaciones marineras, acantilados, playas y pueblos de gran belleza. En tu recorrido, con el txakoli como guía, llegarás a la población de interior de Markina-Xemein, con un catálogo patrimonial de gran interés.
Dos bodegas de interés:
-Bodega Hasiberriak (19). Gametxo Auzoa, 12. Ibarrangelu: Aparte de la marca MENPE presente desde sus inicios, esta es la primera bodega que elabora un txakoli en tinaja de barro bautizado como NEKAZARI.689 604 106 / (94) 627 77 10. gaia.bodegak@gmail.com
-Bodega Axpe (26). Axpe Baserria, Atxondoa Auzoa, 13. Markina-Xemein: La familia Axpe se ha dedicado a la elaboración de sidra y txakoli durante cuatro generaciones. En 2015, el espíritu innovador que siempre les ha guiado, les llevó a crear nuevas plantaciones bajo la influencia de la costa vizcaína, ampliando la zona de producción y sumando a las 2 hectáreas que tienen en Markina-Xemein otras 4 hectáreas de viñedos en Ea. 655 734 625/ 94 616 82 85. axpesagardoa@yahoo.es
Burgos reconoce que llama «chacolí» a su vino para aprovecharse de la experiencia vasca
EL CONSEJO REGULADOR SE REÚNE HOY CON EL GOBIERNO VASCO PARA DISEÑAR LA DEFENSA DEL TÉRMINO TXAKOLI
SANDRA ATUTXA 22.01.2020
El txakoli Garkalde fue el utilizado para el brindis oficial de la jornada, en el que estuvieron presentes los once txakolineros que presentaron ayer su nueva cosecha.FOTOS: LEIRE URIA
BILBAO. El txakoli está en el punto de mira. El mimo y el afán de superación de los productores vascos han convertido a este vino blanco en uno de los acompañamientos más adecuados y exquisitos para la degustación de pescados y mariscos. Nada queda de aquel txakoli que se dejaba en el vaso por su sabor ácido. Orgullo para los productores vascos. Ahora, el nuevo oro tiene enfrentados a vascos, burgaleses y cántabros. Los productores vecinos quieren sumarse al carro del negocio y reconocen abiertamente que en la producción de su chacolí existen vías de negocio que están dispuestos a trabajar y a sacar adelante. «Nuestro vino no es bueno. Tenemos mucho por hacer y aprender. En Burgos apenas existen 60 productores de chacolí, pero podemos sacarle rendimiento si seguimos estudiando y mejorando el producto», afirman desde la Diputación de Burgos.
La guerra está servida. La gota que ha colmado el vaso ha sido la aprobación, por parte de la Diputación de Burgos, de una propuesta para «la defensa del chacolí de Burgos en todas las instancias en las que se intente el blindaje del término», relató con contundencia a este periodico Borja Suárez Pedrosa, portavoz del Grupo Popular de la Diputación Provincial de Burgos.
Los productores vascos se suben por las parras por el interés suscitado entre los productores vecinos «ahora, cuando el txakoli es un vino con prestigio y con calidad que gusta a los clientes», afirma Antxon Txapartegi, secretario de la Denominación de Origen de Txakoli de Bizkaia. Una cuestión que para los productores vascos no es más que mero «oportunismo y no una cuestión histórica».
Hoy, las tres Denominaciones de Origen (Bizkaia, Araba y Getaria) se reúnen con el Departamento de Agricultura del Gobierno vasco para acordar cuáles deben de ser los pasos y las acciones para proteger los términos txakoli, chacolí, txakolin, chacolín y txakoina, de manera que fuera de Euskadi no pueda utilizarse esta denominación para ningún otro vino.
«No se puede ofrecer al cliente un vino que no sea txakoli de verdad. Sería engañar al consumidor», afirman con contundencia. Los productores de Burgos y Cantabria, por contra, dicen que su intención no es engañar a nadie. «Nuestro chacolí será diferente».
Burgos y Cantabria se aferran a que el término chacolí se asigna a un vino de hace cientos de años y que también les pertenece «por cultura e historia». Por lo tanto, no están dispuestos a perderlo. Mientras, los vascos no están por la labor de que los productores vecinos se aprovechen de todo lo que han conseguido.
RESPALDO POLÍTICO La disputa viene de lejos y ha llegado a debatirse hasta en el Congreso de los Diputados. Tal y como adelantó DEIA, el PNV pidió en octubre en Madrid proteger la Denominación de Origen del txakoli. Una propuesta que contó con el respaldo de todos y cada uno de los partidos representados. La noticia fue recibida con satisfacción en las correspondientes Denominación de Origen vascas. Hasta ahora, Euskadi ha logrado el respaldo de las Juntas Generales de Araba, Gipuzkoa, Parlamento Vasco y Gobierno de Madrid mediante una proposición no de ley, presentada por el Grupo Vasco y aprobada en la comisión de Medio Ambiente, Rural y Marino del Congreso de los Diputados. Únicamente, las Juntas Generales de Bizkaia no aprobaron la petición, con los votos en contra de PSE, PP y Grupo Mixto, que no respaldaron una propuesta presentada por los jeltzales vizcainos. Un «golpe bajo» para los productores vascos a los que no les sentó «nada bien» el rechazo de los representantes políticos vizcainos.
«Después nos hemos reunido con cada uno de los partidos y han reconocido que se han equivocado y que entienden nuestra preocupación y el interés por blindar el término txakoli», explicaron desde el Consejo Regulador. Pero la Diputación de Burgos ha abierto un nueva brecha en la defensa vasca del término.
El final de la polémica, incierta. Por un lado, están la Denominación de Origen del txakoli vascas que defienden sus intereses más allá de las fronteras de Euskadi y no están dispuestas a que ni burgaleses ni cántabros «se suban al carro de un negocio que funciona; no les vamos a dejar que se aprovechen de un producto de calidad que ha costado mucho trabajo sacarlo adelante», afirma Antxon Txapartegi, secretario de la Denominación de Origen del Txakoli de Bizkaia.
Por otro, los productores de Burgos que quieren impulsar la producción de este vino, que se elabora en tierras burgalesas, desde el siglo XVIII, según un estudio especializado. Y por último, los cántabros, que tampoco están dispuestos a perder terreno en esta cosecha «con futuro», y que aseguran que su chacolí se «elabora con las mismas uvas que el txakoli producido en Euskadi».
Un mal trago para unos y otros. Pese al mal sabor de boca que está dejando esta polémica ninguna de las partes tiene intención de pagar la ronda. Para los vascos no hay duda: «El txakoli es vasco, ni de Burgos, ni de Cantabria». Sus argumentos para oponerse al chacolí van desde el tipo de uva al de suelo y el clima, y todos terminan en una idea: todos son vinos blancos, pero son diferentes.
Lo cierto es que entre sorbo y sorbo los productores de chacolí de Burgos no tienen ningún problema en reconocer el «buen trabajo» realizado por los productores vecinos durante años, así como la excepcional calidad del vino que han conseguido. «Nos vamos a aprovechar de la experiencia. Lo han hecho muy bien, pero nosotros también tenemos un vino que se llama chacolí al que le podemos sacar partido. Para nada es igual. Tendrá otro sabor, aroma», aseguran. Pero no se quedan ahí. Además, hablan abiertamente de si intención de generar riqueza con el chacolí. «La administración pública debe de defender su patrimonio y nosotros vamos a trabajar por preservar nuestro chacolí. Respetamos su Denominación de Origen, pero nosotros también tenemos un vino que se llama así y consideramos intolerable que quieran que renunciemos», concluyen.
El txakoli `Vino Atlántico 2018´ de Península Viticultores ha sido elegido en las votaciones de Verema como mejor vino revelación 2019.
Nominados a los Premios Verema 2019 !
21/01/2020
Como cada año, la selección de doce candidatos en cada categoría ha sido realizada por el equipo de redacción y catas de Verema teniendo en cuenta los comentarios y notas de cata publicados por los usuarios de Verema.com durante todo este último año, así como la trayectoria histórica y presencia que han tenido en Verema todos los nominados.
Aquí la relación de vinos que competían por el premio:
El pasado 14 de julio 2019, se hizo una presentación de los vinos del grupo `Península´ en Santander, a través de un acto organizado en la I Experiencia Verema de Santander. Tao Platón, enólogo del grupo, presentó el acto y realizó la cata de presentación del que ha resultado ser el vino revelación …
Tao Platón
Tao se licenció en enología por la Universidad de Valladolid, recibiendo el Premio Extraordinario Fin de Carrera al Mérito Académico. Ha elaborado vino en sitios tan dispares como Burdeos, el Duero español, Nueva Zelanda y Borgoña.
En estos lugares aprendió distintas filosofías y técnicas de elaboración y desarrolló su motivación de contribuir a un mundo del vino más sostenible y auténtico. Tao se incorpora al proyecto de Península Viticultores como enólogo bajo la supervisión de Sam Harrop MW. Reciéntemente ha obtenido el WSET Diploma.
Respecto al equipo humano de Península, se trata de un grupo global, multicultural y con experiencia internacional. Cita a su Presidente, Jesús Cantarero, a Andreas Kubach MW y Director General, al Consejero Gorka Izagirre, al director de enología Sam Harrop, también MW, al Director Financiero Fernando Bermejo, a sus export Manager Klaus Andersen, y Alba Rojas, a los Sales Manager nacionales, Arturo Montalvo y Carlos G. Medero, y finalmente a Olalla Moreno, Customer Service Manager.
Respecto a las bodegas y viñedos que forman el grupo, además de la línea Viñedos de Montaña, Fontana, Quercus, Mesta, Badiola y Apóstata. La compañía tiene su sede en Madrid.
Nos explica que Península Viticultores no es una compañía al uso y los tres valores sobre los que se sustenta son autenticidad, sostenibilidad y competitividad, lo cual plasman en un manifiesto que garantiza que estos valores formen parte de las acciones del día a día.
Señala que sus esfuerzos se encaminan a elaborar vinos auténticos, que merezcan ser bebidos, que merezcan ser comprados y siempre con la sostenibilidad como eje. Nunca se elaboran vinos porque su precio valga la pena sino que se tiene en cuenta que además de ser competitivos ese precio debe llegar a todos los implicados, es decir, distribuidores, agricultores, etc.
También es importante conocer que Península no es, en ningún caso, una comercializadora. Solamente se comercializa aquello que se elabora y se controla y por tanto que mantiene los valores de autenticidad, sostenibilidad y competitividad. Se buscan los vinos que mejor definan una zona, del modo más auténtico posible, gestionando todos los procesos. Sin edificios bonitos, mármol, espacios sociales u otras instalaciones, todo se invierte para que el vino pueda ser competitivo en su franja de precios. También en cada zona se forma un equipo local que mantiene una visión que tiene en cuenta las tradiciones locales.
El símbolo de Península, formado por círculos, triángulos y cuadrados, nos quiere mostrar cómo con tres sencillas estructuras podemos hacer dibujos complejos. Ello hace referencia a los tres pilares ya citados, autenticidad, sostenibilidad y competitividad.
En la elaboración del vino participa Tao junto a Andreas y Sam, personas conocedoras del mundo del vino, con gran experiencia pero también con capacidad de gestión y visión de los negocios.
Siguiendo con la elaboración, se pretende expresar el origen con una mínima intervención pero siempre libre de defectos. Es una elaboración sensible en la que, dependiendo del tipo de vino, se interviene más o menos. Para explicar la intervención señala en el eje de coordenadas los vinos naturales con nula intervención y que en muchos casos acaban perdiendo su origen. En el otro extremo, el exceso de intervención que también acaba dando como resultado vinos que no se sabe de donde provienen. La elaboración sensible está en el punto medio y busca placer organoléptico y placer cultural.
La cata
Txakoli de depósito sin clarificar
El primer vino es un Txakoli blanco, muestra de depósito sin clarificar ni filtrar. Procede de la zona de Amorebieta en Vizcaya, cinco hectáreas con una inclinación que alcanza el 20%. En la elaboración se usan dos prensas, una con uva despalillada y otra de racimo entero. Un 10% fermenta en barricas de roble. La uva mayoritaria es la Hondarribi Zerratia aunque también lleva algo de Riesling.
Nota de cata: De color amarillo pajizo, la nariz es de buena intensidad, fresca, cítrica y con matices minerales. En boca es seco, con muy buena acidez, estructurado, cierta untuosidad acompaña su paso frutal, en el que también asoman recuerdos a hierba de monte y mineralidad. Final de buena persistencia.
Este pasado lunes 20 de enero nos acercamos a la bodega para conocer de primera mano los vinos y charlar con Juanjo, cura en las parroquias cercanas y elaborador de estos txakolis tan especiales.
Tantaka es el txakoli que elabora Juanjo Tellaetxe en Amurrio.
La primera vez que oí hablar de él fue a través de Jon Ander Gastaka en su blog » Gastionomia » en sus dos entradas:
La bodega está situada en un polígono industrial, donde convive con talleres, almacenes y hasta un centro veterinario.
Allí encuentra el espacio necesario donde ubicar los depósitos y vinificar los txakolis.
Juanjo nos recibe puntual al grupo de cata Bizkaiko Drink Team, con los brazos abiertos.
Nos cuenta que comenzó en esto cuando los aitas se estaban haciendo mayores y había que darle una vuelta a la actividad a la que ellos se dedicaban, que era el de las vacas.
Tras pensarlo bien, decidió plantar viñas y empezar su andadura en este mundo tan apasionante como arriesgado.
Corría el año 2010 y su primera parcela de hondarrabi zuri, apenas alcanzaba la hectárea.
Hoy maneja 4 has. de variedades blancas en tres parcelas, mayoritariamente hondarrabi zuri, con algo de zerratia y un poco de riesling y chardonnay, más otra hectárea de hondarrabi beltza, muy jovencita, con apenas 3 años de vida y que ya promete …
Se puso a estudiar y a formarse. Encontró un curso de viticultura integrada que en aquella época empezaba en Arkaute.
Allí conoció a Roberto Oliván y de su colaboración nació el «Udico», para muchos, el mejor txakoli que nació de tierras alavesas, con una paleta de aromas y una textura en boca difíciles de olvidar.
La parcela donde se originó este vino, pertenece a Juanjo, por lo que la materia prima ya dice mucho en este sentido, …
Su paso por «Bat Gara · Goianea» junto a Jose del restaurante Bideko y Txema Gotxi fue un continuo aprendizaje.
Es en 2015 cuando decide desvincularse del proyecto y elaborar sus propios txakolis.
En esos dos años · 2015 y 2016 · vende la uva a Astobiza y es en 2017 cuando arranca de verdad la primera añada propia, oficial, de Tantaka.
«Tanta» significa en euskera «gota»
«Tantaka» significa » gota a gota»
Así que hasta ahora tenemos en el mercado dos añadas y la tercera, la del 2019, está en camino.
– Tantaka de añada con hondarrabi zuri y unos 8-9 meses de lías.
– Tantaka Selección con hondarrabi zuri 80% y un 20% de zerratia también con sus meses en lías.
– Tantaka tinto con 9 meses de barrica francesa de 225 lts. y una producción en la añada 2018 de apenas 280 botellas.
En blancos, la producción total anda alrededor de las 7.500 – 8000 botellas anuales.
Probamos las añadas 2017 y 2018 en ambos txakolis blancos y la 2018 en la primera y única añada del tinto más varios depósitos de esta 2019 que promete y mucho.
Extraordinaria la parcela `Itxolo´.
Todo el grupo coincidimos en percibir la 2017 como más atlántica, más fresca y con un equilibrio y acidez integrada que nos cautivó por completo.
La añada 2018 se mostraba más mediterránea, con fruta sobremadura, quizás con menor recorrido, pero con amplitud y volumen en boca.
Añadas muy diferentes entre sí, que también evidenciaron sus diferencias en el Tantaka Selección.
Añadas complementarias · para gusto los sabores · que dan un perfil y un punto de inicio que pone el listón muy alto en bodega.
Aquí se sabe lo que se hace y se hace muy bien.
Los nuevos proyectos de Juanjo se centran en consolidar los vinos, la bodega, y dar continuidad por la línea de calidad por la que ha apostado.
Vinos cuya imagen · gran trabajo el de la empresa de diseño gráfico Calcco · envuelve y viste las botellas de estilo borgoñón: sugerentes, diferentes, llamativas.
Nuevos retos, como barricas de 600 lts. de capacidad para encontrar la idónea proporción madera – vino o trabajar con castaño o roble húngaro, se une a ideas futuras como la que le sugirió Iratxe: la de crear un vino dulce con ese maravilloso riesling que espera a día de hoy grandes momentos de gloria quizás en un futuro cercano … quién sabe !
En definitiva, una jornada más que interesante, con un elaborador enamorado de sus vinos a los que transmite su amor y pasión por lo que tiene entre manos.
Bodega pequeña pero grande, muy grande en cuanto a calidad ! No sólo de la D.O. Arabako Txakolina sino de los mejores txakolis de las tres D.O´s, tanto el Tantaka de añada como el selección y el prometedor tinto ( viñedo jovencísimo )
Javi, Guille, Josean, Jonan, Juanjo, Fito e Iratxe
Salimos encantados y con subidón tras compartir este encuentro con Juanjo y explicarnos los detalles y las anécdotas en una tarde que siempre estará en nuestro recuerdo.
Eskerrik asko Juanjo !
Eskerrik asko Tantaka !!!
Itziar Etxebarria, una vida entera entre frutales
LA GATIKARRA HA SIDO RECONOCIDA RECIENTEMENTE POR SU AMPLIA TRAYECTORIA EN EL MUNDO AGRÍCOLA EN SU EXPLOTACIÓN FAMILIAR TIENE 13 HECTÁREAS DE FRUTALES, UN VIVERO Y UNA BODEGA
CARLOS ZÁRATE 13.01.2020
Itziar Etxebarria en su plantación de Gatika.Carlos Zárate
GATIKA – Cuando era pequeña acostumbraba a llevarle el bocadillo a su aita al monte. Aquellas ocasiones hicieron mella en ella puesto que supusieron su primera toma de contacto con la naturaleza. Un estilo de vida al aire libre que ha labrado su porvenir durante los últimos 35 años, a raíz de hacerse cargo de la explotación familiar en Gatika. Itziar Etxebarria cogió el testigo de sus padres y heredó su pasión por la fruticultura.
“Siempre me había gustado la agricultura, pero estudié otra cosa. Con 19 años, viendo los frutales que había plantado mi aita, me lo empecé a plantear, no podía dejar que todas esas frutas se estropeasen”, relata. Quería darles salida y que la gente disfrutara con su dulzor.
De este modo, con el esfuerzo y la dedicación que supone atender el campo, superando los reveses de la vida, ha logrado convertir sus cultivos de fruta en un auténtico reclamo en todas las ferias a las que acude con sus cestos de manzanas, sidra y txakoli. Junto con su marido David Torre, gestiona trece hectáreas de terreno con perales, manzanos, pero también cítricos, kiwi, caquis y nogales, entre otros.
Cuenta también con un vivero y una bodega de sidra. Elabora cerca de 25.000 litros de sidra con Eusko Label. Además, en 2013, junto otros tres productores, fundó la bodega Butroi, con la que elaboran cerca de 100.000 botellas al año. En este sentido, recientemente fue reconocida en los premios Laboral Kutxa-Lorra que premian la excelencia entre las explotaciones agrarias de Bizkaia.
En concreto, Itziar fue galardonada con el premio Ekinaren Ekinez a la trayectoria profesional de una mujer. El jurado valoró el crecimiento del negocio familiar hasta llegar hoy en día a gestionar más de seis hectáreas de frutales de manzano de sidra, manzana de mesa, entre otros, así como cuatro hectáreas de viñedos que transforma a través de la bodega Butroi. “Recibir este premio es una gran alegría. Es un reconocimiento a la labor de toda la familia. La ceremonia fue muy emotiva”, señala.
Un trabajo en equipo como el que realizan todos los integrantes de la familia. Cada uno arrima el hombro y entre todos y todas contribuyen al enriquecimiento agrícola de la explotación.
“Tenemos la suerte de que a todos nos gustan las frutas. Disfrutamos de lo que producimos y somos los primeros consumidores de los productos de casa, lo autóctono. Nos hace ilusión. Para nosotros unas manzanas tienen más valor que unos plátanos”, explica.
“Es un valor añadido al producto, el valor sentimental de haber creado algo uno mismo”, sostiene. Asimismo, incluso la llegada de un nuevo integrante a la familia les ha motivado a incrementar su cartera de frutales. “Hemos plantado una pequeña plantación de fresas porque a la nieta le encantan”, afirma.
EVOLUCIÓN Sobre esta línea, Itziar valora la evolución en los cultivos desde sus inicios. “Hace 30 años tener un cítrico requería grandes cuidados, taparlo, estar muy pendiente, etc. Hoy en día no, siempre y cuando lo orientes al sur te puede funcionar de maravilla”, detalla. No obstante, -advierte- ahora también sufren “más plagas y enfermedades que antes”. “Tenemos el lado bueno y el malo”, agrega.
Respecto a la explotación familiar, Itziar destaca que siempre han apostado por reinvertir los beneficios. “Siempre hemos apostado por invertir lo poco que se gana en el agro en adquirir maquinaria para facilitar” el nada fácil trabajo diario, tal y como indica.
Por último, si hay una cosa que ha aprendido con los años es a relativizarlo todo un poco más. “Antes veía unas manzanas en el suelo y me agobiaba, era un problema, ahora ya no me disgusto tanto por esas cosas”, concluye.
Txakoli Urkizahar
Nos vamos a la vecina Denominación de Origen Getariako txakolina, primera DO de Euskadi, en el año 1989, la segunda DO Bizkaiko Txakolina en 1994 y la tercera, la DO Arabako txakolina en el 2001.
Comarca de Urola Kosta.
Una bodega que se encuentra en el corazón de Gipuzkoa, concretamente en Beizama, pegando a Beasain, encima del embalse Ibai Eder, con unas vistas impresionantes.
La bodega más alta de la denominación, con viñedos entre 350 y 450 metros de altura.
Desde el año 2007, toda Gipuzkoa puede elaborar Getariako Txakolina, ya que solamente tres pueblos: Aia, Zarautz y Getaria pueden elaborar desde 1989.
URKIZAHAR COSECHA 2017
Viene el nombre por el caserío. El proyecto comienza en el 2007 donde era elaborado en otras bodegas, pero la bodega actual se inaugura en el año 2016.
Trabaja todo en Ecológico: nada de pesticidas.
El artífice del txakoli. Hijo Luis Javier Oribe e Igone Arruti. Luisja abandonó su trabajo para dedicarse al viñedo.
Trabaja con Hondarrabi zuri 100%.
El txakoli ecológico Urkizahar se basa en el concepto de micro viña.
El objetivo no es otro que resucitar la agricultura rural en Gipuzkoa, así como impulsar y recuperar un compromiso ético con el ecosistema.
El viñedo tiene una superficie de 2,5 hectáreas distribuidas en dos parcelas , entre los 350m y los 450m de altura, mirando al sur y sobre el embalse Ibai-eder, en el municipio de Beizama
La bodega Urkizahar está en un alto, el viñedo más alto de la DO Getariako Txakolina , como si de un mirador sobre el embalse Ibai-eder se tratase.
Verdes pastos, baserris desperdigados por las laderas y frondosos bosques acompañan los viñedos.
Un entorno lleno de vida y fuerza que ayuda a que el producto gane en calidad, y es que, como dice Luisja Oregi Iñurrieta , la esencia del Txakoli se origina en el viñedo, no en la bodega.
Hasta prácticamente el 2016, las uvas de Hondarrabi Zuri cultivadas en las parcelas de Urkizahar eran procesadas en una bodega externa a esta explotación.
Un hecho, que con la construcción de la bodega a principios del 2016 pasó a ser historia.
Actualmente, la pequeña bodega, da forma al sueño Urkizahar , un espacio donde poder descubrir el proceso de elaboración del Txakoli y tomar una buena copa disfrutando del entorno.
Año de inicio del proyecto : 2007.
Año de construcción: 2016.
Ubicación: Beizama (Gipuzkoa).
Extensión: 2,5 hectáreas.
Altitud : 350 – 450 metros.
Objetivos: Crear un caldo de gran calidad respetando las premisas de la agricultura ecológica.
Orientación : Orientación sur, sobre el embalse Ibai-eder.
Variedad: Hondarrabi Zuri.
Origen : Viñedo del baserri Urkizahar de Beizama.
Recolección y selección : Manual.
Denominación de Origen : Getariako Txakoli.
Elaboración : Fusión de técnicas tradicionales y maquinaria moderna.
Biológico, orgánico, ecológico, natural a fin de cuentas, sin añadidos. Sin fertilizantes, sin químicos, sin pesticidas, sin organismos genéticamente modificados o transgénicos.
El baserri Urkizahar, los viñedos y el embalse al lado.
Un txakoli de altura. Artículo de Dani Corman sobre Urkizahar.
Ficha de cata
Fase visual
Txakoli que destaca por su tono brillante acerado con notas verdes (características de la variedad Hondarrabi Zuri). Resalta su carbónico natural, que forma finísimas burbujas haciendo muy atractivo al Txakoli.
En nariz
Aroma frutal, que recuerda una fruta blanca como la manzana, y de cítricos que aportan frescura y viveza. Es un Txakoli de gran intensidad.
En boca
Refrescante y fina txinparta natural que distribuye por toda la boca sus aromas. Posee la acidez y ligero amargor final característicos de la variedad Hondarrabi Zuri. Final de boca agradable con largo recuerdo. Muy elegante.
Chile. Ascenso y declinación del chacolí (1810 – 2015)
Juanjo Tellaetxe, alavés y cura. Co-fundador de la bodega Bat Gara en Amurrio,
decidió volar sólo y crear su propia línea de txakolis.
De sus viñedos salió el recordado txakoli Udico de Roberto Oliván, sin duda uno de los mejores txakolis alaveses que se han elaborado hasta el momento. Sólo pudimos disfrutar de él en una única añada, la 2014, ya que no ha vuelto a elaborarse posteriormente. Las uvas con las que Roberto Oliván elaboró aquel fantástico vino procedían de la mejor parcela que posee Juanjo.
Hace tan sólo unos pocos meses vio nacer su proyecto más personal: Tantaka.
Poquísimas botellas, 3378 de añada 2018, merecedoras de ser probadas por todo amante del
vino.
Trece txakolis para la mesa navideña
Berroja 2017
Amarillo, fruta blanca de hueso, volumen en boca, cítrico y con persistencia son las características de este txakoli gestado por la bodega situada en Muxika, en plena Reserva de Urdaibai. La Hondarrabi zuri (80 %) y Riesling (20%) se vendimian a mano y se elaboran por separado. Fermentan en tanques de acero inoxidable para permanecer sobre sus lías finas durante 8 meses.
Caldo para satisfacer los paladares más exigentes, con una fermentación en depósito de inoxidable en la cual los años idóneos se añade parte de su propia pasta en la fermentación. Criado 10 meses en depósito con sus lías. Amarillo pajizo con tonos verdosos, limpio y brillante. Con aromas de fruta de hueso y toques especiados de hierbas aromáticas. Su paso en boca es amplio y fresco.
Bodega Galdames. Dirección El Ventorro, 4. Galdames. Teléfono 946104909.
G22 2016
Este vino de la bodega de Larrabetzu está criado sobre lías y encierra toda la esencia de la mejor Hondarrabi Zerratia en una botella. Se trata de un txakoli versátil que sintoniza tanto con pescados como con carnes blancas, sabrosas salsas y delicados quesos. Untuoso, elegante y complejo, con una capacidad de evolución excelente, está pensado para disfrutar hoy y en el futuro.
Blanco de Hondarrabi Zuri de gran complejidad y estructura, con mucho recorrido en botella. Tiene la esencia de los vinos de esta bodega de Bakio: reflejo del terroir de sus viñas, sapidez que delata la cercanía del mar y franqueza de los aromas herbáceos conseguidos a base de una selección muy rigurosa en vendimia. Perfecto para pescados grasos, no es un txakoli de aperitivo.
Como la misma Reserva de la biosfera de Urdaibai donde se elabora: natural, complejo, en permanente evolución y lleno de diversidad. Con la acidez como eje conductor del carácter, es un txakoli de gran recorrido gastronómico, una gran complejidad y con mucha vida por delante. Sin duda una de las añadas calificadas como excelente en Bodegas Itsasmendi.
100% Hondarribi Zuri Zerratia, elaborado con las fracciones más maduras del viñedo Egia Enea de Balmaseda, basándose en criterios de viticultura de precisión y de innovación en viñedo. Txakoli de finca con altas maduraciones, elaboración que busca la expresión de la mejor identidad de esta viña. La posterior crianza en lías refuerza su carácter graso, maduro y vinoso.
Bodega Bizkai Barne. Dirección Bº Murueta s/n, Orozko. Teléfono 946330709.
Ieup! Barrica 2018
Txakoli blanco fermentado en barrica y elaborado principalmente con uvas seleccionadas de Hondarrabi zuri. Amarillo dororado con tonos verdosos, limpios y brillantes, en nariz se presenta franco y potente. Sobresalen los aromas de fruta blanca fresca ensamblados con los tonos dulces de la madera. Untuoso, envolvente y fresco potenciando los aromas tostados de la barrica.
Elaborado a partir de la Hondarribi Zuri más vieja de sus viñedos, los más próximos al caserío, es el txakoli insignia de la bodega. Lo trabajan con sus lías el tiempo que el propio vino pida, sin prisa, y madura en depósito hasta alcanzar su mejor momento de embotellado. Amarillo verdoso brillante, se abre en boca con volumen, fresco y con armonía. Acidez perfectamente integrada.
Fruto de una selección de uvas (40% Hondarrabi Zuri, 45% Hondarrabi Zuri Zerratia y 15% Gros Manseng) procedentes de los viñedos con principios de biodinámica que esta bodega de Zalla tiene en Avellaneda. Elaborado con criomaceración y reposo en lías. Color oro brillante, aromas intensos y una acidez equilibrada con matices de fruta tropical muy persistente y largo retrogusto.
Hondarribi Zuri de las viñas más antiguas de la bodega. Fermentado a baja temperatura hasta conseguir aromas intensos y criado en sus propias lías el tiempo necesario para suavizar la acidez y conseguir la untuosidad y volumen deseados. Amarillo claro con tonos dorados, aromas a frutas blancas y cítricas y notas especiadas. Con cuerpo, untuoso, de largo recuerdo y equilibrio entre acidez y amargor.
Resultado de la fermentación en barrica de las variedades Hondarribi Zuri (70%), Mune Matsa (20%) y txori mahatsa (10%) de esta bodega familiar fundada en 1987. Tras la permanencia 8 meses en barrica el fruto es un txakoli de un brillante amarillo verdoso. De aroma potente, fruta madura, especias dulces, roble cremoso. Sabroso en boca, fresco, con buena acidez y retronasal ahumado.
Esta bodega de Zalla echa a andar en los años 80, aunque sus orígenes se remontan al s. XVII. Señorío de Otxaran se obtiene de una selección especial de uva y mosto de flor. Amarillo paja, limpio y brillante, en nariz resulta franco y pontente con aromas a fruta blanca madura y ligero toque especiado de finas hierbas. Amplio sabroso y equilibrado goza de un retronasal persistente y duradero.
Perfecto para su consumo inmediato o en un futuro, entre 10 o 15 años. Este txakoli fermentado en lías luce un amarillo pajizo con ribetes verdosos. Limpio, brillante, desprende notas cremosas y afrutadas. Muy agradable, con una acidez bien medida, goza de cuerpo y volumen. Envuelve todo el paladar, dejando un retrogusto intenso y persistente. 85 % Hondarrabi Zuri y 15% Riesling.
En Bilbao Food Capital hay encuentros gastronómicos de calidad.
Igor Cubillo ha presentado también este año 2019 un calendario en el que no ha faltado km. 0.
Oxer ha sido el encargado de presentar sus vinos, tanto los que elabora en Bizkaia como en Rioja.
La cata estaba orientada para ser compartida en armonía con chocolates `Kankel cacao´.
Ambos tienen capacidad para ser protagonistas por sí mismos en cata propia e individual.
Oxer empezó a elaborar en 1999 en Bikaia y en 2009 en Rioja, con ideas muy claras: ser respetuoso con la viña, mínima intervención y siempre trabajando el suelo, para equilibrar pH y poder hacer vinos con carácter, con sus propias levaduras, vinos de terroir.
El primer vino de los siete es Marko: Hondarrabi zuri ( más fruta ) y zerratia ( más balsámica ). Es un txakoli que expresa mineralidad y leves toques salinos. Los viñedos situados en Kortezubi están a tan solo 4 kms. del mar. Fermentado 3, 4 ó 5 meses en inox. dependiendo del año.
Marko plantó una hectárea en 1996 con la idea de hacer txakoli para el restaurante. Hoy en día hay algo más de 5,5 has. Veinte años de trabajo de suelo: compostaje, microbiología, trabajo en biodinámica, en permacultura, aunque por el clima que tenemos aquí haga falta intervenir algún año que otro.
Juan Angel Rodrigálvarez, Premio Nacional de Gastronomía 2010 nos propuso un juego. Combinar los 7 vinos con 7 chocolates de países tan diversos como Perú, India, Uganda o Madagascar … en un juego de sabores y texturas.
En 2015 da un giro radical con Gure Arbasoak. Fermentaciones con pie de cuba que duran 6 – 7 meses. Es un vino más largo, más complejo, un vino más de guarda.
En Gure Arbasoak aparece además de la hondadarri zuri y la zerratia, la izkiriota txikia ( la petit manseng ). Elaborado en inox, fudres, las fermentaciones son más largas ( ésta en concreto duró 10 meses ). Notas más herbáceas, más complejo y con un recorrido más largo.
“ A mí me gustan mucho estos vinos que van y vuelven, … “
Oxer no utiliza sulfuroso en fermentación, pero sí antes del embotellado, porque matas levaduras y pierdes carácter y complejidad.
Etiquetas encriptadas, llenas de simbolismo, …
Sulfuroso:
Los vinos llevan un 15 de libre, que es cuando están protegidos ya, los txakolis siempre están por debajo de 30 de total en sulfuroso.
Con pH de 3.1 – 3.2 se pueden alcanzar estos valores. Se mantienen ellos sólos.
“ El director de orquesta está ahí “
Enoteka 2019
Guía Peñín 2020. D.O. Bizkaiko Txakolina
A veces denostada, a veces criticada, otras veces referente y muy bien valorada, siempre la miramos de reojo, la tenemos en cuenta aunque sea para hablar mejor o peor de ella, …
Aquí las 16 mejores puntuaciones obtenidas en el apartado D.O. Bizkaiko Txakolina.
HIKA Txakolina está elaborado con un 80% variedad Hondarribi zuri (autóctona del País Vasco) y un 20% de Chardonnay.
Desde la entrada de la uva en bodega se protegen del oxígeno tanto las uvas como el mosto, para así evitar pérdidas de aroma y oxidaciones, potenciando al máximo la tipicidad varietal. La fermentación se desarrolla durante 20-25 días en depósitos isotermos de acero inoxidable a bajas temperaturas entre 12 y 14 ºC. Una vez finalizada la fermentación se inicia su crianza sobre lías. A diario se colocan las lías en suspensión, al menos durante 6 meses, consiguiendo así un mayor volumen y untuosidad, dando como resultado HIKA Txakolina. Un vino fresco, aromático y con una burbuja fina natural.
NOTAS DE CATA
COLOR
Amarillo claro con reflejos verdosos. Limpio y brillante.
NARIZ
Destaca por su especial intensidad y elegancia.
BOCA
Notas minerales y salinas junto con aromas de frutas blancas y de cítricos.
Es fresco, con aguja fina, largo y sedoso. Con buen volumen debido a la crianza sobre lías.
FICHA TÉCNICA
Temperatura de fermentación:
12-14 ºC.
Alcohol:
11,5 % vol.
PH:
3,2.
Azúcares:
<3 gr/l.
Crianza:
Sobre lías (mínimo 6 meses).
Temperatura de servicio:
6-8 ºC.
Hika Txakolindegia, el txakoli como eje de su propuesta gastronómica
Las imponentes instalaciones de Hika Txakolindegia. / DV
Roberto Ruiz dirige los fogones de una cocina situada en el corazón de la bodega HIKA. La parrilla se proyecta como el eje de la parte gastronómica. Esta bodega de txakoli de última generación cuenta con un proyecto gastronómico integral en el que el producto local y cercano, junto con sus vinos, es el gran protagonista, creando una cocina de paisaje que cautiva a sus clientes.
www.hikatxakolina.com
HIKA ROSADO TXAKOLI 2018
D.O. Getariako Txakolina Variedades: Hondarribi Beltza, Hondarrabi zuri Crianza: 6 meses sobre lías
Hika rosé está elaborado con un coupage de 80% Hondarribi Beltza y 20% Hondarrabi zuri. Hika Txakolindegia, una bodega de reciente creación, donde se ha volcado toda la pasión y entusiasmo en la elaboración de un Txakolí moderno y elegante, con una ligera crianza sobre lías, consiguiendo así un mayor volumen y untuosidad, dando como resultado HIKA Txakolina. Un vino fresco, aromático y con una burbuja fina natural.
Hika Txakolindegia, ubicada en Villabona, a 15km. de la costa, cuenta con 7ha. de viñedo en la que trabajan con una filosofía vitivinícola de máximo respeto del medio ambiente. Las parcelas ligeramente acidas con una textura franco-arcillosa están dispuestas en laderas lo que ayuda a buen drenaje y aireación favoreciendo asi el buen manejo de la viticulturas frente a un clima de caracter atlántico. Una región con una menor luminosidad a causa de las nubes y la condensación, el viñedo recibe una mayor insolación gracias a encontrarse en parcelas con una especial orientación y conducción. El viñedo esta conducido en espaldera (algo poco habitual en la denominación) buscando la máxima insolación para obtener mejores parámetros de calidad y maduración de las uvas, En definitiva una viticultura sostenible que sin hacer uso de herbicidas busca un microclima adecuado para evitar el desarrollo de hongos y que junto con los os vientos de componente suroeste que se generan en otoño favorecen un clima seco y cálido, condiciones ideales para conseguir una maduración idónea, previa a la vendimia.
Notas de cata
Color rosa grosella, Nariz con intensos aromas a casis y especias características de la variedad Hondarribi beltza, y un fondo cítrico y herbáceo. En boca tiene un paso fresco con una acidez bien equilibrada con volumen y untuosidad. Un final largo con una buena persistencia aromática.
Observaciones adicionales: Servir entre 6º – 9º C.
HIKA TXAKOLI 2017
D.O. Getariako Txakolina Variedades: Hondarribi zuri, Chardonnay Crianza: 6 meses sobre lías
Este Txakolí de Getaria está elaborado con un coupage de 80% Hondarribi zuri, y un 20% Chardonnay por Hika Txakolindegia, una bodega de reciente creación, donde se ha volcado toda la pasión y entusiasmo en la elaboración de un Txakolí moderno y elegante, con una ligera crianza sobre lías, consiguiendo así un mayor volumen y untuosidad, dando como resultado HIKA Txakolina. Un vino fresco, aromático y con una burbuja fina natural.
Elaboración La vendimia se realiza de forma manual en cajas de 15-20 kg para preservar al máximo la calidad de las uvas. Desde la entrada de la uva en bodega se protegen del oxígeno tanto las uvas como el mosto, para evitar pérdidas de aroma y oxidaciones. La fermentación se desarrolla durante 20-25 días en depósitos isotermos de acero inoxidable a bajas temperaturas entre 12 y 14 ºC. Una vez finalizada la fermentación se inicia su crianza sobre lías. A diario se colocan las lías en suspensión, al menos durante 6 meses.
Notas de cata Amarillo claro con reflejos verdosos. Limpio y brillante. Destaca por su especial intensidad y elegancia. Notas minerales y salinas junto con aromas de frutas blancas y de cítricos. Es fresco, con aguja fina, largo y sedoso. Con buen volumen debido a la crianza sobre lías.
Observaciones adicionales: Servir entre 6º – 8º C.
Mi amigo Luisito Antuñano me advierte desde hace tiempo que su colega Axier Arrieta se empeñó en levantar una bodega de txakoli en Villabona y la lió parda inaugurando recientemente un platillo volante en lo alto de este pueblo situado a diez mintutos de Tolosa. Allá elabora un vino de la tierra que de un tiempo a esta parte logró la madurez gracias al empeño de muchos elaboradores que se baten el cobre para convertir el txakoli en un trago complejo más allá del clásico y recurrente refresco.
Hika (Villabona)
Dirección
Otelarre, 40.
Teléfono
943142709.
Precios
50/60 euros.
HIKA Txakolina está elaborado con (80%) Hondarribi Zuri y (20% ) Chardonnay y criado sobre sus propias lías, lo que convierte el trago en un sorbo voluminoso y untuoso como aquellos vinos que guardaban las bodegas de los amigos de mi padre. Hoy los tiempos son otros y aunque atemos los perros con longanizas, el trecho recorrido es largo como esos reflejos verdosos, limpios y brillantes que desprende nuestro vino en la napia, y las notas minerales, yodadas o cítricas que atrapamos con la boca renuevan ese frescor a cada sorbo con un carbónico natural que se hunde como un estilete gracias a esa aguja fina, afilada, larga y sedosa.
Para más INRI de placer, el amigo Roberto Ruiz se coló en la fiesta, compartiendo espacio con todas esas barricas entre las que se instaló con su cocina económica, parrillas, cámaras frigoríficas, encimeras y hornos para seguir guisando con poca guasa y la txapela cada vez más atornillada sobre su cabeza. Hace meses redactamos aquí mismo el acta de defunción del viejo Frontón tolosarra, que supuso un punto de inflexión en la carrera de un equipo dedicado durante más de dos décadas a dar de comer al respetable.
Instalados en la bodega del amigo Axier, iniciaron nueva etapa a escasos kilómetros del desaparecido Amasa o Arantzabi, que era un caserío en el fondo del valle, con fachada pintada de blanco, su puñado de vacas y autónomo de materias primas, pues en aquel templo se autoabastecían de verdura, mantequilla, leche, huevos, pollos, terneros y sidra elaborada con manzanas recogidas en la propiedad.
Las legendarias alubias de Roberto Ruiz. / JOSE USOZ
La carta del HIKA homenajea a aquella leyenda de corte clásico que atraía por la bondad de su cocina, precios entonados y una inolvidable amabilidad en la acogida. El pan de hogaza se lo corta uno mismo con la mano y no hay mejor declaración de intenciones que exhibir el mejor jamón ibérico de bellota o servir un gran pastel de pescado con sus salsas rosa y mahonesa. El cocktail de marisco está fetén, tanto o más que el revuelto de hongos, las kokotxas de bacalao al pilpil, el solomillo de vaca Goya con patatas o ese pato a la naranja puesto al día que es un emotivo homenaje al gigante vecino desaparecido.
Las alubias negras de Tolosa guisadas con agua y sal siguen siendo su santo grial, guarnecidas con papada en salazón cortada como papel de fumar, guindillas de Ibarra, berza crocante estilo Hanói, morcilla de Olano y tiernísima costilla de cerdo. Los postres son de brasero y mesa camilla: arroz con leche, flan tipo pudding, torrijas, manzanas asadas, helados y Gorrotxas.
¡Roberto Ruiz a la carga! Instalado en una bodega de txakoli a escasos kilómetros del desaparecido Arantzabi
Mi amigo Luisito Antuñano viene advirtiéndome desde hace tiempo que su colega Axier Arrieta se empeñó en levantar una bodega de txakoli en Villabona y vaya si la lió parda el muy bandido, inaugurando recientemente un platillo volante en lo alto del pueblo. Allá arriba elabora un vino de la tierra que de un tiempo a esta parte logró la madurez gracias al empeño de muchos elaboradores que se baten el cobre para convertir el txakoli en un trago complejo más allá del clásico y recurrente refresco para empujarse un rodaballo, una merluza rebozada con ajos, un besugo a la brasa o ese bocata de anchoílla en salazón que mordido a pie de viña sabe a pura bendición.
HIKA Txakolina está elaborado con un ochenta por ciento de Hondarribi Zuri, un veinte por ciento de Chardonnay y criado sobre sus propias lías, lo que convierte el trago en un sorbo voluminoso y untuoso como aquellos vinos que guardaban las bodegas particulares de los amigos de mi padre de los tiempos del cuplé en el que los guardias municipales llevaban casco metálico y pesado gabán de mariscal austro húngaro. En aquellas merendolas se descorcharon vinos que bien podrían haber competido en “buqué” con cualquier vino del Rhin o del Mosela y Jose Miñana o Eduardo Troncoso se las veían y deseaban para no remover el fondo de aquellas botellas viejas empapeladas con etiquetas deshechas. Ya entonces no le molestaba mucho al típico “txikitero” el que los forasteros hicieran poco aprecio al txakoli, quizás temiendo que algún día se aficionaran demasiado a él y pudiera suceder que faltase a los naturales del país. Afortunadamente, lo tenemos en abundancia.
Hoy los tiempos son otros y aunque atemos los perros con longanizas, el trecho recorrido es largo como esos reflejos verdosos, limpios y brillantes que desprende nuestro vino en la napia, y las notas minerales, yodadas o cítricas que atrapamos con la boca renuevan ese frescor a cada sorbo con un carbónico natural que se hunde como un estilete gracias a esa aguja fina, afilada, larga y sedosa. Para más INRI de placer, el amigo Roberto Ruiz se coló en la fiesta instalando sus reales posaderas en los fogones de la bodega, compartiendo espacio con todas esas barricas entre las que se instaló con su cocina económica, parrillas, cámaras frigoríficas, encimeras y hornos para seguir guisando con poca guasa y la “txapela” cada vez más atornillada sobre su cabeza.
Hace meses redactamos aquí mismo y por escrito el acta de defunción del viejo Frontón alojado en el edificio del Casino tolosarra, que supuso un punto de inflexión en la carrera de todo un equipo dedicado durante más de dos décadas a dar de comer al respetable, asistiéndolo en sus celebraciones, bautizos, comuniones y bodas de toda suerte y condición, pues Roberto y su gente son capaces de calzarse unos crampones si es necesario atender un banquete en la cima del mismísimo Kilimanjaro, ¡buenos son! Instalados en la bodega del amigo Axier, iniciaron nueva etapa a escasos kilómetros del desaparecido Amasa o Arantzabi, que como muchos de ustedes recordarán era un caserío en el fondo del valle, con fachada pintada de blanco e inmensa techumbre, su puñado de vacas asomando las cabezas en el pesebre y autónomo de materias primas, pues en aquel templo se autoabastecían de verdura, mantequilla, leche, huevos, pollos, terneros y sidra, elaborada con manzanas recogidas en la propiedad. La carta del HIKA homenajea a aquella leyenda de corte clásico que atraía a las gentes de alrededor por la bondad de su cocina suculenta, precios entonados y una inolvidable amabilidad en la acogida, demostrando en estos tiempos revueltos llenos de raros sentados en los comedores, que allí “se cocina con cariño para alérgicos, intolerantes, veganos y vegetarianos”, ¡dios santo!
El pan de hogaza se lo corta uno mismo con la mano y no hay mejor declaración de intenciones que exhibir el mejor jamón ibérico de bellota o servir un gran pastel de pescado con sus salsas rosa y mahonesa. El “cocktail” de marisco está fetén, tanto o más que el revuelto de hongos, las kokotxas de bacalao al pil pil, el solomillo de vaca “Goya” con patatas o ese pato a la naranja puesto al día que es un emotivo homenaje al gigante vecino desaparecido. Las alubias negras de Tolosa guisadas con agua y sal siguen siendo su santo grial, guarnecidas con papada en salazón cortada como papel de fumar, guindillas de Ibarra, berza crocante estilo “Hanói”, morcilla de Olano y tiernísima costilla de cerdo. Los postres son de brasero y mesa camilla: arroz con leche, flan tipo “pudding”, torrijas sin mandangas ni caramelizados, manzanas asadas, helados y “Gorrotxas” de almendra y huevo. ¡Larga vida!
Tras 25 años en el Frontón, hace unos meses que se ha trasladado a Hika Txakolindegia, una bodega situada en Villabona, muy cerquita de Tolosa, a un paso de Donosti.
Tras subir por una carretera entre viñedos, llegas a un edificio imponente que alberga los grandes con dos alas bien diferenciadas. Una dedicada a la bodega y otra al restaurante que tiene dos plantas, la de arriba para eventos. Abajo, un comedor diáfano, con grandes ventanales y unas vistas impresionantes al valle del Oria.
Nos recibió el equipo, Roberto estaba rodeado de cámaras, una televisión checa estaba grabando un programa en la cocina. Cuando tu cocina tiene personalidad, siempre provoca interés.
Una de las cosas que más me gusta de estas visitas es que siempre te encuentras al mismo equipo. ¿No os parece alucinante que algunos lleven más de 25 años juntos? Es algo realmente excepcional en este mundo.
Normalmente, se llega pronto y se hace una visita rápida a la bodega. Muchos disfrutan de un aperitivo fuera. Nosotros nos acomodamos en la mesa y enseguida caímos en la tentación de la mantequilla de caserío aliñada y un pan esponjoso y aromático que te encuentras en la mesa.
Ana llevaba varios días pensando en las alubias de Tolosa, así que se pidió el menú que incluye los postres. A mi me apetecía probar las cosas nuevas de la carta.
Para las famosa alubiada utilizan ollas de porcelana esmaltada. Vuelcan las alubias y les pasan un agua. Escurren, cubren bien de agua y las ponen sobre la cocina económica de leña, una de las nuevas señas de identidad junto a la parrilla. Añaden un chorrito de aceite y van jugando con el fuego durante algo más de tres horas. Cuando empiezan a ligarse, añaden la sal, casi al final.
Con los comensales ya en la mesa preparan los acompañamientos. La morcilla de Beasain, elaborada con cebolla, puerro, sangre, manteca y especias, que cuecen en agua con unas ramitas de apio y un poco de perejil. Una vez listas, retiran y dejan reposar para que se redistribuyan los jugos, para cortar en porciones después.
Preparan también la berza. Descartan las hojas exteriores y el tronco y cortan en juliana. Cuecen o casi escaldan, en abundante agua con sal. Antes de servir, ponen en una sartén ajo picado frito, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, añaden la berza y fríen ligeramente.
Como novedad, ponen un par de cortes de lukainka en el horno, un predecesor de la txistorra. No lleva pimentón, pero si mucho ajo y algo de pimienta blanca, lo que le da un punto picante interesante.
Además de las láminas de la papada de cerdo ibérico en salazón que siempre han puesto en la guarnición, sirven otra novedad. Unas costillas y unos tacos de cabezada que preparan al vacío a baja temperatura y, antes de servir, cuecen ligeramente para hidratar y que pierdan algo de grasa.
Con la alubiada a punto para Ana, tocaba ponerse con mis txipirones. Como siempre, de temporada y proximidad. Preparados con la nueva parrilla de carbón vegetal. Limpian sin frotar en exceso, para dejar la piel exterior, que es sabrosa y carameliza al fuego. Sal y un buen chorro de aceite de oliva y a la parrilla, dándole vueltas casi constantes y alejando o acercando el fuego, en función del punto de cocción. Es impresionante ver subir y bajar las brasas. Lo habitual es que sea la parrilla lo que se desplaza.
Lo sirven con una mezcla de tinta de txipirón y ajo negro, una cebolla pochada en la cocina económica, perejil picado, los txipirones y acaban con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
La alubiada la sirven en la mesa y, lo mejor, se puede repetir. La guarnición, además de las láminas de papada, la berza, la morcilla, la lukainka y la costilla, se completa con unas guindillas de Ibarra con un chorrito de aceite y unas escamas de sal, contrapunto ácido y picante que le va a las mil maravillas.
Hace un par de años se pusieron de moda los txipirones casi crudos, dejando texturas viscosas y no acababa de encontrarle el punto. Estos son tremendos, con un ahumado sutil y, sobre todo, con la piel caramelizada y una carne tersa y sabrosa. Predomina el dulce, especialmente si combinas con la cebolla. Luego hay que rebañar, especialmente si uno tiene a mano un pan artesano, con un punto de acidez que te reconcilia con el mundo.
Qué decir de las alubias. En «Death proof», una de las pelis de Tarantino, una de las protagonistas levanta el capó de un Dodge Challenger del 69 y dice: «This shit is off the fuckin’ hook». Y la otra remata: «Fuckin’ legendary, mate.» Pues eso me viene a la cabeza cuando pienso en las alubias de Roberto, legendarias.
Sueltas, la mayoría enteras, con un caldo espeso en el que apetece sumergirse y dar unas brazadas. A Ana le quedó una sonrisa permanente durante toda la comida.
Servida así, es de esos platos que os digo que me gustan porque requieren de participación. Ahora con un poco de berza, ahora morcilla, ahora descansas con una piparra. Mi recomendación es que te sirvan pocas, una par de cazos, para luego pedir más y así mantener siempre el plato caliente y dedicarle su tiempo.
En sala asumen las sobremesas largas, especialmente cuando hay grupos, así que nadie tiene prisa. Entre la comodidad de las sillas y lo acogedor del espacio, pasa el tiempo sin que uno se de cuenta.
Mientras Ana seguía eufórica con sus alubias, era el momento para el pollo de caserío. Criado en casetas de ventilación e iluminación natural, salen al campo a diario, con lo que su alimentación es a base de lo que encuentran, además de cereales. Con crecimiento lento, pasan tres meses en las praderas que rodean a los caseríos y el resultado son piezas de hasta dos kilos.
Deshuesan los muslos para poder asarlos al momento. Salan y envuelven con la piel. Entre quince y veinte minutos en el horno de convección es suficiente.
La guarnición también la preparan al momento. Saltean ligeramente con un buen chorro de aceite unos ajos tiernos, unas zanahorias, unos rabanitos y unos pimientos.
Para servir, ponen una crema de patata, las verduras, el pollo y, con los jugos que ha soltado, un poco del txakolí de la casa y algo de perejil, ligan una salsa al fuego.
Es un muslo enorme, de carne tersa y sabor intenso. Comparas con un pollo de super y parece que estés comiendo otro animal. La piel queda crujiente y las verduras conservan textura. Un plato que le saca punta al producto y a la tradición.
Evidentemente, cuando comes en una bodega, parte del protagonismo es para el vino. Comimos con HIKA blanco, un txakoli de corte moderno elaborado con un 80% de Hondarribi zuri y un 20% de Chardonnay, con crianza sobre lías. Muy rico.
Hay comensales que van a por las alubias, especialmente los mediodías. Otros que quieren chuleta. Roberto lleva a años con Goya, su proveedor, y con la nueva parrilla, los resultados están garantizados. Este año se presentan juntos al Concurso Nacional de Parrilla, a ver si hay suerte. Hay un tercer tipo de comensal y creo que es el más habitual entre semana, básicamente comen “lo que diga Rober”. Cuando uno lleva más de 25 años dando de comer, la relación de confianza es total.
Con la alubiada sirven unas torrijas que elaboran con pan viejo. La leche que utilizan es de Sabekoetxea, un proyecto de producción ecológica. La infusionan con vainilla natural a fuego lento, de manera que se va reduciendo, y empapan bien las rebanadas anchas de pan. Cuando llega el pedido, pasan por huevo y fríen en abundante aceite. Sirven con unas natillas en la base del plato y cubren con helado de vainilla elaborado en Tolosa.
Como no podía ser de otra manera, tienen postres de temporada, así que me animé con unos higos. Los sirven con una mermelada de higos que elaboran allí mismo, una reducción de vinagre de txakolí, que también preparan ellos y acaban con un helado de yogur. Aunque estéticamente diría que queda mejor una «rocher», me gusta que sirvan el helado con la bola tradicional
Postres auténticos, de la zona, con sabores reconocibles y con el producto como protagonista. Un final feliz.
Sé que muchos os quedaréis con ganas de ver la preparación de las chuletas, pero quería tener excusa para volver. Así que espero que pronto podamos ver esa parrilla sacando el máximo partido a los cortes de Goya.
En la última visita organizada por la Asociación de Sumilleres de Bizkaia en colaboración con Ardoalde a Artadi, nos llevamos una grata sorpresa.
Juanjo nos agasajó con el espumoso Izar – Leku 2015, las últimas botellas de esta añada que quedaban en bodega, mientras nos contaba sus entresijos. ( Izar – Leku significa en euskera `lugar de las estrellas´ )
Proyecto en común de 3,5 has. de las familias López de la Calle & Zapiain – Alustiza desde 2015 en Zarautz, cuya bodega lleva el nombre de `Izar-leku mahastiak´. Viñedos en parral sobre suelos arcillosos con sustrato de pizarra y basalto.
Es un vino espumoso de elaboración tradicional, es decir, de segunda fermentación en botella elaborado con las uvas locales 92% de hondarrabi zuri y 8% de hondarrabi beltza.
Se parte con un txakoli como vino base, frescura de uva ácida para proyectar un espumoso de larga crianza. Todo un reto. Este vino base permanece con sus lías hasta 8 meses en depósito de acero inoxidable antes de su embotellado. En esta misma botella que luego sale al mercado, permanece en rima durante 30 meses, lo que en CAVA equivaldría a un Gran Reserva.
El degüelle se realizó en septiembre del 18.
Artadi no tiene complejos en sacar al mercado este espumoso sin Denominación de Origen que lo ampare.
Lo primero que llama la atención es su fina burbuja. Para todo el tiempo que ha estado madurando en depósito y en botella, mantiene un color amarillo pajizo muy atractivo y brillante con un rosario constante y una corona que acompaña en sintonía.
En nariz el despliegue en aromas es una fiesta. En la sutileza de sus aromas de intensidad media, podemos encontrar bollería, cítricos, flores y frutas blancas ensambladas en armonía. Increíble haber sacado estos matices a ambas hondarrabis !
En boca, la pequeña burbuja, nada invasiva, da paso a una acidez media, con un paso afilado, vertical, muy limpio en todo el recorrido, con un cuerpo estructurado por el buen hacer y el trabajo en sus lías finas, … se nota una leve salinidad y un final extraordinario donde se vuelve a recordar esos toques cítricos que lo hacen muy refrescante. 12,5º.
Alrededor de 13.000 botellas de esta añada. Un Brut Vintage de gran altura y uno de los mejores espumosos que he probado de los elaborados en el País Vasco.
ENHORABUENA IZAR – LEKU,
ESKERRIK ASKO ARTADI & ZAPIAIN !!!
Late Harvest 2017
Late Harvest 2017 de Oxer.
Cuando un vino te gusta, te quedas en silencio, y lo siguiente que haces es repetir con una segunda copa, … sobran las palabras.
Podríamos decir que tiene un color amarillo dorado, melocotón maduro. Aroma cítrico, fruta de hueso madura, acompotada que también se expresa en boca, con un equilibrio dulzor – acidez que lo hace muy especial, nada invasivo ni empalagoso. Es goloso, original, muy vivo y con un final que invita a repetir.
La mejor cata es probarlo. Lo dicho, sobran las palabras ante vinazos como este !
Izkiriota Txikia ( petit manseng ). Las uvas proceden de viñedos plantados en 1996 en Kortezubi, vendimiadas a mediados de noviembre. Fermentan en barricas usadas de 350l. de roble francés y pasan 5 meses de crianza con sus lías.
De esta cosecha 2017 se han elaborado 998 botellas.
Fermentación espontánea con levaduras indígenas.
Desde luego que en nuestra guía del txakoli, superaría de largo los 93 puntos de Peñín, que nos parecen escasos ante este vinazo.
Es rústico, complejo, fruta blanca, infusión, manzana asada, flores marchitas, se nota su trabajo en lías.
Boca:
Entrada suave y elegante con final muy largo. Notas frutales, fruta de hueso, mineralidad, peso en boca, sobrio, complejo, amplio y con recorrido. Final limpio, de gran calidad.
Temperatura de servicio:
Entre 10º y 12º C
Maridaje:
Ideal con pescados grasos y sus guarniciones, al horno y con multitud de carnes por su viva acidez.
Edad:
Viñedo plantado en 1989 (27 años).
Suelo:
Zona de calizas areniscas y otra de margo calizas.
Vinificación:
Fermentado en roble y envejecimiento de 10 meses crianza sobre sus lías.
En esta añada se elaboraron dos `Artizar´ debido a la diferente maduración en el viñedo. De esta versión se elaboraron tan sólo 1000 botellas.
Un lujo probar una de ellas !
Último Lunes de Gernika 2019
Lunes 28 de octubre en Gernika
Preciosa jornada de cata. 26 muestras de txakoli blanco, 5 de tinto y 3 ojo de gallo.
Txakoli blanco
Abeitxa 2014 Bodega Txabarri de Zalla
Artzai 2014 de Bodega Ulibarri de Gordexola
Magalarte Lezama 2018 de Magalarte Lezama
Txakoli tinto
Erdikoetxe 2014 de Erdikoetxe. Lezama
Txakoli ojo de gallo
Sasine 2018 de Bodega Butroi. Gatika
El jurado de cata estaba formado por Bittor San Miguel, Inaki Suárez, Roberto González, Javi Calzada, Agustín Galán y Patxi Zabala
André Tamers: «El txakoli cambió la concepción del vino español en EEUU»
Amaya Cervera | Martes 22 de Octubre del 2019
Lo que nadie espera oír jamás de un distribuidor de Nueva York cuando se le pide que enumere las regiones españolas que le parecen más interesantes, es que empiece por Manchuela. A Thomas Byrnes, fundador de T Edward Wines con sede en el bohemio barrio de Tribeca y un 14% de vinos españoles en su porfolio, la bobal le recuerda a la nebbiolo. Los vinos que le han hecho llegar a esta conclusión los firma Juan Antonio Ponce de quien dice que “aunque es muy joven, tiene gran pasión y talento y hará grandes cosas”.
Byrnes es uno de los100 profesionales de Estados Unidos que disfrutaron del evento Running of the Scales en Sanlúcar de Barrameda, organizado por la importadora de Carolina del Norte De Maison Selections el pasado mes de abril. Además de distintas ponencias en torno al jerez y una cena a pie de playa, hubo una jornada completa para catar y charlar con los productores españoles y franceses que integran su cartera.
Su fundador, André Tamers, es un ciudadano de mundo con don de lenguas. De padre americano y madre francesa, nació en Texas y vivió su infancia en Venezuela. Sus primeros idiomas fueron el español y el francés y, de hecho, no aprendió inglés hasta los 13 años. Estudió literatura francesa en la Universidad de Florida y trabajó de camarero y comprador de vinos antes de trasladarse a Nueva York donde, en la década de los ochenta, probó sus primeros Pesquera y conoció a un jovencísimo Álvaro Palacios.
La era moderna del vino español
A principios de los noventa dio un giro a su carrera y se trasladó con su mujer a Barcelona con intención de estudiar y dedicarse a la pintura. Pero mientras trabajaba como camarero en un restaurante a los pies del Tibidabo, se topó con una botella de Remelluri que le hizo darse cuenta de que “el mundo del vino iba a cambiar totalmente en España”.
Uno de los cavas que Tamers bebía habitualmente en Barcelona era Avinyó. Lo elaboraba una bodega familiar con tradición vitícola desde el siglo XVI que no era demasiado activa comercialmente. De modo que cuando volvió a Estados Unidos y se instaló en Carolina del Norte intentó venderlo en su país. Con ayuda de Tom Byrnes, el vino se coló en la carta del Gramercy Tavern, un clásico de la restauración neoyorquina, y acabó en la lista de los 10 mejores espumosos del año de Lettie Teague, la columnista de vinos de The Wall Street Journal. El primer triunfo del Tamers importador fue con un cava que sigue formando parte de su gama y que, paradójicamente, es bastante poco conocido en España porque exporta el 70% de su producción.
Con una empresa ya en marcha, se plantó en Vinexpo en un momento en que “España aún vendía mucho vino oxidado”. Retomó el contacto con la familia Palacios y pudo vender algunos de sus riojas durante un tiempo. El Priorat estaba eclosionando con fuerza (“José Peñín había escrito que iba a ser algo increíble”, recuerda) y Tamers intentó explorar sin éxito otras regiones que aún estaban lejos de madurar como Arlanza. “El punto débil de España entonces era que los vinos se convirtieran en caricaturas de sus zonas. Había que mostrar que no todo eran olés, toros y vinos baratos”, señala.
Txakoli, Galicia, Madrid y grandes reservas
Para Tamers, el txakoli marcó un punto de inflexión importante en la imagen de la España vinícola: “Cambió la concepción del vino español gracias a su graduación baja”. El primer productor de txakoli que incorporó en su catálogo fue Ameztoi, una bodega familiar de Getaria, después de que descubriera el vino en el restaurante Ganbara de San Sebastián. Cree que han clavado el estilo de su original rosado que en la actualidad se vende por cupos.
Vinos como el txakoli que “se dejan beber” o “se beben a saco” permiten a España ofrecer no una sino muchas visiones diferentes de su potencia vinícola, en opinión del importador norteamericano. Aun hoy, Tamers se sigue sorprendiendo por el tirón de esta especialidad vasca: “Mis clientes se enfadan porque nos quedamos sin vino”.
Le preguntamos qué otras zonas o estilos tienen un futuro brillante en el mercado americano y destaca tres: “Galicia es súper interesante; también los vinos de Madrid [Gredos], que han conseguido gran exposición a través de Comando G; y aunque sea una tendencia más silenciosa, siempre hay mercado para los clásicos de Rioja; me he reunido hace poco con un restaurante súper vanguardista con una estrella Michelin que quería tener un Gran Reserva en su carta”.
Jerez: “El futuro está en volver a la viticultura”
Aunque el panorama sea menos optimista, otra de las zonas por las que tradicionalmente ha apostado De Maison Selections es Jerez. “Las ventas están estancadas”, señala Tamers, “pero hay mercado y nosotros seguimos siendo unos apasionados de este vino y continuamos vendiéndolo”. Parte del problema en su opinión es que sigue siendo “un gran desconocido” y una ausencia notable en las cartas de vinos de los restaurantes con dos y tres estrellas Michelin.
Desde su punto de vista, Jerez es una región con muchas identidades distintas más allá de los finos y de los vinos de 18% vol. Le resultan especialmente interesantes los nuevos vinos no fortificados pero marcados por el trabajo con la flor y va a incorporar un nuevo productor a su porfolio que es antes de nada agricultor. “El futuro en Jerez está en volver a la viticultura”, señala.
Su particular secreto: cree que la originalidad de aromas y sabores de los vinos naturales puede ayudar a abrir las puertas al jerez. Le parece un contexto idóneo para “un palomino de 12% vol. con notas de levaduras”. Tamers esta convencido de que “el futuro será muy interesante si se buscan vinos menos manipulados, porque en Jerez ha habido mucha manipulación”.
Diferencia y autenticidad
El microcosmos de compradores y sumilleres a los que sirve De Maison Selections está volcado en la búsqueda de pequeños productores que cultivan sus viñas de manera ecológica o muy respetuosa y cuyos vinos transmitan el máximo de autenticidad. El concepto artesano no les vale únicamente como etiqueta; debe verse en la copa. Una compradora ponía el ejemplo de que “cada vez menos gente compra albariños de seis dólares en Estados Unidos porque no son reales”. El objetivo ahora es conseguir “vinos de entrada de gama que den acceso a cosas curiosas y con carácter”.
Angélica Intriago, de Despaña Brand Foods, especializada en la importación y comercialización de productos españoles que cuenta con una tienda de vinos en Manhattan, señala que el consumidor americano está abierto a cosas muy distintas. “Queremos que quien venga a nuestra tienda sea para aprender y explorar tendencias”. En su pequeño establecimiento hay sitio para muchos de los nuevos productores españoles, para vinos naturales, naranjas o cualquier otra tendencia o botella made in Spain que crean que puede sorprender a sus clientes.
Para Tamers, “con todo lo bueno y lo malo, Estados Unidos es un país puntero y multicultural. Existe una cocina muy elaborada fruto de influencias muy distintas: Japón, China, Tailandia… hay de todo. El vino tiene que moverse con los tiempos y hoy se impone la idea de elaborar vinos que se correspondan con un origen y una agricultura que tiene en cuenta el futuro y la transmisión de una herencia vitícola. Y que además tengan acidez y frescura”.
Los fastidiosos aranceles de Trump
¿Hasta qué punto las nuevas tarifas del 25% impuestas por Trump pueden suponer un freno a la evolución de los vinos españoles del perfil que comercializa De Maison Selections en Estados Unidos?
Tamers asegura que el tema es serio y que tendrá su impacto, aunque es difícil predecir lo que va a ocurrir. La política de De Maison Selections será mantener los precios estables hasta final de año, pero se preparan para convivir con la nueva realidad a partir de 2020. Para Tamers, las nuevas tarifas atacan la tendencia de vinos de menor graduación alcohólica ya que se aplica a todos los embotellados por debajo de 14% vol y pondrá estos vinos en otra categoría de precio.
Como elementos que puedan ayudar a aliviar la situación, señala la actual posición fuerte del dólar, que muchos de los vinos llegan ya a una clientela con alto poder adquisitivo y el hecho de que muchos consumidores aún desconocen esta medida en un contexto complejo y con otras preocupaciones internas más acuciantes en el país como pueda ser el momento delicado que atraviesa la industria automovilística.
“El vino español está creciendo como categoría en Estados Unidos, tiene prestigio y aún está lejos de alcanzar su techo. Es cierto que muchos vinos juegan en el ámbito de la relación calidad-precio, pero no creo que se vaya a dejar de comprar vino español, ni de Borgoña”, señala Tamers.
“Nos toca situar el Txakoli en el lugar que merece”
Llevan 25 años en esto, pero trabajan con la sensación de que todavía queda mucho por hacer y desarrollar. El vitivinicultor Garikoitz Ríos y su equipo son dignos de admiración. Nada les paraliza. Muy al contrario, todo les motiva y les impulsa.
Que llueve durante meses. Aurrera. Que no pueden cumplir el sueño de una bodega. Tranquilo, ya llegará. Que la gente les sigue preguntando por qué hacen vinos en una zona tan complicada. Avanti, siempre avanti. Que la viticultura parece hostil. Venga, ánimo, tiremos juntos de la sokatira con más fuerza si cabe.
GARIKOITZ Ríos en una Cata de txakolis vizcaínos, entre los que estaban algunos de sus vinos.
El Basajaun del viñedo en Bizkaia (y II)
Los objetivos del equipo de Gari Ríos son muchos, como que algún día Bizkaia tenga el protagonismo que merece, convirtiéndose en una zona de vinos de gran prestigio. Pero hay más, muchos más.
Pero lo más hermoso de todo es que…
… cuando se trasladaron a Gernika en 2002 no sabían el potencial que tenía el txakoli. Y ni pensaron tan siquiera en elaborar vinos de guarda.
RECORDEMOS. Estamos junto a la nueva bodega de Itsasmendi en Gernika.
Volvamos al claro del bosque, junto a la bodega recién construida, entre viñedos, en un día espectacular de otoño, respirando y sintiendo, mientras un camión trae racimos de uva recién vendimiada en Bakio, a unos 27 kilómetros de la bodega soñada que aún está en obras, a la que hay que dar los últimos remates de construcción. Una bodega dispuesta a embarazarse, para elaborar y guardar los vinos del futuro.
“Es salvaje la competencia entre los vinos blancos”
.-Ahora mismo estamos junto a la bodega, Gari, como si estuviéramos en un claro del bosque. Un paraíso.
Así es. El otoño en el que ya estamos inmersos es increíble. Dentro de poco todo ese bosque se pondrá dorado, ocre, un estallido, una preciosidad. La diferencia de las estaciones en esta zona de Gernika es muy marcada.
.- ¿Qué es esta bodega para ti?
AHÍ esta el bodeguero, enamorado de su nueva bodega.
Buffff, una maravilla. Confieso que me hubiera gustado construirla antes, cuando vine aquí al Urdaibai en el 2002, cuando pensé que hacer un vino en la Reserva de la Biosfera sería una cosa preciosa. Pero no la hubiera construido como lo hemos hecho ahora. Estos 17 años de experiencia me han dado conocimiento y ahora mismo he diseñado una bodega acorde a nuestra forma de hacer las cosas.
.- ¿Esto es una culminación?
Es la culminación a 25 años de trabajo de un sueño que tuvimos en su día. Ahora se está cumpliendo el poder recibir a la gente en este entorno y decirles que el vino lo hacemos aquí, de estas viñas, de este paisaje, en una orografía que transmite perfectamente lo que es Bizkaia:
Montañas, bosques, proximidad del mar, la cultura de la ganadería, de la horticultura, de una zona de paso de aves del norte de Europa a África, que se quedan con nosotros entre 3 y 5 meses.
BELLOTAS caídas sobre esta mesa sobre la que se beberá txakoli
.- Es un remanso de paz.
Lo es, Julio. Veo que lo sientes.
EL vitivinicultor en una de las primeras prensas que tuvo en aquella… su primera bodega.
.- A ti te puede atraer Rioja Alavesa, pero esto no lo cambias por nada.
A cada uno, lo suyo. Hombre, me encanta Rioja Alavesa, me encanta Priorato, me encanta Galicia…
Hay mucha gente que me pregunta “¿Por qué haces vinos en una zona tan complicada?”. Pero no se trata de obtener un éxito inmediato. Hay que sembrar, hay que cultivar, hay…
.- No queréis renunciar a este lugar de Mar y Montañas.
No queremos renunciar a que Bizkaia tenga protagonismo dentro de unos años como una zona de vinos de gran prestigio.
.- Hay que seguir sembrando. ¿Es eso?
EN SUS manos, una de las primeras botellas de su txakoli, con casi 25 años de historia.
Claro. Nos toca a nosotros esa parte, que es muy bonita y muy agradecida. De cambiar un poco el camino del Txakoli, de impulsarlo, de ponerlo en el lugar que se merece. Todo eso es muy chulo.
Queda mucho por hacer y desarrollar
.- ¿Bodegas Itsasmendi mantendrá con las nuevas instalaciones la misma filosofía?
No hemos hecho una bodega para crecer.Ahora vas a ver la zona de elaboración del vino, de qué manera vamos a respetar el espacio de los 50 depósitos, con una zona de micro vinificación preciosa para hacer elaboraciones de 500, 1000 y 2000 litros, de seguir haciendo pruebas, de seguir conociendo nuestro territorio, que todavía queda mucho por hacer y desarrollar, mucho, que eso nos pone y nos estimula.
OTRA mirada a la bodega, un sueño en construcción que ya es realidad.
.- Veo que ha empezado a llegar la uva de la vendimia.
Un poco en precario, pero nos hacía ilusión elaborar el vino en la nueva bodega. Porque si llegamos a elaborar en la vieja bodega, luego tendríamos que subir todo el txakoli a la nueva, lo que habría sido un trabajo por duplicado.
¡Mira, mira una vez más todo este paisaje! Aquí habrá que contar menos cosas. Bastará con que la gente venga, esté y sienta.
VIÑA y Bodega se miran a los ojos con esta dulzura de un día azul.
.- Con todos estos aliados de que dispones: la ermita centenaria, la vieja tejera, el pajar, los caseríos cercanos…
Nosotros queremos concebir las visitas como una conexión con la historia, la cultura, el paisaje y el vino. Y que cada cual le dedique el tiempo a lo que más le llame la atención. Los niños y niñas, una parte muy importante de este proyecto, correrán por las campas sin tener que estar enclaustrados en la bodega.
.- ¿Qué le parece a tu hija de 12 años todo el proyecto?
Ah, sí, quiere venir con sus amigas a vendimiar un día. El próximo fin de semana las invitaremos a todas. Pero no quiero imponerle esto, eh! Quiero que ella sea feliz y desarrolle su profesión como he hecho yo. Si le gustan más otros aspectos de la vida, no me voy a sentir frustrado.
Por eso he constituido una empresa en la que hay gente que va a garantizar la continuidad, con Bingen, con Etna, con Ramón, con Markel. Esto tiene futuro. No se va a perder conmigo.
HABLAR de las uvas, poco antes de que entren en Bodega.
.- Hemos llegado a la zona de elaboración, con depósitos de acero, que los hay muy grandes también.
Tengo una parte para hacer pruebas, con pequeños volúmenes de 500, 1000 o 2000 litros. Ahí se ve la realidad.
.- ¿Qué txakoli se beberá dentro de diez años, con esta uva que hoy entra en la bodega?
La primera semana ha entrado una uva increíble. Hay uno que he elaborado con pieles, con una uva maravillosa, que será el Artizar de este 2019, con una acidez fantástica, que es la que te garantiza que los vinos duren.
.- La carta de presentación del Txakoli es la acidez.
Es la acidez, sin duda. Ese es el eje conductor. Es sinónimo de frescura y de vida. Esta añada nos traerá txakolis geniales para dentro de diez años.
De los vinos que durarán más, algunos llevarán un poquito de madera, tinaja o ánfora, un poco de hormigón. Estamos trabajando en distintas formas de elaborarlo, en un continuo aprendizaje.
El futuro del txakoli son los vinos de crianza
.- Es emocionante pensar que estás metiendo uva para elaborar un txakoli que se beberá dentro de diez años, y que se beberá en distintas partes del mundo.
Jajaja, es bonito. Lo cierto es que cuando empezamos con esto aquí en Gernika no sabíamos el potencial que tenía el txakoli. Ni pensamos en hacer vinos de guarda.
Hoy sabemos que el futuro del txakoli son los vinos de crianza. Lo tengo claro. No hay zona de gran prestigio que solo haga vinos jóvenes. Los que dan prestigio y personalidad y valor añadido son los vinos con crianza. No digo madera. En ánforas, en botellas…, lo que sea.
A través del gran ventanal se cuela el bosque, tan presente en el entorno.
.- ¿Es dura en el mercado la competencia entre los vinos blancos?
Es salvaje. Cuando empezamos a hacer txakoli, solo hacían vino blanco los gallegos, Rueda y algo en Cataluña. Ahora mismo todo España hace vinos blancos y en una carrera sin fin por esa demanda que existe entre los consumidores del vino blanco.
Eso nos está haciendo daño en el mercado básico del txakoli que actualmente es el poteo, la barra del bar. Entran en Euskalherria otros productos que son más económicos. A eso hay que darle una vuelta si queremos tener futuro.
EN época de vendimia y de remates en la bodega, el teléfono no deja de sonar.
.- De alguna manera habéis sido pioneros.
Bien, pues ahora tenemos que volver a liderar el ser pioneros de vinos blancos con crianza en España de la mano de Galicia, para que esta zona se mantenga. En la bodega cada vez es mayor el porcentaje de vinos con crianza que elaboramos. Empezamos con un 95 a 5 en la relación de vinos jóvenes y vinos de crianza. Y ahora estaremos en un 65 a 35. Y la tendencia va a ser a reducir el porcentaje de vino joven.
.- Todo va creciendo en vuestra bodega. ¿También aumenta tu pasión por el vino?
Mi ilusión por este nuevo proyecto se puede ver y tocar, jajaja. Para mí esta bodega es un espaldarazo que me llevará hasta la jubilación. Este sueño me ha impulsado, y el conseguirlo, ni te cuento. Es cerrar el círculo para disfrutarlo todo aún más.
BODEGA semi oculta, desde arriba, arropada por tierra, viñedo, cielo y bosque.
.- ¿Has ido con prisas en la vida para conseguir este sueño?
La verdad es que no. Nunca he ido con prisas. Primero me centré en los viñedos, luego en los vinos, después en la organización de las personas… Ahora se trata, con el nuevo edificio de la bodega, de conseguir que todo esté a la misma altura: organización, vino, viñedos y bodega.
Esto nos va a dar un salto cualitativo importante, porque el vino también tiene una parte de psicológico.
.- ¿Qué quieres decir?
ERMITA de los Santos Txirenes (1875) que cuida sus jóvenes viñedos.
LA ERMITA desde otro punto de vista, vecina ilustre de Bodegas Itsasmendi.
Que la calidad no es tangible. Que depende de muchas cosas. Y poder disfrutar de los vinos en este espacio yo creo que nos hará dar un salto cualitativo en la percepción que tenga la gente de la calidad con la que elaboramos en Itsasmendi.
La nueva bodega será un plus, y eso es ilusión y gasolina para seguir trabajando.
.- Zorionak.
Eskerrik asko. Hombre, ahora yo me iré apartando poco a poco.
.- ¿Qué edad tienes?
53 años, pero quiero volver al viñedo, que algún día acabaré mi vida profesional cuidando un pequeño viñedo.
UNO de los buques insignia de la bodega, para navegar por Tierra y Mar.
“La unidad de la tres DO de txakoli abrirá mercados”
.- Tú quieres hacerte sólido en casa, en Euskadi.
Sí, porque nos ha costado mucho trasladar al consumidor local que el txakoli puede ser esto, porque al principio lo veían como una adulteración de la tradición, o una invasión o una intromisión. Ahora ya les hemos transmitido que lo nuestro es trabajo, profesionalidad, dedicación, y que el producto refleja lo que es la tierra.
.- El Txakoli está “de moda” en muchos lugares.
Es verdad que cada vez vienen más restaurantes de distintos lugares de España, o de Japón, de los Países Nórdicos y de Estados Unidos. Pero, insisto, donde realmente tenemos que ser fuertes para que esa onda expansiva sea más potente es en casa, en Euskadi.
ENTORNO. Este pajar se cerrará con cristales para realizar Catas “al aire libre”
Tendríamos que ser inteligentes y entre las tres DO de txakoli dotar al nombre aún de mayor prestigio, haciendo cosas conjuntas y que cuando todo el mundo hable de txakoli hable de calidad.
.- ¿Eso llegará?
Creo que llegará. Nos falta algo más de espíritu colectivo, pero hay una semilla para desarrollar en los próximos años. Tendremos que empezar fuera, en algún país lejano donde la gente esté más tranquila, donde veamos que al unirnos abriremos más mercados.
“Decir Rioja Alavesa es decir palabras mayores”
.- ¿Dirías que el Txakoli y los vinos de Rioja Alavesa se miran cara a cara, de tú a tú, cada uno en su lugar?
GARI Ríos posa junto a unos viñedos de Laguardia, donde le entrevistamos en 2016.
Bueno, decir Rioja Alavesa es decir palabras mayores de una trayectoria de muchísimos siglos, que es lo que te garantiza una estabilidad y un prestigio. Pero creo que hay muchos vinos dentro del txakoli, en vinos blancos, que pueden estar a la altura de los Rioja Alavesa.
Tenemos características distintas, pero hay vinazos dentro del txakoli, y no tenemos nada que envidiar.
GARI brinda con Juan Carlos Lopez de Lacalle y Juan Luis Cañas el pasado marzo en Gasteiz.
.- Una alegría que un país pequeño –en tamaño- como el nuestro tenga Rioja Alavesa y Txakoli
Joé que sí. Es una riqueza. A mí la diversidad me parece genial. Tengo muchos amigos en Rioja Alavesa y en otras zonas vitícolas de España y de Europa.
DELANTE de una de sus viñas, bajo la sombra de los árboles del bosque.
.- ¿Dónde está la competencia?
A veces pensamos que la competencia se da solo entre las bodegas de txakoli. Otros creen que es con los vinos de Rueda. Otra gente cree que compiten el vino con la cerveza.
Yo creo que se pueden aunar esfuerzos y colaborar en diversos ámbitos para que cada vez tengamos más prestigio. Unos a otros nos podemos dar protagonismo, porque colaborando siempre se sale ganando.
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SOLE RAYA
Cada vino, como cada persona, es único e irrepetible. Cada uno con su dulzura o su carácter, es exclusivo, con un único punto en común: el amor que deposita en ellos las manos que lo elaboran, los esfuerzos para conseguir la mejor cosecha, la templanza para seguir su maduración, y la alegría de saborear el resultado. No hay competencias, sino sueños, todos, merecedores de ser cumplidos, y brindar porque se sigan cumpliendo, y para eso, siempre un buen vino, nacido del amor y la constancia.
Levanto mi copa para brindar con vosotros, amigos. ¡Salud!!
Salud!!, estimada librera de Montilla. Te leo para repetir contigo, al levantar la copa del brindis: No hay competencias, sino sueños, todos, merecedores de ser cumplidos, y brindar porque se sigan cumpliendo. Que así sea, para todas y todos, como dice con altura de miras Garikoitz Ríos: Unos a otros nos podemos dar protagonismo, porque colaborando siempre se sale ganando. Qué hermoso final para un encuentro en la amada Gernika.
Ha sido terminar de leer la entrevista y me he acercado a la bodeguita familiar en busca de un txakoli. Como no tenía txakoli de Bizkaia, me he abierto uno alavés, que ahora estoy bebiendo tan ricamente. Larga y próspera vida a todos los txakolis de Euskadi. Ah, y la entrevista muy muy buena, por cierto que sí.
Muchas gracias, Jon Artetxe. Te confieso que mientras redactaba la conversación que mantuve con Gari Ríos, me acompañaba una botella y una copa de txakoli con un tarro donde guardaba desde hace tiempo un exquisito bonito del norte. Ah, tu comentario también muy muy bueno. Un cordial abrazo.
“Un poco en precario, pero nos hacía ilusión elaborar el txakoli de esta añada en la nueva bodega. 2019 es un año precioso para Itsasmendi, en pleno 25 aniversario, con un sitio soñado por nosotros en este pequeño oasis… ¡Mira qué paisaje! ¡Mira la nueva bodega”
RECIÉN ESTRENADA bodega de Itsasmendi, en suelos de Gernika, a vista de pájaro.
Junto a este bosque de Gernika, el vitivinicultor Gari Ríos tendrá que contar menos cosas para explicar su proyecto vitalvinícola. Bastará que la gente se acerque… y sienta.
“Aquí se respira lo que hacemos y cómo lo hacemos El viñedo, la naturaleza, el paisaje de Bizkaia habla por nosotros”.
El Basajaun del viñedo en Bizkaia (I)
GARI RÍOS, con 25 vendimias a su espalda, de las que no pesan y otorgan íntimos secretos.
Veníamos intentando el encuentro en un día de esta 25 vendimia de Itsasmendi, pero durante más de una semana las lluvias han ido retrasándolo todo. En la vendimia de 2018 pudieron recoger con buen tiempo las uvas de sus 39 hectáreas de un viñedo que está bien repartido por media Bizkaia, pero este 2019 está siendo más caprichoso.
El cielo azul de esta mañana es motivo de alegría y celebración. El vitivinicultor de Muskiz (que ha vivido en Bilbao y Durango, y trabajado 20 horas al día en Gernika… amando la diversidad de los pueblos de Bizkaia) me ha citado en una cafetería, en un pequeño polígono del extrarradio de Gernika.
MIENTRAS vamos camino de la nueva bodega, van llegando uvas vendimiadas en Bakio…
Tras tomarnos un café, nos adentraremos caminando 300 metros hacia una colina rodeada de un bosque donde se respira naturaleza en estado puro, donde suena el agua de un riachuelo y un gran coro de pájaros, hasta llegar a la bodega soñada, donde un equipo de albañiles trabaja en los últimos retoques de la obra.
El bosque entero, los robles, encinas, fresnos, avellanos, algún castaño y algún sauce, los pinos más lejanos, hablan todos de lo mismo:
De la bodega que los humanos han construido con tanto respeto, del color de la tierra roja o lur gorri en sus muros, excavados en el suelo como si fueran una viña de hondas raíces. Lo canta el bosque, el río y sus charcas lo susurran, hasta la Reserva de la Biosfera que es Urdaibai lo está contando.
EL bodeguero de Itsasmendi sentado en los peldaños de lo que será la entrada de su bodega.
“Nacimos en Muzkiz, en los bajos de un caserío de mi tío Jesus Urbaneta. Allí llegamos a elaborar 30.000 litros de txakoli. En el 2002 venimos a Urdaibai con la idea de hacer vino en la Reserva de la Biosfera, pero tuvimos muchos problemas burocráticos y nos pusimos a elaborar vino al lado de una gasolinera, en un polígono industrial… que era la antítesis de lo que somos”.
Muy cerca de donde ahora estamos, han desarrollado diecisiete vendimias en el polígono industrial. “Ha sido un txakoli de garaje, y ya este año, con el 25 aniversario, arrancamos por fin con la bodega nueva. Teníamos vino, viñedos, organización… nos faltaba un espacio donde nos ubicásemos todos a un mismo nivel”.
“El paisaje de Bizkaia habla por nosotros”
AL inicio del paseo, entramos en un edificio pensado para recibir a los visitantes.
Antes de llegar a la nueva bodega, entramos en un edificio de una planta que en el cercano futuro será el primer contacto de los visitantes con Bodegas Itsasmendi. Preside la estancia un gran mapa de Bizkaia donde se muestran los distintos viñedos repartidos por el territorio, a uno y otro lado de la Ría de Bilbao.
.- Veo vuestras viñas vizcaínas en Muzkiz, Gorliz, Muxika, Leioa, Erandio, Mungia, Bakio, Morga, Gernika y Lemoniz.
Son 39 hectáreas de viñedo con las dos variedades del txakoli al 50%: la Hondarrabi Zuri, y la Hondarrabi Zuri Zerratie, aunque es verdad que los viñedos de Hondarrabi Zuri los hemos montado más tarde porque no había materia vegetal, haciendo una selección propia. También tenemos dos hectáreas de Riesling.
UN gran mapa de Bizkaia explica dónde está todo el viñedo de Itxasmendi.
.- ¿Cómo y de qué manera nació “Itsasmendi”?
La primera viña la plantamos en 1989, y la primera elaboración de vino es de 1995. La bodega la hemos creado desde cero, plantando la primera viña, después hemos montado la primera, la segunda y la tercera bodega… Ha sido un proceso enteramente nuestro.
Éramos un grupo de personas que queríamos recuperar el prestigio social, económico y cultural que ha tenido el txakoli durante siglos.
EL MAPA del tesoro, con el reparto territorial de las 39 hectáreas.
.- Te embarcaste en esto a finales de los 80, cuando la Agricultura no estaba tan reconocida como hoy.
En los años 90 la Agricultura estaba desprestigiada. Nadie quería que sus hijos se quedasen en los caseríos. Todos querían que fuesen a trabajar a la Industria.
.- ¿Cómo fue tu caso?
Yo siempre tuve claro que quería estudiar agronomía, y siemprehe cuidado en casa la huerta, desde que tenía 13 años, y lo que no tenía entonces era ningún vínculo con la viticultura, algo que me vino a través de la Administración.
OTROS dieron la espalda a la Agricultura, mientras Gari se aferró a ella con pasión.
.- La Administración, eh!
Sí, porque me contrató durante tres años para hacer un trabajo de selección masal de la Hondarrabi Zuri Zerratie por Bizkaia y por Gipuzkoa. Ahí entré en contacto con la viticultura y empecé a desarrollar todo este proyecto.
.- ¿Qué sembraste en tu primera huerta, cuando tenías 13 años?
Lo que más me encantaba eran los tomates. Llegué a tener una huerta increíble de tomates. Pero también tenía alubias, maíz, pimientos… de todo. Siempre me ha gustado la Naturaleza, mi vida siempre ha estado vinculada al medio natural.
“Comparo la viticultura con el deporte de la Soka-tira”
EL vitivinicultor enmarca con sus manos la Hondarrabi Zuri Zerratie que rodea la bodega.
.- Itsasmendi, Mar y Montaña.
Lo que es Bizkaia, la proximidad del mar, que llega hasta la Sierra de Toloño, toda la climatología que deriva de la Bahía de Bizkaia. Los primeros viñedos estaban en tres hectáreas de Muzkiz, Bakio y Mendata. Desde los tres se veía el mar. Eran laderas con mucha pendiente de las que surgió nuestro nombre.
.- Me decías que esta txabola de una planta va a ser el primer lugar de recepción de visitantes que vengan a ver la bodega
La gente que venga a la bodega, en los días que no llueva, entrará andando. Hay como ves un paseo de 300 metros hasta la bodega. Te vas introduciendo caminando junto a un río (afluente del Oca), viendo el viñedo, el bosque, para que no sea una llegada en vehículo, sino que la gente pueda sentir la naturaleza y la Reserva de la Biosfera que es Urdaibai.
CAMINAR entre los árboles más cercanos del bosque, vecino de las viñas y la bodega.
.- Dentro de la txabola veo una magnífica colección de fotografías.
Sí. Este año hemos hecho el X aniversario del concepto añada de Itsasmendi 7, cada una de ellas única e irrepetible. Hay años que son muy atlánticos, otros muy mediterráneos, y eso lo quise mostrar fotográficamente, a partir de 2008…
…haciendo un recopilatorio de las diez añadas con todos los argumentos de cada año, que presentamos en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Al final es la historia de la bodega a través de las imágenes.
Aquel territorio hostil del Txakoli
PENSAR que el txakoli era un territorio hostil hace 25 años.
.- Veo un petrolero que navega en alta mar…
La foto representa al 2008, en la mar, un territorio hostil con inclemencias… Eso precisamente es lo que era el txakoli cuando nosotros empezamos: un territorio hostil, con muy poca información de variedades, sistema de plantación, calidad… pero hemos aunado esfuerzos, como hace la gente en los barcos, para sacar adelante este proyecto con la presencia del mar, que está muy presente en nuestro proyecto.
.- Me decías antes que valoras mucho los equipos.
Si hubiera estado solo, quizá hubiera podido evolucionar con más rapidez personal, pero decidí hacer un proyecto más sólido que no se crease solo a través de mi persona. Una parte de mi tiempo ha estado encaminada a formar el equipo y a establecer una forma de trabajar desde la horizontalidad, que es fácil de decir pero difícil de implantar.
“¡MIRA qué paisaje! ¡Mira la nueva bodega!”
.- ¿Quiénes sois los capitanes de este barco?
La enóloga Edna Bermejo, riojano alavesa de Yekora, con un carácter impulsivo y pasional, que tiene la frescura de la gente joven, con su mirada crítica siempre tan interesante. He aprendido mucho de la gente con la que trabajo.
Está Bingen Mendizabal, uno de los pilares de la bodega, ingeniero técnico agrícola que trabajó en Remelluri, con un Master en Enología, que desde 2010 trabaja con nosotros. Los tres compartimos la dirección técnica de Itsasmendi.
Una VIÑA muy bizkaitarra.
.- Entre las fotos, veo una viña muy vizcaína.
El año 2009 fue el año de la diversidad. Ese es el paisaje de nuestros viñedos, esa orografía de fondo no muy alta, esa diversidad vegetal en torno a los viñedos que a mí siempre me gusta respetar por esa incidencia en los aromas de las producciones, que hace que la viña esté más equilibrada en armonía con cada pequeño ecosistema.
Lo importante de la viticultura es que la producción sea capaz de trasmitir todo el potencial enológico que tiene cada parcela, esa es la clave para hacer vinos distintos.
EL hechizo oculto de la floración de los racismos…
.- ¿Qué nos dices de esa mano que acoge un racimo al comienzo de la floración?
El 2011 fue un año increíble con las floraciones. Para nosotros es un momento muy delicado en la viticultura. Esta foto de 2011, realizada por un fotógrafo alemán, refleja ese momento tan precioso de la floración de los racimos, tan imperceptible y desconocido, porque muchos nos saben que la viña tiene flores diminutas, pero con una fragancia espectacular cuando paseas por los viñedos.
.- Están esas manos tirando con fuerza de una soga…
LA fotografía explica muchas cosas…
Ese fue el XX aniversario. Hicimos un concurso de fotografía con el título “Un sueño hecho realidad”, porque en los comienzos era impensable que llegaríamos a donde hemos llegado actualmente, con presencia en los mejores restaurantes, en más de veinte países, con un prestigio aquí y fuera de aquí.
El título de la foto era precisamente “Un sueño hecho realidad”. Lo ganó un fotógrafo de Gernika que intentó transmitir nuestro esfuerzo, nuestra trayectoria a través del esfuerzo de unas manos, tan vinculadas a nuestra profesión. Creo que la viticultura es comparable con el deporte de la Soka-tira.
.- Y qué decir de esa ola inmensa del Cantábrico chocando contra el puerto.
HAY OLAS de Lekeitio que gritan cuando estallan en tierra.
Eso es en Lekeitio. Refleja el año 2013, un año complicadísimo que no dejó de llover hasta el 28 de junio. También el 2007 y el 2018 fueron complicados en la primavera.
La imagen habla de la fuerza de la naturaleza. Aquel año hubo dos ciclogénesis, se rompieron el puerto de Bermeo y el de Donosti.
Bailarina en lo alto de la escalera
.- Es hermosa, por contraste, la foto de esa bailarina en lo alto de la escalera de Tabakalera, en Donostia. Armonía y equilibrio en estado puro
LA ARMONÍA de una bailarina en Tabakalera.
Representa a 2016. Choca bastante ver a esa bailarina sobre las escaleras. Habla del equilibrio entre la parte profesional y la parte personal. Concibo la calidad de las empresas pequeñas a través de las personas. Hay que invertir en la formación, para que te devuelvan la solidez. El 2016 fue un año complicado, pero a través de las personas mantuvimos la armonía reflejada en la imagen.
ENTRE los renques de la Hondarrabi Zuri Zerratie, pegada a la bodega.
Hemos vuelto a caminar bajo el Sol que nos calienta ya como si fuera un día de verano. Antes de llegar al nuevo edificio de la bodega –auténtico protagonista de este paseo-, nos adentramos en los renques del viñedo, donde la uva blanca del txakoli vasco está lista y preparada. Gari Ríos la acaricia con adoración, a la vez que la llena de piropos. “Este año nos dará auténticos vinazos”.
Así llegamos a las inmediaciones de la bodega, adentrándonos por fin en uno de sus amplios espacios, ahora vacío.
.- ¿En qué parte de la nueva bodega nos encontramos, Gari?
Aquí es donde evolucionará el txakoli, con el tema de la microbiología y la selección de levaduras autóctonas para trabajar con tinajas, ánforas, barricas de tamaño grande, el hormigón… esta va a ser la zona del I+D.
.- ¿Y esa tierra del fondo de la nave?
Esa tierra se va a quedar ahí, que se vea, con el concepto abierto a que la gente entienda que los vinos salen del suelo, no de la bodega. Pondremos una cristalera transparente para que la gente vea “lur gorri”, la tierra roja que nos da fruto. Es la tierra que ha salido de la excavación de la obra. ¿Subimos al piso de arriba?
SUELO ROJO, o Lur gorri, que está fuera y dentro de la bodega.
.- Subamos.
Esta será la parte social de la bodega. Llevará unas puertas correderas para que siempre que se pueda salgamos al exterior.
.- Parece que estamos dentro del bosque
Aún plantaremos más viñedo alrededor de la bodega, de tal manera que el viñedo se unirá con el bosque. Por ahí irá el camino de la entrada principal. Aún queda por rematar todo el edificio.
FUTURA SALA de Catas, la parte social de la bodega a la que se dan los últimos toques.
.- ¿Cómo son aquí las mañanas?
Con rocíos y nieblas… Ahí abajo, junto al bosque, hay dos charcas donde anidan dos parejas de patos todos los años. ¿Por qué hemos hecho este espacio? Porque no tenemos la garantía de la climatología. Si no lloviese haríamos todas las actividades en el exterior. Aquí haremos catas con otros productores… Mira qué vistas.
.- ¿Se ha construido la bodega tal y como la habías soñado?
Sí. El arquitecto quería construir la bodega en la parte de arriba, para que se viera bien, pero yo tenía claro que el protagonista tenía que ser el Paisaje. Es aquí donde quería la bodega, en la zona baja, discreta, integrada en el paisaje, tal es así que el edificio completo solo se ve desde un punto, del resto sólo se perciben pequeños trocitos de la bodega.
…Mira qué fresno, eh, qué pasada, qué bonito. En días despejados se ve bien el monte Amboto.
GARI en la balconada que da al bosque, sintiendo que el sueño es real.
.- El viñedo es en este inmenso Paisaje… un apunte más.
Alrededor de la bodega hay siete hectáreas plantadas de viñedo, en la bodega antigua hay dos, aquí otras dos… y falta por rematar la parte delantera de la bodega, y alguna esquinita.
Hasta aquí llegan las encinas del mar que se juntan con los valles interiores de Bizkaia llenos de robles y fresnos, avellanos, algún castaño y algún sauce, en terrenos más profundos, arcillosos, mas húmedos.
LAS diferentes estructuras de la bodega forman un gran equipo.
La zona de la costa es más seca, caliza, con un ph básico. Aquí se juntan las dos. Hay partes de terrenos que son básicos, que son ácidos, hay parte de caliza, areniscas.
.- Y luego está el río que os atraviesa, ese riachuelillo que lleva sus aguas al Oca.
Ese afluente divide la parte de Muxika con la parte de Gernika. Nosotros estamos en Gernika.
CONTINUARÁ…
8 Comentarios
JOANA REDONDO
Salud y suerte para los que estrenan bodega y se esfuerzan colectivamente por cumplir sus sueños!
Me encanta la manera que tenéis de cantar la naturaleza en pleno, árboles, viña, bosque, riachuelo, pájaros, tierra, suelo, uvas, mar, oleaje, tempestad, aire…
Qué gran idea resumir cada una de las diez últimas añadas en diez fotografías. El resultado es gratificante y original. Ese racimo floreado y a color en una mano en blanco y negro es todo un canto a la primavera. Enhorabuena!
Tras casi 10 años, nuestros amigos de Bodegas Itsasmendi han decidido abordar un cambio de imagen en su Txakoli Itsasmendi joven. Y lo hacen bajo el proyecto “Las 6 joyas de Urdaibai” en cooperación con el Bird Center, gran museo vivo de la Naturaleza y dedicado a la investigación y divulgación científica de aves.
El objetivo común es potenciar la Reserva de la Biosfera de Urdaibai donde se ubican, estableciendo diferentes vínculos entre el medio natural y los vinos.
El enclave estratégico entre el Mar Cantábrico y los Pirineos hacen de Urdaibai una zona muy importante en el descanso del paso migratorio de muchas aves que están muy presentes en nuestro día a día.
La selección de 6 especies avícolas únicas irá representada aleatoriamente en las botellas de Txakoli mediante un preciso dibujo artístico realizado en colaboración por personal especializado del Bird Center en las aves y la diseñadora gráfica Lucia Onzain acompañarán a partir de ahora su esfuerzo vitivinícola para realzar el valor natural de esta preciosa comarca vasca.
· La Golondrina
· La Espátula
· El Martin Pescador
· El Zarapito real
· El Avetoro y
· El Águila pescadora
Asimismo, en su compromiso de sostenibilidad, el papel sobre el que se ha realizado la etiqueta, ha sido obtenido de una producción de bosques certificados en sistemas de producción sostenible.
En 1989 varios viticultores retoman conjuntamente una actividad como la vitivinicultura que históricamente ha tenido tanta importancia socioeconómica en Bizkaia.
En 1995 inauguran en Muskiz sus primeras instalaciones, con capacidad para 25.000 litros y en el 2002 la Bodega se traslada a Gernika, enclave privilegiado de la Reserva de la Biosfera del Urdaibai.
El mar Cantábrico regula la amplitud térmica y las temperaturas medias. Los inviernos son suaves y los veranos frescos. Se contabilizan en torno a las 1950 horas de sol al año. La pluviometría oscila entre 900-1500 mms haciendo especialmente comprometidos los cuidados primaverales en el viñedo. Los finales del verano y principios de otoño, sin embargo, garantizan una adecuada maduración de la uva con sus noches frescas, temperaturas diurnas suaves y con la presencia habitual de viento sur durante muchos días.
Desde la etiqueta inicial con un dibujo del pintor Angel Vadillo hasta la de nuestros días …
Primer viñedo en Muskiz
Bodega en Gernika · polígono Arene
Actual bodega en Gernika
En esta entrevista de `Dastatu Rioja Alavesa´, podemos ver el nuevo proyecto de Itsasmendi …
El Basajaun del viñedo en Bizkaia (I)
“Un poco en precario, pero nos hacía ilusión elaborar el txakoli de esta añada en la nueva bodega. 2019 es un año precioso para Itsasmendi, en pleno 25 aniversario, con un sitio soñado por nosotros en este pequeño oasis… ¡Mira qué paisaje! ¡Mira la nueva bodega”
RECIÉN ESTRENADA bodega de Itsasmendi, en suelos de Gernika, a vista de pájaro.
Junto a este bosque de Gernika, el vitivinicultor Gari Ríos tendrá que contar menos cosas para explicar su proyecto vitalvinícola. Bastará que la gente se acerque… y sienta.
“Aquí se respira lo que hacemos y cómo lo hacemos El viñedo, la naturaleza, el paisaje de Bizkaia habla por nosotros”.
GARI RÍOS, con 25 vendimias a su espalda, de las que no pesan y otorgan íntimos secretos.
Veníamos intentando el encuentro en un día de esta 25 vendimia de Itsasmendi, pero durante más de una semana las lluvias han ido retrasándolo todo. En la vendimia de 2018 pudieron recoger con buen tiempo las uvas de sus 39 hectáreas de un viñedo que está bien repartido por media Bizkaia, pero este 2019 está siendo más caprichoso.
El cielo azul de esta mañana es motivo de alegría y celebración. El vitivinicultor de Muskiz (que ha vivido en Bilbao y Durango, y trabajado 20 horas al día en Gernika… amando la diversidad de los pueblos de Bizkaia) me ha citado en una cafetería, en un pequeño polígono del extrarradio de Gernika.
MIENTRAS vamos camino de la nueva bodega, van llegando uvas vendimiadas en Bakio…
Tras tomarnos un café, nos adentraremos caminando 300 metros hacia una colina rodeada de un bosque donde se respira naturaleza en estado puro, donde suena el agua de un riachuelo y un gran coro de pájaros, hasta llegar a la bodega soñada, donde un equipo de albañiles trabaja en los últimos retoques de la obra.
El bosque entero, los robles, encinas, fresnos, avellanos, algún castaño y algún sauce, los pinos más lejanos, hablan todos de lo mismo:
De la bodega que los humanos han construido con tanto respeto, del color de la tierra roja o lur gorri en sus muros, excavados en el suelo como si fueran una viña de hondas raíces. Lo canta el bosque, el río y sus charcas lo susurran, hasta la Reserva de la Biosfera que es Urdaibai lo está contando.
EL bodeguero de Itsasmendi sentado en los peldaños de lo que será la entrada de su bodega.
“Nacimos en Muzkiz, en los bajos de un caserío de mi tío Jesus Urbaneta. Allí llegamos a elaborar 30.000 litros de txakoli. En el 2002 venimos a Urdaibai con la idea de hacer vino en la Reserva de la Biosfera, pero tuvimos muchos problemas burocráticos y nos pusimos a elaborar vino al lado de una gasolinera, en un polígono industrial… que era la antítesis de lo que somos”.
Muy cerca de donde ahora estamos, han desarrollado diecisiete vendimias en el polígono industrial. “Ha sido un txakoli de garaje, y ya este año, con el 25 aniversario, arrancamos por fin con la bodega nueva. Teníamos vino, viñedos, organización… nos faltaba un espacio donde nos ubicásemos todos a un mismo nivel”.
“El paisaje de Bizkaia habla por nosotros”
AL inicio del paseo, entramos en un edificio pensado para recibir a los visitantes.
Antes de llegar a la nueva bodega, entramos en un edificio de una planta que en el cercano futuro será el primer contacto de los visitantes con Bodegas Itsasmendi. Preside la estancia un gran mapa de Bizkaia donde se muestran los distintos viñedos repartidos por el territorio, a uno y otro lado de la Ría de Bilbao.
.- Veo vuestras viñas vizcaínas en Muzkiz, Gorliz, Muxika, Leioa, Erandio, Mungia, Bakio, Morga, Gernika y Lemoniz.
Son 39 hectáreas de viñedo con las dos variedades del txakoli al 50%: la Hondarrabi Zuri, y la Hondarrabi Zuri Zerratie, aunque es verdad que los viñedos de Hondarrabi Zuri los hemos montado más tarde porque no había materia vegetal, haciendo una selección propia. También tenemos dos hectáreas de Riesling.
UN gran mapa de Bizkaia explica dónde está todo el viñedo de Itxasmendi.
.- ¿Cómo y de qué manera nació “Itsasmendi”?
La primera viña la plantamos en 1989, y la primera elaboración de vino es de 1995. La bodega la hemos creado desde cero, plantando la primera viña, después hemos montado la primera, la segunda y la tercera bodega… Ha sido un proceso enteramente nuestro.
Éramos un grupo de personas que queríamos recuperar el prestigio social, económico y cultural que ha tenido el txakoli durante siglos.
EL MAPA del tesoro, con el reparto territorial de las 39 hectáreas.
.- Te embarcaste en esto a finales de los 80, cuando la Agricultura no estaba tan reconocida como hoy.
En los años 90 la Agricultura estaba desprestigiada. Nadie quería que sus hijos se quedasen en los caseríos. Todos querían que fuesen a trabajar a la Industria.
.- ¿Cómo fue tu caso?
Yo siempre tuve claro que quería estudiar agronomía, y siempre he cuidado en casa la huerta, desde que tenía 13 años, y lo que no tenía entonces era ningún vínculo con la viticultura, algo que me vino a través de la Administración.
OTROS dieron la espalda a la Agricultura, mientras Gari se aferró a ella con pasión.
.- La Administración, eh!
Sí, porque me contrató durante tres años para hacer un trabajo de selección masal de la Hondarrabi Zuri Zerratie por Bizkaia y por Gipuzkoa. Ahí entré en contacto con la viticultura y empecé a desarrollar todo este proyecto.
.- ¿Qué sembraste en tu primera huerta, cuando tenías 13 años?
Lo que más me encantaba eran los tomates. Llegué a tener una huerta increíble de tomates. Pero también tenía alubias, maíz, pimientos… de todo. Siempre me ha gustado la Naturaleza, mi vida siempre ha estado vinculada al medio natural.
“Comparo la viticultura con el deporte de la Soka-tira”
EL vitivinicultor enmarca con sus manos la Hondarrabi Zuri Zerratie que rodea la bodega.
.- Itsasmendi, Mar y Montaña.
Lo que es Bizkaia, la proximidad del mar, que llega hasta la Sierra de Toloño, toda la climatología que deriva de la Bahía de Bizkaia. Los primeros viñedos estaban en tres hectáreas de Muzkiz, Bakio y Mendata. Desde los tres se veía el mar. Eran laderas con mucha pendiente de las que surgió nuestro nombre.
.- Me decías que esta txabola de una planta va a ser el primer lugar de recepción de visitantes que vengan a ver la bodega
La gente que venga a la bodega, en los días que no llueva, entrará andando. Hay como ves un paseo de 300 metros hasta la bodega. Te vas introduciendo caminando junto a un río (afluente del Oca), viendo el viñedo, el bosque, para que no sea una llegada en vehículo, sino que la gente pueda sentir la naturaleza y la Reserva de la Biosfera que es Urdaibai.
CAMINAR entre los árboles más cercanos del bosque, vecino de las viñas y la bodega.
.- Dentro de la txabola veo una magnífica colección de fotografías.
Sí. Este año hemos hecho el X aniversario del concepto añada de Itsasmendi 7, cada una de ellas única e irrepetible. Hay años que son muy atlánticos, otros muy mediterráneos, y eso lo quise mostrar fotográficamente, a partir de 2008…
…haciendo un recopilatorio de las diez añadas con todos los argumentos de cada año, que presentamos en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Al final es la historia de la bodega a través de las imágenes.
Aquel territorio hostil del Txakoli
PENSAR que el txakoli era un territorio hostil hace 25 años.
.- Veo un petrolero que navega en alta mar…
La foto representa al 2008, en la mar, un territorio hostil con inclemencias… Eso precisamente es lo que era el txakoli cuando nosotros empezamos: un territorio hostil, con muy poca información de variedades, sistema de plantación, calidad… pero hemos aunado esfuerzos, como hace la gente en los barcos, para sacar adelante este proyecto con la presencia del mar, que está muy presente en nuestro proyecto.
.- Me decías antes que valoras mucho los equipos.
Si hubiera estado solo, quizá hubiera podido evolucionar con más rapidez personal, pero decidí hacer un proyecto más sólido que no se crease solo a través de mi persona. Una parte de mi tiempo ha estado encaminada a formar el equipo y a establecer una forma de trabajar desde la horizontalidad, que es fácil de decir pero difícil de implantar.
“¡MIRA qué paisaje! ¡Mira la nueva bodega!”
.- ¿Quiénes sois los capitanes de este barco?
La enóloga Edna Bermejo, riojana alavesa de Yekora, con un carácter impulsivo y pasional, que tiene la frescura de la gente joven, con su mirada crítica siempre tan interesante. He aprendido mucho de la gente con la que trabajo.
Está Bingen Mendizabal, uno de los pilares de la bodega, ingeniero técnico agrícola que trabajó en Remelluri, con un Master en Enología, que desde 2010 trabaja con nosotros. Los tres compartimos la dirección técnica de Itsasmendi.
Una VIÑA muy bizkaitarra.
.- Entre las fotos, veo una viña muy vizcaína.
El año 2009 fue el año de la diversidad. Ese es el paisaje de nuestros viñedos, esa orografía de fondo no muy alta, esa diversidad vegetal en torno a los viñedos que a mí siempre me gusta respetar por esa incidencia en los aromas de las producciones, que hace que la viña esté más equilibrada en armonía con cada pequeño ecosistema.
Lo importante de la viticultura es que la producción sea capaz de trasmitir todo el potencial enológico que tiene cada parcela, esa es la clave para hacer vinos distintos.
EL hechizo oculto de la floración de los racismos…
.- ¿Qué nos dices de esa mano que acoge un racimo al comienzo de la floración?
El 2011 fue un año increíble con las floraciones. Para nosotros es un momento muy delicado en la viticultura. Esta foto de 2011, realizada por un fotógrafo alemán, refleja ese momento tan precioso de la floración de los racimos, tan imperceptible y desconocido, porque muchos nos saben que la viña tiene flores diminutas, pero con una fragancia espectacular cuando paseas por los viñedos.
.- Están esas manos tirando con fuerza de una soga…
LA fotografía explica muchas cosas…
Ese fue el XX aniversario. Hicimos un concurso de fotografía con el título “Un sueño hecho realidad”, porque en los comienzos era impensable que llegaríamos a donde hemos llegado actualmente, con presencia en los mejores restaurantes, en más de veinte países, con un prestigio aquí y fuera de aquí.
El título de la foto era precisamente “Un sueño hecho realidad”. Lo ganó un fotógrafo de Gernika que intentó transmitir nuestro esfuerzo, nuestra trayectoria a través del esfuerzo de unas manos, tan vinculadas a nuestra profesión. Creo que la viticultura es comparable con el deporte de la Soka-tira.
.- Y qué decir de esa ola inmensa del Cantábrico chocando contra el puerto.
HAY OLAS de Lekeitio que gritan cuando estallan en tierra.
Eso es en Lekeitio. Refleja el año 2013, un año complicadísimo que no dejó de llover hasta el 28 de junio. También el 2007 y el 2018 fueron complicados en la primavera.
La imagen habla de la fuerza de la naturaleza. Aquel año hubo dos ciclogénesis, se rompieron el puerto de Bermeo y el de Donosti.
Bailarina en lo alto de la escalera
.- Es hermosa, por contraste, la foto de esa bailarina en lo alto de la escalera de Tabakalera, en Donostia. Armonía y equilibrio en estado puro
LA ARMONÍA de una bailarina en Tabakalera.
Representa a 2016. Choca bastante ver a esa bailarina sobre las escaleras. Habla del equilibrio entre la parte profesional y la parte personal. Concibo la calidad de las empresas pequeñas a través de las personas. Hay que invertir en la formación, para que te devuelvan la solidez. El 2016 fue un año complicado, pero a través de las personas mantuvimos la armonía reflejada en la imagen.
ENTRE los renques de la Hondarrabi Zuri Zerratie, pegada a la bodega.
Hemos vuelto a caminar bajo el Sol que nos calienta ya como si fuera un día de verano. Antes de llegar al nuevo edificio de la bodega –auténtico protagonista de este paseo-, nos adentramos en los renques del viñedo, donde la uva blanca del txakoli vasco está lista y preparada. Gari Ríos la acaricia con adoración, a la vez que la llena de piropos. “Este año nos dará auténticos vinazos”.
Así llegamos a las inmediaciones de la bodega, adentrándonos por fin en uno de sus amplios espacios, ahora vacío.
.- ¿En qué parte de la nueva bodega nos encontramos, Gari?
Aquí es donde evolucionará el txakoli, con el tema de la microbiología y la selección de levaduras autóctonas para trabajar con tinajas, ánforas, barricas de tamaño grande, el hormigón… esta va a ser la zona del I+D.
.- ¿Y esa tierra del fondo de la nave?
Esa tierra se va a quedar ahí, que se vea, con el concepto abierto a que la gente entienda que los vinos salen del suelo, no de la bodega. Pondremos una cristalera transparente para que la gente vea “lur gorri”, la tierra roja que nos da fruto. Es la tierra que ha salido de la excavación de la obra. ¿Subimos al piso de arriba?
SUELO ROJO, o Lur gorri, que está fuera y dentro de la bodega.
.- Subamos.
Esta será la parte social de la bodega. Llevará unas puertas correderas para que siempre que se pueda salgamos al exterior.
.- Parece que estamos dentro del bosque
Aún plantaremos más viñedo alrededor de la bodega, de tal manera que el viñedo se unirá con el bosque. Por ahí irá el camino de la entrada principal. Aún queda por rematar todo el edificio.
FUTURA SALA de Catas, la parte social de la bodega a la que se dan los últimos toques.
.- ¿Cómo son aquí las mañanas?
Con rocíos y nieblas… Ahí abajo, junto al bosque, hay dos charcas donde anidan dos parejas de patos todos los años. ¿Por qué hemos hecho este espacio? Porque no tenemos la garantía de la climatología. Si no lloviese haríamos todas las actividades en el exterior. Aquí haremos catas con otros productores… Mira qué vistas.
.- ¿Se ha construido la bodega tal y como la habías soñado?
Sí. El arquitecto quería construir la bodega en la parte de arriba, para que se viera bien, pero yo tenía claro que el protagonista tenía que ser el Paisaje. Es aquí donde quería la bodega, en la zona baja, discreta, integrada en el paisaje, tal es así que el edificio completo solo se ve desde un punto, del resto sólo se perciben pequeños trocitos de la bodega.
…Mira qué fresno, eh, qué pasada, qué bonito. En días despejados se ve bien el monte Amboto.
GARI en la balconada que da al bosque, sintiendo que el sueño es real.
.- El viñedo es en este inmenso Paisaje… un apunte más.
Alrededor de la bodega hay siete hectáreas plantadas de viñedo, en la bodega antigua hay dos, aquí otras dos… y falta por rematar la parte delantera de la bodega, y alguna esquinita.
Hasta aquí llegan las encinas del mar que se juntan con los valles interiores de Bizkaia llenos de robles y fresnos, avellanos, algún castaño y algún sauce, en terrenos más profundos, arcillosos, mas húmedos.
LAS diferentes estructuras de la bodega forman un gran equipo.
La zona de la costa es más seca, caliza, con un ph básico. Aquí se juntan las dos. Hay partes de terrenos que son básicos, que son ácidos, hay parte de caliza, areniscas.
.- Y luego está el río que os atraviesa, ese riachuelillo que lleva sus aguas al Oca.
Ese afluente divide la parte de Muxika con la parte de Gernika. Nosotros estamos en Gernika.
El Basajaun del viñedo en Bizkaia (y II)
Los objetivos del equipo de Gari Ríos son muchos, como que algún día Bizkaia tenga el protagonismo que merece, convirtiéndose en una zona de vinos de gran prestigio. Pero hay más, muchos más.
Pero lo más hermoso de todo es que…
… cuando se trasladaron a Gernika en 2002 no sabían el potencial que tenía el txakoli. Y ni pensaron tan siquiera en elaborar vinos de guarda.
RECORDEMOS. Estamos junto a la nueva bodega de Itsasmendi en Gernika.
Volvamos al claro del bosque, junto a la bodega recién construida, entre viñedos, en un día espectacular de otoño, respirando y sintiendo, mientras un camión trae racimos de uva recién vendimiada en Bakio, a unos 27 kilómetros de la bodega soñada que aún está en obras, a la que hay que dar los últimos remates de construcción. Una bodega dispuesta a embarazarse, para elaborar y guardar los vinos del futuro.
“Es salvaje la competencia entre los vinos blancos”
.-Ahora mismo estamos junto a la bodega, Gari, como si estuviéramos en un claro del bosque. Un paraíso.
Así es. El otoño en el que ya estamos inmersos es increíble. Dentro de poco todo ese bosque se pondrá dorado, ocre, un estallido, una preciosidad. La diferencia de las estaciones en esta zona de Gernika es muy marcada.
.- ¿Qué es esta bodega para ti?
AHÍ esta el bodeguero, enamorado de su nueva bodega.
Buffff, una maravilla. Confieso que me hubiera gustado construirla antes, cuando vine aquí al Urdaibai en el 2002, cuando pensé que hacer un vino en la Reserva de la Biosfera sería una cosa preciosa. Pero no la hubiera construido como lo hemos hecho ahora. Estos 17 años de experiencia me han dado conocimiento y ahora mismo he diseñado una bodega acorde a nuestra forma de hacer las cosas.
.- ¿Esto es una culminación?
Es la culminación a 25 años de trabajo de un sueño que tuvimos en su día. Ahora se está cumpliendo el poder recibir a la gente en este entorno y decirles que el vino lo hacemos aquí, de estas viñas, de este paisaje, en una orografía que transmite perfectamente lo que es Bizkaia:
Montañas, bosques, proximidad del mar, la cultura de la ganadería, de la horticultura, de una zona de paso de aves del norte de Europa a África, que se quedan con nosotros entre 3 y 5 meses.
BELLOTAS caídas sobre esta mesa sobre la que se beberá txakoli
.- Es un remanso de paz.
Lo es, Julio. Veo que lo sientes.
EL vitivinicultor en una de las primeras prensas que tuvo en aquella… su primera bodega.
.- A ti te puede atraer Rioja Alavesa, pero esto no lo cambias por nada.
A cada uno, lo suyo. Hombre, me encanta Rioja Alavesa, me encanta Priorato, me encanta Galicia…
Hay mucha gente que me pregunta “¿Por qué haces vinos en una zona tan complicada?”. Pero no se trata de obtener un éxito inmediato. Hay que sembrar, hay que cultivar, hay…
.- No queréis renunciar a este lugar de Mar y Montañas.
No queremos renunciar a que Bizkaia tenga protagonismo dentro de unos años como una zona de vinos de gran prestigio.
.- Hay que seguir sembrando. ¿Es eso?
EN SUS manos, una de las primeras botellas de su txakoli, con casi 25 años de historia.
Claro. Nos toca a nosotros esa parte, que es muy bonita y muy agradecida. De cambiar un poco el camino del Txakoli, de impulsarlo, de ponerlo en el lugar que se merece. Todo eso es muy chulo.
Queda mucho por hacer y desarrollar
.- ¿Bodegas Itsasmendi mantendrá con las nuevas instalaciones la misma filosofía?
No hemos hecho una bodega para crecer. Ahora vas a ver la zona de elaboración del vino, de qué manera vamos a respetar el espacio de los 50 depósitos, con una zona de micro vinificación preciosa para hacer elaboraciones de 500, 1000 y 2000 litros, de seguir haciendo pruebas, de seguir conociendo nuestro territorio, que todavía queda mucho por hacer y desarrollar, mucho, que eso nos pone y nos estimula.
OTRA mirada a la bodega, un sueño en construcción que ya es realidad.
.- Veo que ha empezado a llegar la uva de la vendimia.
Un poco en precario, pero nos hacía ilusión elaborar el vino en la nueva bodega. Porque si llegamos a elaborar en la vieja bodega, luego tendríamos que subir todo el txakoli a la nueva, lo que habría sido un trabajo por duplicado.
¡Mira, mira una vez más todo este paisaje! Aquí habrá que contar menos cosas. Bastará con que la gente venga, esté y sienta.
VIÑA y Bodega se miran a los ojos con esta dulzura de un día azul.
.- Con todos estos aliados de que dispones: la ermita centenaria, la vieja tejera, el pajar, los caseríos cercanos…
Nosotros queremos concebir las visitas como una conexión con la historia, la cultura, el paisaje y el vino. Y que cada cual le dedique el tiempo a lo que más le llame la atención. Los niños y niñas, una parte muy importante de este proyecto, correrán por las campas sin tener que estar enclaustrados en la bodega.
.- ¿Qué le parece a tu hija de 12 años todo el proyecto?
Ah, sí, quiere venir con sus amigas a vendimiar un día. El próximo fin de semana las invitaremos a todas. Pero no quiero imponerle esto, eh! Quiero que ella sea feliz y desarrolle su profesión como he hecho yo. Si le gustan más otros aspectos de la vida, no me voy a sentir frustrado.
Por eso he constituido una empresa en la que hay gente que va a garantizar la continuidad, con Bingen, con Etna, con Ramón, con Markel. Esto tiene futuro. No se va a perder conmigo.
HABLAR de las uvas, poco antes de que entren en Bodega.
.- Hemos llegado a la zona de elaboración, con depósitos de acero, que los hay muy grandes también.
Tengo una parte para hacer pruebas, con pequeños volúmenes de 500, 1000 o 2000 litros. Ahí se ve la realidad.
.- ¿Qué txakoli se beberá dentro de diez años, con esta uva que hoy entra en la bodega?
La primera semana ha entrado una uva increíble. Hay uno que he elaborado con pieles, con una uva maravillosa, que será el Artizar de este 2019, con una acidez fantástica, que es la que te garantiza que los vinos duren.
.- La carta de presentación del Txakoli es la acidez.
Es la acidez, sin duda. Ese es el eje conductor. Es sinónimo de frescura y de vida. Esta añada nos traerá txakolis geniales para dentro de diez años.
De los vinos que durarán más, algunos llevarán un poquito de madera, tinaja o ánfora, un poco de hormigón. Estamos trabajando en distintas formas de elaborarlo, en un continuo aprendizaje.
El futuro del txakoli son los vinos de crianza
.- Es emocionante pensar que estás metiendo uva para elaborar un txakoli que se beberá dentro de diez años, y que se beberá en distintas partes del mundo.
Jajaja, es bonito. Lo cierto es que cuando empezamos con esto aquí en Gernika no sabíamos el potencial que tenía el txakoli. Ni pensamos en hacer vinos de guarda.
Hoy sabemos que el futuro del txakoli son los vinos de crianza. Lo tengo claro. No hay zona de gran prestigio que solo haga vinos jóvenes. Los que dan prestigio y personalidad y valor añadido son los vinos con crianza. No digo madera. En ánforas, en botellas…, lo que sea.
A través del gran ventanal se cuela el bosque, tan presente en el entorno.
.- ¿Es dura en el mercado la competencia entre los vinos blancos?
Es salvaje. Cuando empezamos a hacer txakoli, solo hacían vino blanco los gallegos, Rueda y algo en Cataluña. Ahora mismo todo España hace vinos blancos y en una carrera sin fin por esa demanda que existe entre los consumidores del vino blanco.
Eso nos está haciendo daño en el mercado básico del txakoli que actualmente es el poteo, la barra del bar. Entran en Euskalherria otros productos que son más económicos. A eso hay que darle una vuelta si queremos tener futuro.
EN época de vendimia y de remates en la bodega, el teléfono no deja de sonar.
.- De alguna manera habéis sido pioneros.
Bien, pues ahora tenemos que volver a liderar el ser pioneros de vinos blancos con crianza en España de la mano de Galicia, para que esta zona se mantenga. En la bodega cada vez es mayor el porcentaje de vinos con crianza que elaboramos. Empezamos con un 95 a 5 en la relación de vinos jóvenes y vinos de crianza. Y ahora estaremos en un 65 a 35. Y la tendencia va a ser a reducir el porcentaje de vino joven.
.- Todo va creciendo en vuestra bodega. ¿También aumenta tu pasión por el vino?
Mi ilusión por este nuevo proyecto se puede ver y tocar, jajaja. Para mí esta bodega es un espaldarazo que me llevará hasta la jubilación. Este sueño me ha impulsado, y el conseguirlo, ni te cuento. Es cerrar el círculo para disfrutarlo todo aún más.
BODEGA semi oculta, desde arriba, arropada por tierra, viñedo, cielo y bosque.
.- ¿Has ido con prisas en la vida para conseguir este sueño?
La verdad es que no. Nunca he ido con prisas. Primero me centré en los viñedos, luego en los vinos, después en la organización de las personas… Ahora se trata, con el nuevo edificio de la bodega, de conseguir que todo esté a la misma altura: organización, vino, viñedos y bodega.
Esto nos va a dar un salto cualitativo importante, porque el vino también tiene una parte de psicológico.
.- ¿Qué quieres decir?
ERMITA de los Santos Txirenes (1875) que cuida sus jóvenes viñedos.
LA ERMITA desde otro punto de vista, vecina ilustre de Bodegas Itsasmendi.
Que la calidad no es tangible. Que depende de muchas cosas. Y poder disfrutar de los vinos en este espacio yo creo que nos hará dar un salto cualitativo en la percepción que tenga la gente de la calidad con la que elaboramos en Itsasmendi.
La nueva bodega será un plus, y eso es ilusión y gasolina para seguir trabajando.
.- Zorionak.
Eskerrik asko. Hombre, ahora yo me iré apartando poco a poco.
.- ¿Qué edad tienes?
53 años, pero quiero volver al viñedo, que algún día acabaré mi vida profesional cuidando un pequeño viñedo.
UNO de los buques insignia de la bodega, para navegar por Tierra y Mar.
“La unidad de la tres DO de txakoli abrirá mercados”
.- Tú quieres hacerte sólido en casa, en Euskadi.
Sí, porque nos ha costado mucho trasladar al consumidor local que el txakoli puede ser esto, porque al principio lo veían como una adulteración de la tradición, o una invasión o una intromisión. Ahora ya les hemos transmitido que lo nuestro es trabajo, profesionalidad, dedicación, y que el producto refleja lo que es la tierra.
.- El Txakoli está “de moda” en muchos lugares.
Es verdad que cada vez vienen más restaurantes de distintos lugares de España, o de Japón, de los Países Nórdicos y de Estados Unidos. Pero, insisto, donde realmente tenemos que ser fuertes para que esa onda expansiva sea más potente es en casa, en Euskadi.
ENTORNO. Este pajar se cerrará con cristales para realizar Catas “al aire libre”
Tendríamos que ser inteligentes y entre las tres DO de txakoli dotar al nombre aún de mayor prestigio, haciendo cosas conjuntas y que cuando todo el mundo hable de txakoli hable de calidad.
.- ¿Eso llegará?
Creo que llegará. Nos falta algo más de espíritu colectivo, pero hay una semilla para desarrollar en los próximos años. Tendremos que empezar fuera, en algún país lejano donde la gente esté más tranquila, donde veamos que al unirnos abriremos más mercados.
“Decir Rioja Alavesa es decir palabras mayores”
.- ¿Dirías que el Txakoli y los vinos de Rioja Alavesa se miran cara a cara, de tú a tú, cada uno en su lugar?
GARI Ríos posa junto a unos viñedos de Laguardia, donde le entrevistamos en 2016.
Bueno, decir Rioja Alavesa es decir palabras mayores de una trayectoria de muchísimos siglos, que es lo que te garantiza una estabilidad y un prestigio. Pero creo que hay muchos vinos dentro del txakoli, en vinos blancos, que pueden estar a la altura de los Rioja Alavesa.
Tenemos características distintas, pero hay vinazos dentro del txakoli, y no tenemos nada que envidiar.
GARI brinda con Juan Carlos Lopez de Lacalle y Juan Luis Cañas el pasado marzo en Gasteiz.
.- Una alegría que un país pequeño –en tamaño- como el nuestro tenga Rioja Alavesa y Txakoli
Joé que sí. Es una riqueza. A mí la diversidad me parece genial. Tengo muchos amigos en Rioja Alavesa y en otras zonas vitícolas de España y de Europa.
DELANTE de una de sus viñas, bajo la sombra de los árboles del bosque.
.- ¿Dónde está la competencia?
A veces pensamos que la competencia se da solo entre las bodegas de txakoli. Otros creen que es con los vinos de Rueda. Otra gente cree que compiten el vino con la cerveza.
Yo creo que se pueden aunar esfuerzos y colaborar en diversos ámbitos para que cada vez tengamos más prestigio. Unos a otros nos podemos dar protagonismo, porque colaborando siempre se sale ganando.
Paciencia. Si de algo andan sobrados los agricultores es de paciencia. Por eso mismo Garikoitz Ríos, director técnico de Bodegas Itsasmendi, entiende que el tiempo, la calma, son, hoy, los ingredientes determinantes para conseguir que el txakoli «tenga prestigio en el mundo». De paso, es también la mejor manera de que los viticultores vascos posean «unas explotaciones rentables».
Aquel vino inminente, de año, con su punto de gas carbónico está dando paso a etiquetas más complejas y sutiles, enriquecidas por el paso por depósito y la guarda en botella. «Hemos abierto un camino bonito a la DO porque el mundo de los vinos jóvenes es muy complicado. La competencia es terrible y hay una batalla de precios canina», abunda Ríos.
En la cata celebrada la pasada semana en el Museo de Bellas Artes de Bilbao para conmemorar las diez primeras cosechas de Itsasmendi 7, Ríos dejó claro que el futuro del txakoli «está en las largas crianzas», en dejar reposar los vinos primerizos para que crezcan, aprovechando la capacidad de guarda que les regala su frescura y «acidez, su nervio».
En el acto se cataron mágnums de las 10 cosechas de Itsasmendi (cada una, con una fotografía distinta en blanco y negro en la etiqueta: memorable la primera cosecha, 2008, con la cubierta de un petrolero en homenaje a Andoni Uribe, capataz agrícola), así como botellas de txakoli parcelario: Hondarrabi Zuri procedente de Morga, una de Hondarrabi Zuri Zerratia de Leioa y Riesling de Gernika. Una característica diferencial de la bodega es la atención a cada parcela, que se vinifica por separado. «Tenemos más de 60 depósitos», apunta Ríos. Los txakolis que salen al mercado proceden del coupage de las parcelas presentes en las 37 hectáreas de viñedos propios que gestiona Itsasmendi. Como excepción, esos dos parcelarios del 2016 y los tres de 2017 procedentes de parcelas de Leioa, Morga y Gernika –apenas mil botellas de cada–, que saldrán al mercado en breve.
«En el mundo del vino 25 años –Itsasmendi comenzó su andadura en 1994– no es nada; sin embargo en el txakoli en esos años se ha producido una enorme evolución… y no hemos hecho más que empezar», apuntó Ríos ante un público nutrido por hosteleros y sumilleres.
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Arriesgar es vencer
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Arriesgándose –a veces hasta el borde mismo de la legalidad– para abrir nuevos caminos al txakoli que luego, en mayor o menor medida, ha incorporado la DO, Ríos estuvo acompañado por sumilleres como Patxi Zabala e Iñaki Suarez, Antxon Casares, Ismael Álvarez (Nerua), Jonandoni Rementeria (Remenetxe), Camilo Carvallo (Mina), Pilar Llamosas (Casa Garras), María Barrios (Ola MB), entre otros.
«El cambio que ha experimentado el txakoli en estos años ha sido brutal. Hoy buscamos la evolución que nos regala la acidez de estas uvas y la marcada personalidad de cada zona. Esta es una profesión de paciencia y de cabezonería», remachó Garikoitz Ríos, que inaugurará nueva bodega este año en plena Reserva de la Biosfera, en Gernika-Lumo.
0,8 has. en el «Paraje de los Atravesados», Castillo de La Piedra, Balmaseda, Bizkaia.
785 botellas de 75cl.
· 80% Hondarrabi Zerratia ( Petit Courbu )
· 20% Izkiriota Txikia ( Petit Manseng )
Orientación sur, pendiente del 28%. Año de plantación: 2006. 4000 plantas/ha. Rendimiento de 1100kg./ha.
Suelo de textura franco-arenosa, poco profundo, de muy baja fertilidad. Subsuelo de «cayuela» y areniscas. Libre de herbicidas desde su plantación, a partir de 2017 pasó a una gestión biodinámica con dosis muy bajas de cobre y azufre complementados con aceites esenciales, decocciones de cola de caballo y ortiga.
Vendimia manual, prensado directo de uva entera sin estrujar ni despalillar. El mosto se desfangó estáticamente sin sulfitar, para comenzar la fermentación de manera espontánea con su levadura indígena en barrica usada de roble francés 85% y ánfora de gres al 15%. Tras más de 8 meses de fermentación solapada con maloláctica parcial, la barrica pasó a inoxidable abierto donde continuó su desarrollo oxidativo.
Los trasiegos del vino han sido por gravedad y no ha sido clarificado, estabilizado ni filtrado.
» Rebel Rebel 2017 es la primera añada de un nuevo camino que empiezo. No llega porque sí. Responde a años de crisis y rupturas, a reflexiones sobre dónde llevamos nuestros vinos y nuestras vidas. Para un viticultor entiendo que todo va unido. También a otra concepción de la viticultura y métodos de elaboración en las que `inevitablemente´nos hemos ido sumiendo.
He tratado de dejar que la VIDA transcurra en la viña, en el mosto y en el vino, que éste por sí mismo vaya encontrando su equilibrio. Tengo compañeros de viaje a los que agradezco su inestimable ayuda: Guillermo, Imanol y Denes son también parte de él y espero lo sigan siendo.
La biodinámica no la abrazo como un totem. La entiendo como vehículo que permite unirme íntimamente a la viña, para lo bueno y para lo malo. Trabajarla es mi mejor terapia. Ella conoce mejor que nadie mis alegrías y ansiedades, mis ilusiones y miedos. Los aplaca y los transforma.
La rebeldía de este vino no es pretenciosa ni contestataria, la concibo como simple interpelación a que las cosas pueden ser de mil y una maneras, y esta es una de ellas. La próxima añada será será de otra, será lo que tenga que ser.
Se trata de una rebeldía inocente, bisoñez incluso, la misma que sienten los niños ante las tradiciones, normas y cultura, cuando lo único que pretenden es descubrir el mundo por sus medios.
La niña del columpio nos mira, nos pide que la sigamos empujando y ayudemos a alcanzar más altura. Quiere sentir vértgo y experimentarse en situaciones que la atraen aunque no domina. Esta rebeldía y no otra es la que pretendo evocar.
Rebel Rebel quiere hablar por sí mismo y expresar su VIDA, su suelo, transformaciones y evolución que le han llevado a ser lo que es … tal cual.
Gora bihotzak! «
ALFREDO EGIA
Muskiz. Feria de Caza, Pesca y Medio Ambiente 2019
El Ayuntamiento de Muskiz a través de su área de medio ambiente participó en la XIII feria de caza, pesca y medio ambiente que se celebró este pasado sábado 21 de septiembre.
En la edición de este año destacó de manera especial el Txakolin Eguna.
La propuesta fue amplia y muy interesante, … txakolis que se puedieron degustar por copas o por botellas
Bittor San Miguel nos propuso una cata de txakolis en armonía con pintxos elaborados por el Restaurante Ibaialde de Pobeña
El Amunategi con la clásica gilda fue un maridaje por afinidad. La acidez y ligero amargor del pintxo iba perfecto con este txakoli joven de Urdaibai.
El Señorío de Otxaran fue el encargado de sintonizar con el pintxo de ventresca, antxoa, pimiento rojo y crujiente de pan, … texturas que también se integraron bien con el txakoli de Zalla.
El queso, la salinidad de la antxoa y el tomate con orégano hizo que el Torre Loizaga Selección bailase en el paladar. El txakoli de Galdames salió airoso y con brío ante esta apuesta arriesgada.
Por último, un excelente Lexardi 16 fue el encargado de llevar en volandas al pintxo más dífícil y gastronómico de la serie: un bacalao al pil-pil sobre pimiento y espárrago verdes.
Una jornada divertida, amena y muy gratificante que pudimos disfrutar de la mano de Bittor y Maider.
Abeitxa 2014
Hace pocos meses nos acercamos a la bodega de Txabarri en Zalla para conocer de primera mano tanto los vinos como los viñedos explicados con pasión por el propio Txomin. El viñedo en el que quedamos, el de la Abellaneda, es un cañón en el que entra aire de norte a sur y viceversa. Se sitúa entre la meseta ( Balmaseda, Villasana … ) y la costa. El contraste de temperaturas es muy alto. De ahí nace el Abeitxa, vino muy especial de esta zona de las Encartaciones.
El Abeitxa está concebido con los principios de la biodinámica. Se restringen al máximo los herbicidas y los abonos químicos. Se tiene en cuenta el ciclo lunar en la poda en menguante. Es un vino mimado al máximo en este sentido. Salen sólo 4.000 botellas. Es un vino que sólo sale en añadas excepcionales según las condiciones del viñedo. La primera añada es la del 2012, luego le siguieron 2014 y 2018.
Hondarrabi zuri ( 40% ) y zerratie ( 30% ) al 70% y el resto mayormente gros manseng y petit manseng. 7 meses en lías. Extraordinario en nariz. Vino con toques de evolución, uva pasa bien integrada, que gana y mejora en copa. Ligeras notas a barrica. En boca tiene esqueleto, estructura y unas leves notas a vainilla. Suave, ligeramente ácido, largo y muy agradable.
La variedad de txakolis de la bodega Txabarri
El álbum de familia registra un montón de anécdotas. Aquí siendo todavía un chaval, con su familia.
Muchos años en ferias
Artículo en el Deia del 2009
Ultimo lunes de Gernika 2019.
Abeitxa, primer premio en txakoli blanco
Cata sobre 26 txakolis blancos que estuvieron en la feria
1º Clasificado: Abeitxa 2014 de la Bodega Txabarri
2º Clasificado: Artzai 2014 de la bodega Ulibarri Artzaiak en Gordexola
3º Clasificado: Magalarte Lezama 2018 de Magalarte Lezama
Aquí, otro premio celebrado en septiembre 2019 en Muskiz
El pasado domingo 15 de septiembre 2019 se celebró el Concurso de Txakoli dentro de las actividades de la XXXVII Feria agrícola y ganadera de Muskiz.
Emilio Zunzunegui. Lunes 16 de septiembre 2019
» … en el caso del txakoli, los miembros de la Asociación de Sumilleres de Bizkaia destacaron que “el producto que se ha presentado ha estado muy igualado en todo porque ha resultado muy complicado llegar a la clasificación final. Hay una competitividad intensa entre los productores porque aunque cada uno tiene su particularidad, todos están en una gama media alta”, resaltaron los jueces que en el caso del txakoli blanco, que goza de un reconocimiento especial, subrayaron un “equilibrio entre acidez y frutosidad, con una limpieza generalizada ya no hay ninguna turbidez” y un nivel que hace que este vino ya no sea un producto de feria sino que puede estar en cualquier mesa a la altura de cualquier vino blanco. Ese debe ser su nombre: vino blanco y txakoli su apellido”, avalaron los jueces que premiaron a la bodega Txabarri en blanco · Abeitxa 2014 · y tinto mientras que el premio ojogallo volvió a ser patente en la labor de la bodega Etxebarria de Gatika · Sasine ·.»
Txomin muestra con orgullo los reconocimientos que le acompañan ( ya son alrededor de 90 · septiembre 2019 entre premios locales, nacionales e internacionales ).
Aquí un bien merecido 1º puesto con el Abeitxa 2014 y otro 1º puesto con el tinto 2018.
Enhorabuena Txabarri !!!
Suma y sigue, …
XXXVII Feria de Muskiz 2019
Una jornada de cata en la que disfrutamos de la alta calidad y participación de los txakolis presentados a concurso.
Enhorabuena a todos los participantes porque cada vez el nivel es más alto, y especialmente a los ganadores de este año:
· Txakoli blanco: Abeitxa 2014 de Txabarri ( Zalla )
· Txakoli rosado: Sasine 2018 de Butroi ( Maruri )
· Txakoli tinto: Txabarri 2018 de Txabarri ( Zalla )
Imagen: Emilio Zunzunegui. Deia
Txomin sumando premios. Debe de ir por unos 88. Ahí queda eso, … !!!
Imagen: Emilio Zunzunegui. Deia
Imagen: Emilio Zunzunegui. Deia
Miles de personas se dieron cita ayer en las campas de San Juan para disfrutar una año más, y van 37, de la Feria agrícola y ganadera de Muskiz. Una cita que reúne delicatessen del agro de Meatzaldea y de Bizkaia
UN REPORTAJE DE EMILIO ZUNZUNEGI – Lunes, 16 de Septiembre de 2019
La feria de Muskiz es un caleidoscopio donde el público pasa sin solución de continuidad de los productos de la huerta y los frutales, a los artesanos mientras contempla al ganado de las explotaciones locales en un ambiente donde la música también anima. (Emilio Zunzunegi)
GRACIAS al amago de lluvia que a primeras horas de la mañana mojó las calles de buena parte del Bilbao metropolitano procurando pocas expectativas para un día de playa, la feria agrícola ganadera de Muskiz volvió a registrar una de esas notorias afluencias que han hecho de esta cita del baserri vizcaino uno de los eventos más notables del panorama ferial vasco. Avanzar entre los pasillos de los diferentes escenarios de la muestra se volvió por momentos una tarea imposible tanto en la zona asfaltada -donde se ubicaron los 90 puestos agrícolas y artesanales- como en la zona boscosa expositiva de la cabaña ganadera local en el acceso de la plaza de San Juan. Aquí, vacas de diferentes razas de leche y carne, ovejas y cabras de diferentes variedades hicieron tapón en ocasiones a lo largo de una jornada en la que el público -especialmente los niños- mostró un notable interés por la raza del burro de las Encartaciones que ayer contó con su propio Platero, un ejemplar de apenas dos meses -protegido por su celosa madre- que fue objeto de innumerables fotos de recuerdo.
“Son una raza especialmente adaptada al trato con las personas que se diferencia de otras razas por su pequeño tamaño, a pesar de lo cual tiene una gran resistencia”, señalaba un criador de Meatzaldea, quien destacó que “a pesar de lo que se diga en algunos círculos, el burro encartado no está en vías de extinción. Otra cosa es que no haya grandes explotaciones que críen este animal pero es muy habitual que en la comarca haya gente que tenga uno o dos burros. Otra cosa es que estén debidamente controlados”. “A mí me llegaron a amenazar desde la Diputación Foral de Bizkaia con quitarme las ayudas cuando ni siquiera me las habían concedido. Hay gente que piensa que estos ejemplares se mantienen por las ayudas pero las exigencias son tan importantes, como tener una hectárea por burro, que no merece la pena pedir ayuda. En mi caso el criar el burro encartado es un hobby, un capricho”, apuntaba este criador que posee también un amplio rebaño de cabras azpigorri y de ganado monteño.
No fue una de estas razas vacunas sino una ternera de Eusko label la que asó la centenaria carnicería local Fernández Terreros que hizo las delicias en el paladar de cientos de asistentes que repusieron fuerzas tras visitar una feria en la que las frutas, hortalizas, quesos y postres ponían los dientes largos a la concurrencia que se acercó ayer a las campas de San Juan, un paraje que despierta la admiración de expositores y visitantes.
La cita ferial de Muskiz, que este año cumplió su 37 edición, y volvió a contar con el apoyo musical de Jarraitzen Dugu, tiene dos puntos destacados en su programación, el ganado equino y el txakoli. Como recordaba su impulsor, el edil jeltzale, Iñaki Lejarza, el objetivo de esta feria “era servir de escaparate para el trabajo de nuestros baserritarras. Hay que tener en cuenta que tal como hoy -por ayer- aún hoy día las ferias siguen siendo el escaparate para el trabajo de mucha gente”. Entre ellos el de los productores de txakoli en sus tres variedades y el de los ganaderos de razas equinas – de belleza- que dirimen su buen hacer en sendos concursos. Eider Delgado con la yegua Ytana y el caballo Iruse hizo con un doblete en la prueba equina.
En el caso del txakoli, los miembros de la asociación de sumilleres de Bizkaia destacaron que “el producto que se ha presentado ha estado muy igualado en todo porque ha resultado muy complicado llegar a la clasificación final. Hay una competitividad intensa entre los productores porque aunque cada uno tiene su particularidad, todos están en una gama media alta”, resaltaron los jueces que en el caso del txakoli blanco, que goza de un reconocimiento especial, subrayaron un “equilibrio entre acidez y fructosidad, con una limpieza generalizada ya no hay ninguna turbidez” y un nivel que hace que este vino ya no sea un producto de feria sino que puede estar en cualquier mes a la altura de cualquier vino blanco. Ese debe ser su nombre: vino blanco y txakoli su apellido”, avalaron los jueces que premiaron a la bodega Txabarri en blanco y tinto mientras que el premio ojo gallo volvió a ser patente en la labor de la bodega Etxebarria de Gatika y su caldo, Sasine.»
Javier de la Cruz, presidente de la Asociación de Sumilleres de Bizkaia, con su peculiar vena narrativa, escribió estas notas, … :
“ El Dios de la lluvia lloraba sobre Larrabetzu y nos impedía adentrarnos entre las viñas de Gorka Izaguirre preñadas del fruto, que en unos días mutara en mosto, con el destino de satisfacer todos nuestros placeres. Ayer de la mano de Teresa Guillarte y Josean Martín, alma de Artean Wines, celebramos los 50 años de WSET (Wine and Spirit Education Trust) y nunca mejor que entre copas y amigos.
El hechicero de esta Aldea Baska, es José Ramón Calvo que tiene el corazón regado por txakoli y que desde hace años investiga, prueba y transforma las lágrimas de las uvas en sus particulares pociones. Los que estábamos allí, amigos y profesionales, comenzamos a vivir sus vinos, todos servidos de una marmita en forma de magnum que engrandecía su contenido.
GORKA IZAGUIRRE 2018, vino iniciático donde los haya, y que recomiendo para abrir las puertas del maravilloso mundo del txakoli. Fresco, fácil de beber, equilibrado y que gusta a toda los pobladores sin excepción. Nuestro druida nos dio la oportunidad de catar, desde la cuna de madera que lo proteje, el 42 Zura 2018, elixir que pronto será atrapado en el cristal para crecer y llegar a ser como su hermano del 2015 que ha acaparado más laureles que propio Cesar.
G22 es un txakoli que tiene Alma de Vino Grande, es capaz de cubrir todos los condumios en los fastos de cada batalla diaria. No se que decir de Ama, salvo que la quiero como a nadie y que no la olvido. Amor agradecido de todos los hijos en una etiqueta para el recuerdo. Un viaje onírico que necesito repetir. Me voy con el agradecimiento a todos y la promesa de reencontrarnos, no sin antes recordar el peculiar beso de Arima, el único alma que domina y doblega a nuestro alquimista: la naturaleza.“
Zuria ta Kitto 2019
ZEURE ZURIA AUKERAN ELIGE TU BLANCO
ARABAKO ERRIOXARIOJA ALAVESA
Mitarte Viura Mitarte
Viña Diezmo Casa Primicia
Alutiz Blanco F.B. Pascual Berganzo
Lore de Ostatu Ostatu
Dominio de Berzal F.B. Dominio de Berzal
Malvasía F.B. Eguren Ugarte
Valserrano Blanco F.B. Viñedos y Bodegas de la Marquesa-Valserrano
Casi medio centenar de bodegas tienen una cita con sus consumidores los dos últimos días de agosto en Vitoria-Gasteiz. Lo curioso es que todas tienen en común, aparte de que elaboran sus caldos en algún rincón de alguno de los territorios de Euskadi, el color de los vinos que quieren poner al alcance de su público: blanco. Del txakoli suele ser lo que se espera –aunque no le faltan otros tonos–, así que a nadie le extraña que las diez bodegas de txakoli que acuden a la fiesta llamada Zuria ta Kitto lo hagan cargadas con botellas llenas de un líquido de ese color; pero es cierto que cuando uno piensa en Rioja, inmediatamente le viene a la cabeza el tinto. Como si en Baños del Ebro, Cripán, Elciego, Oyón, Labastida, Laguardia, Lanciego… no tuvieran nada más en las barricas.
Zuria ta Kitto (Vitoria)
Cuándo
30 y 31 de agosto.
Dónde
Plazas del Machete, de los Celedones de Oro y Santa Bárbara.
Pues no: con variedades como la Viura (la más utilizada), el Tempranillo blanco, la Garnacha blanca y la Maturana blanca, y algunas otras aunque sea en pequeñísima cantidad, son muchas las que producen un vino pensado para tomar fresquito. Y precisamente para dar a conocer todo lo que se está haciendo en blancos nació el año pasado esta cita, Zuria ta Kitto, promovida por la Ruta del Vino de Rioja Alavesa. En la copa, blancos y también espumosos.
Tres espacios
Así es como tres plazas de la capital alavesa se convierten durante un día y medio (de las 19.00 horas del viernes a la medianoche del sábado) en la mejor manera de acercarse a la producción de vinos blancos local. Son las del Machete, Celedones de Oro y la Santa Bárbara; de una a otra hay como mucho diez minutos a pie, así que cuando alguien se canse de una ubicación, tiene bien fácil cambiar de aires y probar en otra. Estos serán los puntos de referencia en los que beber blanquitos frescos, para despedir agosto por todo lo alto, y de paso maridar las copas con cocina en miniatura hecha con productos de calidad también made in Euskadi, por supuesto.
Los tres espacios estarán preparados para que la gente pueda sentarse relajadamente y entablar conversación, y tampoco faltará la música a cargo de DJs, en un claro guiño a ese público joven que está demostrando un creciente interés en el consumo de este tipo de vino.
Historias al piano
Entre las 37 bodegas de Rioja Alavesa participantes, están Bodegas y Viñedos la Marquesa-Valserrano, Casa Primicia, Eguren Ugarte, Izadi, Loli Casado, Luis Alegre, Luis Cañas, Ostatu, Solagüen y Valdemar. De los txakolis, podrán catarse los de Garate, Artomaña, Arzabro y Astobiza (de Álava), Berroja, Gorka Izagirre y Uriarte (Bizkaiko Txakolina) y Zudugarai, Mokoroa y Talai Berri (los de Getaria).
Zuria ta Kitto, además, promete un fin de fiesta en la Plaza del Machete, a eso de las diez de la noche del sábado. El responsable de clausurar la cita con el vino blanco alavés y el txakoli será el hermano del cantante malagueño Pablo López, que se hace llamar Luigii López y se dedica algo un poco diferente al pop que cultiva el creador de ‘Once historias y un piano’.
El ‘discjockey’ Luigii lo mismo pincha en la gala marbellí de Starlite que en las discotecas de Ibiza o se marcha a hacer las Américas para poner a bailar a los clientes de los hoteles playeros de fama o los asistentes a festivales internacionales. En Vitoria-Gasteiz, el blanco se toma con música electrónica a finales de agosto. Y el resto del año, como se quiera y sin miedo, porque, como dice María de Simón, presidenta de la Ruta del Vino de Rioja Alavesa «la oferta de vinos blancos es uno de los máximos exponentes de la calidad de nuestras bodegas».
Jamón, queso y mejillones
El festival enológico de la capital alavesa no sería lo mismo sin la aportación a la fiesta de algunos chefs, y la organización ha dispuesto un puesto y una receta para cada uno de los tres espacios en los que se celebra Zuria ta Kitto. En la plaza del Machete se ofrecerá jamón curado de cerdo de caserío Basatxerri cortado a cuchillo, una prueba de que los criadores se esmeran en mejorar la calidad de sus cochinos y sus derivados. En Celedones de Oro se podrán degustar raciones de mejillones de Euskadi Amarra, los primeros que se producen en la costa vasca con la fórmula de las bateas instaladas en mar abierto, tan comunes en Galicia. Finalmente, en Santa Bárbara, el bocado elegido es el cucurucho de Artzai Gazta con miel del Gorbea, todo de casa, todo muy rico.
Txakoli que sorprende y enamora por su manera de comunicar y de expresarse. Punzante, vertical, directo.
Es un vino que engancha, de los que te quedas mirando la copa por la huella que deja en el paladar
Expresivo tanto en nariz como en boca, es puro nervio, transmite tensión con un final muy limpio.
Vino que no cansa, que es ágil, nada pesado.
Nos ha gustado, y mucho !!!
Nacido en una parcela de arenicas, tierras ácidas en un viñedo plantado en 2009.
Apenas 1100 botellas en esta añada 2018 que vino con una maduración óptima y una vendimia muy sana.
Hondarrabi zuri 100 %
Crianza sobre lías en depósito, es un txakoli sin sulfitos añadidos en todo el proceso, por lo que estamos hablando de un vino natural.
Jonathan en el Cork, siempre inquieto, ofreciendo los mejores vinos por copas o por botellas. Calidad y disfrute asegurados. Por cierto, la tortilla, cojonuda !!! Volveremos pronto.
Albiste onak Salamankatik! 🥂 Gure #Ieup! #Barrikan 2018. txakolinak #urrezko domina lortu du VinDuero-VinDouro txapelketaren 15. edizioan. 🥇
¡Buenas noticias desde Salamanca! 🥂 Nuestro Ieup! #Fermentado en #barrika cosecha 2018 ha obtenido una medalla de #oro en la 15° edición de Los Premios #VinDuero-VinDouro . 🥇Jakinarazi nahi dizuegu txakoli honen 150 botila #soilik geratzen direla.
Aprovechamos para informaros de que #solo nos quedan 150 botellas de esta referencia.
Los Premios VinDuero-VinDouro hacemos público nuestro nuevo Jurado de Cata de la XV Edición del Certamen Internacional de Vinos de España y Portugal. El listado de confirmados se irá actualizando en función del avance de vinos inscritos a Concurso.Un año más, hacemos público nuestro prestigioso Comité de Cata Internacional para la Edición de los XV Premios VinDuero-VinDouro 2019 que estará compuesto por hombres y mujeres del más alto nivel y de prestigio internacional, procedentes de varios países de 4 continentes diferentes. Ser miembro del Comité de Cata del Mayor Concurso Internacional de Vinos de España y Portugal, los Premios VinDuero-VinDouro, es un privilegio y uno de los valores a destacar del Certamen, en conjunto con la excelente calidad de los más de 500 vinos que se presentan a concurso, procedentes de prácticamente todas las menciones geográficas de España y Portugal y del trabajo de un equipo de profesionales cualificado y riguroso.Cumplimos 15 Años y lo celebramos ampliando nuestro Comité de Cata 2019 El Jurado Internacional de los Premios VinDuero-VinDouro, que celebra su XV Edición, estará presidido por Isabel Mijares y compuesto por hombres y mujeres del más alto nivel y prestigio, con una amplía trayectoria internacional, que junto a los vinos, dotarán a los Premios VinDuero-VinDouro de un gran auge tanto en España como en Portugal, así como en otros países.En esta nueva edición, el Comité de Cata 2019 se compondrá de un elenco de 50 catadores y catadoras que estarán distribuidos equitativamente en mesas diferentes para catar todos y cada uno de los vinos pero realizar un compendio de votaciones lo más subjetivo posible a la hora de valorar los vinos premiados con los Galardones en femenino, que serán publicados en la Guía 2019 de los Mejores Vinos de España y Portugal según las Mujeres.Todos los vinos, serán catados y puntuados por todos los miembros del Comité de Cata y aquellos que sean Galardonados con los Premios Arribe serán publicados en la Guía 2019 de los Mejores Vinos de España Y Portugal. Cabe decir que el listado de miembros del Jurado será actualizado en función del avance de los vinos inscritos a concurso.Los Premios VinDuero-VinDouro continúan siendo un prestigioso, profesional y consolidado evento que este 2019 ha ampliado su Comité de Cata para continuar en el podio de los mejores Concursos de Vino no solo del territorio ibérico sino a nivel internacional. Las Catas a ciegas se celebrarán durante los días 1, 2 y 3 de agosto en la localidad salmantina de Trabanca, un espacio transfronterizo rodeado de sorprendentes paisajes y excelentes vinos.Así, este Comité Internacional de Cata de los Premios VinDuero-VinDouro 2019 estará compuesto por:
ABILIO GONÇALVES Enólogo y socio-gerente de la tonelería J.M. Gonçalves.
ADELA VISCAY Técnica de laboratorio, análisis y elaboración de vino en Bodega de la D.O. Arribes.
AIPING CHEN LIU Empresaria comercial. Exportadora de vino español a China.
ALEXANDRA SILVA Enóloga. Elaboración y marketing de vinos.
ALMA GARCÍA Ingeniera Agrícola, Enóloga y Gerente de Producción en bodega de la D.O. Arribes.
ANA ALONSO DE LETAMENDÍA Periodista gastronómica y miembro de la Real Academia Española de Gastronomía.
ANA ALMEIRANTE Enóloga y miembro de la Dirección de la Asociación Portuguesa de Viticultura y Enología.
ANA ALVES Enóloga y Técnica de Producción de la Comisión Vitivinícola Regional de Tras-Os-Montes.
ANA URBANO Enóloga. Formadora de vinos. Comunicadora y divulgadora de vinos en Portugal, Brasil, Francia y Alemania.
ANIBAL COUTINHO Enólogo, professor e investigador, doctorado en Ingeniería Alimentaria en la vertiente de Análisis Sensorial. Crítico de vinos y autor de varias guías. Miembro habitual de jurados de concursos nacionales e internacionales de vinos. Ha vinificado en Portugal, España, Francia, Alemania y Sudáfrica.
ANTONIO GARCÍA CARRIÓN Presidente de los sumilleres de Zamora.
ANTONIO MAGALHÃES Catador de la Câmara de Provadores del IVDP – Instituto dos Vinhos do Douro e do Porto.
ANTONIO SOUSA Enólogo en la D.O.C. Vinhos Verdes.
ARMINDA FERREIRA Enóloga con experiencia en Dão, Bairrada, Alentejo, Lisboa e Vinhos Verdes. Actualmente es la enóloga de Enología Plus. También es formadora en la Escola Superior de Turismo e Hotelaria de Coimbra.
ARTURO BLASCO Ingeniero Agrícola y Enólogo. Articulista en El Correo del Vino y miembro de la AEPEV.
BEGOÑA JOVELLAR Enóloga, licenciada en Biología y Enología, forma parte del equipo técnico de Bodegas Vega Sicilia.
CARLA TIAGO Enóloga en bodega de DOP Douro-Porto. Masterclasses y eventos relacionados con el vino.
CARLOS GALLEGO Enólogo. Veedor de la D.O. Toro. Asesor de bodegas. Escritor.
CARLOS JAVIER HERRÁEZ Responsable de proyectos enoturísticos en la D.O. Rioja y D.O. Ribera del Duero.
CARMEN DE AGUIRRE Enóloga y Bióloga. Directora General de la Escuela Europea del Vino y de la Escuela del Vino de Centroamérica. Experta en formación.
CARMEN GARROBO Directora y docente de la Escuela Española de Cata. Jurado internacional de vinos, quesos y aceites.
CÉSAR PINACHO Inginiero Agrónomo y Enólogo, forma parte del equipo técnico de Vallegre – Vinho do Porto S.A.
CRISTINA TIERNO Especialista en marketing y comercio internacional. Enóloga y crítica gastronómica. Formadora de vinos.
DANIEL RAINHO Licenciado en Biotecnología Industrial. Es enólogo asistente principal de Osvaldo Amado en Global Wines. Ha vinificado en Dão, Bairrada e Alentejo.
GIOVANNI GIARDINA Presidente de la Asociación de Enólogos de Italia y miembro del comité técnico-científico de CERVIM.
ELENA GARCÍA Licenciado en Ciências Quimicas y Master en Viticultura, es Investigadora y Directora de Ardoatek.
HELENA MIRA Profesora y responsable de la bodega de la Escuela Superior Agraria de Santarem.
INÉS SALAS Ingeniera Agrícola y Enóloga. Elaboradora en Cigales y Presidenta de la Ruta del Vino de Cigales.
ISABEL MIJARES Licenciada en Química y Análisis Sensorial. Doctora en enología. Comisión del Vino de la Real Academia de Gastronomía. Vicepresidenta de la FIJEV.
JORGE ALVES Enónologo del año 2018 en Portugal, desarrolla su actividad en bodegas de la D.O. Douro-Porto, Dão y Alentejo.
JOSÉ IGNACIO MARQUÉS Ingeniero Técnico Agrícola. Viticultor. Catador en concursos nacionales e internacionales.
JOSÉ SÁNCHEZ-BARBA Enólogo y asesor técnico en bodegas de Valdepeñas, La Mancha, Vinos de Madrid y Tierra de Castilla.
JÓZSEF KOSARKA Periodista del Vino. Miembro de la Junta de la Asoc. De Sumilleres de Hungría. Profesor del Instituto del Vino de Lima (Perú).
JOSÉ VALDEARCOS Director de Alimentos y Bebidas del Parador Nacional de Alcalá de Henares, y Gestor de cartas de vinos en Paradores.
JULIA DEL CASTILLO Química y Doctora en Farmacia. Enóloga. Profesora Cámara de Madrid de Sumilleres. Asesora Técnica. Guía de vinos Gourmets.
JULIO GALLO Enólogo, viticultor y gerente de bodega. Miembro de los comités de cata de varios concursos internacionales y Presidente del órgano de control de la D.O. Arribes.
LUIS MENDES
Vicepresidente de CERVIM y elaborador de vinos en D.O. Islas Canarias. Catador en concursos de vinos de todo el mundo.
MANUEL CAPOTE
Enólogo y vicepresidente de CERVIM (Viticultura de Alta Montaña).
MARIA AMPARO GODINHO Ingeniera Agrónoma. Experta en Gestión y Tecnologías de la Información en el sector agrícola y agro-industrial. Gestión de calidad y marketing agro -alimentario.
MAR GALVÁN
Enóloga. Técnico en Seguridad Alimentaria. Sumiller y elaboradora en D.O. Priorat. Periodista gastronómica. Formadora en vinos. Miembro de la AEPEV.
MARINA GARCÍA Licenciada en Ciencias Biológicas con especialidad en Viticultura y Enología. Experta en Marketing y Dirección de Empresas. Actualmente Directora de Marketing en Bodegas González Byass.
MAR SÁNCHEZ Formadora en Cata y Análisis Sensorial . Sumiller. Comunicación, eventos y otras actividades en torno del vino.
MARÍA GIMENEZ Miembro de la Asociación Española de Periodistas del Vino (AEPEV), de la UAES, de la Asociación de Sumilleres de Madrid (AMS) y Sherry Woman.
MIGUEL ÁNGEL MARTÍN Director del Aula de Cata www.enocata.com. Vicepresidente de AEPEV y comunicador de la cultura del vino.
MISERICORDIA BELLO Sumiller y experta en protocolo. Presidenta de la D.O. Bierzo y de la Asociación Bierzo Enoturismo. Gerente de bodega.
OLGA CARDOSO Experta en Wine Managment, es Gestora de una empresa de programas enoturísticos (Porto y Norte de Portugal) y de Blend Company. Es catadora en concursos nacionales e internacionales, y colaboradora de Wine & Stuff.
PATRICIA DOS SANTOS Enóloga y consultora en bodegas de Dão y Beira Interior. Formadora de Enología en IEFP de Viseu.
PEDRO FLORES Enólogo. Sumiller. Formador de sumilleres. Especialista en Análisis Sensorial. Crítico de vinos y Premio Nacional de Gastronomía. Miembro del jurado de concursos de cata nacionales e internacionales.
RAÚL ESCUDERO Gerente de la D.O. Cigales.
RICARDO VELASCO Enólogo, Ingeniero Técnico Agrícola y experto en Viticultura. Director Técnico en bodega de la D.O. Ribera del Duero.
RODOLFO QUEIRÓS Ingeniero Agrícola y experto en marketing de vinos. Presidente de la CRV Beira Interior. Formador homologado de vinos y comunicador.
ROSE-MICHELLE BENSADON Diplomada en Análisis Sensorial. Cronista gastronómica. Juez de cata en concursos internacionales de vinos y alimentos. Promoción y organización de eventos internacionales relacionados con la gastronomía.
RUBÉN REDONDO Ingeniero Agrícola. Máster en Enología Innovadora. Colaborador de Selección de Torres.
SANDRA SOUSA Enóloga. Cursos de catas.
SARA PEÑAS Profesora y comunicadora. Profesora de la Academia de los Vinos de Portugal de ViniPortugal. Autora de los blogs VINO-AOVE y “La Vida Ibérica” de Gastronomía y Turismo España y Portugal.
SERGIO ADÁMEZ Director de Ventas en varias empresas vitivinícolas. WSET Nivel 4.
VÍCTOR FERNÁNDEZ Ingeniero Agrónomo y Enólogo. Experto en Administración y Dirección de empresas agrarias. Experto catador certificado (ENAC) a nivel europeo.
YOLANDA HIDALGO Licenciada en Biología y en Enología, es miembro del Colegio Oficial de Enólogos de Castilla-La Mancha, Miembro de la Asociación Andaluza de Enólogos, de la Asociación de Escritores y Periodistas del Vino. Catadora oficial de concursos internacionales.
YVES VÉRINE Catador en concursos de España, Chile, México, Argentina, Canadá, … Escritor sobre vinos en Francia y España.
Podrá haber txakolis más altos, más guapos, más fuertes o más listos, … pero por este Doniene XX, tengo una especial debilidad.
Jon Andoni vino con una buena artillería de propuestas a elegir para maridar el menú, a cada cual mejor, pero si entre ellos se encontraba el Doniene XX, las dudas estaban disipadas.
Servido en el restaurante `Remenetxe´ con un pescado de primera y con una compañía de diez, pocas cosas más se pueden pedir.
Servicio impecable, profesionalidad y sencillez, haciendo grande esta profesión, …
Vista:
Color amarillo pajizo, muy brillante, limpio con reflejos dorados.
Nariz:
Presenta una nariz fina, intensidad media con todos las notas que gustan y hacen presagiar que estamos ante un auténtico vinazo. Armonía, fruta blanca, membrillo fresco, un poco de hinojo con ligeros tostados y frutos secos. Mantequilla y galleta danesa, de las de cajas redondas …
Boca:
En boca es sedoso y elegante, destacando la armonía entre la acidez, la madera y las sensaciones frutales. Increíble !!!. Vinazos auténticos hechos aquí mismo, en Bakio. Final largo, pero sin avasallar. Pide una segunda copa, … y una tercera. Vino que se bebe con sed y por ofrecer una experiencia de un nivel extraordinario. Sobran las palabras, ………
Temperatura de servicio:
Entre 9 y 12ºC en cubitera y consumido en hora y media
Maridaje:
Es un vino con estructura, ideal para acompañar sobre todo pescados o mariscos, pero abierto a cualquier propuesta y reto, ……..
La bodega Doniene – Gorrondona se funda en Bakio en 1994. El nombre XX de este vino hace homenaje a su vigésima vendimia. Este vino proviene de los pagos de Panadiene, Iturriaga y Artatxu, situados todos ellos en Bakio.
Clima
El 2016 fue un año con buen desarrollo vegetal y buen cuajado. El verano fue seco y caluroso. La maduración fue lenta sin golpe final de vientos del sur que llegaron ya a finales de octubre. Se seleccionaron racimos de los pagos Panadiene, Iturriaga y Artatxu, todos situados en Bakio.
Cosecha
Manual, realizada entre el 12 y el 15 de octubre.
Vinificación
La uva entra en bodega en el plazo máximo de tres horas y pasa una segunda selección antes del despalillado. Criomaceración para obtener la máxima extracción aromática. Elaboración a partir de mosto de lágrima, mosto obtenido sin prensar la uva. Fermentación con levaduras autóctonas propias.
Envejecimiento
Crianza sobre lías durante tres meses en depósito y crianza en barrica de roble francés durante seis meses. Embotellado en septiembre de 2017.
La sobremesa y los postres fueron también de aúpa !!!
ESKERRIK ASKO, JONAN, IRATXE Y TODA LA FAMILIA DEL REMENETXE, … !!!
Doniene XX 2016
Podrá haber txakolis más altos, más guapos, más fuertes o más listos, … pero por este Doniene XX, tengo una especial debilidad.
Jon Andoni vino con una buena artillería de propuestas a elegir para maridar el menú, a cada cual mejor, pero si entre ellos se encontraba el Doniene XX, las dudas estaban disipadas.
Servido en el restaurante `Remenetxe´ con un pescado de primera y con una compañía de diez, pocas cosas más se pueden pedir.
Servicio impecable, profesionalidad y sencillez, haciendo grande esta profesión, …
Vista:
Color amarillo pajizo, muy brillante, limpio con reflejos dorados.
Nariz:
Presenta una nariz fina, intensidad media con todos las notas que gustan y hacen presagiar que estamos ante un auténtico vinazo. Armonía, fruta blanca, membrillo fresco, un poco de hinojo con ligeros tostados y frutos secos. Mantequilla y galleta danesa, de las de cajas redondas …
Boca:
En boca es sedoso y elegante, destacando la armonía entre la acidez, la madera y las sensaciones frutales. Increíble !!!. Vinazos auténticos hechos aquí mismo, en Bakio. Final largo, pero sin avasallar. Pide una segunda copa, … y una tercera. Vino que se bebe con sed y por ofrecer una experiencia de un nivel extraordinario. Sobran las palabras, ………
Temperatura de servicio:
Entre 9 y 12ºC en cubitera y consumido en hora y media
Maridaje:
Es un vino con estructura, ideal para acompañar sobre todo pescados o mariscos, pero abierto a cualquier propuesta y reto, ……..
La bodega Doniene – Gorrondona se funda en Bakio en 1994. El nombre XX de este vino hace homenaje a su vigésima vendimia. Este vino proviene de los pagos de Panadiene, Iturriaga y Artatxu, situados todos ellos en Bakio.
Clima
El 2016 fue un año con buen desarrollo vegetal y buen cuajado. El verano fue seco y caluroso. La maduración fue lenta sin golpe final de vientos del sur que llegaron ya a finales de octubre. Se seleccionaron racimos de los pagos Panadiene, Iturriaga y Artatxu, todos situados en Bakio.
Cosecha
Manual, realizada entre el 12 y el 15 de octubre.
Vinificación
La uva entra en bodega en el plazo máximo de tres horas y pasa una segunda selección antes del despalillado. Criomaceración para obtener la máxima extracción aromática. Elaboración a partir de mosto de lágrima, mosto obtenido sin prensar la uva. Fermentación con levaduras autóctonas propias.
Envejecimiento
Crianza sobre lías durante tres meses en depósito y crianza en barrica de roble francés durante seis meses. Embotellado en septiembre de 2017.
La sobremesa y los postres fueron también de aúpa !!!
Eskerrik asko, Jonan, Iratxe y toda la familia del Remenetxe, … !!!
Aretxabaleta 2018
Aretxabaleta 2018 de Magalarte Zamudio
El pasado lunes 10 de junio nos reunimos en Mendibile un buen número de sumilleres para celebrar la Cata de txakolis de la XXV aniversario de la D.O. Bizkaiko Txakolina.
En este primer encuentro catamos 16 txakolis de añada 2018 …
Aretxabaleta 2018 de la Bodega Magalarte de Zamudio fue, sin duda, uno de los txakolis que más gustaron al colectivo de sumilleres.
Las notas de cata destacaban por estar muy bien elaborado, por ser equilibrado y mostrar complejidad, fruta madura, por ser elegante y con buena intensidad en nariz. Se apreciaban notas anisadas y fruta de hueso, también aparecían notas florales y cítricas …
En boca recordaba a un miembro del panel de cata a la compota de la amuma, un fondo mineral salino con un retrogusto frutal agradable, ligeramente amargo.
Todas las valoraciones eran positivas y en la sobremesa de la cata fue uno de los destacados, señalado como txakoli muy recomendable.
Con motivo de la entrevista en esta ASTE NAGUSIA 2019 en Radio Euskadi, queremos recordar este extraordinario vino que hace en Zamudio la familia Aretxabaleta.
Viñedos en Dima, en torno al caserío Axpe – Goikoa.
Garena y Geroa, txakolis que vinifica Gorka Izaguirre en la bodega de Larrabetzu
Geroa
Apenas 3.ooo botellas
Hondarrabi zuri. 6 meses sobre lías.
Añada 2016
ESPECTACULAR !!!
Javier de la Cruz y Ugabe
Javier de la Cruz ha escrito esta crónica sobre uno de nuestros txakolis:
” Suelo los domingos darme una vuelta por la Plaza Nueva de Bilbao buscando algún libro viejo que quiera dormir en una de mis estanterías.
Cuando no hay buena “caza”, paseo por las arterias del Botxo dejándome llevar. Hace unos días me encontraba como “el holandés errante” y, en contra de la leyenda, llegué a un puerto que me hizo atracar en uno de sus pantalanes.
Era la tienda Ugabe Gourmet, de exquisiteces de Euskal Herria. Entré como un peregrino para encontrarme con Igor, uno de los que atiende y regenta junto con Ugaitz Iturbe esta ermita del buen yantar. Como no había muchos parroquianos, y el buen vino une a la gente, me presentó una copa de txakoli UGABE 2018.
Degustando la copa, me contó la historia de su amigo Ugaitz, que dejó el cielo para posar sus pies en las tierras de Artea en 2016 y dirigir los destinos de este txakoli que sobre su cuerpo azul lleva la alegría del petirrojo. Cambiar aviones y helicópteros por Hondarribi Zuri, Chardonnay y Petit Courbu no fue fácil, pero el cariño al caserío y a sus raíces han hecho que nazca UGABE.
Como iba de pirata, me quedé con su luz dorada, limpia y brillante, como de unos doblones recién acuñados. Capturado seis meses sobre sus lías. Este joven corpulento me recordó a las frutas de hueso y mimosas que decoraban la cocina de mi abuela.
Equilibrado, directo, especial y con la dignidad de un gran vino, acabó en mi gaznate y el botín de una botella en mi bolsa.
Sin darme cuenta tenía tres nuevos miembros en mi tripulación: UGABE, UGAITZ e IGOR ¡ A navegar ! “
42 by Eneko Atxa recupera la esencia de los vinos de txakoli
La palabra txakoli (o chacolí en castellano) viene de la expresión vasca “etxeko ain“, que significa “sólo para el hogar“.
Y durante mucho tiempo, los vinos de txakoli fueron considerados justamente así: vinos caseros, jóvenes, baratos y de alta acidez.
En los últimos años, sin embargo, estos vinos blancos vascos han experimentado un verdadero renacimiento, estableciéndose como vinos de gran calidad, modernos y con un carácter único inspirado en el clima y el terruño atlántico.
El ejemplo perfecto de este cambio de mentalidad es el 42 by Eneko Atxa de Gorka Izagirre, que obtuvo el premio Revelación Internacional del Vino Blanco 2019 del Concours Mondial de Bruxelles.“Este premio refuerza nuestra premisa básica de que, además de la oferta tradicional de vinos jóvenes, en Bizkaia también se pueden elaborar grandes vinos con buena capacidad de crianza“, afirma el enólogo Joserra Calvo.
42 by Eneko Atxa es un vino exclusivo, sólo se elaboran 7.000 botellas al año y en la actualidad está totalmente agotado. Calvo explica más: “El interés suscitado por el premio Revelación ha sido impresionante. Las 1.500 botellas que quedaban en la bodega fueron recogidas en 3 días.”
“El interés suscitado por el premio Revelación ha sido impresionante. Las 1.500 botellas que quedaban en la bodega fueron recogidas en 3 días.”
Gorka Izagirre forma parte de ARAEX Grands (Spanish Fine Wines), el grupo español líder de bodegas independientes que han liderado la aparición de nuevos tipos de vino, preservando la autenticidad del txakoli en un mercado cada vez más globalizado.
La Denominación de Origen Bizkaiko Txakolina, creada hace 25 años, garantiza que el vino cumpla con unos estrictos estándares de calidad a lo largo de todo el proceso de elaboración, desde el viñedo hasta la botella. Los requisitos incluyen la ubicación de los viñedos, que no pueden estar a más de 400 metros sobre el nivel del mar, lo que confiere al vino las condiciones agroclimáticas distintivas del terruño.“
Nuestra intención es que nuestros vinos reflejen siempre nuestra tierra: el clima, el terruño, la lluvia, los vientos y sobre todo la identidad de nuestras uvas únicas – Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia.”
Joserra Calvo, enólogo en Gorka Izagirre
Un número limitado de vinos son producidos por Gorka Izagirre, todos ellos de uvas blancas autóctonas del País Vasco.“Nuestra idea desde el principio fue centrarnos en nuestras variedades locales, que son únicas y en gran medida desconocidas.
Estas variedades dan identidad a nuestros vinos, los diferencian de los demás y despiertan la curiosidad de nuestros clientes. Los vinos de Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia no son exuberantes en nariz, pero destacan por su equilibrio, frescura y elegancia.”
“El premio Revelación para nuestro 42 by Eneko Atxa demuestra que un txakoli elaborado en 2015 puede ser excelente y competir con cualquier vino blanco del mundo manteniendo intacta su identidad.”
El tradicional txakoli blanco ha evolucionado no sólo en calidad sino también por su variedad: el txakoli de nueva generación puede ser joven y afrutado, macerado sobre lías, envejecido en barricas, espumoso y también rosado y tinto.“Aunque existe un creciente interés por los vinos vascos elaborados con uvas autóctonas, todavía queda mucho trabajo por hacer“, explica Joserra Calvo.
“Los productores deben hacer un esfuerzo por promocionar los diferentes tipos de txakolis y dejar claro a los clientes que, además de los vinos jóvenes secos, existen ejemplos más complejos, envejecidos sobre lías o fermentados en barricas. El premio Revelación para nuestro 42 by Eneko Atxa demuestra que un txakoli elaborado en 2015 puede ser excelente y competir con cualquier vino blanco del mundo manteniendo intacta su identidad.”
En el futuro, los bodegueros de Gorka Izagirre quieren sorprender a sus clientes añadiendo un vino tinto a su gama de productos y, fiel a la filosofía de la bodega, será de la variedad autóctona Hondarrabi Beltza.
42 by Eneko Atxa
Variedad: 100% Hondarrabi Zerratia
DO: Bizkaiko Txakolina
Crianza sobre lías durante 10 meses, las lías se remueven diariamente hasta alcanzar una perfecta armonía entre fruta, madera y lías.
Nota de cata: De color amarillo dorado con reflejos verdosos, la nariz evoca los aromas limpios e intensos de melocotón blanco maduro y cítricos como el pomelo rosado, aunque también se puede disfrutar de los aromas de tostados, de bollería y de la crianza en roble. El cuerpo es potente y glicérico, con una base de manzana madura, cítricos y frutas tropicales, acompañado de un sutil aroma ahumado de mantequilla tostada y una delicada acidez. Un vino característico, de larga vida y con un fantástico potencial de envejecimiento.
Sobre la bodega:
Gorka Izagirre cuenta con cuarenta hectáreas de viñedo divididas en pequeñas parcelas integradas en el territorio de Bizkaia.
El aire de la costa, las escarpadas colinas, el sol del sureste por la mañana, las parcelas bien aireadas y las verdes y exuberantes laderas confieren a los vinos una frescura y un carácter únicos.La compleja geografía de las tierras requiere una delicada cosecha manual en el mes de octubre.
Los racimos pequeños y apretados proporcionan un bajo rendimiento concentrado por hectárea, lo que permite una maduración óptima, creando vinos estructurados de la más alta calidad.
Qué es lo que realmente significa la palabra Txakoli
Aunque se suela creer que la palabra Txakoli identifica un tipo de vino, proveniente de una variedad de uva y de un lugar determinado, en realidad es una evolución de un concepto muy anterior y tradicional:
Txakoli es el lugar donde se conjunta la elaboración del vino y su consumo, de alguna manera es el equivalente a la sidrería. Es un lugar de trabajo, fiesta y gastronomía, un espacio social y público donde antiguamente se celebraban actividades lúdicas vinculadas al vino.
Hay que tener en cuenta que la palabra vasca para el vino es ardoa, y el ardoa local se bebía en los txakolis, donde los aficionados iban a beber y comer producto local para luego disfrutar de la compañía, pasar el rato o celebrar eventos de todo tipo.
Ejemplo de txakoli en Bodega Berroja
Esta definición es perfecta para transmitir el concepto de Bodega Berroja, porque más allá del vino, ofrece una auténtica experiencia vital. De alguna manera simboliza el primer paso en el enoturismo puesto que se consume la bebida -el vino- en el lugar en el que ha sido elaborada y del que proviene, vinculando este consumo con la gastronomía y actividades lúdicas a las que los efluvios del vino acompañan a un nivel de desafíos y retos.
Dónde encontramos la Bodega Berroja
En pleno corazón de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, el paraje de Berroja es un altozano desde el que se puede observar prácticamente la totalidad de este territorio protegido.
Su viñedo está plantado entre los 140 m y los 280 m sobre el nivel del mar, en una ubicación privilegiada que regala preciosas vistas sobre las cadenas montañosas del sur de Bizkaia y fácilmente accesible desde las playas de la costa Bizkaina.
Cómo ocurrió: Entre el sueño y el pasatiempo
En el año 1995 y sin saber muy bien adónde le llevarían esos inicios, Jose Ángel Carrero, inició la plantación de 3 hectáreas de la variedad Hondarrabi Zuri alrededor del caserío que había comprado en 1982.
Le pica el gusanillo y en el 1998 incrementa su superficie de plantación con algunas viñas más y comienza a elaborar su vino txakoli, aunque en aquel comienzo tuvo que trasladar la elaboración a otro lugar.
Tiene que llegar el año 2001 para que pudiera realizar su primera vendimia y vinificación en sus propias instalaciones.
El terroir, el terruño
Me imagino que quizás algunos de vosotros estéis hartos de oír hablar de este concepto pero por si acaso hay alguien que desconoce lo que engloba, diríamos que es la conjunción de un terreno determinado, con una climatología específica y la involucración experta y respetuosa de la mano del hombre.
El terruño de Berroja se ubica en el Balcón de Urdaibai, a 250 metros sobre el nivel del mar desde el que se domina la propia desembocadura de la ría entre la Isla de San Antonio y el arenal de Laida y la serie de crestas que definen la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.
En este maravilloso entorno se pueden contemplar especies muy representativas de la comarca como el roble, el fresno, el abedul, el castaño, el nogal y la encina, que en primavera y otoño explotan con una increíble magnificencia cromática.
Punto y aparte destacado se merece el cuidado de pies aislados de acebo y madroño en zonas perimetrales del viñedo, que se protegen para evitar su desaparición.
La profundidad del suelo es muy variable pero suficiente para el desarrollo de la vid. Está compuesto de diferentes capas sedimentarias de origen marino.
Las partes bajas del viñedo son las de mayor profundidad y en las partes altas se observa la roca madre en la superficie del terreno.
Orografía y climatología
La orientación predominante de la parcela es sur-oeste, por lo que la insolación está garantizada durante todo el año al no existir ningún elemento que genere sombras sobre el viñedo en las épocas de máxima actividad fisiológica de la vid.
Por otra parte, su especial ubicación hace que la influencia de los vientos en la zona sea notable, y la aireación que generan, es evidente tanto en los suelos como en la vegetación.
Esta cercanía y su relativa altitud, expone al viñedo a suaves brisas que en verano permiten refrigerar los rayos solares, y en invierno aminorar los efectos que las bajas temperaturas tienen sobre la viña, colaborando a su vez, en reducir el efecto que la humedad tiene en el desarrollo de enfermedades producidas por hongos: mildiu, oidio y botritis.
Disfruta de un clima atlántico que destaca por sus inviernos suaves, de unos 11ºC de media, sin periodos de helada significativos, y veranos sin periodo de sequía señalado, con una temperatura media de 20ºC.
El viñedo
Lo conforman una serie de parcelas colindantes entre sí, diferenciadas en base a su orografía, orientación de sus renques (hileras) y variedades que la conforman:
De las primeras 3 Ha plantadas en 1995 se ha pasado a las actuales 25.
Las variedades
El viñedo está compuesto básicamente por las variedades autóctonas Hondarrabi Zuri y Handarrabi Beltza, acompañadas de variedades autorizadas como son la Riesling, y experimentalmente la Syrah
La elevada pendiente media de la zona, que ronda el 20%, obliga a tener que realizar muchas labores del viñedo de forma manual, por la imposibilidad de utilizar medios mecánicos.
El destino: el vino
La vendimia
Tras una evaluación continuada desde el inicio del envero de los parámetros claves (azúcar, acidez y estado sanitario) y tras un riguroso cumplimiento de los plazos de seguridad de los productos utilizados, se señala la fecha de vendimia.
La recolección se lleva a cabo con la colaboración la familia y miembros próximos a ella, junto con grupos de trabajadores especializados y conocedores de estas labores. Los medios son siempre manuales siguiendo una norma técnica que se aplica a toda la plantación.
La uva es seleccionada a mano en la propia viña, se corta y deposita en cajas individuales de plástico perforado, cuya carga máxima no supera los 20 kg.
En bodega
Se procede de inmediato a la manipulación de la uva y una vez realizada la primera clasificación se despalilla (se separa del raspón). La uva despalillada se enfría hasta los 8ºC para evitar su oxidación antes de la prensa y de ella se obtienen los primeros sangrados de mosto de flor para poder tratarlo diferencialmente del resto de los mostos de prensa.
Se pasa a la prensa neumática, y el mosto obtenido se trasiega a los tanques de desfangado para clarificar el mosto. Todo ello se lleva a cabo con un absoluto control de temperatura para evitar procesos de oxidación en los mostos obtenidos.
Desfangados los mostos, se trasiegan a la zona de fermentación donde se inicia este proceso en depósitos de acero inoxidable, con control de temperatura.
Se procede a la separación de los fangos y lías procedentes de las fermentaciones en diferentes etapas con el objetivo de clarificar mecánicamente el txakoli.
Ya tenemos vino
Antes del embotellado se procede a su calificación por el Comité de Cata del Consejo Regulador de la Denominacion de Origen Bizkaiko Txakolina.
Una vez calificado, se inician los trabajos de embotellado, loteado y numeración de botella, con el fin de conocer trazabilidad de cada botella que Bodega Berroja pone en el mercado.
Bodega Berroja plantea una experiencia eno-gastronómica centrada en los sentidos:
Disfrutar de sus txakolis mientras se vive y se palpa su terroir (terruño) y sus viñas:
Gozando, de un entorno y paisaje en el que se puede llegar a escuchar el silencio
Sumersión en la eno-gastronomía, conociendo todo el proceso productivo del txakoli y productos tradicionales de la comarca como pan de caserío, queso artesano, ventresca de atún, bonito y anchoas en salazón (todos los productos del mar proceden de prácticas de pesca sostenible)
Experiencias gastronómicas a la carta
Para grupos y bajo demanda
Degustacion de un “sarteneko”.
Disfrutar una parrillada de txarri de montaña.
Posibilidad de comer con menú de bodega en el salón de la propia bodega que se adapta dependiendo del número de comensales.
…
Actividades deportivas al aire libre
No es indispensable ser un aficionado al vino y/o la gastronomía para vivir unos momentos inolvidables en el espacio de Bodega Berroja:
Berroja ha diseñado un conjunto de actividades y propuestas que bien se desarrollan en su integridad en los propios terrenos de la bodega o que tiene su punto de inicio o fin en los mismos.
Vive la tradición del caserío:
Para grupos, previo encargo y bajo demanda, se organizan competiciones de juegos tradicionales del caserío-txakoli muy arraigados en la zona.
Outdoor-Training (Entrenamiento al aire libre): conjunto de actividades que además de su vertiente lúdica y física, en muchas ocasiones son instrumento importante en el desarrollo de capacidades y destrezas humanas, trabajo en equipo y liderazgo.
Explorar los secretos de esta Reserva de la Biosfera
Senderismo
Circuitos bicicleta de montaña
Orientación
Realities de aventura
Actividades en preparación y a la carta:
Globo Cautivo
Herri Kirolak, deporte rural vasco
Rutas en 4 x 4
Travesías en piragua-canoas y Stand Up Paddel en la ría de Urdaibai
Surf junto a la mítica Ola de Mundaka
¿Quieres vivir el vino con los cinco sentidos? ¿Quieres que tu experiencia vaya más allá de una mera degustación y descripción del proceso de elaboración? ¿Quieres que tu familia/amigos nunca olviden estos momentos aunque no sean aficionados al vino?
Gure Arbasoak 2017 es un txakoli diferente a lo que estamos acostumbrados, …
MARKO GURE ARBASOAK es una selección de las mejores uvas de los viñedos más antiguos de la bodega.
Viñedos Los viñedos se encuentran en Kortezubi, un pequeño pueblo de Vizcaya cercano a la costa, famoso por sus cuevas prehistóricas. Suelo del viñedo arcillo-calcáreo.
Vinificación 50% con fermentación espontanea en depósitos de inox y el otro 50% fermentado en barricas usadas de roble francés de 500L. Una vez terminada la fermentación, el vino envejece durante 8 meses en contacto con sus lías en barricas de roble francés usadas de 500L. El vino es embotellado sin filtrar.
Cata En nariz es muy intenso. Aromas de manzana madura y pera, con toques florales. La fermentación en barrica y los bâtonnages que se realizan añaden complejidad y cremosidad que se aprecian en boca, con un toque ahumado y un final largo, mineral.
Su Nombre Al igual que Marko, está dedicado a la casa familiar de Oxer, pero en este caso, a Marko le sigue ‘Gure Arbasoak’, que en euskera es el equivalente a ‘Nuestros Ancestros’, aquellos que fueron parte en nuestra vida.
Gure Arbasoak es un txakoli que armoniza tanto con pescados como con carnes. Aquí, en Txakoli Simón, con una txuleta tan rica como jugosa, …
Oxer elabora Txakoli bizkaino y Vino alavés
Oxer Basteguieta cuenta como bodeguero con la valoración de Parker y Tim Atkins. Pero esto es decir poco de quien hoy elabora txakoli en Bizkaia y vino en Rioja Alavesa.
OXER BASTEGUIETA en una de sus fincas de Elvillar.
“Soy uno de Gernika que se enamoró de Rioja Alavesa”
Si fuera una historia de amor, tendríamos que decir que Oxer dejó Urdaibai, en Bizkaia, para venirse a vivir y trabajar en Laguardia. Es verdad que sigue elaborando el txakoli de sus viñas de Kortezubi. Pero su pasión por el vino de Rioja Alavesa, al contrario que a Neruda, le está llevando a escribir los versos más alegres de su vida.
“No dejes de soñar nunca. Si dejas de soñar, empiezas a morir”, me dijo hace dos años el gran Paco Ibáñez. Yo no se lo digo al viticultor y bodeguero porque desde que ha conectado con el mundo del viñedo y del vino no ha dejado de hacerlo.
COMO LAS cepas vascas, sueña con las raíces en la tierra y los brazos abiertos al mundo.
Ha trazado su camino abriendo nuevas rutas. Y no para. Viñedos de txakoli en Bizkaia y Viñedos de vino en Rioja Alavesa. Pronto tendrá ocho vinos con ocho etiquetas muy especiales, además de una casa en Laguardia, donde se ha empadronado. Mientras tanto, crece él por dentro.
Habla de barricas antiguas, de complejidad, de copigmentación, de vinos que toman más cuerpo en la copa. De permacultura, de biodinámica. De hacer las cosas como se hacían antes. De literatura habla, de poesía, de simbolismo, de amor al euskera, de cuidar el patrimonio del paisaje y las viñas, de tantas y tantas cosas habla Oxer, que sólo caben en un Blog como éste.
CON DOS de sus vinos, con etiquetas muy originales. “Suzzane” es tinto / “Marko” es txakoli.
… Pero lo más formidable de todo es que sus sueños se están haciendo realidad.
.- ¿Cómo un gernikarra como tú ha acabado viviendo y trabajando en Laguardia?
La verdad es que los vinos de Rioja Alavesa siempre me han atraído. En su día el Gobierno Vasco organizó aquí en Laguardia un Master de Enología y Viticultura para profesionalizar al sector de los txakolineros y me atreví a venir. Hice el Master, lo terminé y… me enamoré de esta tierra.
.- ¿Qué sucedió después?
Me dije “tengo que intentar hacer un vino aquí”, en Rioja Alavesa, bajo esta hermosa sierra, en la cuna de los mejores vinos.
.- Una larga caminata comienza con el primer paso. ¿Cuál fue tu primera zancada?
Compré uva de Rioja Alavesa y elaboré mi primer vino en 2009. Así comprobé que no se me daba mal. Hice dos vinos, uno con Tempranillo y otro con Garnacha. Poco a poco me fui instalando aquí hasta que en 2010 compré en Elvillar una parcela de 99 años, El Artillero,que me está dando vinos muy buenos.
ARTILLERO está en Elvillar. El próximo año 2019, esta viña cumplirá UN SIGLO de vida.
.- Después del Artillero, ¿cuál fue el siguiente paso?
Me puse a buscar viñas, parcelitas de 2.000 metros cuadrados, otras de 1000 y pico… Una parcela te lleva a otra, aunque es una odisea porque la gente no quiere vender sus viñas. Al final me he hecho con 5,2 hectáreas de viñas, en un total de diecisiete parcelas. Una locura para trabajarlas, pero a la vez cada una te da sus características. Y mezclarlas es muy bonito.
.- ¿De dónde te viene la pasión por el vino?
Yo vivía en Boston hace muchos años. De hecho pensaba quedarme allí a vivir, pero tuve que regresar a Euskadi. Al llegar -entonces tenía 20 años-me encontré que el padre había sembrado una hectárea de viñedo en frente de nuestro restaurante, que está en Kortezubi, con la intención de hacer txakoli para el restaurante. Así me encontré con una hectárea de viña plantada en su primer año, en 1996.
.- ¿Hondarrabi Zuri?
Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia. Mi aita me dijo que él no pensaba llevar las viñas. “¿Qué quieres decir con eso, que las tengo que llevar yo?”, le pregunté. Así empieza mi historia. La cosa era trabajar en el restaurante de la familia, para luego quitarme el delantal y marchar a la viña. Así me fui enamorando de las cepas, del entorno, del txakoli. Las plantas me ayudaron a entender la tierra.
.- ¿Ahí se produjo un cambio en ti?
Siempre he creído que hay una conexión entre los humanos y la vid, que lleva miles de años con nosotros. He puesto mi vida en esto. Así me hice con 6 hectáreas en la zona de Kortezubi y las 5,2 hectáreas en Rioja Alavesa.
.- ¿Cómo recuerdas aquel año en el que elaboraste tu primer txakoli?
Era 1999. Tres años después de volver de Boston. Yo tenía el recuerdo de la primera vez que había probado el txakoli, un vino muy ácido entonces. Joer, había que ser muy patriota para beber aquel txakoli. En tres años me di cuenta del potencial de mi viñedo. Habían cambiado mucho las técnicas de elaboración. Ahora estoy de alquiler en una bodega de Orozko.
LAGUARDIA, donde Oxer está empadronado (Foto José Miguel Rodríguez).
.- ¿Cuándo escuchaste por primera vez hablar de Rioja Alavesa?
Hace mucho, imagínate, mis padres tienen un restaurante de toda la vida. Allí en Bizkaia vendíamos mucho vino navarro y sobre todo alavés. Recuerdo que vendíamos un vino de Lapuebla de Labarca. Ya ves… primero me ha tocado servir el vino alavés en mi restaurante y después fíjate dónde he acabado.
.- A Rioja Alavesa llegaste con 29 años, en 2005.
Antes había venido con mi aita a ciertas bodegas, siendo adolescente. Es en 2005 con el Master -muy buen Master por cierto-, cuando aprendí muchísimo, después de lo cual me he convertido en autodidacta. Ahora llevo casi 6 hectáreas, una de las cuales está arrendada con opción a compra. Este año me he salido un poco de Rioja Alavesa, pues he comprado una hectárea en San Vicente de la Sonsierra. ¡Una joya, menuda Garnacha creciendo en un suelo espectacular!
.- Antes has hablado de la comunicación entre el humano y la vid.
Según quién lo lea, le parecerá una locura.
OXER habla con un viticultor de Elvillar.
.- ¿Cómo sientes tú la “Champions League” de esta Comarca?
Rioja Alavesa tiene un pasado espectacular, un presente increíble y un mejor futuro. De hecho, hay muchos jóvenes elaboradores y no tan jóvenes que estamos haciendo las cosas muy bien. No soy el único que está en esta vía, somos ya unos cuantos.
.- ¿Cómo son tus vinos?
Son vinos menos técnicos que otros, con fermentaciones espontáneas, muy poquito sulfuroso, aunque algo utilizo, sin filtrar, sin clarificar, creyendo mucho en la uva. No se trata de hacer un vino por sistema. Elaboro 25.000 botellas.
.- ¿A quién los diriges?
A un mercado de calidad que al final es un 8% de la venta del vino. Hay que buscar ese mercado. Fíjate que el 80% de mis vinos los vendo al extranjero. A Suiza, Bélgica, Noruega, Suecia, EE.UU, Inglaterra, Alemania, Puerto Rico, y Kazajistán este año. Y en Francia estoy vendiendo. En Taiwán y en China acabo de vender. Y pronto en Rusia.
.- Apostaste por el mercado internacional
MANOS DEL VITICULTOR. El vino que dé esta viña acabará… en algún país del mundo.
Sí, porque el mercado de aquí estaba entrando en crisis entre 2005 y 2008, y me era muy difícil. Siempre he creído que hay que ser pulpo, moviendo tus tentáculos por el mundo. Si te falla uno, vas a los otros. Me costó muchísimo empezar a vender, como cinco años. Al final, todo lo que he hecho está dando sus frutos.
.- Y compraste casa en Laguardia.
Compré la casa en 2008, fuera del Casco de Laguardia. No me hubiera importado comprarla dentro de la ciudad, pues la gente de Laguardia me ha tratado como a un hijo, sólo tengo bellas palabras para ellos. Y me siguen tratando bien. Fíjate que me he empadronado y todo.
“CUIDA DE MÍ Y CUIDARÉ DE TI”, el diálogo entre viña y viticultor.
.- ¿Has llegado a hacer Cuadrilla en Laguardia?
Sí, con bodegueros, dueños de vinotecas… la gran mayoría vinculados al sector del vino, es cierto.
.- ¿Qué tiene el vino?
Une a la gente. Tiene ese puntito al que llegamos cuando lo bebemos. No pasa con otras bebidas alcohólicas. El puntito del vino te abre, hablas, compartes. ¿Qué tiene? Más de 8000 años de historia con la Humanidad.
CON sus amigos norteamericanos David y Jesicca en su casa de Villabuena.
.- ¿Qué me dices de la finca “Artillero”, que lo has convertido en un vino tuyo?
Es una finca de Elvillar, de un tal Dañobeitia que hizo la mili en Artillería y plantó la viña en 1919. Artillero es un viñedo que me da un perfil muy alavés, esa tiza, esas trufas, con una fermentación espontánea de levadura indígenas. Cuando trabajas en orgánico tienes más levaduras que cuando no trabajas en orgánico.
.- Y te empezaron a llegar los premios
Un día la revista madrileña Gourmet dijo “Por primera vez en el panorama vitivinícola español un txakoli obtiene ocho puntos sobre diez” (cita de memoria). Era el txakoli que hice en el 2001 sobre lías, que nunca se había hecho un txakoli sobre lías. Con aquel premio me dije “no se me da mal este camino tan personal”, de mínima intervención en el vino.
.- ¿Qué otros premios llegaron después?
Vinieron buenas puntuaciones de la Guía Peñín, de 90 y 91 puntos. Más tarde, “Parker” vino a catar los txakolis por vez primera. Me otorgó 91,5 puntos.
La cata la hizo Luis Gutiérrez, que está apostando por los pequeños viticultores. El mismo Parker me puntuó con 92 y 93 puntos el Kalimity, que es un ‘casamiento’ de Rioja Alavesa con Rioja Alta. Una es Garnacha de San Vicente y el resto es parte de Artillero, con Tempranillo, Garnacha Blanca y Viura.
EL PRESCRIPTOR Tim Atkin dice que el de Oxer es un proyecto “muy emocionante”.
Este año 2018 me han puntuado con 94 puntos Parker, y 95 puntos Tim Atkins.
.- Tim Atkins dice que eres “un nuevo proyecto muy emocionante que utiliza parcelas de vid antiguas de Rioja Alavesa”.
Tim Atkins se lo curró, probando 900 vinos en la DO. Vino a visitarme, y claro, hizo la cata en el viñedo. Me dijo que nunca le había pasado tal cosa: “todos me llevan a la bodega donde me sacan tres millones de copas, que parecen clínicas. Y tú coges, te traes una mesita y me traes al viñedo”. Lo más importante es que le gustaron mis vinos.
.- ¿El mejor premio es mantener la pasión y seguir haciendo vinos?
Absolutamente. Es algo muy íntimo que te hace reír, llorar, y te hace vivir. En ese estado sólo quieres mejorar, mejorar y mejorar. Voy a sacar dos vinos más. Uno en Navidades, que se va a llamar Tartalo, un blend de Tempranillo con Garnacha, con más Tempranillo que el Kalamity.
.- Te imagino entrando en Artillero caminando entre las cepas una vez la habías comprado…
No tuve un sentimiento de propiedad, sino el sentimiento de que “ahora las voy a llevar a mi manera”. Es decir, “ahora os voy a cuidar yo”. “Ahora me toca a mí cuidaros”.
JESSICA posa con el Kalamity de Oxer en sus manos.
.- ¿Qué te dijeron esas cepas que van a cumplir cien años en 2019, si se puede traducir a palabras?
“Cuida de mí y cuidaré de ti”. La viña es extremadamente agradecida. Lo que le das, ella te lo devuelve por mil. ¡Por mil! Cuando tú hueles el vino vertido en la copa, estás oliendo sus cien años, todos sus climas, toda la gente que se la ha currado como nadie, pues todos son en Rioja Alavesa unos artistas, la verdad sea dicha.
.- Aquí llevan pasando las viñas de unas manos a otras desde hace 1.000 años, y eso es un enorme Patrimonio
Absolutamente. Bien, pues ahora imagínate lo que nos quieren hacer con el Tren de Alta Velocidad. Menudo despropósito. Es una salvajada. Dicen que Rioja Alavesa ha librado, pero no es cierto. Además ¿y La Rioja?
Este es un patrimonio de todos. Además de que con ellos nos llevamos muy bien. Nadie va a entender el proyecto del TAV. No podemos permitir que ese tren pase y destroce viñedos históricos, un tren que sólo lo va a utilizar el 8% de la élite. Y encima lo vamos a pagar entre todos.
CEPAS de la viña Artillero, de “palabras” tan antiguas como sabias.
.- ¿Con qué sueñas?
Creo que mis sueños se están haciendo realidad. Sueño con seguir como estoy. Hay gente que se levanta con mal humor, y yo te lo juro, me levanto siempre de buen humor.
.- ¿Te sientes tan viticultor como bodeguero?
Soy las dos cosas. En todo lo que hago me ayudan unos y otros.
.- “Toda la sabiduría humana en el aroma suave del vino,” dices en la página web de tu proyecto citando a Omar Khayyam .
Fíjate que en aquella época los musulmanes podían beber vino. En realidad tanto judíos como árabes eran hermanos. Y el vino ayudó.
UNA de las contraetiquetas de sus vinos, con una frase de William Shakespeare.
LO QUE CUENTAN LAS ETIQUETAS
.- ¿Qué dice tu aita desde Bizkaia de tus vinos de Rioja Alavesa?
Le parecen un poco extrañas mis etiquetas, ja, ja, pero el vino le encanta.
.- Háblanos de las etiquetas de tus vinos.
Como yo no era de una familia bodeguera pensé en recrear mi propio universo. Encontré a la gente creativa, que además de amigos son muy grandes, siendo capaces de plasmar ideas y sentimientos en una etiqueta.
.- ¿Todas las etiquetas son creación original?
Exacto. Yo les digo qué es lo quiero. Les mando poemas, músicas, imágenes, y con todo eso hacen obras como esta de “Suzzane”, que es una oda a la mujer. Es una canción de Leonard Cohen. Ahí está David Lynch, que siempre me ha atraído mucho, y “Alicia en el País de las Maravillas”. Es imaginación al poder.
SU VINO Artillero 2014 en una mesa con chuletillas de cordero al sarmiento.
.- En la contraetiqueta hay un texto de Eduardo Galeano: “Rompe este huevo y nace la mujer y el hombre. Y juntos vivirán y morirán. Pero nacerán nuevamente. Nacerán y volverán a morir, y otra vez nacerán. Y nunca dejarán de nacer, porque la muerte es mentira” (leo en la contraetiqueta de la botella).
Es el prólogo de un libro que siempre me ha acompañado, que se llama La mujer habitada, de Gioconda Belli, con el que me siento muy identificado.
.- Háblame de aquello que hoy sea importante para ti.
Que entiendan mis vinos y me crean. Que crean lo que estoy haciendo. Que entiendan mi filosofía.
.- ¿Cuál es tu filosofía a tus 42 años?
Tiene que ver con el vino, que es un libro abierto que me hace vivir. No paro en tristezas. Me lleva a investigar y tirar para adelante.
EL bodeguero con sus barricas de vino, en la bodega que tiene alquilada.
.- ¿Cómo defines tus vinos?
Honestos y desnudos.
.- Tim Atkins dice que tienen “buen agarre y profundidad”.
Él es un gran catador. Un Master of Wine, que no llegan a 300 en todo el mundo, como un catedrático del vino.
.- ¿Cómo combinas tu familia y amigos de Gernika con Rioja Alavesa y viceversa?
A aquellos les hecho de menos y vuelvo cada quince días. Tengo una razón añadida, como son las hectáreas de viñedo de Kortezubi. Pero la verdad es que estoy más en Laguardia que allí.
JUNTO a las cajas de su vino Suzzane, dedicado a Leonard Cohen.
.- Uno de tus txakolis se llama “Marko”.
Sí, en homenaje al caserío donde nació mi aita, que se llamaba Markoene. Es el primer txakoli. En la camisa de la botella está el hombre pájaro, de Calcco.
.- ¿Qué significa?
El viñedo está en Urdaibai, declarado reserva de la Biosfera por la UNESCO. Está lleno de pájaros. Allí hablaba con los pájaros. Por eso hicieron una etiqueta como si fuese yo, con una cabeza de pájaro, y otro pájaro en mi mano. En el suelo hay una serpiente por el tema de la vida y la muerte.
.- Uno de tus vinos se llama “Kalamity”.
Todos tenemos ese pequeño travieso que me hace mucha gracia. Me gusta cómo suena, con la K, con la y final. La etiqueta lleva una frase que quiere decir “sobrevenga la deshonra a aquellos que mal piensan”, se cree que es una frase de Shakespeare. A los que mal piensan, a los que no dejan hablar.
EN esta mesa de Villabuena, catamos el Kalamity, y otros vinos de Oxer.
.- La etiqueta es un esqueleto arrodillado con las manos atadas a la espalda
Sí, la muerte está atrás, y una luz, con un aire de redención. Te diré que todas las etiquetas están un pelín encriptadas. Hay algo que no cuentan. El resto es para mí. Es cultura, literatura.
Tengo un cierto síndrome de Peter Pan, que lo achaco a que estaré creciendo hasta que me muera. El vino, será el vino, me ayudará a ser más sabio.
EL brindis podría haber sido “por todos los sueños cumplidos”.
Apagamos la grabadora. Y seguimos hablando sin callar. Son muchos los “hijos”, si es que así se les puede llamar a los vinos de un bodeguero. De todas las palabras pronunciadas, no puedo olvidar lo que Oxer me contó de su vino IRAUN.
.- En la etiqueta aparece un uroboro: la serpiente que se come la cola, como un infinito,
Porque IRAUN quieren decir “perdurar”. Aquel que perdura. Es un homenaje a mi gente, a mi idioma, a los vascos, que no sabemos cómo hemos perdurado en todos estos miles de años. Nos han podido aniquilar 20.000 veces, pero aquí estamos manteniendo el idioma, el euskera. Y todo lo demás. Perdurando.
Referente incontestable de la cocina popular vizcaína, el local de Artxanda es el rey absoluto de la txuleta a la parrilla. Sus mesas en la campa son un lujo de otro tiempo
Óscar García es propietario del Txakoli Simón de Artxanda, (posiblemente) el restaurante que más carne pasa por la parrilla en España. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
El récord del Txakoli Simón está en pasar por la parrilla 115 cintas de vacuno en una semana. Unos 3.000 kilos de carne. O lo que es lo mismo, los clientes del restaurante se arrimaron en los apenas siete días de una cálida Semana Grande todas (repito, ¡to-das!) las txuletas de una vacada de 58 frisonas llegadas hasta Bilbao desde los mataderos gallegos de Betanzos y Bandeira.
TXAKOLI SIMÓN (BILBAO)
Dirección
Camino San Roque, 89 (Artxanda).
Teléfono
944457499.
Web
txakolisimon.com.
Fue a mediados de agosto de 2006, en una semana de «noches cálidas», de esas que invitan a cenar fuera, como recuerda Óscar García Baldeón (48 años), el patrón del Txakoli Simón. «Un sábado bueno podemos dar de comer a 500 personas, unos 200 kilos de txuletas. Y en un servicio fuerte gastamos 15 cintas de media, 400 kilos de carne».
Óscar García desgrana los datos con la tranquilidad que da la costumbre. Podemos decir –sin temor a equivocarnos– que este txakoli es el lugar de España donde más carne de vacuno mayor se pasa por la brasa. «Aquí empecé en 1989… y aquí sigo. No he tenido otro trabajo», asegura mientras pasea la vista por este oasis, fresco y verde, con unas vistas espectaculares sobre El Abra y el Cantábrico.
Así se prepara la txuleta del Txakoli Simón. El local emplea carbón de encina de Burgos o Extremadura.
Sobre la encimera de inoxidable se amontonan las txuletas. Son muy gruesas y muy rojas, rodeadas de su cinta de grasa. «Las tenemos aquí unas horas, para que se vayan atemperando», informa Txus López Urkidi, un trabajador siempre atento al menor detalle, de los que se adelantan a las urgencias. Un apagafuegos de la hostelería.
Óscar García prepara uno de los chuleteros de Cárnicas Valdi. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Óscar García limpia una cinta, retirándole la carne de la falda. Agarra el hacha y, con la pericia que otorga una operación repetida miles de veces, prepara el chuletero. 25 piezas perfectas. «Comprar carne de calidad de 7 años es cada vez más caro… porque es escasa. La parrilla marca tendencia y la carne se ha puesto de moda. Yo estoy con José Luis Valdivieso, de Cárnicas Valdi, desde el principio; ha crecido con nosotros. Me da la regularidad que busco», dice Óscar García. «Empezamos a servir carne madurada 30 días; ahora la sacamos con 40 o 45 días en cámara», confía.
Fuera, bajo los árboles, empiezan a acomodarse los primeros paseantes. Uno, con el perro bajo las piernas, almuerza chorizo y pimientos verdes mientras una pareja en shorts anda dándose ya el pico bajo uno de los enormes plataneros. Fuera de esta húmeda burbuja, Lorenzo derrite a los paseantes, pero aquí se está en la gloria. Las mesas corridas de la campa se ocupan con grupos de amigos, familias y parejas en un ambiente de romería.
«El gran problema que tenemos que afrontar ahora es decir que no», cabecea el cocinero, que emplea a 24 personas. «Hasta julio estamos llenos todos los fines de semana. Es frustrante. Quiero que la gente no se enfade, pero lo llevo fatal, se me queda mal cuerpo».
Vocacional absoluto –su padre Luis Ángel es ingeniero y García optó entre Arquitectura en San Sebastián y la Escuela de Hostelería de Galdakao–, su periplo daría para un biopic. Su esposa Nerea le despide con un beso y un sonoro «¡hasta mañana!» Apenas son las dos, pero el parrillero no regresará a casa hasta bien entrada la madrugada. «Nos conocimos aquí. Era una niña que venía a tomarse un Kas porque vivía en ese caserío de ahí enfrente, el Goizeko Izarra. Ahora es mi mujer», sonríe.
Óscar entró a esta casa, al txakoli donde Simón Lozano vendía su vino joven, en el verano de 1989 tras leer un cartel que buscaba estudiantes en la escuela. Le acompañaba su compañero Fernando Campo (ya fallecido, que sería su socio). «Al principio era un merendero; la gente se traía la comida… Luego, nos ofrecieron la posibilidad de alquilarlo por un precio simbólico. El local estaba muy mal; esto eran las cuadras», dice paseando la vista por el bar. Tras arreglarlo, García trabajó pollos y pimientos, botellines y juegos de rana. «Recorrí todos los grandes asadores –La Gabarra, Baserri Maitea, Indusi, Kerren…– para ver cómo trabajaban la txuleta. Y empecé a hacerlas aquí en 1998. Mi obsesión ha sido siempre formar parrilleros».
Somos un negocio que ha evolucionado con la demanda. La mayoría de nuestros clientes son habituales. Vienen a darse un homenaje. Aquí no tengo ni música ambiental, ni televisión, ni tragaperras. La gente tiene que venir a comer a gusto… y a escuchar los pájaros. Soy como el surfero que busca la ola perfecta. Yo… –apunta– persigo la txuleta perfecta».
En Bizkaibarne · bodega de Orozko, llevan tiempo haciendo vinos muy buenos e interesantes.
Lexardi, txakoli nacido con vocación de guarda, es un claro ejemplo en esta añada 2014. Es un vino parcialmente fermentado en barrica, con ocho meses con lías en depósito.
Irauteko Txakolina / Txakoli de Guarda
Egiaenea mahastian, muturreko ertz batetik ateratako txakolin ondua. Mahasti sail hori hareharrizko eta kareharrizko lur ez oso sakonetara egokitu behar izan da. Mahats gutxi baina oso morda helduak lur sail horretakoak. Mahats urri hori mimo handiz eta modu berezian zaindu dugu upetegian, txakolinak, gerora botilan, ibilbide luzeko ontze prozesu egokia izan dezan. Botilan hondarrik agertuz gero, tradiziozko elaborazio zainduaren ondorio baino ez da
Lexardi, Txakoli de Guarda, procede de los rodales más extremos del viñedo Egiaenea, donde la viña ha conseguido adaptarse a suelos muy poco profundos con afloramientos de areniscas y `cayuelas´. Las exiguas producciones de una uva tan plenamente madura como peculiar son tratadas en bodega con el mayor de los cuidados de cara a conseguir un txakoli con largo recorrido en su evolución en botella. Los posibles precipitados resultan de una evolución respetuosa y tradicional.
De color amarillo dorado por el paso del tiempo, limpio y brillante. En nariz destacan tostados de madera de calidad, balsámicos, ahumados y aromas de miel en este txakoli ya entrado en años · vendimiado en 2014 y catado en agosto 2019
Procede de un viñedo asentado sobre suelo de escasa profundidad ubicado en la localidad de Balmaseda y que data de 2001. Tan solo 400 botellas.
Varietales: 100% hondarrabi zuri zerratia
En boca es un vino que enamora de principio a fin, con años todavía para continuar y con acidez de largo para aguantar en forma varios años más. Cuerpo medio y buen volumen. Ideal para compartir por copas o en mesa con multitud de platos, tanto carnes como pescados … Finura y elegancia.
Parcialmente fermentado en barrica y con ocho meses con lías en el depósito. En nariz mandan las maderas nobles, con toques de resina, además de notas tostadas, ahumados y aromas de miel. En boca es sencillo y presenta recuerdos de fruta madura en detrimento de la acidez.
Vinos que evolucionan bien y maduran mejor, …
Un lugar donde se pueden encontrar txakolis de calidad rodeado de un parque para pasear, compartir, respirar, disfrutar … : Txakoli Motagane y Oier, un enamorado de los vinos y del txakoli en particular, en el Parque de Akarlanda en Umbe ( Erandio )
Jon Andoni Rementería · Iratxe Rementería · Oier Camiruaga
I Premio Ipar Kutxa a la profesionalidad en el trato del txakoli. Txakoli Motagane, de Erandio Goikoa, en la categoría de barra, y el restaurante Remenetxe, de Muxika, en la modalidad de mesa · 2010.
Bikandi
Muchas ganas teníamos de visitar a Luis Mari y a Miren de Txakoli Bikandi en Durango. Hacen uno de los txakolis más ricos, finos y elegantes del panorama actual, como quedó demostrado en la Cata del XXV Aniversario de la D.O. Bizkaiko Txakolina en Mendibile este pasado junio.
Trabajan 3 has. en el viñedo de Hondarrabi Zuri, Riesling, Gros Manseng, Petit Courbu y Folle Blanche que rodea a la bodega, con unas vistas privilegiadas de Durango, Abadiño, Berriz, Amboto, Oiz …y también con Chardonnay y Sauvignon Blanc.
Familia de tradición txakolinera desde hace varias generaciones. El abuelo de Luis Mari elaboraba txakoli tinto en el barrio de Eitua · Berriz.
Empezamos la visita con el viñedo más cercano a la bodega. Cepas de 20/21 años en pendiente, con buen drenaje y uvas muy sanas. Este año pinta muy bien hasta el momento.
Estar con Luis Mari en las viñas, una auténtica gozada, … !!!
Paseamos entre viñedos hasta llegar a la parte alta, plantada de Folle Blanche, … hablamos del trabajo de las ovejas en viñedo, de despuntar o no, de deshojar pronto para que el grano se vaya curtiendo al sol, nada ni nada menos que 30 años deshojando con la ayuda de las ovejas …
Fresa, alubia, tomate, …
El Bikandi 50 es un homenaje a los 50 años, los primeros 50 años que Luis Mari lleva haciendo txakoli.
Artabilla · nombre del barrio de Durango · fue la primera marca. En la etiqueta aparece el escudo de Bikandi y el de Lasa · su mujer. De ahí pasó a Mikeldi y posteriormente MS Bikandi· iniciales de Miren Sorkunde Bikandi · y 50 Bikandi.
La producción en bodega está alrededor de 60.000 botellas, de las cuales unas 3.000 se destinan al Bikandi 50 · añada 2016, mosto lágrima. Lo mejor de lo mejor.
TXAKOLI BIKANDI 50 añada 2016
Un txakoli con 12 grados . Elaboraron con un coupage de Hondarrabi zuri y Riesling. Está situada en las faldas del Anboto, en Durango, en el Barrio Eguzkitza. La bodega está rodeada de viñas, con las cuales se elabora el Txakoli Bikandi 50 y el Txakoli MS Bikandi.
Color amarillo limón con reflejo dorado, limpio y brillante . Intensidad aromática media alta. Notas de fruta blanca madura y toques de fruta tropical, notas lácticas, mantequilla, fresco, limpio, agradable . Una nariz muy agradable, que enamora . En boca ligeramente dulce, paso con volumen, agradable, equilibrado, redondo. Muy, muy bueno .
Y éste tiene por lo menos otros 15 años más de vida . Uno de los mejores txakolis que hay en el mercado.
Nos ha encantado !
El 50 en la etiqueta , significa que son 50 cosechas que lleva el señor Bikandi elaborando. !!! Ahí es nada !!! Y sigue al pie del cañón con su hija Miren . Otro día más satisfecho por cómo estos vinos dan de si !!
Desde la Bodega Bikandi la vista es impresionante, Durango, Abadiño, Berriz, Amboto, Oiz…. Pero lo que más impresiona e hipnotiza es el viñedo que rodea y abraza la Bodega. 3 hectáreas de viñedo cuidado y mimado por Luis Mari:
« A mí lo que más me gusta y disfruto es del campo. Yo me encargo de la viña y Miren, mi hija, de todo lo demás.»
MS Bikandi y Bikandi 50 son los txakolis que elaboran. Fruto de su entusiasmo, ilusión y trabajo. Recientemente en la cata celebrada en Mendibile por el XV aniversario de la D.O.Bizkaiko Txakoliña, la puntuación de los 12 sumilleres que formaron parte, el Bikandi 50 quedó en los puestos más altos. Riquísimo!!! Vinazo!!!
Eskerrik asko familia por abrirnos vuestra casa y zorionak por lo bien que lo haceis!!!! Txin txin con un txakoli Bikandi !!!!!!??
Jon Andoni Rementería
` Visita a la bodega Bikandi en Durango donde Luis Mari y Miren nos reciben con los brazos abiertos . Bikandi Txakolina está situada en las faldas del Anboto, en Durango, en el Barrio Eguzkitza. Ya había quedado prendado cuando en una de las visitas que realice ( todos los años intento visitar las bodegas ) cate un 1995 . Todavía con su marca antigua : artabilla. Estaba impresionante ,21 años en una botella.era el año 2016 .
Después de haber catado un txakoli de esta bodega en la sede del consejo regulador de La DO Bizkaiko Txakolina ,en Mendibile , en la cata que se realizó de las bodegas de Bizkaia con 12 sumilleres hace mes y medio . Y sabiendo que quedó en el podíum , había que visitar los viñedos de los cuales sale ese preciado líquido .el Bikandi 50. Elaboran dos vinos : el joven , MS BIKANDI y BIKANDI 50 . El MS Bikandi es el joven de la familia . El más ligero,el más fresco . El BIKANDI 50 ,es el mayor de la bodega . El número 50 , se refiere a las cosechas que lleva elaborando Luis Mari .que no es poco!!!!Crianza sobre sus lías, más volumen en boca , más estructura,algo menos de nariz que su Hermano pequeño , pero en boca es la bomba. Vino para degustar en una mesa tranquilamente y saborearlo . Todos los que estuvimos en la cata de Mendibile y en la bodega , pensamos lo Mismo . De lo mejorcito que hay en el mercado . Eskerrik asko familia. ´
` Hoy para ver la final de copa he decidido compartir con mi mujer una botella muy especial . Un regalo de un buen productor de Txakoli del duranguesado. Ellos lo tenían como un tesoro, pero me la regalaron. Súper agradecido . Luis Mari Bikandi y Miren .
Un TXAKOLI de la cosecha 1995. 1 año más tarde que la creación de la D.O. Bizkaiko Txakoliña. Es decir un vino blanco de hace 21 años . No os podéis imaginar, como está. Increíble ! El color con un amarillo limón tirando a dorado, pero con una intensidad que nos indica todavía que está vivo !! En nariz una intensidad media baja, con notas de fruta muy madura, escarchada, toques de membrillo, pero que nadie diría que tiene 21 años .
En boca, LA BOMBA, que buenooooooo. Increíble, una pasada , Al principio aquí si hay notas de evolución, pero se va abriendo . Tiene una acidez súper agradable, y es sedoso, voluminoso. Tiene 10,5 grados. Pero vaya boca . Supongo y estoy casi seguro, que ahí aparece la folle blanche . En definitiva, el Txakoli más antiguo que he bebido y ojalá todos fuesen así . Primer tiempo del partido y la botella se ha terminado . Que penaaaaaa.
No olvidaré nunca este vino.
BIKANDI en el Jantour de El Correo
3ª PROPUESTA · 22 de septiembre 2018
EL TXAKOLI REFRESCA EL CÁLIDO OTOÑO
Javier Uriarte, Miren Bikandi y Garikoitz Ríos Urbaneta brindan en la presentación del nuevo menú. / ROBERTO ARNAIZ
MENDIBILE GASTRONOMIKO
LA CITA DE LOS MARTES CON EL TXAKOLI EN MENDIBILE JAUREGIA YA TIENE UN NUEVO MENÚ
El verano nos abandonará el domingo para dar paso al otoño que en nuestra tierra suele caracterizarse por temperaturas agradables, en ocasiones calurosas. Para atemperarlas qué mejor que un txakoli fresquito, incluso para acompañarnos en la mesa. Mendibile Jauregia de Leioa y el Consejo Regulador Bizkaiko Txakolina ya tienen preparada la cita de los martes con su tercer menú gastronómico, asesorados por Patxi Zabala, con Eneko Elejalde en los fogones y la colaboración del Consejo Regulador de la D.O. Queso Idiazabal.
El ágape comienza con un ceviche de langostino y aguacate con cebolla morada y lima que casa a la perfección con el refrescante Uriarte 2017. Su bodega luce ahora una imagen moderna pero se trata de un txakoli tradicional que hunde sus raíces en el trabajo del padre, abuelo y tatarabuelo de Javier Uriarte. Continúa con una crema fría de pochas sobre pimientos del piquillo caramelizados escoltada por un Bikandi 50 2016, que «se elaboró de forma especial porque coincidía con los 50 años que llevaba elaborando txakoli Luis Mari Bikandi» como cuenta Miren Bikandi, segunda generación de la bodega.
Garaikoitz Ríos Urbaneta, de bodegas Itsamendi, contribuye con Eklipse 2014, un tinto que transmite el clima atlántico y armoniza maravillosamente con albóndigas de vaca y milhoja de ratatouille. De la misma bodega, Artizar 2013, cierra el menú. Es difícil que un txakoli seco encaje con un postre, pero este –herbáceo, suave, cremoso, y largo– lo hace a la perfección con el crujiente de higos y queso D.O. Idiazabal con helado de mango.
VINOS ELEGIDOS
Bikandi 50 · 2016
Esta bodega familiar elabora con Hondarribi Zuri Zerratia, Riesling y Chardonnay un txakoli de aromas a fruta de hueso, punto cítrico y ligero toque de acidez. Tiene cuerpo pero mantiene su frescura.
Muy aromático, fruta blanca, manzana, pera, melón, cítricos.
En boca lo primero que llama la atención es la ligera `txinparta´, el carbónico natural refrescante y un cuerpo con más txitxa que la mayoría de los Getariako Txakolina .
También generoso en el postgusto. Largo, limpio y muy agradable, … !!!
En Atarrabi de Sondika , último vino que les quedaba antes de irse de vacaciones.
A la vuelta volveremos a tomarlo por copas o por botella … uno de los mejores locales de Bizkaia, sin duda.
Un gran vino elaborado con Hondarrabi zuri.
Luisja Oregi trabaja 2,5 has. de viñedo ecológico en dos parcelas en la mayor altitud de la DO aproximadamente a 350-450 mts. en el municipio de Beizama.
Vinos equilibrados, con sentido, distintos, muy bien elaborados … Enhorabuena !!!
Atarrabi
Forbes
Txakoli: vino blanco efervescente de la región vasca de España
Puente de María Cristina sobre el río Urumea y la parte superior de la Catedral al fondo
Imagínese en la famosa ciudad costera vasca de San Sebastián.
Es un hermoso día de verano.
Tapas españolas llamadas pintxos del País Vasco servido en una barra de bar en un restaurante en San Sebastián, España
Los bares de Pintxos (tapas) a lo largo de las sinuosas calles están abiertos, mostrando coloridos bocadillos del tamaño de un bocado con pulpo, almejas, camarones y otras delicias del mar.
Y qué mejor vino para disfrutar con mariscos que el tradicional vino local, Txakoli.
Botellas de vino txakolina (txakoli), de la variedad cuyas uvas se cultivan en las cercanías de Getaria y tiene su propia denominación de origen certificada, Guipúzcoa, País Vasco, España. (Foto de Cristina Arias / Portada / Getty Images)
La historia de txakoli
El txakoli (también llamado Txakolina o Chacoli) es el vino tradicional de la región vasca en el norte de España. Es una región fresca y fría caracterizada por nieblas, lluvia y verdes viñedos en las laderas. Muchos de los viñedos dan al tumultuoso mar Cantábrico.
Escaleras en San juan de Gaztelugatxe.
La región se caracteriza por pequeños productores familiares de uva, que luchan por la madurez en este clima marginal, así como por la supervivencia de su propia cultura vasca ferozmente independiente.
Hasta hace poco, la mayoría del vino Txakoli se consumía en la región.
El principal chef español del restaurante Diverxo, David Muñoz (4 ° L) posa con los mejores chefs españoles Álvaro Garrido (L), Daniel García (3 ° L), Zurine García (4 ° R), Eneko Atxa (3 ° R), Josean Alija (2 ° R) y Jabier Gartzia (R)
El éxito de los chefs de la región vasca con calificación Michelin, combinado con el aumento naciente del creciente interés de los sumilleres en las oscuras variedades de uva nativas, son en parte responsables de la creciente popularidad de Txacoli.
No es hasta 1989 que la ciudad vasca de Getaria recibió su Denominación de Origen (DO), con la DO Bizkaiko Txakolina creada en 1994 y la DO Arabako Txakolina más nueva, más pequeña y más interior generada en 2001.
Txakoli: ¿Qué lo hace tan único?
La uva blanca utilizada para formar la mayoría de este vino es Hondarrabi Zuri. Se permiten diferentes uvas locales en la mezcla, dependiendo de las leyes de esa denominación específica.
Y ahora muchos productores están comenzando a hacer un vino rosado Txakoli, típicamente hecho de Hondarrabi Zuri blanco y la uva Hondarrabi Beltza roja.
Además de la pronunciación de su nombre exótico, Txakoli es único por varias razones. Primero está la manera en que se sirve el vino. Según la tradición vasca, el vino se vierte en vasos altos de fondo plano de 8 a 10 pulgadas en el aire.
Esta acción agita el vino, mejorando la efervescencia juvenil de Txakoli. Por supuesto, la forma en que se vierte Txakoli también es una gran historia. Y aumenta el carisma del vino.
En términos de estructura, Txakoli tiene acidez natural de la alta elevación de los viñedos de la ladera. Combinado con su alcohol moderado (menos del 11.5% de alcohol) y su cuerpo ligero, es un vino que combina mágicamente con mariscos y pescados.
Aldea Arrazola en el País Vasco
A menudo encontrará una deliciosa mineralidad salada en este vino, dependiendo de qué tan cerca estén los viñedos del mar.
La ubicación, la altitud de los viñedos y la proximidad al mar juegan su papel en el sabor del vino. Otros factores incluyen las características de la cosecha, la mezcla de variedades locales utilizadas en la mezcla y el “estilo de casa” del productor.
Además de la versión rosada, algunos productores están experimentando dejando que el vino envejezca sobre sus lías (es decir, con células de levadura gastadas, sobrantes de la fermentación) para aumentar su textura y aumentar su complejidad. Algunos productores también están experimentando con el envejecimiento en madera de acacia.
Tapas españolas llamadas pintxos del País Vasco servido en una barra de bar en un restaurante en San Sebastián, España
Comprando Txakoli
El txakoli en los EE. UU. Generalmente tiene un precio de entre $ 15 y $ 20. Se envasa en la tradicional botella alta de tonos verdes de la región. La mayoría de los cierres son tapones de rosca para conservar la frescura.
Los vascos beben este vino durante todo el año, sin embargo, la primavera y el verano son posiblemente los mejores momentos para disfrutar de este vino con los productos frescos y los mariscos locales de la temporada.
Con un diploma en vinificación de UC Davis, un título en Literatura Inglesa de UCLA y un diploma en gastronomía de la Universidad de Reims (Francia), es natural que me encanta contar historias sobre personas en el mundo del vino. Fui uno de los primeros en desarrollar una revista en línea dedicada al vino, https://www.AWineStory.com y también contribuí a Financial Times, World of Fine Wine, Quarterly Review of Wine, Decanter Robb Report, San Francisco Chronicle, South China Morning Post y más.Tengo el diploma de Wine and Spirits Educational Trust (WSET), WSET Honors Degree (tesis de posgrado), y me gradué del curso WSET Business and Commercial Knowledge. Obtuve la designación Italian Wine Professional de Napa Valley Wine Academy. Además, soy un sommelier certificado a través del Tribunal de Master Sommeliers, Educador de vinos certificado, Especialista certificado de licores y muchos más. Juzgo vino para numerosas competiciones internacionales (IWSC, IWC, Vinitaly, Citadelles Du Vin, etc.) y escribí seis libros.
Delicadeza de principio a fin, algo tímido al principio, pero con recorrido y muchas historias que contar.
Gana en copa, y aunque nacido de añada difícil, se abre y te habla de flores, anises y fruta madura con una expresión pocas veces intuidas en un txakoli, … lo dicho, vino de Champions League. Brutal !!!
Restaurante Aboiz en el barrio de Garai · Durango
Artizar 2013
Elaborado 100% con Hondarribi Zuri de un viñedo de Morga de caliza calcárea, es un txakoli con carácter, 14 grados de alcohol y una gran longevidad en la botella.
Curso Especialista Sumiller
Curso de especialización en sumillería
El Curso Especialista Sumiller está orientado a formar y profundizar en las habilidades necesarias para el desarrollo de forma profesional de las labores propias del sumiller. El sumiller es el responsable de la gestión de la bodega, incluyendo la compra y rotación de vinos, y el encargado de crear la carta. Se ocupa de asesorar al cliente sobre el mejor maridaje para acompañar sus platos así como sugerir otros productos del restaurante como aceite, café o licores. Puede desarrollar su carrera profesional también en vinotecas o bodegas.
Objetivos del curso
Aprender los principios básicos de viticultura y enología.
Conocer la geografía vitivinícola del mundo.
Descubrir los aspectos más importantes a tener en cuenta en una cata.
Conocer en profundidad la cava o bodega a fin de gestionar su funcionamiento.
Saber los principios básicos de un buen servicio del vino o cava.
Conocer los diferentes vinos internacionales.
Conocer los distintos tipos de destilados y licores.
Aprender las principales funciones del Sumiller.
Introducir a los/las alumnos/alumnas en las catas de otros productos como quesos, cafés, cervezas, jamones y aceites.
Programa Formativo del Curso Especialista Sumiller
Viticultura
Enología
Metodología de la cata
Elaboraciones culinarias: Fondos y salsas
Funciones del Sumiller
Tecnología de servicio
Gestión de Bodega
Geografía vitivinícola de España
Geografía vitivinícola Internacional
Destilado y licores
Conocimientos de productos
Servicio de restaurante
Visitas a la poda, bodega y destilería
El curso consta de sesiones teóricas y prácticas (principalmente catas), que se realizan en las instalaciones de la escuela y, en algunos casos, fuera de ella. Es por ello que se coordinarán actividades extra-académicas, que supongan una experiencia enriquecedora para el participante con aquéllas estrictamente programadas para realizar en el aula.
Titulación en sumillería
A la finalización del curso se obtiene el Diploma de Sumiller, avalado por la UAES & MSE (Asociación Nacional de Sumilleres – Academia de Sumillería y Máster Sumiller Español) y por la ASI (Asociación Internacional de Sumilleres)
Salidas profesionales
El sumiller es el responsable de asesorar al cliente sobre el mejor maridaje para acompañar sus platos, se encarga de asesorar sobre otros productos del restaurante como aceite, café o licores, la compra de los vinos de la bodega y su mantenimiento, la rotación de los mismos así como de seleccionar los vinos acorde con la carta ofertada.
La labor del sumiller en la bodega es la de dirigir catas y colaborara con enólogos realizando también labores de asesoramiento en vinotecas o clubes de gourmets.
Ponentes del curso
El Curso Especialista Sumiller está impartido por profesionales del sector de reconocido prestigio, entre los que se encuentran:
Elisa Pintón: Título Sumiller Profesional (Asociación Italiana de Sumilleres)
Adam Perkal: Experto en vinos internacionales.
Ricardo Cruz: Técnico Especialista en Hostelería.
Ricardo Sanchoyarto Gil: Certificado de Especialización en Análisis Sensorial del Vino por la Universidad de La Rioja. Formación de Postgrado en el área de Enología. Certificado Profesional de Sumiller por la Escuela Superior de Hostelería Bilbao.
Igor Ozamiz: Técnico Superior en Restauración, Diplomado en Estudios Superiores en Gestión y Dirección de Empresas Hosteleras y profesor de la Escuela Superior de Hostelería Bilbao.
Antonio Palacios: Biólogo y enólogo. Profesor de la Universidad de La Rioja y experto en biotecnología del vino.
Jon Andoni Rementeria: Certificado Profesional de Sumiller, Campeón de España de Sumiller 2009 y Sumiller del Restaurante Remenetxe.
Paco del Castillo: Profesor de Sumillería y experto en Análisis Sensorial, especializado en vinos dulces.
Pilar García Granero: Ingeniera Técnica Agrícola. Enóloga diplomada por la Universidad de Burdeos.
Jose María Heras: Ingeniero Agrónomo y Enólogo, Responsable Técnico de I+D en España de Lallemand.
Bodegas Gramona: Dirigido por Jaume Gramona, Catedrático de la Universidad Rovira i Virgili y Director Técnico de Bodegas Gramona.
Garikoitz Ríos: Ingeniero Agrónomo y Director Técnico de Bodegas Itsasmendi.
Unai Urquijo: Diplomado en Estudios Superiores en Gestión y Dirección de Empresas Hosteleras, Certificado Profesional de Sumiller, Postgrado en Gestión Hotelera y profesor de la Escuela Superior de Hostelería Bilbao.
Roberto de Miguel: Técnico Superior en Restauración, Diplomado en Estudios Superiores en Gestión y Dirección de Empresas Hosteleras, Postgrado en Gestión Hotelera y profesor de la Escuela Superior de Hostelería Bilbao.
Amador Orbea: Director del Curso y Técnico Especialista en Hostelería.
Directores técnicos de las principales Denominaciones de Origen del Estado.
Horario y calendario
El curso es presencial y está estructurado en dos años, cada uno de los cuales tiene una duración de nueve meses.
La apertura del curso se realiza a mediados de octubre y finaliza a finales de junio del año siguiente.
Cada curso se completa con 180 horas de formación (Un total de 360 horas).
Los/las interesados/interesadas deben cumplimentar la Ficha de Solicitud de Admisión y entregarla en nuestra Secretaría, incluyendo:
– Una fotografía tamaño carnet.
– Una fotocopia del D.N.I.
– 50 € en concepto de apertura de expediente
Una vez recibidas y estudiadas las solicitudes, el comité de admisiones evaluará y contactará con cada solicitante para orientarle respecto al procedimiento de matriculación. Dada la limitación de plazas disponibles, se tendrá en cuenta entre otros aspectos:
– Ser graduado en una escuela de hostelería.
– Ser profesional en activo del ámbito de la restauración.
– Realizar una labor profesional vinculada, en alguna medida, al mundo del vino.
– El orden de recepción de las solicitudes.
Plazo de matrícula abierto
Los/las interesados/interesadas deben cumplimentar la Ficha de Solicitud de Admisión y entregarla en nuestra Secretaría, incluyendo:
– Una fotografía tamaño carnet.
– Una fotocopia del D.N.I.
– 50 € en concepto de apertura de expediente
Una vez recibidas y estudiadas las solicitudes, el comité de admisiones evaluará y contactará con cada solicitante para orientarle respecto al procedimiento de matriculación. Dada la limitación de plazas disponibles, se tendrá en cuenta entre otros aspectos:
– Ser graduado en una escuela de hostelería.
– Ser profesional en activo del ámbito de la restauración.
– Realizar una labor profesional vinculada, en alguna medida, al mundo del vino.
– El orden de recepción de las solicitudes.
Horario de atención septiembre-junio
Lunes a jueves de 9:00 a 18:30
Viernes de 9:00 a 17:00
Julio: Lunes a viernes de 8:00 a 17:00 horas
Agosto: Cerrado por vacaciones escolares.
Dirección
Ctra. Enekuri-Artxanda, km.3 48015 BILBAO 944 745 110 Escuela 944 745 200 Restaurante 944 745 201 escuela@escuelahosteleria.com Bilbobús, línea A7
Bikandi txakolina
Muchas ganas teníamos de visitar a Luis Mari y a Miren de Txakoli Bikandi en Durango. Hacen uno de los txakolis más ricos, finos y elegantes del panorama actual, como quedó demostrado en la Cata del XXV Aniversario de la D.O. Bizkaiko Txakolina en Mendibile este pasado junio.
Trabajan 3 has. en el viñedo de Hondarrabi Zuri, Riesling, Gros Manseng, Petit Courbu y Folle Blanche que rodea a la bodega, con unas vistas privilegiadas de Durango, Abadiño, Berriz, Amboto, Oiz …y también con Chardonnay y Sauvignon Blanc. Familia de tradición txakolinera desde hace varias generaciones.
El aitite de Luis Mari elaboraba txakoli tinto en el barrio de Eitua · Berriz.
Empezamos la visita con el viñedo más cercano a la bodega. Cepas de 20/21 años en pendiente, con buen drenaje y uvas muy sanas. Este año pinta muy bien hasta el momento.
Estar con Luis Mari en las viñas, una auténtica gozada, … !!!
Paseamos entre viñedos hasta llegar a la parte alta, plantada de Folle Blanche, … hablamos del trabajo de las ovejas en viñedo, de despuntar o no, de deshojar pronto para que el grano se vaya curtiendo al sol, nada ni nada menos que 30 años deshojando con la ayuda de las ovejas …
El Bikandi 50 es un homenaje a los 50 años, los primeros 50 años que Luis Mari lleva haciendo txakoli.
Artabilla · nombre del barrio de Durango · fue la primera marca. En la etiqueta aparece el escudo de Bikandi y el de Lasa · su mujer. De ahí pasó a Mikeldi y posteriormente MS Bikandi· iniciales de Miren Sorkunde Bikandi · y 50 Bikandi.
La producción en bodega está alrededor de 60.000 botellas, de las cuales unas 3.000 se destinan al Bikandi 50 · añada 2016, mosto lágrima. Lo mejor de lo mejor.
TXAKOLI BIKANDI 50 añada 2016
Un txakoli con 12 grados . Elaboraron con un coupage de Hondarrabi zuri y Riesling. Está situada en las faldas del Anboto, en Durango, en el Barrio Eguzkitza. La bodega está rodeada de viñas, con las cuales se elabora el Txakoli Bikandi 50 y el Txakoli MS Bikandi.
Color amarillo limón con reflejo dorado, limpio y brillante . Intensidad aromática media alta. Notas de fruta blanca madura y toques de fruta tropical, notas lácticas, mantequilla, fresco, limpio, agradable . Una nariz muy agradable, que enamora . En boca ligeramente dulce, paso con volumen, agradable, equilibrado, redondo. Muy, muy bueno .
Y éste tiene por lo menos otros 15 años más de vida . Uno de los mejores txakolis que hay en el mercado.
Nos ha encantado !
El 50 en la etiqueta , significa que son 50 cosechas que lleva el señor Bikandi elaborando. !!! Ahí es nada !!! Y sigue al pie del cañón con su hija Miren . Otro día más satisfecho por cómo estos vinos dan de si !!
Desde la Bodega Bikandi la vista es impresionante, Durango, Abadiño, Berriz, Amboto, Oiz…. Pero lo que más impresiona e hipnotiza es el viñedo que rodea y abraza la Bodega. 3 hectáreas de viñedo cuidado y mimado por Luis Mari:
» A mí lo que más me gusta y disfruto es del campo. Yo me encargo de la viña y Miren, mi hija, de todo lo demás.»
MS Bikandi y Bikandi 50 son los txakolis que elaboran. Fruto de su entusiasmo, ilusión y trabajo. Recientemente en la cata celebrada en Mendibile por el XV aniversario de la D.O.Bizkaiko Txakoliña, la puntuación de los 12 sumilleres que formaron parte, el Bikandi 50 quedó en los puestos más altos. Riquísimo!!! Vinazo!!!
Eskerrik asko familia por abrirnos vuestra casa y zorionak por lo bien que lo haceis!!!! Txin txin con un txakoli Bikandi !!!!!!🍷🍷
Jon Andoni Rementería
Visita a la bodega Bikandi en Durango donde Luis Mari y Miren nos reciben con los brazos abiertos . Bikandi Txakolina está situada en las faldas del Anboto, en Durango, en el Barrio Eguzkitza. Ya había quedado prendado cuando en una de las visitas que realice ( todos los años intento visitar las bodegas ) cate un 1995 . Todavía con su marca antigua : artabilla. Estaba impresionante ,21 años en una botella.era el año 2016 .
Después de haber catado un txakoli de esta bodega en la sede del consejo regulador de La DO Bizkaiko Txakolina ,en Mendibile , en la cata que se realizó de las bodegas de Bizkaia con 12 sumilleres hace mes y medio . Y sabiendo que quedó en el podíum , había que visitar los viñedos de los cuales sale ese preciado líquido .el Bikandi 50. Elaboran dos vinos : el joven , MS BIKANDI y BIKANDI 50 . El MS Bikandi es el joven de la familia . El más ligero,el más fresco . El BIKANDI 50 ,es el mayor de la bodega . El número 50 , se refiere a las cosechas que lleva elaborando Luis Mari .que no es poco!!!!Crianza sobre sus lías, más volumen en boca , más estructura,algo menos de nariz que su Hermano pequeño , pero en boca es la bomba. Vino para degustar en una mesa tranquilamente y saborearlo . Todos los que estuvimos en la cata de Mendibile y en la bodega , pensamos lo Mismo . De lo mejorcito que hay en el mercado . Eskerrik asko familia.
Hoy para ver la final de copa he decidido compartir con mi mujer una botella muy especial . Un regalo de un buen productor de Txakoli del duranguesado. Ellos lo tenían como un tesoro, pero me la regalaron. Súper agradecido . Luis Mari Bikandi y Miren . Un TXAKOLI de la cosecha 1995. 1 año más tarde que la creación de la D.O. Bizkaiko Txakoliña. Es decir un vino blanco de hace 21 años . No os podéis imaginar, como está. Increíble ! El color con un amarillo limón tirando a dorado, pero con una intensidad que nos indica todavía que está vivo !! En nariz una intensidad media baja, con notas de fruta muy madura, escarchada, toques de membrillo, pero que nadie diría que tiene 21 años . En boca, LA BOMBA, que buenooooooo. Increíble, una pasada , Al principio aquí si hay notas de evolución, pero se va abriendo . Tiene una acidez súper agradable, y es sedoso, voluminoso. Tiene 10,5 grados. Pero vaya boca . Supongo y estoy casi seguro, que ahí aparece la folle blanche . En definitiva, el Txakoli más antiguo que he bebido y ojalá todos fuesen así . Primer tiempo del partido y la botella se ha terminado . Que penaaaaaa.
No olvidaré nunca este vino !
ESKERRIK ASKO, LUIS MARI, MIREN, … !!!
AUPA BIKANDI !!!
El txakoli de Bizkaia gana peso mundial
Ulibarri artzaiak. Gordexola.
Iker y Asier son dos hermanos que se dedican a las ovejas y al txakoli. Hablar con ellos es hablar sin prisas, es abrirse a lo auténtico, a las cosas de verdad.
Ulibarri Artzaiak es un proyecto viticola·ganadero ecológico de 30 hectáreas ubicado en medio del bosque en la localidad bizkaina de Gordexola.
Los dos hermanos, comparten con sus aitas la vocación tardía en cuanto al pastoreo y las labores del campo.
El viñedo es de 2,2 hectáreas con orientación norte-sur y suelos drenados en pendiente. El txakoli Artzai es un vino de “terroir”, el viñedo rodea a la casa-bodega donde elaboran el txakoli, procedente de cepas de viticultura ecológica muy cuidada, sin abonos químicos y con la mínima intervención posible tanto en el campo como en bodega.
” Damos gran importancia a la calidad de la uva: que sea menuda, bien madurada, con una vendimia manual en cajas de 7 kilos. Además, el txakoli es fermentado en roble francés nuevo, con levadura autóctona, no es estabilizado ni tampoco filtrado, para conservar mayor potencial organoléptico así como mejor envejecimiento. “
Teníamos muchas ganas de visitarles y conocerles, más aún cuando su txakoli resultó ser el que mejor puntuación sacó en la Cata del XXV Aniversario de la D.O. Bizkaiko Txakolina, entre once de los mejores sumilleres de Bizkaia.
Allí, todas las bodegas fueron invitadas a poner su mejor vino o el más representativo que ellos considerasen. El resultado es que ARTZAI 2014 fue el vencedor sin lugar a dudas.
Iker se dedica más al txakoli, mientras su hermano Asier está más dedicado al queso.
Las primeras plantaciones son del año 2002, de Hondarrabi Zuri Zerratia en una proporción del 70% y de Hondarrabi Zuri en un 30%. Se pensó desarrollar en ecológico desde un principio, no se hizo ningún aporte ni tratamiento. Partían ya de elaborar queso en ecológico. Cuando fueron a plantar la viña, ya veían que en Irouleguy llevaban muchos años en esta línea, y si un viñedo de latitud más alta, más fresca y húmeda podía con ello, por qué aquí en Bizkaia no iba a ser posible ?.
” La viticultura ecológica no es difícil, lo que pasa es que tienes que renunciar a la cantidad de uva. No hacen falta sistémicos para recoger 5.000/6.000 kilos de uva por hectárea “
Iker nos acompañó por el viñedo, explicándonos todos los secretos y la letra pequeña del trabajo diario. Desde la floración al cuajado, el corrimiento de los racimos o el deshojar según que parte le dé el sol de mañana o de tarde, la importancia de airear bien los racimos o la poda, labores de las que se encarga personalmente Iker.
El viñedo se encuentra en un terreno donde antiguamente había robledales. Hoy es un precioso jardín con aroma a menta, hierbabuena y plantas de monte bajo, con hileras de hondarrabi zuri, con mucho vigor y a la que hace falta despuntar y despuntar, y una zerratia que da racimos más compactos con una relación pulpa-hollejo extraordinaria.
Las 250 ovejas con las que cuentan, aportan el abono necesario en la parada vegetativa de las cepas, lo que ayuda a la mejora orgánica del suelo.
En otoño-invierno practican en el viñedo el pastoreo con el rebaño de ovejas “latxa” y “carranzana”, manteniendo un mejor equilibrio en la fertilidad en el campo.
En 2007 recibieron el ecoracimo de oro por el Artzai 2006 ( ver en este enlace )
La bodega está situada en la planta baja del caserío, en lo que en su día fue la cuadra, el establo de los animales. Hoy reposan depósitos de 2.000 y 3.000 litros. en donde fermenta y se elabora el Ulibarri y el Artzai, éste último, embotellado a últimos de julio y primeros de agosto.
Ambos comparten el mismo mosto, cuya única diferencia es que cuando está en plena fermentación, la partida destinada a Artzai pasa a barrica nueva francesa ( Demptos ) para que en ella acabe la misma y permanezca unos 2 meses para que termine de redondearse y adquiera una mayor complejidad.
Allí probamos varias añadas, desde un Artzai 2006 con y sin barrica aún pletóricos ambos, llenos de vida aún, pasando por un 2010 increíble, muy expresivo, vinos que parecen eternos y que en copa se muestran frescos, ágiles, evolucionando … un 2012 que es el ojito derecho de Iker: unos días se lo comería a besos y otros en cambio … es como ese hijo al que quiere y adora y que según qué veces, aparece con matices ajerezados, con acetaldehidos que descolocan a su creador hasta límites insospechados.
Una joya, el 2014, del que quedan muy pocas botellas, un vino hecho para tocar el cielo con el paladar, una obra maestra hecha en Bizkaiko Txakolina, en la Euskadi profunda, en un caserío rodeado de valles y con apenas 2 hectáreas de viñedo, … en una bodega que no tiene página web, pero que tiene el conocimiento ancestral de lo bien hecho, de la sabiduría de lo sencillo.
Estos vinos necesitan airearse, por lo que la sobremesa, la tertulia, se nos hizo corta, siempre iban a más. Así se nos pasó la tarde, entre añadas, sacando matices, comentando anécdotas de cada añada, aprendiendo de quien sabe, de quien es un artista, de quien es humilde.
Y por supuesto, gracias también a los vigilantes de las ovejas, cariñosos al cien por cien, y que nos recibieron y despidieron a lametones: Hiru, Txiki y Mendi ( que está creciendo como un campeón !!! )
Eskerrik asko Iker, familia Ulibarri !!!
GAZTA & TXAKOLINA
Queso Bio de pasto,de temporada y de oveja de raza LATXA CARA NEGRA
QUIENES SOMOS?
Asier e Iker Ulibarri somos el último relevo generacional de pastores y queseros de nuestra familia, con la cual llevamos dedicándonos al cuidado de nuestra tierra, viñedo de Txakoli y rebaño de ovejas desde tiempos inmemoriales.
DONDE ESTAMOS?
Estamos ubicados en el norte de la península ibérica , dentro del País Vasco, concretamente entre Bizkaia y Araba ,en los municipios de Gordexola y Okondo. Aproximadamente a veinte kms de la costa,clima cantábrico y zona montañosa en altitudes de 200-1000 metros dependiendo de la época de pastos de nuestro rebaño de ovejas LATXA.
FILOSOFÍA
Entendemos que somos parte del medio en el que vivimos y preocupados, quisiéramos dejarlo mejor de lo que nos lo prestaron; por ello trabajamos en simbiosis con las ovejas y el medio, interviniendo lo mínimo y respetando los ciclos naturales para mayor salud de todos. Solo elaboramos queso de TEMPORADA (marzo hasta Julio).
Lo hacemos así porque es en primavera cuando las ovejas paren y amamantan a sus crías, con la abundancia del pasto y matorral, siendo ésta la fuente fundamental de su alimento, respetando los ciclos naturales y el instinto animal de las razas autóctonas. Los corderos nacen a primeros de febrero,manteniendo las corderas de recría en libertad junto a sus madres hasta los cinco meses, recibiendo de la leche materna defensas, así como también formación e información de sus madres en el conocimiento de vivir en el medio.
Es esta filosofía de vida la que nos hace danzar y trabajar por mantener estos pequeños tesoros, no nos mueve la producción, nos mueve la entraña, la pasión y el amor por la vida. Fabricar cantidades con alimentación forzada u otras razas no está en nuestra agenda vital.
VIENE LA LECHE Y EL QUESO
COMPOSICIÓN
El queso ULIBARRI ARTZAIAK procede exclusivamente de nuestro rebaño de unas 240 ovejas LATXA CARA NEGRA. Es un queso de cuajada prensada con una maduración mínima de dos meses, elaborado con cuajo de cordero, fermentos lácticos y sal.
FORMATO
Nuestro queso, al ser de elaboración manual, tiene un formato variable y puede llegar a tener un peso que oscila entre 500-700 grs. También se presenta en formato de mitad (300grs.aprox). Todos se envasan al vacío, se envuelven en papel kraft y se etiquetan con todos los datos: marca, registro sanitario, sello de agricultura ecológica,etc…
PRIMAVERA
A primeros de marzo comenzamos a elaborar nuestro tesoro gastronómico: EL QUESO o GAZTA en Euskara. Con los tiernos y dulces pastos de primavera, nace un queso muy singular que es reflejo de nuestro medio. En primavera el queso es dulce y aromático con matices de flores y brotes.
VERANO
En verano es más complejo por que la hierba y las plantas se van deshidratando , regalándonos matices más intensos. Esta personalidad del queso es fruto de la oveja- el medio- nosotros, lo que lo convierte en irrepetible y singular. Podemos hablar de un queso de Terroir o autor.
VERANO-OTOÑO
Es para la oveja LATXA la paz absoluta , deambulan por su tierras con libertad comiendo matorral, brotes, bellotas, castañas, manzanas, peras, etc..Son fecundadas por los mejores carneros y van al puerto (1000metros altitud) hasta diciembre o las primeras nieves.
INVIERNO
Vuelta al valle, siguen gestando y comiendo matorral y praderas de arbolado hasta que llegan los corderos en febrero. En esta época, también apoyamos con heno seco propio y de rotaciones de cultivos en época de escasez, además de algo cereal (Todo BIO). No usamos ningún tratamiento alopático ni de síntesis, ya que no es necesario con el manejo que hacemos.
En definitiva, nuestro queso es un paisaje, una cultura ancestral, el sabor de nuestra tierra en forma de queso.
Jueves, día de calor plomizo en pleno julio. Salimos para Amurrio a visitar la Bodega Goianea. Previamente paramos en el Restaurante Bideko, donde oficia de cocinero uno de los dos socios de la bodega, José Cruz Guinea, para disfrutar del lugar y del buen comer que les avala.
Allí pudimos degustar tanto el Uno 2016 como el Urtaran de la misma añada. Era ir calentando motores para lo que se nos avecinaba: un repertorio centrado en estos vinos que son icono de la bodega y un despliegue de otras elaboraciones que Txema Gotxi se encargó de mostrarnos · desde un espumoso ancestral a un tinto envejecido en barrica francesa de 12 años o un semidulce de los que se ventilan entre dos personas sin darte cuenta, … · en un alarde de saber hacer con acertadas explicaciones.
La bodega cultiva 6 has. con una elaboración aproximada de 6.000 botellas por hectárea, lo cual viene a ser una media de 36.000 botellas anuales, con la idea de ir incrementando poco a poco la producción.
Las variedades que se cultivan son:
Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia a partes iguales en 5,5 has.
Riesling, cerca de media hectárea como variedad mejorante, hasta completar las 6 has. de la bodega.
Mientras la Hondarrabi Zuri es más aireada y da más vigor, es con la Zerratia con la que Txema está más a gusto. Racimos más compactos y una proporción hollejo-pulpa que dan un mejor porcentaje y calidad en el mosto.
En vendimia, el rendimiento en la prensa vertical es del 55%, por lo que estamos hablando de una producción muy cuidada y selectiva.
Los viñedos se encuentran en Lezama y Artomaña, pertenecientes a Arabako Txakolina
Principalmente elaboran dos vinos:
Uno: Crianza de lías en inoxidable, aproximadamente 8 meses antes de ser embotellado.
Urtaran: Con crianza en madera de castaño y de roble húngaro. Cuando termina, se hace ensamblaje a boca. Se van catando las barricas una a una para el coupage final con el fin de que el perfil de madera sea el mismo todos los años. El roble húngaro de 500 lts. de la firma Demptos le da un toque más sutil, floral, más fino al vino y esto es lo que se busca en bodega.
Las barricas de castaño se traen de Catalunya, y se utilizan en la siguiente proporción en cada añada:
Dos nuevas ( cuidando mucho el aporte de amargor al ser nuevas )
Dos de segundo uso
Y otras dos de tercer uso ( aportan glicerina ).
A la vuelta, aparece otro recipiente de crianza: el huevo blanco de polímero Flextank que ayuda a redondear los vinos y que les aporta sobre todo densidad y volumen en apenas dos meses.
Tanto José Crusat como Germán R. Blanco son partidarios de esta forma de elaboraciones.
Para este octubre 2019 empezarán con tinaja … !
Era día de actividad en bodega. Txema nos comentó que esa misma mañana había embotellado un oxidativo · sin velo de flor · en cerezo y un tinto con 18 meses en barrica de roble viejo de 225 de 12 años , un tinto con un 35% de blanco. Unas 235 botellas que verán pronto la luz …
Pasamos al Sutsu · chispa en euskera · Hondarrabi zuri 100%.
Espumoso, método ancestral, con movimiento de lías en botella, autólisis.
Apenas 300 botellas y comercializado en Inglaterra y Madrid principalmente.
Nos pareció que estaba en el buen camino para terminar de afinarse. Aún le quedan unos 8 meses en botella para redondearse. Txema utiliza las uvas que aportan menos fruta y más mineralidad, pues así es cómo interpreta este tipo de vinos, buscando esos toques de bollería y la evolución adecuada, al estilo de los buenos Champagnes.
Una copa de balón, con capacidad para airearse bien, puede ayudar mucho a apreciar mejor este vino.
En un yacimiento cercano, apareció una peana de la época romana. En la excavación encontraron restos de ritos de sangre a la fertilidad. Datada en el S. I de nuestra era.
Mientras profundizaban en el terreno, se encontraron con lava, picando en ella, salían chispas, de ahí el nombre en euskera: `Sutsu´.
Hablamos de elaborar con la mente abierta y con criterio, de esas `rarezas´ tan bien acompañadas en su manera de entender las crianzas y los procesos de envejecimiento en diferentes maderas, tinajas, polímeros, … tiempos y factores que ayudan y suman en el vino final.
Por ejemplo, la añada 2015 fue muy fría, y necesitó varios meses más en botella para poder expresarse y dar lo mejor de sí. Todo o casi todo en bodega es conocimiento y paciencia, …
Ahora le llega el turno a un semi-dulce, un vino ligeramente oxidado, de nariz ajerezada y con 60/70 grs. de azúcar/litro del que apenas elaboran 400 botellas. En nariz y en boca son dos vinos diferentes. Es una hondarrabi zuri para postres, de trago fácil, nada empalagoso y con 8 meses de barrica francesa para terminar de rematar esos matices golosos. Los racimos se recogen en los últimos días de noviembre o primeros de diciembre con parte de botrytis noble.
Abrimos varias botellas más y Txema expresó el inmenso trabajo que desarrollaron desde la primera añada, 2012 hasta hoy. Trabajo que se ve recompensado con vinos de gran altura y reconocimiento por parte de la sumillería, revistas especializadas y consumidor final. Especial mención a Roberto Oliván, pues colaboró estrechamente como enólogo en el principio.
Una tarde para enmarcar y de buen recuerdo.
Eskerrik asko tanto a José como a Txema por abrirnos las puertas de la bodega y dedicarnos tiempo para conocer mejor vuestra filosofía y vuestra maravilla de vinos. Nos veremos pronto.
ESKERRIK ASKO !!!
Goianea. Bat Gara
Jueves, día de calor plomizo en pleno julio.
Salimos Jon Andoni y yo para Amurrio a visitar la Bodega Goianea.
Previamente paramos en el Restaurante Bideko, donde oficia de cocinero uno de los dos socios de la bodega, José Cruz Guinea, para disfrutar del lugar y del buen comer que les avala.
Allí pudimos degustar tanto el Uno 2016 como el Urtaran de la misma añada.
Era ir calentando motores para lo que se nos avecinaba: un repertorio centrado en estos vinos que son icono de la bodega y un despliegue de otras elaboraciones que Txema Gotxi se encargó de mostrarnos · desde un espumoso ancestral a un tinto envejecido en barrica francesa de 12 años o un semidulce de los que se ventilan entre dos personas sin darte cuenta, … · en un alarde de saber hacer con acertadas explicaciones.
La bodega cultiva 6 has. con una elaboración aproximada de 6.000 botellas por hectárea, lo cual viene a ser una media de 36.000 botellas anuales, con la idea de ir incrementando poco a poco la producción.
Las variedades que se cultivan son:
Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia a partes iguales en 5,5 has.
Riesling, cerca de media hectárea como variedad mejorante, hasta completar las 6 has. de la bodega.
Mientras la Hondarrabi Zuri es más aireada y da más vigor, es con la Zerratia con la que Txema está más a gusto. Racimos más compactos y una proporción hollejo-pulpa que dan un mejor porcentaje y calidad en el mosto.
En vendimia, el rendimiento en la prensa vertical es del 55%, por lo que estamos hablando de una producción muy cuidada y selectiva.
Los viñedos se encuentran en Lezama y Artomaña, pertenecientes a Arabako Txakolina
Principalmente elaboran dos vinos:
Uno: Crianza de lías en inoxidable, aproximadamente 8 meses antes de ser embotellado.
Urtaran: Con crianza en madera de castaño y de roble húngaro. Cuando termina, se hace ensamblaje a boca. Se van catando las barricas una a una para el coupage final con el fin de que el perfil de madera sea el mismo todos los años. El roble húngaro de 500 lts. de la firma Demptos le da un toque más sutil, floral, más fino al vino y esto es lo que se busca en bodega.
Las barricas de castaño se traen de Catalunya, y se utilizan en la siguiente proporción en cada añada:
Dos nuevas ( cuidando mucho el aporte de amargor al ser nuevas )
Dos de segundo uso
Y otras dos de tercer uso ( aportan glicerina ).
A la vuelta, aparece otro recipiente de crianza: el huevo blanco de polímero Flextank que ayuda a redondear los vinos y que les aporta sobre todo densidad y volumen en apenas dos meses.
Tanto José Crusat como Germán R. Blanco son partidarios de esta forma de elaboraciones.
Para este octubre 2019 empezarán con tinaja … !
Era día de actividad en bodega.
Txema nos comentó que esa misma mañana había embotellado un oxidativo · sin velo de flor · en cerezo y un tinto con 18 meses en barrica de roble viejo de 225 de 12 años , un tinto con un 35% de blanco.
Unas 235 botellas que verán pronto la luz …
Pasamos al Sutsu · chispa en euskera · Hondarrabi zuri 100%.
Espumoso, método ancestral, con movimiento de lías en botella, autólisis.
Apenas 300 botellas y comercializado en Inglaterra y Madrid principalmente.
Nos pareció que estaba en el buen camino para terminar de afinarse. Aún le quedan unos 8 meses en botella para redondearse.
Txema utiliza las uvas que aportan menos fruta y más mineralidad, pues así es cómo interpreta este tipo de vinos, buscando esos toques de bollería y la evolución adecuada, al estilo de los buenos Champagnes.
Una copa de balón, con capacidad para airearse bien, puede ayudar mucho a apreciar mejor este vino.
En un yacimiento cercano, apareció una peana de la época romana. En la excavación encontraron restos de ritos de sangre a la fertilidad. Datada en el S. I de nuestra era.
Mientras profundizaban en el terreno, se encontraron con lava, picando en ella, salían chispas, de ahí el nombre en euskera: `Sutsu´.
Hablamos de elaborar con la mente abierta y con criterio, de esas `rarezas´ tan bien acompañadas en su manera de entender las crianzas y los procesos de envejecimiento en diferentes maderas, tinajas, polímeros, … tiempos y factores que ayudan y suman en el vino final.
Por ejemplo, la añada 2015 fue muy fría, y necesitó varios meses más en botella para poder expresarse y dar lo mejor de sí. Todo o casi todo en bodega es conocimiento y paciencia, …
Ahora le llega el turno a un semi-dulce, un vino ligeramente oxidado, de nariz ajerezada y con 60/70 grs. de azúcar/litro del que apenas elaboran 400 botellas. En nariz y en boca son dos vinos diferentes. Es una hondarrabi zuri para postres, de trago fácil, nada empalagoso y con 8 meses de barrica francesa para terminar de rematar esos matices golosos. Los racimos se recogen en los últimos días de noviembre o primeros de diciembre con parte de botrytis noble.
Abrimos varias botellas más y Txema expresó el inmenso trabajo que desarrollaron desde la primera añada, 2012 hasta hoy. Trabajo que se ve recompensado con vinos de gran altura y reconocimiento por parte de la sumillería, revistas especializadas y consumidor final. Especial mención a Roberto Oliván, pues colaboró estrechamente como enólogo en el principio.
Una tarde para enmarcar y de buen recuerdo.
Eskerrik asko tanto a José como a Txema por abrirnos las puertas de la bodega y dedicarnos tiempo para conocer mejor vuestra filosofía y vuestra maravilla de vinos.
Nos veremos pronto, …
Goianea. Bat Gara
Jueves, día de calor plomizo en pleno julio.
Salimos Jon Andoni y yo para Amurrio a visitar la Bodega Goianea.
Previamente paramos en el Restaurante Bideko, donde oficia de cocinero uno de los dos socios de la bodega, José Cruz Guinea, para disfrutar del lugar y del buen comer que les avala.
Allí pudimos degustar tanto el Uno 2016 como el Urtaran de la misma añada.
Era ir calentando motores para lo que se nos avecinaba: un repertorio centrado en estos vinos que son icono de la bodega y un despliegue de otras elaboraciones que Txema Gotxi se encargó de mostrarnos · desde un espumoso ancestral a un tinto envejecido en barrica francesa de 12 años o un semidulce de los que se ventilan entre dos personas sin darte cuenta, … · en un alarde de saber hacer con acertadas explicaciones.
La bodega cultiva 6 has. con una elaboración aproximada de 6.000 botellas por hectárea, lo cual viene a ser una media de 36.000 botellas anuales, con la idea de ir incrementando poco a poco la producción.
Las variedades que se cultivan son:
Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia a partes iguales en 5,5 has.
Riesling, cerca de media hectárea como variedad mejorante, hasta completar las 6 has. de la bodega.
Mientras la Hondarrabi Zuri es más aireada y da más vigor, es con la Zerratia con la que Txema está más a gusto. Racimos más compactos y una proporción hollejo-pulpa que dan un mejor porcentaje y calidad en el mosto.
En vendimia, el rendimiento en la prensa vertical es del 55%, por lo que estamos hablando de una producción muy cuidada y selectiva.
Los viñedos se encuentran en Lezama y Artomaña, pertenecientes a Arabako Txakolina
Principalmente elaboran dos vinos:
Uno: Crianza de lías en inoxidable, aproximadamente 8 meses antes de ser embotellado.
Urtaran: Con crianza en madera de castaño y de roble húngaro. Cuando termina, se hace ensamblaje a boca. Se van catando las barricas una a una para el coupage final con el fin de que el perfil de madera sea el mismo todos los años. El roble húngaro de 500 lts. de la firma Demptos le da un toque más sutil, floral, más fino al vino y esto es lo que se busca en bodega.
Las barricas de castaño se traen de Catalunya, y se utilizan en la siguiente proporción en cada añada:
Dos nuevas ( cuidando mucho el aporte de amargor al ser nuevas )
Dos de segundo uso
Y otras dos de tercer uso ( aportan glicerina ).
A la vuelta, aparece otro recipiente de crianza: el huevo blanco de polímero Flextank que ayuda a redondear los vinos y que les aporta sobre todo densidad y volumen en apenas dos meses.
Tanto José Crusat como Germán R. Blanco son partidarios de esta forma de elaboraciones.
Para este octubre 2019 empezarán con tinaja … !
Era día de actividad en bodega.
Txema nos comentó que esa misma mañana había embotellado un oxidativo · sin velo de flor · en cerezo y un tinto con 18 meses en barrica de roble viejo de 225 de 12 años , un tinto con un 35% de blanco.
Unas 235 botellas que verán pronto la luz …
Pasamos al Sutsu · chispa en euskera · Hondarrabi zuri 100%.
Espumoso, método ancestral, con movimiento de lías en botella, autólisis.
Apenas 300 botellas y comercializado en Inglaterra y Madrid principalmente.
Nos pareció que estaba en el buen camino para terminar de afinarse. Aún le quedan unos 8 meses en botella para redondearse.
Txema utiliza las uvas que aportan menos fruta y más mineralidad, pues así es cómo interpreta este tipo de vinos, buscando esos toques de bollería y la evolución adecuada, al estilo de los buenos Champagnes.
Una copa de balón, con capacidad para airearse bien, puede ayudar mucho a apreciar mejor este vino.
En un yacimiento cercano, apareció una peana de la época romana. En la excavación encontraron restos de ritos de sangre a la fertilidad. Datada en el S. I de nuestra era.
Mientras profundizaban en el terreno, se encontraron con lava, picando en ella, salían chispas, de ahí el nombre en euskera: `Sutsu´.
Hablamos de elaborar con la mente abierta y con criterio, de esas `rarezas´ tan bien acompañadas en su manera de entender las crianzas y los procesos de envejecimiento en diferentes maderas, tinajas, polímeros, … tiempos y factores que ayudan y suman en el vino final.
Por ejemplo, la añada 2015 fue muy fría, y necesitó varios meses más en botella para poder expresarse y dar lo mejor de sí. Todo o casi todo en bodega es conocimiento y paciencia, …
Ahora le llega el turno a un semi-dulce, un vino ligeramente oxidado, de nariz ajerezada y con 60/70 grs. de azúcar/litro del que apenas elaboran 400 botellas. En nariz y en boca son dos vinos diferentes. Es una hondarrabi zuri para postres, de trago fácil, nada empalagoso y con 8 meses de barrica francesa para terminar de rematar esos matices golosos. Los racimos se recogen en los últimos días de noviembre o primeros de diciembre con parte de botrytis noble.
Abrimos varias botellas más y Txema expresó el inmenso trabajo que desarrollaron desde la primera añada, 2012 hasta hoy. Trabajo que se ve recompensado con vinos de gran altura y reconocimiento por parte de la sumillería, revistas especializadas y consumidor final. Especial mención a Roberto Oliván, pues colaboró estrechamente como enólogo en el principio.
Una tarde para enmarcar y de buen recuerdo.
Eskerrik asko tanto a José como a Txema por abrirnos las puertas de la bodega y dedicarnos tiempo para conocer mejor vuestra filosofía y vuestra maravilla de vinos.
Nos veremos pronto, …
Nekazari
Apenas un sorbo ha hecho falta para percibir que estamos ante un vino auténtico
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Estamos ante un gran txakoli
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Primera añada
Nekazari
2017
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David y Arkaitz dirigen el proyecto de Menpe
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La bodega está situada en el municipio de Ibarrangelua, en plena Reserva de Urdaibai, enfrente de la Isla de Izaro, de Mundaka, Bermeo y entre las playas de Laga y Laida, al lado del Hotel Gametxo.
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Trabajan dos parcelas
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Una en Mendata llamada Nekesolo
Otra en Rigoitia llamada Maiaga, de más altura · a 400 mts. · y más tardía en maduración.
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Es el primer txakoli de Bizkaia criado en tinaja de barro.
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Es un txakoli de color amarillo pajizo, en aromas es tímido, de intensidad media, en el que destaca la fruta blanca y cierta `mineralidad´.
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En boca se nota cómo la arcilla come esa acidez tan característica de los txakolis.
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Estructurado, tiene complejidad y el final es limpio, largo.
Estaremos atentos a su evolución y futuras añadas
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Promete
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Nacido de la tierra, criado en arcilla, como antaño.
25 x 25 Retrospectiva y Futuro de la D.O. Bizkaiko Txakolina
27 jun – 28 jun
La Denominación de Origen Bizkaiko Txakolina tuvo su reconocimiento oficial el año 1994, por lo que en este 2019 celebramos su 25º aniversario.
Objetivos
Considerando el momento que se está viviendo en el mundo del vino, y del que no es ajena la denominación, se organiza este evento donde se expondrán y debatirán el papel de las D.O.s en un futuro cercano, así como las posibles estrategias a seguir para la diferenciación y posicionamiento del Txakoli de Bizkaia en los mercados locales, nacionales e internacionales.
Público objetivo al que está dirigida la actividad
Público en general
Colaboradores
“Ni imaginamos hasta dónde llegaríamos con el Txakoli”
El Curso de Verano dedicado a los 25 años de Bizkaiko Txakolina mira al futuro para ganar otros 25 años de ilusión, de enamoramiento y de éxito.
SALA del palacio Mendibile de Leioa, donde se está celebrando el Curso de Verano.
“Veinte años no es nada”, decía el tango refiriéndose a la vida. Pero si hablamos de la joven DO Bizkaiko Txakolina, que está celebrando con un Curso de Verano de la UPV-EHU sus 25 años de andadura…
…“pocas Denominaciones se han desarrollado tanto en tan pocos años”, como dijo ayer el portavoz del Consejo Regulador de Bizkaiko Txakolina, Garikoitz Ríos, que habló en nombre de esa DO en el Curso de Verano titulado “25 x 25 Retrospectiva y Futuro de la DO Bizkaiko Txakolina”.
PALACIO MENDIBILE acoge los “25 x 25 Retrospectiva y Futuro de la DO Bizkaiko Txakolina”
En esta ocasión el Curso de Verano -que en ediciones anteriores se celebró en Laguardia- se está celebrando en Leioa en honor al Txakoli de Bizkaia; organizado, como en otras ocasiones, por el Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco en colaboración con la propia Denominación de Origen y HAZI Fundazioa.
Magníficamente dirigido por Iñaki Suarez, el Curso de Verano analiza el papel de las D.O.s en un futuro cercano, así como las posibles estrategias a seguir para la diferenciación y buen posicionamiento del Txakoli de Bizkaia en los mercados locales, nacionales e internacionales.
MOMENTO de la intervención inaugural del Curso, a cargo de Asier Arrese.
“Son días de celebración –comenzó diciendo el Director General de HAZI, Asier Arrese-, de felicitarnos todos por esta realidad que hemos construido para Bizkaiako Txakolina. Hoy en día, tanto la DO Idiazabal junto con las DO de Txakoli son proyectos de éxito obtenidos con estrategias de valor, partiendo prácticamente de cero”.
“No podemos quedarnos en la autocomplacencia –añadió Arrese-, así que abordaremos los muchos retos que tenemos por delante, como la necesidad de salir fuera, de aprovechar el tirón del Turismo. Hay que internacionalizarse, y no es fácil”.
“Una clave será la diferenciación del txakoli. Tenemos nombre, uvas propias, la marca Basque Country, y nuestra propia cultura como vascos. Tendremos que colaborar entre todos en esa ‘guerra global de los mercados’. Hay que seguir trabajando para seguir celebrando el éxito creciente del Txakoli dentro de otros 25 años”, terminó diciendo Asier Arrese.
“HACE 25 años quisimos recuperar una producción casi desaparecida”.
Un proyecto suficientemente ILUSIONANTE
Era inevitable conjugar pasado, presente y futuro.
“Cuando en 1994 un grupo de productores llenos de ideas, voluntad y buenas intenciones, pero sin un horizonte concreto, decidimos constituir la Denominación de Origen, no podíamos ni imaginar siquiera hasta dónde íbamos a llegar 25 años después”, intervino a continuación de Arrese el bodeguero y vocal del Consejo Regulador de la DO, Gari Ríos.
“Lo importante era recuperar una producción casi desaparecida y, sobre todo, elaborar unos vinos con la calidad suficiente como para superar los prejuicios que pesaban en la historia reciente sobre el término txakoli. El proyecto era lo suficientemente ilusionante”.
EL director del Curso, Iñaki Suarez, sigue atento la intervención de Gari Ríos.
El txakolinero vizcaíno prosiguió mirando al pasado: “Lo importante entonces era la calidad, porque la venta y comercialización eran asuntos también importantes, pero secundarios. Por entonces… las bodegas no vendíamos txakoli, nos lo compraban”.
“Enamorados de nuestras bodegas –ya en presente-, de aquella pasión inicial por las cosas bien hechas, hemos pasado a la búsqueda de la originalidad de nuestro producto; pero, ahora sí, con la meta fijada en un resultado económico positivo con el que pagar nóminas, hipotecas y todos los gastos que conlleva cualquier empresa”.
LA intervención del portavoz de la DO Bizkaiako Txakolina se siguió con atención.
La historia de un éxito
“Desde una perspectiva global –valoró Gari Ríos más adelante- podríamos definir estos 25 años de andadura como la historia de un éxito. Ahora se trataría –dijo mirando al futuro- de buscar y encontrar nuevos nichos de mercado que valoren nuestro txakoli”.
“Tenemos un reto difícil, pero precioso –dijo para concluir su intervención-. El de trabajar juntos en la construcción de un camino propio, el del Txakoli y el de Bizkaiko Txakolina, para dignificar en todos los ámbitos esta profesión ancestral”.
IÑIGO ARRESE conversa durante uno de los descansos con la socióloga Cristina Alcalá.
A partir de ahí, la mañana se abrió a diversos ponentes llegados desde Galicia, León, Cataluña y Euskadi.
La socióloga y ex secretaria del Consejo Regulador de la DO Ribeiro, Cristina Alcalá, había titulado su ponencia “Situación actual de las Denominaciones de Origen…”.
“Las D.O.s ni se crean ni se destruyen, y tienen que transformarse”, comenzó diciendo parafraseando la cita científica sobre la energía.
Su intervención se llenó de elocuentes preguntas y de cifras significativas. “En España hay casi cien Denominaciones de Origen, y un total de 4.093 bodegas (98 menos que en 2008). De esas 4.093 bodegas, el 30% tiene un solo trabajador, y el 56% no más de dos trabajadores. Hay un 16% que llega a tener entre 3 y 5 asalariados”.
DESDE la pantalla, Cristina Alcalá se preguntó si las DO “¿generan una imagen de calidad?”
“¿Qué papel juegan hoy las DO? ¿Generan una imagen de calidad o no? ¿Generan identidad? ¿Son apropiadas para estos tiempos? En España son muchos las bodegas pequeñas que se agrupan y se asocian -apuntó-. Algo está pasando en España cuando algunos entienden que hay Consejos Reguladores de las DO que no son sensibles, pero que sí son uniformadores e intervencionistas”.
“Hacen falta Consejos Reguladores más ágiles y profesionales… y menos politizados”, defendió Cristina Alcalá, que entre sus libros publicados están: “El mundo del vino contado con sencillez” (Edit. Maeva), y “Eligen ellas” (Edit. ExLibris).
LOS ponentes (María Olarte es la segunda por la izq.) participaron en una Mesa Redonda.
Conversaciones generativas para cooperar entre competidores
Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación, la vasca Maria Olarte habló a continuación, desde su acreditación como Coach y experta en interrelaciones personales, de “Estrategias y cooperación entre Competidores”.
En su ponencia, Olarte se refirió a las “conversaciones generativas” que sirven para generar ideas nuevas. “Conversar para llegar a algo, a la búsqueda de soluciones comunes”.
“Pero está esa idea muy vasca que viene a decir “conversar conversar, lo justo. Lo que hay que hacer es actuar”. Y sin embargo necesitamos contarnos hacia fuera, para que el otro nos dé espacio, para que me lleguen nuevas respuestas”.
TODOS los puntos de vista ayudan a repensar en los próximos años de la DO de Bizkaia.
Si Cristina Alcalá lanzó preguntas, Maria Olarte replanteó algunos interrogantes. “Es más fructífero que nos preguntemos PARA QUÉ, en vez de POR QUÉ, pues al responder el ¿para qué?, nos hará reflexionar más”.
“Hemos de tejer redes, aprender de los errores propios y ajenos, reconocer que, a veces, la hemos fastidiado, o que el fracaso es también cosa nuestra. Y luego, identifiquemos las situaciones, y busquemos soluciones… Y no olvidemos una cosa, hoy eres mi competidor, pero hoy también puedes ser mi colaborador”.
Pequeñas ideas para grandes cambios
Para finalizar, dejó lo que ella denomina “pequeñas ideas para grandes cambios”: “Todos aprendemos de todos, cualquier idea puede ser un gran proyecto, tengamos un plan (qué queremos conseguir / definamos las acciones para ello) y compartamos nuestras ideas desde la humildad”.
EL FUTURO -en una diapositiva de Jaume Matas-, tan presente !
Así llegamos a una ponencia conjunta en la que desde el Bierzo y desde Cataluña, nos trasladaron las experiencias y actuaciones adoptadas en algunas D.O.s.
Comenzó Ricardo Pérez Palacios, perteneciente a la familia bodeguera Palacios Remondo, establecida en Alfaro, desde hace seis generaciones, que desde 2013 es vocal y encargado de la Comisión Técnica que ha desarrollado el pliego de condiciones del Consejo Regulador de la DO del Bierzo.
Le siguió en el uso de la palabra, Jaume Mata, que ha trabajado 30 años en el mundo bancario y financiero, compartiendo actualmente la gerencia de CORPINNAT, un grupo de bodegas que se desgajaron de la DO Cava, en Cataluña.
TODOS los asistentes al Curso pudieron ver por la tarde viñas vizcaínas de txakoli.
“El problema de las DO es su politización –aseguró Jaume Matas-. Si les propones un pequeño cambio, tardan mucho en reunirse, y su burocracia es infinita hasta llegar a Bruselas. Hay que hacer estructuras mucho más ágiles”
Por no hacer muy larga esta crónica de lo que dio de sí el día de ayer, 27 de junio, vayamos hasta una pregunta de Garikoitz Ríos a los cuatro ponentes –que dieron solidez a una Mesa Redonda moderada por Iñaki Suarez-, porque esa pregunta resume bien el espíritu de futuroque busca a sus 25 años la DO Bizkaiko Txakolina.
“Si tuviéramos miedo al debate en la D.O. Txakoli de Bizkaia, que desea amparar a todos bajo su paraguas sin que se produzcan escisiones… Y contáramos con la asesoría y la profesionalidad de vosotros cuatro, ¿cuáles serían vuestras recomendaciones prácticas?”, preguntó Ríos.
EL Curso se trasladaría por la tarde a Bodegas Berroja, rodeada de Hondarrabi Zuri.
Que el pequeño no se sienta ignorado
“Hay que dar voz a todas las personas, y que el pequeño no se sienta ignorado. Hay que escuchar de verdad todas las voces”, contestó María Olarte.
“Cada cual debe pensar en su empresa, en su marca. Hay que pensar y repensar bien los objetivos. En el sector del vino hay que conocerse muy bien, y tener claro cuál es tu ropa interior. Y luego… hay que buscar el acuerdo”, respondió Jaume Matas.
“Mi recomendación es tener amplitud de miras y una visión global. El Txakoli tiene una palabra potente y exclusiva. Ahora se trata de tener muy claro dónde se quiere llegar”, dijo Cristina Alcalá.
Trabajar para conseguir el mejor vino posible
“Hay que trabajar para tener la mejor uva posible. Y conseguir el mejor vino posible. Eso ayudará a que todo vaya bien”, fue la respuesta de Ricardo Pérez Palacios.
LA CATA de la tarde fue en sí misma todo un Curso de Verano de TXAKOLI.
El día terminó con un traslado en autobús y una formidable cata de ONCE txakolis de la DO Bizkaiko Txakolina, en Bodegas Berroja, de Jose Angel Carrero, formidablemente comentada por el Master of Wine, Andreas Kubach, y el director del Curso de Verano, Iñaki Suarez… Pero esta información la dejaremos para otro día.
Adelanto que en la Cata de txakoli, bien rodeados por las viñas de la bodega y un paraje formidable de bosques y horizontes marinos, en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, se pudo escuchar una sinfonía perfecta entre el Vino y la Música…
Ya leeréis porqué…
Imagina 2044 para el Txakoli
“NO PODÍAMOS NI IMAGINAR siquiera hasta dónde íbamos a llegar 25 años después”, fue el titular del otro día. El txakolinero y portavoz de la DO Bizkaiko Txakolina, Gari Rios Urdaneta, se había situado mentalmente en 1994, en el arranque de la DO Bizkaiko Txakolina, y nos hacía esa confesión un cuarto de siglo después.
Tras la Cata de once txakolis, realizada el jueves pasado, y tras escuchar el viernes algunas intervenciones en la segunda jornada del Curso de Verano de la UPV-EHU dedicado a los 25 años de Bizkaiko Txakolina, me pregunto si esa misma frase puede aplicarse al momento actual en relación al futuro.
¿Puede imaginar la DO Bizkaiko Txakolina hasta dónde llegará en 2044? ATENCIÓN, porque hay una pregunta en el aire…
Segunda jornada del Curso de Verano sobre Txakoli
SEGUNDO día del Curso de Verano sobre los 25 años de Bizkaiko Txakolina.
Antes de ofrecer una respuesta, volvamos a las aulas del Curso de Verano titulado “25 x 25 Retrospectiva y Futuro de la DO Bizkaiko Txakolina”, celebrado en el Palacio Mendibile de Leioa, organizado por el Gobierno Vasco en colaboración con la propia Denominación de Origen y HAZI Fundazioa.
La primera ponente del pasado viernes, 28 de junio, fue la sumiller francesa Marie Louise Banyols Mons, finalista del “Mejor Sumiller de Francia” en 1990-1991, que obtuvo con su marido dos estrellas Michelin en el Restaurante “Les Feuillants” en Céret.
“Claves de posicionamiento y venta de vino de alto valor añadido”, fue el título de su ponencia.
BODEGUERO Ricardo P. Palacios con la sumiller francesa Marie Louise Banyols.
“¿Qué pasos deben darse para apostar por el futuro?”, se preguntó Marie Louise Banyols. “Es indispensable recuperar las variedades autóctonas, y quizá haya que añadirle las variedades Riesling y Sauvignon blanc, porque está bien hacer txakoli con el 100% de uva autóctona, pero si se le añade algo de esas dos variedades se pueden conseguir vinos con mayor estructura y un buen envejecimiento”.
“El paso esencial –abundó la sumiller francesa- para el txakoli de Bizkaia es darle larga vida en la botella”.
Identidad y Territorio
Sobre el posicionamiento del txakoli, Marie Louise defiende que hay que posicionarlo “en la mente de los consumidores”.
LA SUMILLER francesa durante su ponencia en el Curso de Verano de la UPV-EHU.
“Hay que renovarse sin perder esa acidez -dijo-, que otorga frescura e identidad… Hay que seguir con esa acidez ‘a muerte’, una acidez que mezclada con los aromas de vuestras uvas únicas no se encuentra en ningún otro sitio del mundo, lo cual es identidad y territorio”.
“Un vino sin discurso no es un vino”, defendió. No hacía falta explicar nada más. La sumiller francesa se dirigió de forma directa a los txakolineros de Bizkaia durante toda su ponencia, en segunda persona del plural:
“Sois fuertes y tenéis grandes vinos, como comprobamos en la cata del jueves. Vuestros vinos son un producto formidable. Dejadme deciros que sois ‘los reyes del mambo’. Creéroslo por favor. Hay que vender estos vinos a un precio justo. Si el vino lo vale, ¡y lo vale!, vender cada botella a 18, a 25, a 50 euros…”.
Gastronomía y Txakoli
MARI JOSE Huertas, una sumiller pensando en cómo posicionar mejor al Txakoli.
A continuación los asistentes al Curso de Verano confirmamos -una vez más- la importancia del papel de la Restauración y los Sumilleres en el posicionamiento del Txakoli, a través de la ponencia de Mari Jose Huertas, sumiller de origen vasco que trabaja en el Restaurante La Terraza del Casino, en Madrid.
Hay una cuestión de la que no quieren ni oír hablar en alguna de las tres DO de txakoli en Euskadi, pero tanto Marie-Louise como Mari Jose Huertas dieron en esa tecla. Ambas hablaron de la importancia de la unión y la fuerza de las tres DO, si bien Mari Jose (sumiller desde hace 20 años) fue más precisa:
“Hace falta que las tres DO se unan y formen una sola DO que pueda llamarse “Txakoli del País Vasco”, con tres subzonas”.
La sumiller con Iñaki Suarez, director del Curso de Verano sobre Txakoli.
Centrada en su ponencia, titulada “La gastronomía y el txakoli”, Huertas hizo un canto a la gastronomía vasca. “Euskadi es una tierra de placer y hedonismo. Es Paisaje, Comida, es Vino, es gente ‘disfrutona’. Es la tierra con más estrellas Michelin, y en cualquier bar, en cualquier casa se come “gloria bendita”. “Y el txakoli comienza ahora a ser un vino internacional”.
La sumiller de origen alavés propuso que se juntara a sumilleres de otras partes del territorio español para traerlos a Euskadi, para que visiten bodegas, viñedos, para que caten los diferentes txakolis que aquí se elaboran. “Habrá un antes y un después, cuando prueben los crianzas de txakoli, o el blanco sobre lías, o los rosados y tintos de txakoli”.
“EN BUSCA de la Armonía” entre el Txakoli y algunos platos de la cocina vasca.
OTRAS ideas de Mari Jose Huertas.
La sumiller que trabaja en el Restaurante La Terraza del Casino, en Madrid, realizó para el Curso de Verano un notorio trabajo titulado “En busca de la armonía”. Lo visualizamos en la pantalla, donde maridó a su manera los diferentes txakolis con los diversos productos de la cocina vasca.
El Reino Unido y el Basque Country
Sin vincularlo al Brexit, Imanol Barcenilla, que dirige en Londres su empresa “Zooteek, Lcd” (para que los ingleses pronuncien “Zutik” (en pié) ), disertó a continuación sobre la manera deproyectar los vinos de Bizkaiko Txakolina en el mercado del Reino Unido.
UN momento de la intervención de Imanol Barcenilla en el Curso.
“Los británicos beben al año trece millones de litros de vino, e importan el 99% de lo que beben, si bien entre las diez marcas de vino más vendidas en el Reino Unido, ninguna es europea… Aún así, el 50% del vino que consumen proviene de la Unión Europea”.
“Allí buscan vinos de calidad, con carácter y que sean modernos. El precio de la botella es importante, pero les interesa el tipo de uva, la marca, una etiqueta que sea moderna y que puedan entender…”.
Barcenilla nos informó que los británicos no saben, en general, qué es ni dónde está “Basque Country”. “Creen que está en Cataluña, o que es una zona donde todo el año hay mucho sol. Eso sí, los que han estado en Euskadi te hablan maravillas de la cocina vasca”.
LA ARMONÍA de txakoli y comida seguía presente en la cabeza del periodista.
Entre las ideas que ofreció para valorizar el txakoli de Bizkaia, Imanol Barcenilla se refirió a: “fomentar las peculiaridades, la cultura vasca, el euskera como lengua más antigua de Europa (“vamos a vender el vino con el euskera”), y expliquemos el origen de Txakoli y enseñemos a pronunciarlo, llevando a distintos sumiller a Gran Bretaña para que hagan catas allí”.
Divergencia en la “mesa redonda”.
En la segunda “mesa redonda” del Curso tomaron asiento el periodista Ernesto Gallud(Gerente de la Asociación Española de Periodistas y Escritores de Vino) y el comercial Manu Jiménez (responsable comercial de Wineissocial en distribución nacional), moderados por el director del Curso, Iñaki Suárez.
“MESA Redonda” con Ernesto Gallud (a la izq.) y Manu Jimenez (dcha).
“¿Cómo nos perciben en el mercado nacional?”, era la pregunta para ambos. Ernesto Gallud comenzó –son sus palabras- con una “provocación”. “El txakoli se percibe en España mal y poco”.
A partir de ahí disertó sobre la mejor manera de vender los vinos. “La gente no compra productos, sino emociones y felicidad. Hay que hacer las cosas teniendo en cuenta lo que quiere la gente, el consumidor”, defendió.
Manu Jiménez defendió por su parte que “se puede vender más txakoli de Bizkaia en el resto de España, porque es un vino diferente”.
PIES GIGANTES pisando uva, pintados en la base del palacio Mendibile, sede del Curso.
Una pregunta en el aire… para SOÑAR 2044
Quedaba una pregunta en el aire: ¿Puede imaginar la DO Bizkaiko Txakolina hasta dónde llegará en 2044?
Terminado el Curso de Verano, el Blog ha trasladado la cuestión a Gari Rios Urbaneta, que fue la cabeza visible de la DO Bizkaiko Txakolina en el palacio Mendibile de Leioa, si bien también estuvieron presentes
José Ramón Calvo, enólogo de la bodega Gorka Izagirre (recientemente reconocido por uno de sus txakolis como mejor vino blanco internacional en Bruselas), y, entre otros, Anton Txapartegi, secretario técnico de la DO Bizkaiko Txakolina.
GARI Rios posa junto a unos viñedos de Laguardia, donde el Blog le entrevistó en 2016.
.- NO podíais “ni imaginar siquiera” en 1994 hasta dónde llegaríais 25 años después… -es la pregunta del Blog a Gari Rios-. ¿Puedes hoy imaginar, o soñar, hasta dónde llegará la DO Bizkaiko Txakolina en 2044?
“Siempre he sido un soñador”
Si me pongo a imaginar el futuro puedo indicar más bien lo que me gustaría que fuera el Txakoli dentro de 25 años, lo puedo imaginar porque siempre he sido un soñador:
Quisiera para 2044 un sector maduro y reconocido por el mercado con una presencia amplia en bares y restaurantes no solo de nuestro entorno cercano, sino en todas las cartas de los restaurantes importantes de España.
EL TXAKOLINERO Gari Rios intervino en varias ocasiones durante la Cata de Txakoli.
Me gustaría que los productores abordaran juntos proyectos vitivinícolas de investigacióncon la ilusión viva de seguir mejorando cada día. Sintiéndose orgullosos de pertenecer a Bizkaiko Txakolina y vendiendo sus productos a precios dignos.
Puesto a imaginar, veo eventos de prestigio comunes entre las tres DO de Txakoli en diferentes provincias de España y algunos países extranjeros, donde los productores compartimos con nuestros cocineros espacios en los que seguir enseñando al mundo nuestra unión en torno a un proyecto común.
PARTICIPANTES del Curso de Verano de la UPV en una foto de familia en Bodegas Berroja.
Y veo, quiero ver, un sector homogéneo reconocido no solo por la calidad de sus vinos, sino por la amabilidad e identidad de sus bodegueros.
El término Txakoli en 2044 tiene que ser una carta de presentación que generará respeto y curiosidad entre los profesionales del mundo del vino: clientes, sumilleres y periodistas.
“El mundo del vino está tremendamente mal gestionado”
Entrevista al Master of Wine español, de origen alemán, Andreas Kubach, que lleva veinte años dirigiendo bodegas –entre otras, la riojano alavesa Bodega Badiola-, además de elaborar vinos y defenderlos alrededor del mundo.
De padres alemanes que vivían en Francia cuando él nació, criado en Francia y Brasil hasta los 15 años, y desde entonces viviendo en Madrid, el Master of Wine (MW) Andreas Kubach, se considera un MW español “porque tengo dos pasaportes, y llevo en España casi toda mi vida”.
Ha sido precisamente en Madrid donde ha fundado la compañía ‘Península Vinicultores’ con otros tres socios, uno de Nueva Zelanda, otro de Cuenca y el tercero de Bilbao (el empresario Gorka Izagirre, tío del chief Eneko Atxa)… y “yo soy el bicho raro medio alemán / medio español”.
La entrevista tuvo lugar en el marco del Curso de Verano dedicado a celebrar los 25 años de vida de la DO Bizkaiko Txakolina, donde Andreas mostró sus conocimientos como Master of Wine (la más alta distinción que existe en el mundo del vino) en la Cata de once txakolis que se llevó a cabo en Bodegas Berroja.
.- ¿Qué percepción internacional existe sobre el txakoli?
Esa percepción depende del interés creciente que se tenga en España por el txakoli. Pero sí hay ya una conciencia creciente entre expertos de que el Txakoli ha cambiado y hay muchos txakolíes interesantes. Esto existe y es así.
Un Master of Wine que haya estudiado hace veinte años y que viva en Canadá posiblemente no le haya prestado aún atención al txakoli, y no lo tenga tan claro, pero los europeos seguro que sí.
En general lo que hemos conseguido es que en la punta de la pirámide de gente muy involucrada haya una conciencia de que Euskadi es una zona interesante que hay que descubrir
.- Te refieres al txakoli, porque Rioja Alavesa tiene una mayor penetración internacional.
Así es, pero todavía hay una pelea interesante. Rioja hace grandísimos vinos de estilo, basados en una elaboración, una crianza y un envejecimiento artesanal que es maravillosa. Pero con una complejidad que no acaba de reflejar realmente el viñedo y el pueblo… aunque no le haga falta.
.- Que no le hace falta, dices.
Nosotros vamos a hacer con Bodega Badiola precisamente eso: vinos de pueblo, de parcela y de paraje. Digo que no le hace falta porque son pirámides paralelas. Rioja necesita desarrollar absolutamente los vinos de origen, y es fundamental que lo hagamos, y que lo hagamos mucho mejor de lo que se ha hecho con la normativa actual, que tiene muchas deficiencias.
.- ¿A qué se deben esas deficiencias?
Somos conscientes de que no puede ser que un vino de pueblo esté marcado por el lugar donde se encuentre la bodega. Eso es un sinsentido. Lo importante es el viñedo. Pero eso no significa que un vino de un paraje específico tenga que ser considerado intrínsecamente superior a un gran reserva clásico. Son dos modelos perfectamente compatibles.
El que hace un gran vino de estilo no tiene porqué hacer necesariamente un vino de origen. Se puede hacer las dos cosas, pero no es obligatorio.
.- Me llama la atención que en 2003 fundaras Vinista, una consultora dedicada al desarrollo de la gestión de bodegas en crisis.
Con el tiempo ha llegado un momento en el que ya no quería decir a la gente qué hacer en sus bodegas, sino que lo íbamos a hacer nosotros mismos. Esto es el proyecto actual en el que estoy. El mundo del vino está tremendamente mal gestionado.
Yo vengo del mundo de la gestión (como licenciado en Ciencias Empresariales), y hay una falta de integración de los elementos técnicos con los comerciales y financieros. Es una falta de alineación estratégica en todos los activos que se deciden a adquirir y cómo se usan. Es muy necesario mejorar la parte de gestión en el mundo del vino.
.- ¿Consideras importante que cada país tenga un número determinado de Master of Wine?
Eso ayuda. En España somos tan solo cuatro los Master of Wine. Y en 2014 apenas había uno, que era mi mentor, Pedro Ballesteros. Ahora hemos avanzado y somos cuatro. A mí me encantaría que hubiera entre ocho y diez Master of Wine en diez años, y para eso hacen falta más candidatos.
.- ¿Qué aporta el título de Master of Wine a las diferentes personas que se dedican al mundo del vino?
Me encantaría que entre los Master of Wine hubiera gestores, enólogos, académicos y algún sumiller. El Master of Wine se examina de algo multifuncional que va más allá de la disciplina. O sea, un enólogo que sea Master of Wine se hace mejor enólogo porque entiende cómo gestionar bodegas y cómo vender vino.
Y un vendedor de vinos se hace mejor vendedor cuando realmente pisa la bodega y sabe cómo funciona la viticultura… Se trata de pensar más allá, y de conocerlo todo muy bien.
.- Se dice que la única Master of Wine es una de tus discípulas, Almudena Alberca.
No es exactamente mi discípula porque ella ya se había iniciado en los caminos del mundo del vino antes de conocerme a mí. Ella es una buena amiga, porque los que estamos en esta locura de los Master of Wine nos ayudamos mucho unos a otros. Ella me ha ayudado mucho a mí y yo también a ella.
Cata de los once txakolis en el Curso de Verano
El pasado 27 de junio se celebró en Bodegas Berroja la Cata de once txakolis pertenecientes a distintas bodegas de la DO Bizkaiko Txakolina, que sorprendió tan gratamente a muchos de los allí presentes.
La Cata la dirigieron entre el sumiller Iñaki Suarez, miembro del Comité Técnico de la UAES (Unión de Asociaciones Españolas de la Sumillería), además de director del Curso de Verano, y el Master Of Wine Andreas Kubach, que comenzó diciendo “Si conseguimos meter este paisaje de viñas sobre una montaña dentro de una botella de txakoli… nos sobrará todo tipo de debate”.
A partir de ahí comenzaron a desfilar las diferentes botellas de txakoli. El Señorío de Otxaran de la bodega Virgen de Lorea; el G22 Magnum, de Gorka Izagirre; el Artizar de Itxasmendi…
El bodeguero Ricardo Pérez Palacios dijo del primero que tenía un toque “acidulado”, con sabor a almendra amarga, muy completo, con una frescura envolvente. Andreas lo estimó como un “vino ruidoso”, que no dejará indiferente.
Del segundo txakoli, G22, de su socio Gorka Izagirre, tras saborearlo bien, Andreas Kubach señaló que “impresiona por su potencia y personalidad”.
“El vino nos está pidiendo que “encendamos el horno por favor, ¡enciende el horno!”, destacó a continuación Iñaki Suarez, queriendo indicar que ese txakoli ‘estaba’ pidiendo comida.
Llegó el Artizar, de Itxasmendi. Andreas recogió sus aromas en la nariz y lo llevó a la boca. “Es un vino impresionante –dijo por fin-, sobre todo en boca. Hay una acidez interesante atrás, una atención tánica rotunda en el paladar… Algo fundamental para los grandes vinos”.
Es como si… a los txakolis les hubiera llegado la hora de la verdad. Con el descorche de las botellas se había destapado el tarro de las esencias. Al menos 40 personas lo estábamos catando, a la vez que los más entendidos emitían su valoración crítica.
Lo que en otros mundos tiene que esperar al día siguiente, como cuando se estrena una gran obra de teatro o de cine, y el director y los actores esperan la crítica de The Times o del New York Times… Aquí era catar y esa misma lengua emitía un valoración.
Llegó el turno del Txabarri Rosado, de Bodegas Txabarri, o del Gorrondona Tinto y el Iri de Doniene Gorrondona, y el Bat Berri de Itsasmendi.
Del rosado nos informó Andreas que “no hay rosados bien posicionados en el mundo, porque resulta muy volátil”. El txakoli beltza de Gorrondona le llevó al MW a la siguiente consideración: “Lo maravilloso del txakoli es que abre un estilo que ofrece un placer distinto. Y al final la belleza del vino es su diversidad”.
No pudo evitar el Master of Wine un toque de pasión por lo que sucedía en la cata: “¡Hacedlo lo mejor que seáis capaces!”, les pidió a los txakolineros.
A escena llegaron a continuación un Berroja 2009, de la bodega anfitriona, el Hegan Egin, de bodegas Bizkai Barne, el Artzai de Ulibarri y el Arima de Gorka Izagirre.
El futuro también es del Txakoli
Iñaki Suarez movía el micrófono entre los presentes. Alguien dijo que los txakolis “estaban muy bien elaborados”, un segundo subrayó “el buen sabor a manzana golpeada que vibra en el vino”, un tercero indicó que “estaba disfrutando enormemente” con los diferentes txakolis…
Andreas volvió a tomar la palabra para indicar que “el mundo del txakoli de Bizkaia hay que defenderlo tanto como sea necesario”… Cuando llegó el Hegan Egin, mis compañeros de cata me comentaron que estaba lleno de Identidad. “Es el que más me recuerda la Hondarrabi zuri, lleno como está de rusticidad”.
Hubo más. Se habló de ‘energía vibrante’, de ‘personalidad total’, de ‘aroma muy frutal y, a la vez, bien mantenido por la acidez’. “Son muchos los que tienen madurez, pero con menos madurez estos vinos serían igual de buenos”, sentenció Andreas.
Llegó un gran aplauso final para txakolis y bodegas. Cuando se abandonaba la sala de catas, alguien dijo que “había sido una experiencia religiosa”. Y uno de los bodegueros presentes vino a decir algo que no apunté, pero que recuerdo bien: “¡Qué bien lo estamos haciendo, y qué mal lo vendemos al mundo”.
La cata fue un disfrute. La creatividad estuvo presente. Cada vino sonó con su música. “¿Quién tiene un vino perfecto? –se había preguntado el MW, Andreas Kubach-. Lo que la gente compra es la actitud que tiene el músico. Y la Calidad y el Paisaje que vive dentro de la botella”.
No dijo “el Genio que vive dentro de la botella”, al que se le puede pedir un intenso deseo… que el genio nos concedió en realidad. Disfrutamos y comprobamos que el futuro es también del Txakoli.
Pocos txakolis se han situado en tan poco tiempo como uno de los mejores y con mejor relación calidad-precio del mercado, en opinión de la crítica especializada, sumilleres y público en general.
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Sin duda, esto no es fruto de la casualidad.
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José Lapazaran, junto a su mujer Elena, y con el apoyo de la enóloga Elena de la Peña, han conseguido que sea uno de los referentes de los txakolis bizkainos. Certamen al que se presentan, serios candidatos al podium; feria a la que van, siempre quedan en la memoria de quienes lo hemos probado.
Su nombre, Lapazaran, hace referencia a José, su elaborador, y el 27 nos habla de las txapelas de herri kirolak que ganó en la modalidad de yunque (22), carro (3), carrera de sacos (1) y sokatira (1).
El lunes 10 de junio de 2019 nos reunimos en Mendibile , sede del Consejo Regulador, para conmemorar los primeros 25 años de la DO Bizkaiko Txakolina .
En esta jornada, la primera de dos, catamos a ciegas los txakolis de añada 2018 que íbamos a tener la suerte de valorar y compartir.
Panel de cata
–José Luis Lejonagoitia . Experto conocedor con mucha experiencia en el mundo del txakoli, al cual ha dedicado innumerables horas en archivos y documentos. Dirige varios grupos de cata. Un lujo poder contar con él. Un maestro con mayúsculas.
–Patxi Zabala . Sumiller vinculado al mundo del txakoli desde hace muchísimos años. Presentó el descorche de la DO Bizkaiko Txakolina en su XXV aniversario. Jurado en catas y campeonatos. Formó parte de “La Taberna de los Mundos” desde sus inicios y fue formador de sumilleres de Azurmendi en sus orígenes. Integrante de Epikuria
–Iñaki Suárez . Miembro del comité técnico de la UAES. Comunicador y gran conocedor del mundo del vino y del txakoli en particular. Actualmente lleva el Rte. Patxi Larrocha , es embajador de Heineken y colabora en innumerables presentaciones y actividades en ferias y eventos. Forma parte del equipo de Epikuria.
– Jon Ander Gastiondo . Gastrónomo y creador de un blog sobre gastronomía: http://gastiondo.blogspot.com/ , el cual se llama “Gastionomia”.
– Iratxe Rementería . Sumiller en el Rte. Remenetxe de Muxika · Gernika
– Javier Calzada . Sumiller por la Escuela de Artxanda e impulsor junto a Jon Andoni e Iratxe Rementería de la web https://www.laguiadeltxakoli.com/
– Jon Andoni Rementería . Campeón de España de sumilleres 2018 y varias veces de Euskadi. Próximamente representará a España en el campeonato europeo que se celebrará en Chipre en 2020. Sumiller en el Rte. Remenetxe . Ha colaborado con varias bodegas de txakoli para aconsejar y afinar sobre los vinos. Ha salido en artículos de prensa, en radio y televisión en innumerables ocasiones. Miembro de jurado en catas y campeonatos. En 2010 el Remenetxe recibió el premio al Restaurante que mejor trato daba al txakoli. Bodega de referencia en Euskadi con más de 1400 referencias.
– Esteban del Camino. Eneko. Sumiller del Rte. Eneko (Palacio Euskalduna)
– Olalla Elorriaga . Sumiller por la Escuela de Artxanda 2005 – 2007. Finalista en la Nariz de oro 2012. Presentó la añada 2013 de la Bizkaiko Txakolina en San Mamés. Mejor sumiller 2014 por la Asociación de Sumilleres de Euskadi. Presidenta de la Asociación de Sumilleres de Bizkaia 2015 – 2017. Sommelier y propietaria de “La Granja Selección” en Las Arenas desde 1998.
–Koldo Arrillaga . Propietario del Rte. “La fábrica de Juan” en Abanto – Zierbena. Restaurante con una de las mejores bodegas de Euskadi. Impresionante. Amante y apasionado del mundo del vino.
– María Barrios del Rte. Ola de Martín Berasategui – Charles Izard del Rte. Azurmendi
Queremos agradecer y dar la enhorabuena a la DO, al Consejo Regulador y en especial a Antton ya Maider por su apoyo y su colaboración en esta actividad.
Los txakolis – todos de añada 2018 –
1. Gure ahaleginak Bodega Maisu de Orduña 2. Amunategi Bodega Amunategi de Busturia 3. Eup! Bodega Magalarte de Lezama
4. Garena Bodega Garena de Dima. Axpe – Goikoa
5. Doniene Bodega Gorrondona de Bakio
6. Mendraka Bodega Elizalde de Elorrio
7. Merrutxu Bodega Merrutxu de Ibarrangelu
8. Bodega Aretxabaleta Magalarte Zamudio
9. Txabarri Extra Bodega Txabarri de Zalla
10. Uriarte Bodega Uriarte de Gámiz
11 Erdikoetxe Bodega Erdikoetxe de Lezama
12. Bitxia Bodega Talleri de Morga
13. Markoleta Bodega Markoleta de Güeñes
14. E – gala de Gautegiz – Arteaga
15. Garkalde de Lezama
16. Larrabe de Lezama
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De izquierda a derecha:
José Luis Lejonagoitia, Esteban Eneko, Patxi Zabala, Iñaki Suárez, Olalla Elorriaga, Iratxe Rementería, Jon Andoni Rementería, Koldo Arrillaga, Javier Calzada, Camilo Mina, Jon Ander Gastiondo.
Cata XXV aniversario D.O. Bizkaiko Txakolina
Primera cata. 10 de junio 2019
El lunes 10 de junio de 2019 nos reunimos en Mendibile , sede del Consejo Regulador, para conmemorar los primeros 25 años de la DO Bizkaiko Txakolina .
En esta jornada, la primera de dos, catamos a ciegas los txakolis de añada 2018 que íbamos a tener la suerte de valorar y compartir.
Panel de cata
– José Luis Lejonagoitia . Experto conocedor con mucha experiencia en el mundo del txakoli, al cual ha dedicado innumerables horas en archivos y documentos. Dirige varios grupos de cata. Un lujo poder contar con él. Un maestro con mayúsculas.
– Patxi Zabala . Sumiller vinculado al mundo del txakoli desde hace muchisimos años. Presentó el descorche de la DO Bizkaiko Txakolina en su XXV aniversario. Jurado en catas y campeonatos. Formó parte de “La Taberna de los Mundos” desde sus inicios y fue formador de sumilleres de Azurmendi en sus orígenes. Integrante de Epikuria
– Iñaki Suárez . Miembro del comité técnico de la UAES. Comunicador y gran conocedor del mundo del vino y del txakoli en particular. Actualmente lleva el Rte. Patxi Larrocha , es embajador de Heineken y colabora en innumerables presentaciones y actividades en ferias y eventos. Forma parte del equipo de Epikuria.
– Jon Ander Gastiondo . Gastrónomo y creador de un blog sobre gastronomía: http://gastiondo.blogspot.com/ , el cual se llama “Gastionomia”.
– Iratxe Rementería . Sumiller en el Rte. Remenetxe de Muxika · Gernika
– Javier Calzada . Sumiller por la Escuela de Artxanda e impulsor junto a Jon Andoni e Iratxe Rementería de la web https://www.laguiadeltxakoli.com/
– Jon Andoni Rementería . Campeón de España de sumilleres 2018 y varias veces de Euskadi. Proximamente representará a España en el campeonato europeo que se celebrará en Chipre en 2020. Sumiller en el Rte. Remenetxe . Ha colaborado con varias bodegas de txakoli para aconsejar y afinar sobre los vinos. Ha salido en artículos de prensa, en radio y televisión en innumerables ocasiones. Miembro de jurado en catas y campeonatos. En 2010 el Remenetxe recibió el premio al Restaurante que mejor trato daba al txakoli. Bodega referente en Euskadi con más de 1400 referencias.
– Esteban del Rte. Eneko. Sumiller del Rte. Eneko (Palacio Euskalduna)
– Olalla Elorriaga . Sumiller por la Escuela de Artxanda 2005 – 2007. Finalista en la Nariz de oro 2012. Presentó la añada 2013 de la Bizkaiko Txakolina en San Mamés. Mejor sumiller 2014 por la Asociación de Sumilleres de Euskadi. Presidenta de la Asociación de Sumilleres de Bizkaia 2015 – 2017. Sommelier y propietaria de “La Granja Selección” en Las Arenas desde 1998.
– Koldo Arrillaga . Propietario del Rte. “La fábrica de Juan” en Abanto – Zierbena. Restaurante con una de las mejores bodegas de Euskadi. Impresionante. Amante y apasionado del mundo del vino.
– María Barrios del Rte. Ola de Martín Berasategui – Charles Izard del Rte. Azurmendi
Queremos agradecer y dar la enhorabuena a la DO, al Consejo Regulador y en especial a Antton ya Maider por su apoyo y su colaboración en esta actividad.
Los txakolis – todos de añada 2018 –
1. Gure ahaleginak Bodega Maisu de Orduña
2. Amunategi Bodega Amunategi de Busturia
3. Eup! Bodega Magalarte de Lezama
4. Garena Bodega Garena de Dima. Axpe – Goikoa
5. Doniene Bodega Gorrondona de Bakio
6. Mendraka Bodega Elizalde de Elorrio
7. Merrutxu Bodega Merrutxu de Ibarrangelu
8. Aretxabaleta Bodega Magalarte Zamudio
9. Txabarri Extra Bodega Txabarri de Zalla
10. Uriarte Bodega Uriarte de Gámiz
11 . Erdikoetxe Bodega Erdikoetxe de Lezama
12. Bitxia Bodega Talleri de Morga
13. Markoleta Bodega Markoleta de Güeñes
14. E – gala de Gautegiz – Arteaga
15. Garkalde de Lezama
16. Larrabe de Lezama
Txakoli, el nuevo blanco de moda
Hace unos días tuve la oportunidad de visitar Bilbao y algunas bodegas situadas en diferentes localidades de la provincia de Vizcaya, pertenecientes al Consejo Regulador Txakoli de Vizaya o Bizkaiko Txakolina. Aunque ya conocía el espectacular cambio que ha experimentado el txakoli en los últimos años, he de decir que este desconocido vino blanco merece hoy ocupar un lugar propio en las cartas de vinos de los mejores restaurantes de España.
Hasta hace unos años, el txakoli era un vino blanco muy ácido y tirando a peleón que se elaboraba en el País Vasco. De hecho y para quien lo desconozca, en sus orígenes se elaboraba en los baserris o caseríos, se consumía localmente y se utilizaba como moneda de cambio entre los vecinos.
Lo cierto es que nunca llegó a traspasar las fronteras de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, las tres provincias vascas. La principal razón se debía a que, en aquellos tiempos, el txakoli era un vino considerado de mala calidad, fermentado en viejos barriles de roble y conocido por ser un vino cabezón.
Pero eso es historia, en la actualidad el txakoli se ha convertido en un vino joven, afrutado y ligeramente espumoso, de buena calidad y muy agradable al paladar.
Aunque hay tres variedades certificadas de txakoli amparadas en tres consejos reguladores: Getariako Txakolina, Arabako Txakolina y Bizkaiako Txakolina, en este post me voy a centrar en el txakoli de Bizkaia o Bizkaiko txakolina.
Dentro de Vizcaya hay comarcas donde la superficie de viñedo y el número de bodegas es sensiblemente superior a la media. Sin ir más lejos, en las comarcas de Uribe y de la de Urdaibai. Dentro de la primera destacan el Valle de Txori-Herri, en las localidades de Zamudio, Derio, Lezama, Larrabetzu… o el municipio de Bakio.
En la segunda comarca, las más representativas son Guernica, Busturia, Múgica o Cortébuzi, entre otros.
Para ilustrar el cambio experimentado en nuevo txakoli de Vizcaya, me voy a detener en dos bodegas que destacan por haber sido las grandes precursoras e innovadoras de estos nuevos vinos: Itsasmendi y Gorka Izagirre.
La Bodegas Itsasmendi se encuentra en Guernica y se le podría definir de la misma manera que a la propia Reserva de la Biosfera de Urdaibai a la que pertenece, es decir que está en permanente evolución, llena de diversidad, natural y compleja. El espíritu inquieto e innovador del equipo de la bodega, encabezado por Garikoitz Ríos, ha originado un nuevo concepto para el txakoli desde el respeto al Medio Natural.
Aquí destacan diferentes etiquetas como Itsasmendi 2018, un ensamblaje de las variedades hondarrabi zuri y hondarrabi zuri zerratie. Es un txakoli joven, perfecto para acompañar toda clase de pintxos.
Itsasmendi 7 2017 es lo que se denomina un txakoli gastronómico, que por su complejidad y estructura es el acompañante ideal de la variada gastronomía vasca.
El espectacular Itsasmendi Urezti 2015 es el vino primer vendimia tardía amparado por la DO Bizkaiko Txakolina y comenzó a elaborarse en 2001. Se trata de un vino dulce del mismo estilo que otros vinos producidos en el arco atlántico como los Sauternes, Barsac y Jurancon.
Itsasmendi Artizar 2013 es de carácter salvaje, cambiante, serio, profundo y de gran longevidad en botella. La originalidad de este txakoli reside en disponer de la libertad necesaria para trazar su propia estela cada añada.
Y, por último, Itsasmendi Eklipse 2015, un txakoli tinto que para muchos será una auténtica sorpresa. Elaborado con las variedades pinot noir, hondarrabi beltza y berdexa zarie, es aparentemente ligero, pero cuenta con una gran persistencia en boca.
La bodega Gorka Izagirre se encuentra en Larrabetzu. Aquí el cocinero Eneko Atxa y su tío Gorka Izagirre diseñaron un proyecto singular, al unir la alta cocina y el mundo del vino, y se convirtieron en referentes de ambos sectores.
El objetivo de la bodega, liderada hoy por Bertol Izagirre y su enólogo José Ramón Calvo, es crear vinos de calidad que reflejen la identidad de unas variedades únicas en el mundo y su entorno, Vizcaya.
Entre sus etiquetas de referencia están el Gorka Izagirre, un vino blanco joven, que es el resultado de un ensamblaje de las variedades locales hondarrabi zuri y hondarrabi zerratia. Ideal como aperitivo, también acompaña a la perfección mariscos y pescados. Se le puede definir como alegre, apetitoso, seco y fresco.
El G22 es un monovarietal de hondarribi zerratia, criado sobre lías. Un vino versátil que sintoniza tanto con pescados como con carnes blancas, sabrosas salsas y delicados quesos. Elegante y complejo, está pensado para disfrutarlo hoy y en el futuro.
Ama Blanco Selección de Añada es la pura expresión de la uva hondarrabi zerratia madura, única protagonista de este blanco, y que solo se elabora en las añadas más cálidas de Vizcaya. Es un vino elegante, sutil y sedoso.
Arima Blanco Dulce es un vendimia tardía que se elabora con hondarrabi zerratia. Perfecto como acompañante de quesos, postres y foie. Es un vino sedoso, maduro y envolvente.
Y, por último, la gran estrella de la bodega, 42 by Eneko Atxa, que recientemente ha sido elegido el mejor vino blanco en el prestigioso Concurso Mundial de Bruselas. Este blanco fermentado en barrica es el reflejo de la perfecta unión entre la hondarrabi zerratia, sus lías y la madera. Este vino es un imprescindible con pescados a la brasa, carnes blancas y quesos ahumados. De él puede decirse que es único, sofisticado y muy gastronómico.
Gracias a bodegas como Itsasmendi y Gorka Izagirre, el txakoli ha encontrado el trampolín que necesitaba para conquistar los paladares más exigentes dentro y fuera de España.
Viajamos a Bilbao para descubrir las claves de cambio que está experimentando el txakoli en Bizkaia y entender por qué el vino blanco vasco vuelve a estar en boga.
Todavía es para muchos un vino ácido, ‘cabezón’ y de dudosa naturaleza.
El vino barato que tomamos con los colegas cuando queremos pasarlo bien o el vino de chateo a granel que pedimos cuando vamos al País Vasco.
Sin embargo, desde hace unos años el txakoli lucha por vender otra imagen al resto del España, más real y acorde a los nuevos tiempos: la de un vino moderno y de calidad, con un carácter único inspirado por un terruño y una climatología específica, y también por el saber hacer de varias generaciones de viticultores.
42 by Eneko Atxa, mejor vino blanco en el Concurso Mundial de Bruselas.
En manos de bodegas de primer nivel como Gorka Izagirre o Itsasmendi en Bizkaia, este nuevo txakoli apuesta por el máximo cuidado de la uva y por una elaboración más ecológica para empezar a competir internacionalmente con los mejores vinos blancos del mundo.
Eneko Atxa ha sido este año el mejor embajador del cambio. 42, el vino de la bodega Gorka Izagirre que lleva su nombre, ha sido elegido mejor vino blanco del mundo en el Concurso Mundial de Bruselas.
“El trabajo, la dedicación, el compromiso, la interpretación del tiempo, la transmisión del conocimiento, lo ancestral y lo contemporáneo, el espacio y el tiempo, el trabajo de las comadronas de la naturaleza de escuchar y entender para después transformar y dar” conforman, según el chef Michelin, el secreto del éxito de este vino.
Bodegas Virgen de Lorea (Zalla, Bizkaia) Laura Sánchez
Para entender cómo un txakoli ha sido capaz de ganar uno de los más prestigiosos concursos internacionales de vinos, hay que hacer parada en Bilbao, pues es allí donde más se aprecia la renovación y modernización que están experimentando estos vinos.
El nuevo txakoli de Bizkaia es un producto elaborado con mimo, muy cuidado y con una calidad diferencial que conviene conocer y promulgar. Vamos a ello.
¿Qué es el txakoli?
Lejos de lo que muchos piensan todavía, y más allá de la confusión que nos generan las cartas de ciertos restaurantes, el txakoli no es un espumoso, ni una sidra, ni ningún otro sucedáneo de la fermentación de la uva.
El txakoli es un vino blanco joven, de graduación moderada, muy aromático, fresco y con una acidez característica.
Es un vino fruto de la viticultura atlántica de variedades autóctonas (hondarribi zuri o zerratia -blanca- y hondarribi beltza –tinta-), consecuencia de unas condiciones agro-climáticas propias, con un clima templado y húmedo. Punto.
Viñedo de la bodega Itsasmendi. Laura Sánchez
Detrás de un txakoli siempre hay un caserío familiar y una historia de recuperación de tradiciones. Ha llovido mucho (y más en esta zona) desde que a finales del siglo XIX y comienzos del XX surgieran los ‘chacolines’, tabernas para la venta exclusiva del txakoli en las que además del bacalao, los chipirones y las angulas, el tradicional vino vasco se servía en un ambiente alegre y popular.
Actualmente, el txakoli vive su segundo momento de esplendor gracias al esfuerzo de una denominación de origen que aboga por mantener la autenticidad y la calidad en todos los procesos de elaboración, desde la vid, plantada siempre en terrenos por debajo de los 400 metros sobre el nivel del mar, hasta su embotellado.
Viñedo Virgen de Lorea (Zalla, Bizkaia) Laura Sánchez
A día de hoy existen las siguientes Denominaciones de Origen para el txakoli: Arabako Txakolina (D.O. de Álava, concretamente en la Tierra de Ayala, el Valle de Arrastaria y el Valle de Llodio), Bizkaiako Txakolina (D.O. de Vizcaya, sobre todo en Baquio y Valmaseda) y Getariako Txakolina (D.O. de Guetaria, Guipúzcoa), para el txakoli producido principalmente en Guetaria, Zarauz y Aya, aunque actualmente se extiende a toda Guipúzcoa.
Tres organismos con un mismo objetivo: preservar la tradición y señalar las peculiaridades de cada zona.
¿Por qué el txakoli vuelve a estar de moda?
En paralelo al auge de la gastronomía vasca o la transformación del ‘Nuevo Bilbao”’ llegan también los nuevos txakolis. La evolución del vino sigue los pasos de la evolución de la ciudad, el paso de lo industrial a lo cultural con el Guggenheim como catalizador del gran cambio. El nuevo txakoli de Bizkaia tiene un espíritu joven, inquietudes culturales y reivindica lo auténtico en un mundo cada vez más global
Cata de txakoli en el viñedo de Itsasmendi. Laura Sánchez
Descubrir por qué están considerados entre los mejores estilos de vino blanco a nivel mundial y conocer el nuevo Bilbao y el origen es el objetivo de la denominación de origen Bizkaiko Txacolina, que abarca todos los términos municipales del territorio histórico de Bizkaia y es responsable de iniciar el cambio de imagen de sus vinos a principios de los años 90 para dar a conocer, valorizar y proteger este vino ancestral.
Desde los txakolís más clásicos hasta los últimos estilos de elaboración, hoy merece la pena profundizar en uno de los terruños más singulares como es el de Bizkaia, para descubrir cómo la ubicación, los suelos característicos, el clima atlántico y la peculiaridad de sus variedades autóctonas permiten elaborar vinos excelentes desde el punto de vista gastronómico.
Sin olvidar que son las personas, el estilo y las costumbres las que marcan el éxito de un nuevo txakoli que viene pisando fuerte.
Viñas de hondarribi zuri. Laura Sánchez
¿Cuáles son los principales cambios?
La uva y el viñedo
Entran en juego otras variedades foráneas como la sauvignon blanc, la riesling o la chardonnay, que aportan a las tradicionales vascas matices distintos que añaden singularidad al coupage. Hoy se busca la orientación sur para una mejor maduración de la uva.
El tipo de vinos
Como hemos visto, el tradicional txakoli blanco ha evolucionado y no se conforma con lo de siempre. Los nuevos txakolis pueden ser jóvenes y afrutados, blancos macerados en sus lías, criados en barrica, de vendimia tardía, espumosos, y también rosados y tintos.
Acidez controlada
El nuevo txakoli apuesta por una gestión del equilibrio entre la acidez y el amargor. En encontrar esa justa medida radica la elegancia de un vino y ese es su principal objetivo. Se trata de convertir el vino ‘de poteo’ festivo en un vino de mesa serio y elegante.
‘Hamaiketako’ entre viñas. Laura Sánchez
Sin carbónico residual
Esa sensación de efervescencia en la punta de la lengua que tradicionalmente acompañaba a los txakolis tradicionales es algo que ahora se trata ahora en busca de una sensación táctil más suave y elegante. El nuevo txakoli no se escancia, no es una sidra natural, se filtra y se clarifica como los mejores vinos blancos para conseguir mejor gusto y aromas.
Trabajo en barrica
La crianza en barrica es controlada. El nuevo txakoli pretende que la madera aporte cuerpo y estructura, un mayor volumen, pero que el vino no pierda su característica atlántica, esa acidez alta natural que hace que no necesite demasiado frío para su consumo óptimo.
Un txakoli en el viñedo. Laura Sánchez
¿Cuál es el próximo reto del txakoli?
“Tenemos que empezar a romper las barreras desde casa”, dice José Ramón Calvo, enólogo de Gorka Izagirre. Y no le falta razón. Una vez conseguido quitarse de encima el sambenito de vino duro, agrio y ácido en pro de un vino blanco de calidad, capaz de competir con los mejores rieslings de la Alsacia francesa, la denominación de origen se prepara para elaborar un tinto representativo de la zona a partir de la uva autóctona hondarribi beltza, pariente cercana de la cabernet sauvignon. Un tinto floral con mucha carga de fruta y no demasiada madera que represente los valores de un terruño singular.
7 recomendaciones para redescubrir el txakoli
Siete txakolis para volver a enamorarse.
Ama (Bodega Gorka Izagirre)
Ama, que significa ‘madre’ en euskera, nos traslada al origen, la tierra, la calidez, la fuerza, la sencillez y la elegancia a partir de una selección exclusiva de uva hondarribi zerratia con un punto de madurez excepcional. Un vino sutil y envolvente con una complejidad que sorprende, la joya de la corona de esta bodega ubicada junto a los restaurantes Eneko y Azurmendi de Eneko Atxa. PVP: 34€
Berroja (Bodega Berroja)
Este txakoli madurado con sus lías proviene del corazón de la reserva de Urdaibai. Complejo y estructurado, con notas de fruta madura, herbáceas y cítricas, resulta perfecto con pescados y carnes blancas por su marcado carácter gastronómico. PVP: 9€
Lainoa (Bodega Virgen de Lorea)
Un nuevo txakoli con el que esta preciosa bodega, cuyo viñedo se sitúa alrededor de una antigua casa de indianos, quiere ir un paso más allá en la elaboración de vinos gastronómicos, conservando las notas propias de la zona. PVP: 17€
Artizar (Bodega Itsasmendi)
Este txakoli moderno presenta notas de vainilla y tostadas, propias de la barrica, junto a las típicas notas cítricas y de fruta blanca de los txakolis. Complejo y estructurado, pensado para la guarda, Artizar es una de las grandes apuestas de esta bodega situada a las afueras de Gernika con viñedos repartidos por casi toda Bizkaia, muy recomendado para pescados y carnes blancas. PVP: 35€
Torre de Loizaga Selección (Bodegas de Galdames)
Es el txakoli más gastronómico de esta bodega familiar ubicada en el municipio de Galdames, en la comarca de Las Encartaciones, que dispone de un precioso viñedo junto a la Torre Loizaga en el que se ofrecen visitas, catas y degustaciones. PVP: 10€
Para paladares aventajados
Un tinto: Eklipse (Bodega Itsasmendi)
En su búsqueda de nuevos estilos en los que se combine innovación y tradición, Itsasmendi sorprende con este vino tinto elaborado con una variedad experimental, con una capa más ligera, muy fresco y lleno de matices. Un tinto que se vuelve aún más grande con el pescado. PVP: 18€
Un dulce: Arima (Bodega Gorka Izagirre)
Vino especial de Vendimia Tardía, elaborado con uvas sobremaduradas recogidas a principios de noviembre, que combina notas de dulzor con notas cítricas y de fruta de hueso madura. Potente y complejo, mantiene su acidez sin que se haga pesado en boca y es buen amigo tanto de postres como de salazones y escabeches. PVP: 8,95€
En ese indómito y bello País Vasco de fieras mareas y voluptuosos campos, las tradiciones ancestrales se custodian con orgullo y ardor. Una de las más preciadas es el txakoli, vino de uva autóctona, de salitre y espuma, de verde exuberancia, de candente acero. Presente en la cultura vasca desde hace miles de años, vivió épocas dulces en el pasado, pero también sufrió el asedio de las plagas y la industrialización.
En la década de los ochenta nació el germen de las tres denominaciones de origen –Bizkaiko, Getariako y Arabako Txakolina– que hoy velan por el brillante futuro del txakoli, con su fresca singularidad y una capacidad de guarda innata.
Euskadi es tierra, aire, agua, fuego. Y magia. Tan viva, hermosa y fecunda como la diosa madre que la habita: Amari. La deidad más importante de la mitología vasca, magnánima creadora de todo, domina las fuerzas de la naturaleza y es implacable con aquellos que traicionan su palabra. Se cuenta que en este pequeño país de salvajes espumas y verdor interminable también moran dragones, duendes, lamias (estas criaturas fascinantes inspiran uno de los vinos de Artomaña Txakolina), gigantes y brujas. Bellas leyendas y misterios que nos acompañan durante un sinuoso viaje a las tierras del txakoli. Unido a la historia del pueblo vasco desde hace miles de años, es un estandarte cultural cuyas raíces se enredan entre húmedas brumas ancestrales y animadas tabernas desde Portugalete a Irún; aunque también se elabora en el norte de Burgos, donde se escribe con «ch».
Como nos dicen desde la D.O. Bizkaiko Txakolina, «el origen del término es incierto, y tanto historiadores como lingüistas manejan diversas teorías al respecto». La palabra txakoli podría tener su origen en la expresión etxeko ain –lo justo para casa–, «una fórmula que los antiguos bodegueros utilizarían para responder a quienes les preguntaban por su producción». Pero como en toda buena historia que se precie, hay discrepancias: «Otras fuentes ponen el acento en el carácter artesanal de la producción de este vino y mantienen que la palabra deriva de etxeko egina, que significa hecho en casa«.
Eso sí, el consenso es incontestable cuando hablamos de su calidad (cada vez mayor), defendida y amparada por las tres denominaciones de origen del txakoli: Bizkaiko Txakolina, Getariako Txakolina y Arabako Txakolina. Las uvas autóctonas Hondarrabi Zuri (blanca) y Hondarrabi Beltza (tinta), que crecen en viñedos de indómita belleza, son el alma de estos vinos tan singulares y frescos a los que el cambio climático ha afectado de forma positiva –al suavizarse las temperaturas y reducirse las precipitaciones–. Vinos de cepas conquistadoras, de viñedos que han experimentado un crecimiento espectacular en los últimos años; vinos que tienen un futuro espléndido por delante y que están demostrando un potencial de guarda tan largo como asombroso. Vinos de acero y mar, de sales y espumas, de exuberantes y verdes montes.
De hierros y mareas
Bilbao tiene el corazón –en vasco se dice bihotz, algo así como «dos sonidos»– de acero y mar, dividido en dos orillas. La tierra de Miguel de Unamuno y Blas de Otero es nuestra primera parada. Hay que respirarla para entender una denominación de origen, Bizkaiko Txakolina, con una impresionante variedad de zonas de producción (todo el territorio de Vizcaya por debajo de los 400 metros), suelos y caracteres. Decía Unamuno que «el mundo entero es un Bilbao más grande», esa villa tejida de barcos y metal en la que paladeamos los primeros txakolis del viaje de pintxos por el incombustible Casco Viejo. La gastronomía en Bilbao es inabarcable, sugerente, casi una religión. Y el culto se hace extensible a todo el territorio vasco.
Con su extraña y bellísima lengua (como aprendí hace tiempo en una preciosa explicación, en vasco no existe el mes de febrero, existe otsail, «el mes de los lobos»; tampoco existe la luna, ilargi es «la luz de los muertos»), las huellas de su beligerante pasado –castillos, murallas, fortalezas, torres…– y su compromiso con la memoria, el País Vasco custodia con orgullo y ardor sus tradiciones ancestrales. Y el txakoli es una de ellas. En Vizcaya, la presencia de la vid se remonta miles de años atrás y, durante siglos, tanto el cultivo de la viña como la producción del txakoli tuvieron una gran importancia en la actividad económica de la región, con una época dorada en los siglos XVII y XVIII. Sin embargo, como indica José Luis Gómez Querejeta, presidente de la D.O. Bizkaiko Txakolina, «la pérdida de protección arancelaria de los Fueros, el despoblamiento rural por el auge de la industria y la llegada de nuevas plagas y enfermedades llevaron el cultivo de la viña a mínimos». Quedó muy poca información sobre las variedades o técnicas vitivinicolas utilizadas en aquella época, como matiza Garikoitz Ríos desde la propia D.O.: «Intentamos reconstruir esta historia con nuestro esfuerzo en conocer el medio natural y adaptar a él la viticultura».
A principios de los ochenta, con el regreso de la democracia y la recuperación de las competencias por parte del Gobierno vasco, un grupo de pequeños productores unió esfuerzos y comenzó a trabajar en la recuperación del txakoli: «Ese fue nuestro origen. Tras más de diez años de trabajos, el Gobierno vasco primero y el Gobierno español después reconocen (en 1994) la Denominación de Origen Txakoli de Bizkaia-Bizkaiko Txakolina». Como nos cuenta José Luis, la existencia de la D.O. ha sido decisiva para la pervivencia del sector agrario en un territorio tan industrializado y urbanizado como Vizcaya, y en estos 25 años «se ha producido un gran crecimiento de la superficie de viñedo: desde las 60 hectáreas originales a las 413 de la actualidad». También destaca la aportación de las empresas elaboradoras en la creación de numerosos puestos de trabajo (directos e indirectos), y el hecho de que este crecimiento se haya producido de forma gradual, «a partir de la recuperación de una tradición existente en la zona desde hace siglos, pero incorporando paulatinamente las más modernas tecnologías a los procesos de producción y vinificación».
El viñedo de Bizkaiko Txakolina está marcado por una inmensa diversidad de territorios (con mayor presencia en las comarcas de Uribe y Urdaibai): se extiende desde el Valle de Txori-Herri o Bakio –una de sus cunas, donde se puede visitar el Museo del Txakoli– hasta el Duranguesado (en las crestas de los mágicos e imponentes montes Anboto y Oiz); pasando por la Guernica de los regios juramentos y los terribles bombardeos, e incluso por las cercanías de San Juan de Gaztelugache (ese Rocadragón de sangre y fuego tan icónico para los fans de Juego de Tronos).
De la interacción entre el marcado carácter atlántico del clima y la orografía –montañosa, pero sin grandes altitudes y a orillas del Cantábrico–, surgen diferentes microclimas. Como señala el presidente de la D.O., «esta diversidad aporta una gran riqueza al conjunto de la Denominación, puesto que en un espacio que abarca pocos kilómetros cuadrados podemos apreciar significativas diferencias entre las distintas bodegas y los txakolis que elaboran». Otra de las grandes particularidades de estos txakolis es su elaboración con variedades autóctonas, la Hondarrabi Zuri y la Hondarrabi Zuri Zerratia: «La utilización de una uva tan específica se traduce en unos vinos singulares y originales que siempre sorprenden a los nuevos consumidores».
Gari Ríos también remarca la importancia de que estos vinos expresen esa zona del norte de España «casi límite para el cultivo de la vid, en la que la incidencia de la añada es enorme». La acidez es el eje principal de los vinos elaborados en el territorio Bizkaiko: «Nuestra carta de presentación y la diferenciación de otras zonas vitícolas de España». Gari también es el director técnico de la bodega Itsasmendi, situada en las laderas montañosas próximas al Golfo de Vizcaya, en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai: «Itsasmendi dispone de su mejor patrimonio en los viñedos, pequeños ecosistemas de gran diversidad geológica y microclimática que nos aportan una enorme riqueza en calidades de uva diferenciada y que nos permiten elaborar una amplia gama de productos llenos de personalidad y vinculación a nuestro territorio». Fue en 2001 la primera bodega que elaboró un vendimia tardía en la zona, y siempre han «creído ciegamente» en la capacidad de guarda del txakoli. En palabras de Gari, «la singularidad de Itsasmendi reside en su diversidad vitícola y su espíritu innovador».
Espíritu que representa a la joven pero inquieta D.O. Bizkaiko Txakolina: «Nuestro clima atlántico, la riqueza microbiológica de los diferentes suelos (margocalizas, calizas, areniscas, lutitas…) nos ofrecen un esperanzador futuro». Tanto que un txakoli de la D.O. Bizkaiko Txakolina, el 42 by Eneko Atxa –de la bodega Gorka Izagirre–, acaba de ser elegido como mejor vino blanco en el Concurso Mundial de Bruselas. Sin duda, la evolución de la D.O. ha sido fulgurante, y afrontan importantes retos para continuar con esta dinámica de crecimiento sostenido y sostenible, entre ellos «la consolidación de un grupo de bodegas profesionales con una dimensión productiva y económica que asegure su viabilidad, y la ampliación y mejora de la estructura comercial y de distribución para ampliar el mercado tradicional y generar nuevos consumidores».
Besados por la sal
Guetaria (a 25 kilómetros de San Sebastián) es una montaña en una isla, es pueblo pesquero; mar y puerto. Allí nació Juan Sebastián Elcano, uno de los grandes navegantes de la Historia, el primer marino que dio la vuelta al mundo. Toda ella aventurera, impregnada de espumas, con olor a brasa de encina y salitre. Así es la sede de Getariako Txakolina, una denominación de origen con 433 hectáreas de viñedo, mayoritariamente en emparrado. Un 90% de sus viñas se encuentra en pendientes escarpadas de zonas costeras, por lo que reciben la influencia directa del fiero Cantábrico. La D.O. destaca que, «desde antaño, la historia del txakoli está unida a Guetaria y Guipúzcoa».
Ya en el siglo XIV, las Ordenanzas amenazaban con la pena capital al que destruyese viñas: «Todo indica que la costa guipuzcoana estaba dominada por amplios viñedos, pero no es hasta el siglo XVI cuando aparece el término txakoli en los documentos históricos». Al igual que en la vecina Bizkaiko, durante los siglos XVI y XVII el viñedo siguió desarrollándose hasta alcanzar su máximo apogeo a finales del XVIII. Cien años después, en el XIX, se produjo la gran crisis del viñedo de txakoli debido a diversos factores: la competencia de los vinos tintos foráneos, junto con la paulatina abolición de las leyes proteccionistas, hizo que amplias zonas fueran abandonando el cultivo de sus viñedos. «El desarrollo industrial, agrícola y pesquero acentuó la falta de rentabilidad de un cultivo muy trabajoso por el clima y el terreno, y cuyas labores eran totalmente manuales», apunta Emilio Ostolaza, presidente de la D.O. Getariako Txakolina. Pero la razón principal de esta regresión fue la aparición de sucesivas plagas y enfermedades como la filoxera y el mildiú: «El siglo XX marca la supervivencia del viñedo en las zonas que por sus características peculiares fueron capaces de mantenerse ante la adversidad». En los años ochenta, ante la situación límite en la que se encontraba el viñedo de txakoli, se funda la Asociación de Cosecheros de Guipúzcoa-Gipuzkoako Txakolin Elkartea (1982) con el objetivo principal de promover y promocionar el txakoli y de aunar esfuerzos en la consolidación del viñedo: «Esta asociación la crea un grupo de viticultores y bodegueros de Guetaria y Zarauz, únicos municipios en los que quedaba viñedo, aunque tan solo unas 25 hectáreas (3 en Zarauz y el resto en Guetaria)». Ese fue el germen del cambio, del reconocimiento en 1989 de la Denominación de Origen tras un largo proceso de renovación y de puesta a punto del sector vitivinícola.
Señalan desde la D.O. que el txakoli de Guetaria «se distingue por ser joven, fresco, de grado medio (11% vol.), y con una equilibrada acidez en boca. El 90% de la producción se elabora en blanco, aunque el rosado va en aumento debido al crecimiento de las exportaciones (sobre todo a Estados unidos)». En los últimos años, las bodegas están ampliando su gama de producciones, siempre manteniendo la Hondarrabi Zuri, uva estandarte de la zona, como variedad principal. También resaltan que en diez años la D.O. ha duplicado la superficie de viñedo, por lo que «el principal reto es abrir nuevos nichos de mercado. Y, por supuesto, mantener el nivel de calidad conseguido en estos años». Otro punto clave está en incentivar la incorporación de jóvenes agricultores a las actuales y futuras explotaciones vitivinícolas y en la gestión sostenible del medio ambiente.
Una de esas bodegas que apuesta por la viticultura respetuosa con la naturaleza es Rezabal, cuyas viñas vegetan en las verdes laderas de Zarauz, Guetaria y Aya rozando las olas, nutriéndose de salitre y tierra fértil. Como nos cuenta Mireia Osinaga, propietaria junto a Ander Rezabal, su labor es transmitir un legado tan bello como exigente: «La diferenciación de nuestros vinos viene en gran parte por el sistema que utilizamos, el emparrado alto, que se usa en muy pocos sitios. Esto hace que tengamos que trabajarlo todo manualmente, mimarlo con mucho cariño. Ya en muy pocos sitios en el mundo se cultiva de esa manera».
Cuidan cada parcela y cada parte del proceso de elaboración a la perfección, mimando cada racimo, y de la conjunción entre este minucioso y apasionado trabajo, las variedades autóctonas –Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Beltza–, el microclima y el suelo nacen unos vinos muy especiales, aunque «tampoco vamos a decir todos nuestros secretos, ¿no te parece?», comenta Mireia divertida. Touché.
Exuberancia interior
Álava tal vez sea el más diferenciado de los tres territorios que conforman el País Vasco. Como lugar de paso entre la meseta castellana y las tierras del norte, luce las preciosas cicatrices de su Historia en forma de patrimonio artístico: el yacimiento romano de Iruña-Veleia, la calzada que recorre la Llanada Alavesa, los impresionantes dólmenes prehistóricos (como el de Sorginetxe o Aizkomendi), las blancas Salinas de Añana o Vitoria-Gasteiz, la amurallada capital del País Vasco, con su gótica catedral de Santa María. Al igual que la región que abandera, la D.O. Arabako Txakolina también es la más distinta del tridente del txakoli. Es una denominación pequeña, de 100 hectáreas, donde se produce un txakoli de interior. Su presidente, Luis Mariano Álava Zorrilla, nos habla de sus particularidades: «Un mayor número de horas de insolación hace que el txakoli alavés presente un poco más de grado que el de las otras denominaciones, lo que aporta mayor complejidad».
En el siglo IX, la producción de txakoli en Álava era «una práctica común y generalizada entre los agricultores del Valle de Ayala, particularmente en Amurrio, Llodio y Ayala». El mismísimo Galdós mencionó un txakoli de Amurrio en uno de sus Episodios Nacionales. Pero las tierras alavesas no pudieron librarse del destructivo destino que también sufrieron sus hermanas: las 550 hectáreas de viñedo que se registraron en 1877 se redujeron a 93 en el primer cuarto del siglo XX. Las insidiosas plagas, la ganadería y la intensa industrialización llevaron al viñedo a una situación límite: cuando se fundó la Asociación de Productores Artesanos de Txakoli de Álava–Arabako Txakolina en 1988 solo quedaban cinco hectáreas de plantaciones dispersas. «El objetivo de la asociación era recuperar una tradición histórica (casi desaparecida), revitalizar el viñedo alavés de txakoli a través de un incremento en la superficie de plantación y una unificación en las pautas de producción y elaboración». La Denominación de Origen definitiva fue aprobada por el Gobierno vasco en mayo de 2001 y ratificada por el Ministerio de Agricultura en agosto de 2002.
Hoy cuenta con bodegas muy punteras, como Astobiza, en la frontera entre Vizcaya y Álava. Jon Zubeldia, alma de la bodega, nos explica la diferencia que marcan con sus elaboraciones: «Trabajamos principalmente una finca y desarrollamos todo su potencial: hacemos vinos de finca o pago. Creo que es un elemento que ninguna otra bodega tiene a día de hoy. Y también el uso exclusivo de uva autóctona». En cuanto a su filosofía, en Astobiza apuestan por vendimia manual, tardía y en frío: «Siempre hemos sido la bodega que más tarde vendimia, y el 100% de nuestra uva se recoge a mano, en cajitas de siete kilos. Después se enfría en el frigorífico para que no haya oxidación y se realiza una selección rigurosa. Creo que somos los únicos en hacer este cuidado tan fino con la uva en vendimia».
Además, son pioneros en elaborar vinos para largas guardas: «La idea es dar a conocer una versión diferente del txakoli: hace pocos años todo el mundo estaba centrado en sacar vinos de añada, pero nosotros vimos el potencial de una uva (la Hondarrabi Zuri, con buena acidez y pH bajo) que estaba casi destinada a envejecer en la guarda. Desde 2014 elaboramos en depósitos de hormigón, que preservan las notas salinas y mantienen la tipicidad, una elaboración más respetuosa con la uva para sacar su máximo potencial».
El microclima que se da en el territorio contribuye a la singularidad de los txakolis de Álava, protegidos de los vientos del norte. Una D.O. con un presente ilusionante, que tiene como retos de futuro «la consolidación del mercado local y la ampliación de los mercados exteriores, así como el desarrollo del enoturismo, a través de la Ruta del Txakoli de Aiaraldea». Esta ruta engloba municipios alaveses tan bellos y dispares como Amurrio, Arceniega, Ayala, Llodio y Oquendo; y las localidades vizcaínas de Orduña y Orozco. Como nos indican desde esta Ruta del Txakoli, «en esta comarca hay una arraigada tradición gastronómica, rica en productos locales (queso Idiazabal, miel, pan casero, chorizos, morcillas…). Nuestro magnifico txakoli se produce en bodegas familiares ubicadas en un entorno espectacular con paisajes diversos en cada una de ellas». Uno de los más espectaculares es la Sierra Salvada, con la cascada del Salto del Nervión –la cascada más alta de la Península Ibérica–, donde termina nuestro viaje… Pero jamás el de aquellas criaturas mitológicas de las que os hablábamos al comienzo de esta travesía. Ni tampoco la de los elaboradores de txakoli, cuya excelente labor y apasionada entrega ha llevado a estos vinos a los mejores niveles de calidad de su historia. Feliz aventura a todos ellos.
Cata : 246 – MiVino: Txakoli
AMEZTA 2018
Amezta
Tipo de vino: Blanco joven
Zona:
Alcohol: 12,5
AMEZTOI RUBENTIS 2018
Ameztoi Rubentis
Tipo de vino: Rosado joven
Zona:
Alcohol: 11
G22 DE GORKA IZAGIRRE 2016
G22 de Gorka Izagirre
Tipo de vino: Blanco joven
Zona:
Alcohol: 13
ITSASMENDI 2018
Itsasmendi
Tipo de vino: Blanco joven
Zona:
Alcohol: 13,5
MALKOA 2015
Malkoa
Tipo de vino: Blanco joven
Zona:
Alcohol: 12,5
TXAKOLI BERROJA 2015
Txakoli Berroja
Tipo de vino: Blanco joven
Zona:
Alcohol: 12
TXAKOLI REZABAL 2018
Txakoli Rezabal
Tipo de vino: Blanco joven
Zona:
Alcohol: 11
TXAKOLI TXOMIN ETXANIZ 2018
Txakoli Txomin Etxaniz
Tipo de vino: Blanco joven
Zona:
Alcohol: 11,5
TXAKOLI UNO 2017
Txakoli Uno
Tipo de vino: Blanco joven
Zona:
Alcohol: 13,5
Galanta
Los artífices del próximo txakoli de la bodega Berez-Galanta, en Galdakao
Berez-Galanta se sumará en enero de 2020 a ese Olimpo
Por Nekane Lauzirika · Fotografía Borja Guerrero
Sábado, 8 de Junio de 2019
DICE la leyenda que fue Noé el primer viticultor, consiguiendo lógicamente su vino de modo artesanal y muy ecológico, sin pesticidas, fungicidas ni abonos minerales sintéticos…, pero probablemente con un resultado final poco atractivo.
Al galdakoztarra Josu Urrutikoetxea, asesorado por el técnico Cristian Sorreluz, les atrae como a Noé ese punto eco para su viñedo, pero de sus artes vitivinícolas esperan un caldo final de calidad, un txakoli con frescura, un “Galanta” con el atractivo organoléctico de excelencia que enamore al degustador.
Su viñedo, en las laderas más soleadas de Galdakao, a 350 metros de altitud (“quizás sea el más alto de Bizkaia”) ocupa 12 hectáreas en una finca de 23 que rodea totalmente a la bodega, lo que facilita las labores.
La viña tiene ya ocho años y está en un momento óptimo para dar un salto de calidad, en opinión del técnico que lleva el proyecto para la elaboración del txakoli de la bodega Berez-Galanta.
La finca pertenece al conocido grupo Ugaren, que posee la constructura Vusa, entre otras muchas inversiones, y al cumplir los cien años de actividad en su cuarta generación familiar desean diversificar la acción empresarial hacia la viña, “pero no hacia una viña más donde se busque la cantidad, no;lo que tratamos de conseguir es excelencia, que cuando se beba txakoli Galanta se reconozca por su calidad”, explica Cristian, asentido por Josu, director de la bodega, su sobrino Josu e Iker, integrantes del equipo.
Está claro que premios como el obtenido hace poco por Eneko Atxa al mejor vino blanco del mundo está poniendo los txakolis vascos, y concretamente el de Bizkaia, en la cúspide vinícola.
Por esto el reto que se plantean en Galanta tiene su enjundia, “partiendo de esta situación de prestigio queremos aportar nuestro txakoli de manera específica; y la clave diferencial la queremos marcar en el tratamiento ecológico de todos los procesos.
Posiblemente la cosecha de este año ronde los 30.000 kilos, que podrían estar en el mercado entre enero y febrero del año que viene. Pero esta cantidad que fácilmente podremos aumentar varias veces no es la meta, sino el reto”.
Un reto al que se quieren enfrentar trabajando el suelo con técnicas eco sin pesticidas, sin fungicidas ni abonos minerales, sino con formas tradicionales de tratamiento, pero utilizando en el laboreo la ozonización, una técnica empleada en viñedos en otros lugares, pero novedosa en Bizkaia y en la aplicación al txakoli.
“El ozono es una forma alotrópica (tres átomos de oxígeno) que se forma, por ejemplo, durante las tormentas dejando un olor muy característico. Para obtenerlo utilizarán una máquina que en medio acuoso une oxígenos con descargas eléctricas; esta agua ozonizado se puede luego esparcir por la plantación, en las cepas.
El ozono es un potente fitosanitario, insecticida y fungicida eficaz, que además no deja rastro de contaminación ni residuos secundarios, pues su único subproducto al descomponerse es el O2 que es bueno para el viñedo. Resulta algo totalmente ecológico y equilibrado medioambientalmente”, explica Cristian con el asentimiento de Josu.
Pero además de usarlo en el riesgo y en el tratamiento de hongos, bacterias y virus en el suelo y en las cepas, el ozono se emplea también en la desinfección de la bodega, en la limpieza de cubas y en la higienización global.
“Por ahora somos los únicos que en la zona tratamos con ozono y con métodos orgánicos respetuosos con el medio ambiente. Con este planteamiento nuestro objetivo es obtener un producto final de calidad, que sea referente no solo por la etiqueta o el diseño estético de la botella, sino sobre todo por la excelencia del producto final, un txakoli de Galdakao”, dicen.
Si el ozono trabaja bien, a poco que el tiempo acompañe con lluvia justa y sol en armoniosa conjunción, esperamos catar pronto el txakoli Galanta. La cita, enero 2020.
Cata y extensa presentación de vinos “Txakoli Bizkaia”, dirigida por la técnico en vitivinicultura Amaya Fernández a estudiantes, enólogos, viticultores y sumilleres en el instituto I.E.S La Laboral en Lardero (La Rioja).
Llegamos a la conclusión de que el término Txakoli-Txakolina es una mención tradicional hoy protegida por la normativa europea. En la actualidad es una denominación de origen española que regula y ampara este tipo de vino producido en el territorio histórico de Vizcaya, incluido en la Comunidad Autónoma del País Vasco, situada a orillas del Cántabrico en el norte de la Península Ibérica.
Vinos Catados:
– Itsasmendi 2018 (Makro) 8,46 €
– Ieup 2018 (Bodega) 7,00 €
– Gorka Izagirre 2018 (Makro) 8,46 €
– Ieup Barrikan 2018 (Bodega) 11,00 €
– Itsasmendi 7, añada 2016 (Makro) 11,92 €
– Gorka Izagirre G22, añada 2016 (Makro) 13,61 €
Hectáreas de Viñedo año 2018:
– D.O. Bizkaiko Txakolina: 415 Ha
– D.O. Getariako Txakolina: 433 Ha
– D.O. Arabako Txakolina: 100 Ha
– D.O. Zona Rioja Alavesa: 12.979 Ha
Otros Datos (Año 2018):
– Bodegas Elaboradoras: 38
– Viticultores: 203
– Litros elaborados: 1.228.858
– Rendimiento Uva: 13.000 Kg/Ha.
– Rendimiento Vinos: 91 Hl.
Curiosidades:
– D.O. Bizkaiko Txakolina: proviene de “etxeko ain” (lo justo para casa), derivó en etxekolain.
– Etimologías de Chile: Dicen en este blog que se daba este nombre a los vinos llegados de Francia pero parece ser que esta teoría no tiene ningún fundamento.
– Celtiberia.net: Según aportaciones del doctor Juan Uruñuela su significado es “vino de caserío” o “vino que se hace en el caserío”, derivado del euskera “echacon”, que significa convecino de la casa, y la terminación “ina” que se refiere a pasto o también vino. Y la letra “l” en medio de la palabra es una adherida para llegar a la palabra chacon, y finalmente a chacolín.
Antxon Aguirre Sorondo, etnógrafo, historiador y autor de varios libros sobre las sidras y el txakoli explica en una entrevista en EITB lo siguiente:
– En 1895 parece que Sabino Arana una noche “euskerizó” la palabra de Chacolí por Txakoli y se dejó por escrito en un acta.
– Txakoli puede utilizarse como un sustantivo y un adjetivo que define un vino verde y muy ácido (en zonas de Navarra se utiliza esta acepción por ejemplo).
– Antxon explica que hay libros que hablan de vinos de excelente calidad en Vizcaya y Guipúzcoa en el siglo XII pero en ningún momento hacen referencia a chacolí. No obstante, hoy en día lo único que mantenemos es un documento de 1520 que se encuentra en el Archivo de Valladolid en el que se hace referencia a un pleito de 1513 por un chacolín.
– Antiguamente se prohibió hacer misa con Txakoli porque era de muy mala calidad, de hecho lo llamaban vinagrillo.
– El chacolín o txakoli se elabora en el País Vasco, Cantabria, Burgos y Chile.
– Pueden usarse cualquier de las acepciones. Chacolín o Chacolí para los elaborados en Cantabria, Burgos y Chile, y Txakoli para los elaborados en el País Vasco y cuyo nombre está protegido por los correspondientes Pliegos de Condiciones de las Denominaciones de Origen.
Lea – Artibai (Markina – Xemein, Mendexa y Ondarroa).
Nervión (Zaratamo, Orozko y Orduña).
Duranguesado (Elorrio, Abadiño, Durango, y Iurreta).
Variedades Blancas Principales:
– Hondarribi Zuri: Es la variedad principal costera del País Vasco. Aromática y gustativa.
– Hondarribi Zuri Zerratia: Se caracteriza por su racimo más cerrado. Aporta aromas florales y vegetales con ligeras notas de amargor.
– Otras Variedades Blancas Autorizadas: Mune Mahatsa, Izkiriota, Izkiriota Ttippia, Sauvignon Blanc, Riesling y Chardonnay.
Única Variedad Tinta:
– Hondarribi Beltza: Para txakoli tinto y rosado. Original y exclusiva del País Vasco. Produce vinos aromáticos con sensaciones frutales muy intensas.
El Cultivo del Viñedo:
– Suelos de Poca Profundidad: ligeramente ácidos y de textura franco arcillosa, sobre roca caliza y margas.
– Altitud: Cultivo en explotaciones de media ladera, resguardadas de los vientos del norte y buscando la máxima insolación, con una altitud media de 50 a 200 m. sobre el nivel del mar, generalmente pequeñas y difíciles de mecanizar. Siempre han de estar cultivadas por debajo de 400 m.
– Forma de Cultivo en Espaldera: con marcos de plantación que oscilan entre 3 x 1,5 m. y 2,5 x 1,10 m.
El Clima:
– Clima Atlántico: Húmedo y templado. El viñedo recibe mayor insolación por su orientación aunque se trate de una zona con una menor luminosidad a causa de las nubes y la condensación.
– Pluviometría Entre 1000 – 1300 ml: con lluvias más abundantes en invierno, primavera y parte del otoño.
– Temperaturas Templadas en Verano Gracias al Mar: Hace un efecto regulador que favorece una lenta maduración.
– Vientos del Sur: Al inicio del otoño, las primeras borrascas generan vientos de componente suroeste húmedo y templados, conocidos como vientos ábregos, que originan en la vertiente cantábrica norte un clima seco y cálido por el efecto Föehn, creando una maduración idónea, previa a la vendimia.
Vinos Blancos: Representa más de un 95% de la producción total. Elaborado principalmente con las dos variedades blancas recomendadas, Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zuri Zerratia.
– Color: De tonalidades que van del amarillo pálido al amarillo pajizo, pudiendo tener tonalidades verdosas. Brillante y cristalino.
– Nariz: Destacan sus aromas primarios, de intensidad media, con una amplia gama de matices en los que predominan las notas de fruta, junto con otras florales y herbáceas.
– Boca: Ligeramente ácido, fresco y equilibrado. El final de la sensación en boca es medianamente persistente, pudiendo aparecer un postgusto ligeramente amargo.
Vinos Blancos Fermentados en Barrica: Sólo de parcelas con buenas exposiciones.
– Color: De tonalidades que van del amarillo pajizo al amarillo pálido, limpios y brillantes.
– Nariz: Aromas de intensidad media – alta, con presencia de notas frutales y florales, ensambladas con otras balsámicas.
– Boca: Frescos, equilibrados y complejos. Persistentes, con un post gusto en el que vuelven a aparecer las notas frutales, florales y balsámicas.
Vinos Rosados: Llamado tradicionalmente “Ojo de gallo”, en su elaboración se aporta un mínimo del 50% de la variedad tinta recomendada Hondarrabi Beltza.
– Color: De color rosa, con matices entre el fresa pálido y el frambuesa. Limpio y brillante.
– Nariz: Aromas de pequeños frutos silvestres, con recuerdos a huerta y pimiento verde, propios de la variedad.
– Boca: De estructura ligera – media, fáciles de beber, frescos y vivos. El final de la sensación en boca es medianamente persistente, pudiendo aparecer un postgusto ligeramente amargo.
Vinos Tintos: Sólo de parcelas con buenas exposiciones. Elaborado con la variedad Hondarrabi Beltza, es un vino de carácter joven, con una personalidad muy marcada y diferenciada.
– Color: De color rojo intenso, con tonalidades que van del rojo cereza al violáceo.
– Nariz: Aromas primarios de gran intensidad, con notas de pequeños frutos, pimiento verde y huerta.
– Boca: Vinos de estructura media, frescos, adecuadamente tánicos, con post gusto afrutado con recuerdos de huerta y pimiento verde, propios de la variedad.
Vinos Vendimia Tardía: Son vinos elaborados con uvas sobremaduradas, producidas en viñedos inscritos, y con un grado alcohólico natural superior a 15 % Vol. Cuentan con un período de envejecimiento en barrica de roble, cuya duración fija el Consejo Regulador en función de las características de la vendimia.
– Color: Amarillo dorado, pudiendo aparecer tonos verdosos y limón.
– Nariz: Aromas intensos y complejos, con notas de fruta madura, especies, miel y frutos secos.
– Boca: Gusto equilibrado, redondo y untuoso, con una buena persistencia aromática. El final es largo y elegante.
Vino Espumoso: Método Champegnoise, con proceso de elaboración y crianza. Lo que le hace diferente es que el vino base es exclusivamente txakoli calificado en todo su proceso.
– Color: De color amarillo pajizo a amarillo dorado.
– Nariz: Limpio y brillante, con desprendimiento persistente de burbujas.
– Boca: Aromas de intensidad media, frescos y afrutados, pudiendo completarse con aromas secundarios. En boca son vinos frescos, con un adecuado equilibrio entre acidez y azúcar. Presentan notas que combinan las afrutadas (Cítricos, Piña) con matices de frutos secos.
Itsasmendi 2018 – Zona Urdaibai
– Bodegas Itsasmendi: Gernika – Lumo
– Uvas: Hondarrabi zuri y Hondarrabi zuri zerratia.
– Graduación Alcohólica: 13,5 %
– Color: De color amarillo pálido, con algunos destellos verdes.
– Nariz: Agradable presencia de tostados. Manzana verde, algunas notas cítricas y recuerdos vegetales.
– Boca: Naturalmente fresco, armonioso, redondo, persistente y un final ligeramente amargo, elegante y típico de la variedad.
Ieup 2018 – Zona Uribe
– Bodega Magalarte Lezama: Lezama
– Uvas: Hondarrabi zuri y Hondarrabi zuri zerratia.
– Gracuación Alcohólica: 12,0 %
– Edad Viñedo: 15 años.
– Vendimia a mano entre el 17 Septiembre y 9 de Octubre.
– Maceración prefermentativa y prensado neumático en atmósfera inerte.
– Color: Amarillo pajizo con ribete verdoso, limpio y brillante.
– Nariz: Franco, de intensidad alta, con marcado carácter varietal destacando la fruta blanca, plantas aromáticas y un toque balsámico de finas hierbas.
– Boca: Sabroso, acidez equilibrada y fresco potenciando sus aromas en boca.
Gorka Izagirre 2018 – Zona Uribe
– Bodega Gorka Izagirre: Larrabetzu
– Uvas: Hondarrabi zuri y Hondarrabi zuri zerratie.
– Graduación Alcohólica: 12,5 %
– Producción Media: 7.000 kg / hectárea.
– Densidad: 3.636 cepas / hectárea
– Color: Color amarillo pajizo, con reflejos verdes e irisaciones metálicas.
– Nariz: En nariz combina una base de fresca manzana con el herbáceo de los helechos con matices de flor blanca (Tilo) y un sutil toque cítrico.
– Boca: Es redondo, glicérido, desplegando una fresca sensación de fruta que desemboca en un final de fruto seco ligeramente amargo perfectamente integrado en el conjunto.
Ieup Barrikan 2018 – Zona Uribe
– Bodega Magalarte Lezama: Lezama
– Uvas: Hondarrabi zuri y Petit Manseng.
– Graduación Alcohólica: 13,5 %
– Vendimia a mano el 1-10 de Octubre.
– Fermentación en barrica de roble francesa y 5 meses de crianza sobre lías.
– Vista: Amarillo paja con tonos verdosos, limpios y brillantes.
– Nariz: Franco y potente. Sobresalen los aromas de fruta blanca fresca ensamblados con los tonos dulces anisados de la madera.
– Boca: Untuoso, envolvente y fresco potenciando los aromas tostados de la barrica.
– Nariz: Aromas a frutas blancas y fruta de hueso. Ligeros matices florales y minerales.
– Boca: Natural, complejo y en permanente evolución.
Gorka Izagirre G22 Lías Finas – 2016 – Zona Uribe
– Bodega Gorka Izagirre: Larrabetzu
– Uvas: Hondarrabi zuri zerratie.
– Graduación Alcohólica: 13,0 %
– Producción Media: 6.500 kg / hectárea
– Densidad: 3.300 cepas / hectárea
– Vista: Limpio, iridiscente. Amarillo con reflejos verdes intensos y brillantes.
– Nariz: Intenso y persistente. Inicio de pera, manzana madura y pomelo rosa. Segundo nivel, mayor complejidad combinando esencias florales blancas con recuerdo a toronjil, tila, ortiga blanca y semillas de hinojo, todo ello arropado con los toques de pastelerías que le aporta la larga crianza en lías.
– Boca: Ataque amable y sutil. Sensación agradable de fruta que va dejando paso a esencias florales y balsámicas.
Izkiriota Txikia (Petit Manseng) y Hondarrabi Zuri Zerratia (Petit Courbu), de una solo parcela de 1,8 hectáreas situada en Balmaseda, de orientación sur, pendiente de un 30%, altitud entre 200 y 285 msnm.
Parcela de escasa fertilidad, menos de 500 gramos de uva por cepa (10 hl/ha), con suelo de textura franco-arenosa y poco profundo.
Desde su plantación no ha recibido herbicidas y se ha mantenido con escasos desbroces. En 2017 pasa a biodinámica, mostrando escasas pérdidas a pesar de las bajas dosis de cobre y azufre que recibe, apoyados con infusiones de ortiga y cola de caballo de su entorno. La gestión del viñedo en todo momento se enfoca a inducir a la viña hacia una rusticidad natural en la que desarrolle mecanismos de autodefensa y de adaptación al medio.
Vendimia manual. La uva es procesada entera, sin despalillado ni estrujado, con un prensado largo y suave. Desfangado por gravedad sin sulfitado. Los mostos seleccionados inician la fermentación alcohólica de forma espontánea en ánforas de gres y barricas de roble francés de 1, 2 y 3 años.
La fermentación alcohólica es muy larga, de hasta 4 meses, iniciando a continuación la fermentación maloláctica que en alguna barrica se prolonga hasta fechas cercanas al embotellado. La crianza en lías se realiza con mínimos battonages. Cada barrica o ánfora va mostrando su diferente personalidad, adivinándose la complejidad que cada una de ellas aportará en el coupage final.
No está ni clarificado, ni estabilizado ni filtrado alguno. El coupage final se realiza por gravedad, con un ligero sulfitado que deja el vino por debajo de los 15 mg/l de anhídrido sulfuroso.
Producción 2017: 1.760 botellas de 75 cl
Opiniones
Vino Hegan Egin 2017
Puntuación del vino
Puntuación sobre 100 : 95
Puntuación Media : 9,0
Calidad-precio : 7,0
Bodega:Bizkai Bame D.O./Zona: D.O. Bizkaiko Txakolina País: España Tipo de vino: Blanco Crianza: Con crianza Graduación (vol): 13,50% Varietales: Petit Manseng y Hondarribi Zuri Zerratia. Precio aproximado: De 30 a 49,9 €
Descripción
Elaboración: Nuevo blanco de culto que nace de la colaboración de Bizkai-Barne e Imanol Garay. Txakoli de una sola parcela, situada en Balmaseda, con rendimientos bajos de 10Hl/ha, agricultura ecológica en viñedo y poca intervención en bodega. El estilo es fiel a la filosofía de Imanol, hay una oxidación buscada en la elaboración, fermentación alcohólica muy lenta con levaduras indígenas tras la cual se cría en ánforas de gres y barricas de roble francés. El vino no ha sido ni filtrado, estabilizado, ni clarificado.
Varietales: Petit Manseng y Hondarribi Zuri Zerratia.
Nariz de intensidad media, notas florales, tiza, cítricos suaves, sutil orejón, con toques de citronela e hinojo, fondo de fruta blanca.
En boca es cítrico con toques florales, ligera untuosidad, cuerpo medio, final de notas florales, sutil hinojo y salinidad, de buena persistencia.
Hegan Egin 2017
En el Cork, Hegan Egin 2017
Imágenes de la bodega Bizkaibarne en Orozko ( con Hegan Egin 2018 y 2019 en barrica )
Hegan Egin
Vinificación
Izkiriota Txikia (Petit Manseng) y Hondarrabi Zuri Zerratia (Petit Courbu), de una solo parcela de 1,8 hectáreas situada en Balmaseda, de orientación sur, pendiente de un 30%, altitud entre 200 y 285 msnm.
Parcela de escasa fertilidad, menos de 500 gramos de uva por cepa (10 hl/ha), con suelo de textura franco-arenosa y poco profundo.
Desde su plantación no ha recibido herbicidas y se ha mantenido con escasos desbroces.
En 2017 pasa a biodinámica, mostrando escasas pérdidas a pesar de las bajas dosis de cobre y azufre que recibe, apoyados con infusiones de ortiga y cola de caballo de su entorno.
La gestión del viñedo en todo momento se enfoca a inducir a la viña hacia una rusticidad natural en la que desarrolle mecanismos de autodefensa y de adaptación al medio.
Vendimia manual. La uva es procesada entera, sin despalillado ni estrujado, con un prensado largo y suave.
Desfangado por gravedad sin sulfitado.
Los mostos seleccionados inician la fermentación alcohólica de forma espontánea en ánforas de gres y barricas de roble francés de 1, 2 y 3 años.
La fermentación alcohólica es muy larga, de hasta 4 meses, iniciando a continuación la fermentación maloláctica que en alguna barrica se prolonga hasta fechas cercanas al embotellado.
La crianza en lías se realiza con mínimos battonages. Cada barrica o ánfora va mostrando su diferente personalidad, adivinándose la complejidad que cada una de ellas aportará en el coupage final.
No está ni clarificado, ni estabilizado ni filtrado alguno.
El coupage final se realiza por gravedad, con un ligero sulfitado que deja el vino por debajo de los 15 mg/l de anhídrido sulfuroso.
Producción 2017: 1.760 botellas de 75 cl
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Opiniones
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Vino Hegan Egin 2017
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Puntuación del vino
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Puntuación sobre 100 : 95
Puntuación Media : 9,0
Calidad-precio : 7,0
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Bodega:Bizkai Bame D.O./Zona: D.O. Bizkaiko Txakolina País: España Tipo de vino: Blanco Crianza: Con crianza Graduación (vol): 13,50% Varietales: Petit Manseng y Hondarribi Zuri Zerratia. Precio aproximado: De 30 a 49,9 €
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Descripción
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Elaboración:
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Nuevo blanco de culto que nace de la colaboración de Bizkai-Barne e Imanol Garay.
Txakoli de una sola parcela, situada en Balmaseda, con rendimientos bajos de 10Hl/ha, agricultura ecológica en viñedo y poca intervención en bodega.
El estilo es fiel a la filosofía de Imanol, hay una oxidación buscada en la elaboración, fermentación alcohólica muy lenta con levaduras indígenas tras la cual se cría en ánforas de gres y barricas de roble francés. El vino no ha sido ni filtrado, estabilizado, ni clarificado.
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Varietales: Petit Manseng y Hondarribi Zuri Zerratia.
Preguntarle al txakoli sobre su destino, como si fuera un ente autónomo dotado de voluntad propia, no deja de ser un ejercicio retórico. Un necesario ejercicio retórico habría que añadir de inmediato para no incurrir en descortesía. ‘¿Hacia dónde va el txakoli. Puede hermanarse con la alta gastronomía?’ es la pregunta que situará Iñaki Suárez en la casilla de salida del debate del próximo lunes en el Euskalduna.
¿Sabe alguien hacia dónde va ahora? ¿Quién está en la obligación de guiarlo?¿Debe ser el txakoli pastoreado por un único rabadán o se admiten diferentes guías? ¿Qué papel deben jugar las denominaciones? ¿Y los productores? Son apenas algunas preguntas aunque, tal vez, la principal tenga que ver con la edad del sujeto.
Con los años en que el txakoli ha pasado a ser un vino, llamémoslo así, de primera división. Y, también, con las consecuencias que los nuevos métodos –podríamos hablar de una nueva ‘mirada’ de los enólogos sobre los suelos, las viñas y las uvas– tanto en el campo como en la bodega provocan en estos vinos con identidad vasca.
Otro elemento diferencial, y que marca tendencia, tiene que ver con las consecuencias de las crianzas en madera y botella.
Es más evidente que premios como el recibido por el 42 by Eneko Atxa (de Gorka Izagirre), colocándolo como el mejor vino blanco del mundo, sirven para trazar un rumbo claro para el txakoli por la vía del reconocimiento internacional. Ese 42 by Eneko Atxa (y otros txakolis de la casa) ya llevan años asomándose con asiduidad (¡y éxito!) a los manteles del Azurmendi.
Vinos en el punto de mira
La presencia de estos blancos tampoco es infrecuente en las cartas de vinos de los mejores restaurantes del mundo, donde adquieren el sello de etiquetas –un tanto exóticas, eso sí– en el punto de mira de los ‘connaisseurs’.
Andreas Kubach
Para hablar sobre la capacidad de estos vinos para integrarse en la alta gastronomía nadie mejor que un Master of Wine tan desacomplejado como Andreas Kubach y un sumiller igual de rompedor: Ismael Álvarez, de Nerua Guggenheim. Álvarez lleva su compromiso con el txakoli hasta el extremo de colaborar en la elaboración –junto a Garikoitz Ríos (Bodegas Itsasmendi)– de vinos parcelarios que aparecen en el maridaje que propone para platos creados por Josean Alija.
Ismael Álvarez
Al tiempo, la presencia en el debate de Itziar Insausti servirá también para poner el foco en la pluralidad de los txakolis y de las uvas que los pueblan. En Doniene Gorrondona elaboran un txakoli tinto –Beltza– y un espumoso –Apardune– que vienen a completar el abanico de los txakolis. Un interesante ejercicio. Las preguntas ya están hechas. Las respuestas, en el debate de Jantour.
A los lectores bilbaínos lo de Larrazábal les sonará por la plaza que hay en Uribarri, de nombre Barrio Caserío Larrazábal. A los demás, seguramente por el famoso discurso de Larrazábal que Sabino Arana dio en el txakoli del mismo nombre el 3 de junio de 1893 y en el que compartió públicamente por primera vez las bases de su pensamiento político.
Una veintena de simpatizantes euskalerriacos asistió ese día a una afari-merienda en homenaje a Arana y a un reciente libro suyo, entre ellos Ramón de la Sota y el doctor Enrique Areilza. Tras el brindis y las ‘casuelitas’, el de Sabin Etxea entonó su discurso y los ánimos se fueron encendiendo gracias a las jarras de txakoli. La merienda-cena acabó en agria discusión y a punto estuvieron todos de pegarse por aquellas nuevas doctrinas.
Arana acabó convencido de que semejantes «cuestiones eran muy graves para discutirlas en un chacolí» y lo que había comenzado como cordial y opípara francachela acabó como el rosario de la aurora, con los invitados divididos y bajando de Begoña a Bilbao cada uno por su lado.
Años más tarde, en octubre de 1907, un artículo del periódico ‘Euzkadi’ rememoró la merienda de Larrazábal dando nuevo detalles: «casi oculto entre las poéticas y accidentadas ondulaciones del terreno, características en las estribaciones de la colina de Artagan, radicante en la República de Begoña, álzase el modesto caserío denominado Larrazábal […]
¡Cuántos txakolineros clásicos, en sus excursiones domingueras, atraviesan con indiferencia ante sus muros y junto a la pared medio derruida que lo separa del camino cerrando la propiedad, sin haberse percatado de la significación adquirida por aquella rústica y modesta casa de labor!
¡Cuántos ignoran que en esa casa habitó el famoso guerrillero carlista Kabaluko y que, por tal motivo, a ella iban dirigidas las granadas que desde Mallona tiraban los liberales y cuyas huellas aún se notan en el frontis del caserío Trauko, que está a su vera, separado por el camino y unido con aquélla por frondoso emparrado!»
Ajajá. Ahí está lo que aquí verdaderamente nos interesa de este episodio histórico: la localización del caserío Larrazábal (en los alrededores de la colina Artagan), la inmediata vecindad del también festivo chacolí Trauko (en la foto superior, la casa oculta a la derecha) y el hecho de que durante la Tercera Guerra Carlista fuera hogar del famoso guerrillero José Andéchaga Asua «Caballuco» (1821-1890).
En 1893, cuando el discurso de Arana, el caserío Larrazábal era propiedad de la rica familia Quintana Salcedo, a la que perteneció según los archivos desde el año 1726. El emplazamiento concreto no lo tenemos muy claro, porque algunos autores lo sitúan directamente en la plaza que actualmente lleva su nombre y otros, como K Toño Frade en su libro ‘Rincones del Botxo’ lo sitúan en la ahora conocida como calle Trauko subiendo desde el ayuntamiento.
Lateral del caserío Larrazábal (Blog Santutxu Zaharra).
En la época del célebre discurso el inquilino del caserío y regente del negocio era José Julián Urrutia Basáñez, vecino de la por entonces aún independiente república de Begoña y que, como tantos de sus vecinos, se dedicaba a la explotación de una finca ajena y en concreto a la producción y venta de txakoli.
Fíjense ustedes en los amplios emparrados que se ven en las imágenes, de los que no se sacaba únicamente uva sino que daban sombra en verano a las cuchipandas de señoritos que, como los de aquel 3 de junio de 1893, subían a los caseríos a beber, comer, discutir y darse un baño de ruralidad.
Maider Larrañaga. El vino es sufrimiento, pasión y amor
Maider Larrañaga, sumiller de Arteaga Landetxea, cayó de pie en el mundo del vino hace 14 años y ha descubierto que era precisamente lo que buscaba.
No tiene problema en reconocer que intenta «sacar a la gente de su zona de confort»
Donostia ·
Hacia 2005. Decidimos hacer un cambio estructural en el restaurante y enfocarlo más hacia los vinos. El gran objetivo era ampliar y mejorar la oferta, que era la que se podía encontrar en otros sitios.
Hice el Máster de Viticultura y Enología en la Universidad de La Rioja, el Curso de Sumillería y Cultura del Vino de la UNED y el Curso Profesional de Sumiller de la Escuela Española de Cata. Ahora estoy cursando el Nivel 3 de los WSET (Wine & Spirits Education Trust) en inglés con Frank Smulders.
Bueno, pero es una carrera de fondo. Empiezas con un objetivo y te vas dando cuenta de que este mundo te engancha cada vez más. Ha sido encontrar mi camino, me he dado cuenta de que es lo mío. Es lo que me apasiona y lo que me mueve.
Jamás. Además de lo que aprendes de los vinos, te encuentras con gente muy interesante. Y cuando doy alguna cata de iniciación, me doy cuenta de que la que más aprendo soy yo. También encuentras zonas diferentes, que las descubres y ves que son una maravilla.
El aprendizaje es constante y es imposible saberlo todo. Mis gustos han cambiado mucho desde que empecé, pero sigo volcándome con toda mi humildad, con ganas de aprender y de saber más, porque tengo claro que todavía estoy en la base.
Sin duda. Y ahora también sé lo que les gusta a mis clientes, porque vas conociendo a la gente y viendo su perfil. Es más, mi objetivo siempre es intentar que salgan de su zona de confort y prueben cosas diferentes. Intento que aprovechen porque tenemos mucho, bueno y a un precio espectacular.
Eso es. Más que nada, marca la actitud. Hay quien piensa que entiende más de lo que entiende en realidad, o gente que no tiene claros los conceptos. Obviamente, no les puedo corregir; o lo hago amablemente, o intento darles mi punto de vista. Y nunca pontificando, por supuesto. En este mundo nunca nadie tiene razón del todo.
«El maridaje es importante, pero lo es más beber a gusto»
Mucha gente viene con miedo, algo que siempre intento dejar a un lado. Al final, es un kilo de uva y se trata de bebérselo y de disfrutar, no hay que analizar demasiado el vino, ni diseccionarlo, ni es una cata seria. Es una cata hedonista y tiene que aportar placer, nunca temores, ni disgustos.
Así es, tanto que yo creo que tiene la misma importancia que la comida, ni más ni menos. Tiene que estar a la altura, porque puede mejorar la experiencia o hacerla indiferente.
Sí, que el maridaje es importante, pero lo es más beber a gusto. Soy más partidaria de beber uno o dos vinos, como un blanco y un tinto en toda la comida, que de beber un vino por plato. Hay más riesgo de perderse y es mejor disfrutar de una botella buena que nos apetezca en el momento. No tiene por qué ser cara o barata, sino la correcta para ese día. Lo más importante del vino es la compañía.
Maider Larrañaga
Hablemos de vinos
¿Un vino para carne? Un tinto ligerito de Roussillon. Ayudará a digerir esa carne y su grasa.
¿Un vino para pescado? Un champán de pequeño productor.
¿Un vino para disfrutar con la pareja? Un Jerez.
¿Un vino para disfrutar con los amigos? Un blanco natural. Un savagnin del Jura, alegre y divertido.
¿Un vino para una ocasión especial? Un champán más vinoso, con más edad y más oxidación; más hecho.
¿Un vino que le haya sorprendido? Un Pierre Overnoy. Fue un regalo, un gran regalo, y lo tengo mitificado.
¿Un vino que recomendaría? Me gustaría evitar el estigma del vino blanco de añada y cambiarlo por un vino blanco viejo y sin madera, que no haya reparos en pedir un albariño de 2012.
¿Su último descubrimiento? El txakoli de Oxer Bastegieta, el vizcaíno Gure Arbasoak, me parece de lo mejor que hay en el mercado.
¿Un vino curioso? Tengo uno chileno espectacular, de los viñedos de Garnacha más altos del mundo, que están en plenos Andes, a 3.000 metros, en un entorno completamente nevado.
Muchísimo. Y pienso que a mejor. Se está dando una revolución por parte de los viticultores y productores, y de los que somos transmisores hacia el consumidor. Tenemos más interés, sabemos más y exigimos más, por lo que tenemos una oferta cada vez mayor y mejor.
Sí, los productores pequeños, gente que cuida muchísimo lo que hace, que vive su trabajo y se esfuerza por mantener el proceso artesanal. Me encanta conocer a viticultores que ponen su vida en el viñedo, que van allí a diario y para los que su vino lo es todo. Sangre, sudor y lágrimas. El vino es sufrimiento, es pasión y es amor absoluto.
José Ramón Calvo: «Para abrir mentes hay que abrir botellas»
42 by Eneko Atxa, elegido mejor blanco del mundo
El txakoli 42 by Eneko Atxa 2015 de la bodega Gorka Izagirre ha sido reconocido como mejor vino blanco internacional en el Concurso Mundial de Bruselas que se ha celebrado en Aingle (Suiza). El certamen, en el que se han catado 9150 vinos de 46 países, ha reconocido a este vino con la Gran Medalla de Oro y el Trofeo del Mejor Vino Blanco al ser el que ha obtenido la puntuación más alta de todos los presentados.
Se trata de la primera vez que un D.O. Bizkaiko Txakolina obtiene esta calificación a nivel mundial. Además de este galardón, el vino blanco ‘Gorka Izagirre’ 2018, de la misma bodega, ha obtenido la Medalla de Oro.
42 by Eneko Atxa nace del deseo de elaborar un vino arropado por un roble limpio, respetando el carácter de la Hondarrabi Zerratia, una variedad atlántica que se cultiva únicamente en el País Vasco y el sur de Francia. Se trata de racimos pequeños y concentrados llenos de carácter y personalidad que dan a los vinos de Gorka Izagirre una identidad propia. El mosto seleccionado fermenta y se cría en una tina de roble francés de 5000 litros de capacidad antes de pasar a madurar en botella. El vino se cría con sus lías durante 10 meses batoneándolo de forma diaria hasta alcanzar la conjunción de fruta, madera y lías deseada.
Se trata de un vino de color amarillo dorado con reflejos verdosos, con limpios e intensos aromas a fruta blanca madura y cítricos que recuerdan el pomelo rosa. Se aprecia también el pan tostado y la bollería que denotan su paso por madera. Boca potente y glicérica con base de manzana madura junto con notas de cítricos y frutos tropicales acompañadas de sutiles ahumados unidos a notas tostadas y de mantequilla, todo ello, envuelto en una fresca acidez que le augura larga vida y fantástica evolución. Intenso y sabroso.
Este premio refuerza la apuesta de la bodega Gorka Izagirre por trabajar con variedades autóctonas en la elaboración de txakolis con crianzas que hacen que estos mejoren con el paso de los años, tanto en depósitos como en botella.
La bodega Gorka Izagirre
Se trata de un proyecto familiar que nace en el viñedo y evoluciona constantemente para lograr txakolis de alta calidad, manteniendo inalterable su identidad y origen: Bizkaia. Fundada en el año 2005 por la familia Izagirre y liderada por el enólogo José Ramón Calvo, es un proyecto que nace de la tierra y busca la evolución de un vino con gran historia, como es el Txakoli. Un vino con carácter único, elaborado con variedades autóctonas dispuesto a abrirse paso entre los grandes blancos del mundo.
Cada una de las 14 pequeñas parcelas de la bodega, ubicadas en fuertes pendientes, se trabaja de forma separada. De este modo se puede conocer, año tras año, las características de cada una de ellas, ensamblándolas después del mejor modo posible.
En Gorka Izagirre se elaboran cinco vinos: el joven blanco Gorka Izagirre, los vinos criados con lías y barrica, G22 y 42 by Eneko Atxa; el vendimia tardía Arima (‘Alma’), y por último ‘AMA’, una edición limitada que solo saldrá al mercado en años especiales. Vinos gastronómicos, complejos, redondos y muy equilibrados
Tres chefs, cada uno procedente de una de las 3 provincias vascas, se unen por una noche para firmar un menú conjunto que acompañó una selección de 7 vinos de las 3 denominaciones de origen de ‘txakoli’ (Getaria–Gipuzkoa, Bizkaia y Álava). Este es el resumen de ‘Estrellas del Txakoli’, cita celebrada el pasado 28 de enero, en DSTAgE, en Madrid.
Una de las posibles (y mejores) representaciones de la personalidad gastronómica de las tres provincias vascas puede encontrarse a través de su ‘txakoli’; otra alternativa podría llega vía sus cocineros. La suma de ambos tríos daría lugar a una alianza poco frecuente, casi histórica, más todavía si tiene lugar fuera de las fronteras vascas, deslocalizando por una noche gastronomía líquida y sólida de productores de vino y cocineros vascos.
Este fue, justo, el eje de ‘Estrellas del Txakoli’, una cena celebrada el pasado 28 de octubre, que reunió en Madrid a Diego Guerrero, alavés propietario de DSTAgE (dos estrellas Michelin, en la capital); Andoni Luis Aduriz, dueño de Mugaritz, espacio de Rentería con 2 distinciones y noveno en ‘The World’s 50 Best Restaurants’; y Eneko Atxa, con 5 estrellas, 3 de las cuales corresponden a Azurmendi y número 43 en la lista mundial.
6 MANOS Y 7 VINOS
Con el objetivo de divulgar el ‘txakoli’ procedente de las 3 denominaciones de origen de las zonas de producción (Getaria–Gipuzkoa, Bizkaia y Álava), Guerrero, Aduriz y Atxa asumieron el reto de firmar un menú conjunto, con platos diferenciados, para acompañar este vino vasco, en una cena celebrada en DSTAgE. Cada uno de los 3 chefs procede de una provincia vasca, igual que las tres denominaciones del ‘txakolí’.
A ‘6 manos’ y con 7 vinos de las 3 zonas, se puso en valor un vino que “ha conseguido escalar hasta los primeros puestos en el ranking de los mejores blancos, conquistando las mesas más exigentes de todo el mundo”, señalan los productores de este vino, organizadores a través de sus tres denominaciones de esta cena, organizada como una iniciativa de promoción del Gobierno Vasco, con el apoyo de Basque Culinary Center, Mugaritz, Azurmendi y DSTAgE.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL VINO VASCO
Para unos ‘apellidado’ ‘cantábrico’ y para otros ‘atlántico’, las primeras referencias del ‘txakoli’ datan del siglo XIII, pero, con la filoxera, el txakolí casi desapareció; por eso, apenas hay información sobre las cultivadas antes de esta plaga extendida en zonas vitivinícolas españolas durante la década de 1870.
LA ‘RADIOGRAFÍA’ DEL ‘TXAKOLÍ’
Las denominaciones de origen, que suman unas 70-80 bodegas y apenas mil hectáreas, se crearon a partir de finales de los años noventa: Getaria-Guipúzcoa, en 1989; Vizcaya, en 1994; y Álava, en 2001. Las dos primeras tienen una superficie similar, en torno a 425 hectáreas cada una: algo más de una veintena de bodegas y unos 3 millones de botellas componen Getaria-Guipúzcoa, con viñedos más viejos; y unas 43-44 bodegas y 1,8 millones de botellas componen Vizcaya, donde la creación de la Denominación impulsó la agrupación de bodegas. En Álava, como denominación más joven, suma 100 hectáreas, unas 8-9 bodegas y unas 300.000 botellas.
LA PERSONALIDAD DE UN VINO VASCO
Con notas afrutadas y con la influencia del Cantábrico y del verde paisaje, el ‘txakoli’ muestra diferencias en función de bodegas, zonas, suelos, climas o microclimas, variedades de uva y, en definitiva, terruños. Mayoritariamente blanco, existen algunas bodegas que hacen ‘txakoli’ tinto; mientras el reglamento permite el uso de algún pequeño porcentaje de uvas no autóctonas (como ‘chardonnay’ o ‘riesling’).
En todo caso, parece que el denominador común es la acidez, que durante años se interpretó como algo casi negativo y que se ha convertido en seña de identidad de su potente personalidad. El ‘txakoli’ se hace un hueco hoy en las cartas de variopintos conceptos de negocios, mientras demuestra su modernidad en el mercado vinícola. Hay, incluso, quien compara zonas productoras de ‘txakoli’ con la región de Champagne, en Francia.
CITA DE 3 DENOMINACIONES Y 3 CHEFS
Con las 3 denominaciones de origen y con los 3 chefs, uno por provincia (Diego Guerrero es alavés, Andoni Luis Aduriz es guipuzcoano y En eso Atxa es vizcaíno), la cena ‘Estrellas del Txakoli’ implicó el diseño de un menú basado en la colaboración y las sinergias entre los 3 cocineros, que seleccionaron platos de su ‘catálogo’ de creatividad para encajarlos entre sí y, a la vez, con la selección de 7 vinos.
“Como vasco afincado hace años en Madrid, siempre es emotivo trabajar con productos de nuestra tierra”, señala Guerrero, anfitrión de una cita en la que compartió su cocina de DSTAgE. “Cuando comemos o bebemos es difícil obviar que, además de obtener nutrientes o alimentar nuestros sentidos, también ingerimos el territorio, la cultura y los valores que conviven en el producto, auténticos distintivos de quiénes somos y de dónde venimos”, argumentó Aduriz, que recordó: “Más allá de su acidez y su sabor, el ‘txakoli’ se convierte en un símbolo del hogar”. Para Eneko Atxa (su tío y socio, Gorka Izagirre, es dueño de una bodega de este vino vasco, situada al lado de Azurmendi) el ‘txakoli’ es una combinación de “lo ancestral y lo contemporáneo”, lo que significa representa “nuestra historia en un sorbo”.
MENÚ ‘ESTRELLAS DEL TXAKOLI’
‘Un producto, un plato’: Calamar a la romana (Diego Guerrero)
Pan viejo & Anchoa (Diego Guerrero)
Quisquillas, gel vegetal y granizado de tomate viejo (Eneko Atxa)
Beso helado de ostra (Andoni Luis Aduriz)
Rosa de pimiento (Diego Guerrero)
Bogavante asado y descascarillado su jugo y mantequilla de café y cebolla morada de Zalla (Eneko Atxa)
Cordero y mero (Andoni Luis Aduriz)
Pichón madurado en koji (10 días) y cochayuyo (Diego Guerrero)
Oliva negra, leche de oveja del caserío de Juan Zabala y cacao (Eneko Atxa)
Arrugas dulces (Andoni Luis Aduriz)
Selección de vinos para la cena ‘Estrellas del Txakoli’
‘UNO 2015’
Bodega: Bat Gara
D.O.: Arabako Txakolina (Denominación de Álava)
‘G22 2016’
Bodega: Gorka Izagirre
D.O.: Bizkaiko Txakolina (Vizcaya)
‘Urkizahar 2017’ (con 2 meses de barrica)
Bodega: Urkizahar
D.O.: Getariako Txakolina (Getaria–Guipúzcoa)
‘Hiruzta Tinto 2017’
Bodega: Hiruzta
D.O.: Getariako Txakolina (Getaria–Guipúzcoa)
‘Malkoa 2015’
Bodega: Astobiza
D.O.: Arabako Txakolina (Denominación de Álava)
‘Urezti 2011’
Bodega: Itsasmendi
D.O.: Bizkaiko Txakolina (Vizcaya);
‘Izar Leku 2015’
Bodega: Izar-Leku Mahastiak
Espumoso de un ‘vino base’ de ‘txakoli’
Fuente de las fotos: Basque Culinary Center y MFG-Gastroeconomy.
Jose Maria Garín Etxeberria en el monumento del Monasterio de Taranco, en el Valle de Mena, donde aparece por primera vez la palabra ‘Castilla’.
José María Garín Etxeberria es vasco – y con muchos apellidos–, nacido en Hernani. Desde hace 30 años, el mundo del vino le ha ocupado buena parte de sus iniciativas profesionales, de sus proyectos personales y de los problemas que le han ocasionado estar siempre en primera línea defendiendo los vinos, tanto los de Euskadi como los del norte de Burgos.
Se puede decir que Garín se ha pasado todos estos ciclos vegetativos y vendimias entre el chacolí, con «ch», y el txacolí con «tx». Fue precisamente queriendo rescatar del olvido las viejas cepas chacolineras de su caserío, en su pueblo natal, donde empezaron todos los problemas que acompañarían a su vida de bodeguero. Las instituciones le denegaban todos los intentos para que sus cepas entraran en una DO en el País Vasco.
Con la ayuda de un grupo de viticultores fundó Atxagi (Asociación de Agricultores para la Creación de la DO Txakolí de Gipuzkoa) y logró la ampliación de la DO Getariako Txacolina, que se extendió por todo el territorio provincial.
Casualmente, en aquellos años, logró su sueño: que sus viñedos y su caserío estuvieran dentro de la denominación. Pero las nuevas cortapisas llegaron por vía ferroviaria cuando el trazado del Tren de Alta Velocidad provocó una expropiación forzosa. A partir de aquí, el joven bodeguero José María Garín decide optar por zonas de viñedo en Burgos y en Chile, cargado de razones para defender el chacolí burgalés con la misma fuerza que lo había hecho en Euskadi.
Desde principios del siglo XXI, inició una batalla personal que le hizo contactar con los activos humanos de las asociaciones que en el norte de Burgos defendían la cultura del chacolí. Así, lo primero que hizo fue documentarse y abrazó las teorías del escritor burgalés Pablo Arribas Briones, que documentaban –con evidencias contundentes– el origen del chacolí desde Miranda de Ebro al Valle de Mena, pasando por el Valle de Tobalina y La Bureba, y del biólogo Rafael Ocete, investigador del material genético y ampelográfico de estas cepas chacolineras.
En ese tiempo, surgen iniciativas en el Valle de Mena con un grupo de pequeños cosecheros chacolineros bajo el paraguas de la Asociación de Amigos del Chacolí del Valle de Mena presidida por Rodolfo Conde, productor de Vallejo de Mena, en su inicio, y hoy liderada por Enrique Torre, de Ungo; René Paz, de Nava de Ordunte; Ángel Gutiérrez y Pedro Alonso, de Villasana de Mena; Juan Iragorri, de Vallejo de Mena y, por último, Javier Otaola, de El Berrón, que hoy se mantienen a duras penas con producciones muy pequeñas, casi de consumo familiar.
Esta asociación ha contado con el respaldo del Ayuntamiento menés y todos los años se celebra la feria degustación homenaje al chacolí con la cata de los chacolís de Valle de Mena y de las pequeñas elaboraciones resultantes de emparrados perdidos en los valles. En este espacio de tiempo, surge la iniciativa del vino de Miranda de Ebro con una bodega que inicia la producción y el embotellado de vinos de calidad con el proyecto ‘Término de Miranda’, con viñedos en Granja Sajuela, Finca San Miguel, Monasterio del Espino y Llano de Bureba.
José María se lamenta de que hoy se ha paralizado todo, incluso el sueño que un día movió a la Consejería de Agricultura a través del ITACyL para hacer un estudio que defendiera la legalidad de unos vinos que pudieran denominarse y salir al mercado con la palabra chacolí. Un estudio que, según Garín, no ha seguido su curso, pues él pertenece a la Asociación de Chacolineros de Burgos y no han sabido nada al respecto.
José María insiste: «Este año embotellaré mis vinos Chacolí Garín Txacolina en mis viñedos de Chile, curiosamente en la región de La Miranda y en Santa Ana de Briviesca». No deja de ser curioso que se haya tenido que ir a América del Sur para elaborar un chacolí por su nombre, mientras en Castilla y León no acaban de decidir de qué manera afrontar la defensa de los últimos chacolineros.
Otras zonas chacolineras de menor importancia de las del País Vasco se encuentran en Cantabria, Navarra y norte de la provincia de Burgos. «Por supuesto –asegura Garín–, son incuestionables las DO vascas de Txacolí de Getaria, de Álava y de Bizkaia».
4 Comentarios
Cada vino, como cada persona, es único e irrepetible. Cada uno con su dulzura o su carácter, es exclusivo, con un único punto en común: el amor que deposita en ellos las manos que lo elaboran, los esfuerzos para conseguir la mejor cosecha, la templanza para seguir su maduración, y la alegría de saborear el resultado. No hay competencias, sino sueños, todos, merecedores de ser cumplidos, y brindar porque se sigan cumpliendo, y para eso, siempre un buen vino, nacido del amor y la constancia.
Levanto mi copa para brindar con vosotros, amigos. ¡Salud!!
Salud!!, estimada librera de Montilla. Te leo para repetir contigo, al levantar la copa del brindis: No hay competencias, sino sueños, todos, merecedores de ser cumplidos, y brindar porque se sigan cumpliendo. Que así sea, para todas y todos, como dice con altura de miras Garikoitz Ríos: Unos a otros nos podemos dar protagonismo, porque colaborando siempre se sale ganando. Qué hermoso final para un encuentro en la amada Gernika.
Un cordial abrazo, Sole Raya.
Ha sido terminar de leer la entrevista y me he acercado a la bodeguita familiar en busca de un txakoli. Como no tenía txakoli de Bizkaia, me he abierto uno alavés, que ahora estoy bebiendo tan ricamente. Larga y próspera vida a todos los txakolis de Euskadi. Ah, y la entrevista muy muy buena, por cierto que sí.
Muchas gracias, Jon Artetxe. Te confieso que mientras redactaba la conversación que mantuve con Gari Ríos, me acompañaba una botella y una copa de txakoli con un tarro donde guardaba desde hace tiempo un exquisito bonito del norte. Ah, tu comentario también muy muy bueno. Un cordial abrazo.
“Mira qué paisaje para nuestra bodega de txakoli”
“Un poco en precario, pero nos hacía ilusión elaborar el txakoli de esta añada en la nueva bodega. 2019 es un año precioso para Itsasmendi, en pleno 25 aniversario, con un sitio soñado por nosotros en este pequeño oasis… ¡Mira qué paisaje! ¡Mira la nueva bodega”
RECIÉN ESTRENADA bodega de Itsasmendi, en suelos de Gernika, a vista de pájaro.
Junto a este bosque de Gernika, el vitivinicultor Gari Ríos tendrá que contar menos cosas para explicar su proyecto vitalvinícola. Bastará que la gente se acerque… y sienta.
“Aquí se respira lo que hacemos y cómo lo hacemos El viñedo, la naturaleza, el paisaje de Bizkaia habla por nosotros”.
El Basajaun del viñedo en Bizkaia (I)
GARI RÍOS, con 25 vendimias a su espalda, de las que no pesan y otorgan íntimos secretos.
Veníamos intentando el encuentro en un día de esta 25 vendimia de Itsasmendi, pero durante más de una semana las lluvias han ido retrasándolo todo. En la vendimia de 2018 pudieron recoger con buen tiempo las uvas de sus 39 hectáreas de un viñedo que está bien repartido por media Bizkaia, pero este 2019 está siendo más caprichoso.
El cielo azul de esta mañana es motivo de alegría y celebración. El vitivinicultor de Muskiz (que ha vivido en Bilbao y Durango, y trabajado 20 horas al día en Gernika… amando la diversidad de los pueblos de Bizkaia) me ha citado en una cafetería, en un pequeño polígono del extrarradio de Gernika.
MIENTRAS vamos camino de la nueva bodega, van llegando uvas vendimiadas en Bakio…
Tras tomarnos un café, nos adentraremos caminando 300 metros hacia una colina rodeada de un bosque donde se respira naturaleza en estado puro, donde suena el agua de un riachuelo y un gran coro de pájaros, hasta llegar a la bodega soñada, donde un equipo de albañiles trabaja en los últimos retoques de la obra.
El bosque entero, los robles, encinas, fresnos, avellanos, algún castaño y algún sauce, los pinos más lejanos, hablan todos de lo mismo:
De la bodega que los humanos han construido con tanto respeto, del color de la tierra roja o lur gorri en sus muros, excavados en el suelo como si fueran una viña de hondas raíces. Lo canta el bosque, el río y sus charcas lo susurran, hasta la Reserva de la Biosfera que es Urdaibai lo está contando.
EL bodeguero de Itsasmendi sentado en los peldaños de lo que será la entrada de su bodega.
“Nacimos en Muzkiz, en los bajos de un caserío de mi tío Jesus Urbaneta. Allí llegamos a elaborar 30.000 litros de txakoli. En el 2002 venimos a Urdaibai con la idea de hacer vino en la Reserva de la Biosfera, pero tuvimos muchos problemas burocráticos y nos pusimos a elaborar vino al lado de una gasolinera, en un polígono industrial… que era la antítesis de lo que somos”.
Muy cerca de donde ahora estamos, han desarrollado diecisiete vendimias en el polígono industrial. “Ha sido un txakoli de garaje, y ya este año, con el 25 aniversario, arrancamos por fin con la bodega nueva. Teníamos vino, viñedos, organización… nos faltaba un espacio donde nos ubicásemos todos a un mismo nivel”.
“El paisaje de Bizkaia habla por nosotros”
AL inicio del paseo, entramos en un edificio pensado para recibir a los visitantes.
Antes de llegar a la nueva bodega, entramos en un edificio de una planta que en el cercano futuro será el primer contacto de los visitantes con Bodegas Itsasmendi. Preside la estancia un gran mapa de Bizkaia donde se muestran los distintos viñedos repartidos por el territorio, a uno y otro lado de la Ría de Bilbao.
.- Veo vuestras viñas vizcaínas en Muzkiz, Gorliz, Muxika, Leioa, Erandio, Mungia, Bakio, Morga, Gernika y Lemoniz.
Son 39 hectáreas de viñedo con las dos variedades del txakoli al 50%: la Hondarrabi Zuri, y la Hondarrabi Zuri Zerratie, aunque es verdad que los viñedos de Hondarrabi Zuri los hemos montado más tarde porque no había materia vegetal, haciendo una selección propia. También tenemos dos hectáreas de Riesling.
UN gran mapa de Bizkaia explica dónde está todo el viñedo de Itxasmendi.
.- ¿Cómo y de qué manera nació “Itsasmendi”?
La primera viña la plantamos en 1989, y la primera elaboración de vino es de 1995. La bodega la hemos creado desde cero, plantando la primera viña, después hemos montado la primera, la segunda y la tercera bodega… Ha sido un proceso enteramente nuestro.
Éramos un grupo de personas que queríamos recuperar el prestigio social, económico y cultural que ha tenido el txakoli durante siglos.
EL MAPA del tesoro, con el reparto territorial de las 39 hectáreas.
.- Te embarcaste en esto a finales de los 80, cuando la Agricultura no estaba tan reconocida como hoy.
En los años 90 la Agricultura estaba desprestigiada. Nadie quería que sus hijos se quedasen en los caseríos. Todos querían que fuesen a trabajar a la Industria.
.- ¿Cómo fue tu caso?
Yo siempre tuve claro que quería estudiar agronomía, y siempre he cuidado en casa la huerta, desde que tenía 13 años, y lo que no tenía entonces era ningún vínculo con la viticultura, algo que me vino a través de la Administración.
OTROS dieron la espalda a la Agricultura, mientras Gari se aferró a ella con pasión.
.- La Administración, eh!
Sí, porque me contrató durante tres años para hacer un trabajo de selección masal de la Hondarrabi Zuri Zerratie por Bizkaia y por Gipuzkoa. Ahí entré en contacto con la viticultura y empecé a desarrollar todo este proyecto.
.- ¿Qué sembraste en tu primera huerta, cuando tenías 13 años?
Lo que más me encantaba eran los tomates. Llegué a tener una huerta increíble de tomates. Pero también tenía alubias, maíz, pimientos… de todo. Siempre me ha gustado la Naturaleza, mi vida siempre ha estado vinculada al medio natural.
“Comparo la viticultura con el deporte de la Soka-tira”
EL vitivinicultor enmarca con sus manos la Hondarrabi Zuri Zerratie que rodea la bodega.
.- Itsasmendi, Mar y Montaña.
Lo que es Bizkaia, la proximidad del mar, que llega hasta la Sierra de Toloño, toda la climatología que deriva de la Bahía de Bizkaia. Los primeros viñedos estaban en tres hectáreas de Muzkiz, Bakio y Mendata. Desde los tres se veía el mar. Eran laderas con mucha pendiente de las que surgió nuestro nombre.
.- Me decías que esta txabola de una planta va a ser el primer lugar de recepción de visitantes que vengan a ver la bodega
La gente que venga a la bodega, en los días que no llueva, entrará andando. Hay como ves un paseo de 300 metros hasta la bodega. Te vas introduciendo caminando junto a un río (afluente del Oca), viendo el viñedo, el bosque, para que no sea una llegada en vehículo, sino que la gente pueda sentir la naturaleza y la Reserva de la Biosfera que es Urdaibai.
CAMINAR entre los árboles más cercanos del bosque, vecino de las viñas y la bodega.
.- Dentro de la txabola veo una magnífica colección de fotografías.
Sí. Este año hemos hecho el X aniversario del concepto añada de Itsasmendi 7, cada una de ellas única e irrepetible. Hay años que son muy atlánticos, otros muy mediterráneos, y eso lo quise mostrar fotográficamente, a partir de 2008…
…haciendo un recopilatorio de las diez añadas con todos los argumentos de cada año, que presentamos en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Al final es la historia de la bodega a través de las imágenes.
Aquel territorio hostil del Txakoli
PENSAR que el txakoli era un territorio hostil hace 25 años.
.- Veo un petrolero que navega en alta mar…
La foto representa al 2008, en la mar, un territorio hostil con inclemencias… Eso precisamente es lo que era el txakoli cuando nosotros empezamos: un territorio hostil, con muy poca información de variedades, sistema de plantación, calidad… pero hemos aunado esfuerzos, como hace la gente en los barcos, para sacar adelante este proyecto con la presencia del mar, que está muy presente en nuestro proyecto.
.- Me decías antes que valoras mucho los equipos.
Si hubiera estado solo, quizá hubiera podido evolucionar con más rapidez personal, pero decidí hacer un proyecto más sólido que no se crease solo a través de mi persona. Una parte de mi tiempo ha estado encaminada a formar el equipo y a establecer una forma de trabajar desde la horizontalidad, que es fácil de decir pero difícil de implantar.
“¡MIRA qué paisaje! ¡Mira la nueva bodega!”
.- ¿Quiénes sois los capitanes de este barco?
La enóloga Edna Bermejo, riojano alavesa de Yekora, con un carácter impulsivo y pasional, que tiene la frescura de la gente joven, con su mirada crítica siempre tan interesante. He aprendido mucho de la gente con la que trabajo.
Está Bingen Mendizabal, uno de los pilares de la bodega, ingeniero técnico agrícola que trabajó en Remelluri, con un Master en Enología, que desde 2010 trabaja con nosotros. Los tres compartimos la dirección técnica de Itsasmendi.
Una VIÑA muy bizkaitarra.
.- Entre las fotos, veo una viña muy vizcaína.
El año 2009 fue el año de la diversidad. Ese es el paisaje de nuestros viñedos, esa orografía de fondo no muy alta, esa diversidad vegetal en torno a los viñedos que a mí siempre me gusta respetar por esa incidencia en los aromas de las producciones, que hace que la viña esté más equilibrada en armonía con cada pequeño ecosistema.
Lo importante de la viticultura es que la producción sea capaz de trasmitir todo el potencial enológico que tiene cada parcela, esa es la clave para hacer vinos distintos.
EL hechizo oculto de la floración de los racismos…
.- ¿Qué nos dices de esa mano que acoge un racimo al comienzo de la floración?
El 2011 fue un año increíble con las floraciones. Para nosotros es un momento muy delicado en la viticultura. Esta foto de 2011, realizada por un fotógrafo alemán, refleja ese momento tan precioso de la floración de los racimos, tan imperceptible y desconocido, porque muchos nos saben que la viña tiene flores diminutas, pero con una fragancia espectacular cuando paseas por los viñedos.
.- Están esas manos tirando con fuerza de una soga…
LA fotografía explica muchas cosas…
Ese fue el XX aniversario. Hicimos un concurso de fotografía con el título “Un sueño hecho realidad”, porque en los comienzos era impensable que llegaríamos a donde hemos llegado actualmente, con presencia en los mejores restaurantes, en más de veinte países, con un prestigio aquí y fuera de aquí.
El título de la foto era precisamente “Un sueño hecho realidad”. Lo ganó un fotógrafo de Gernika que intentó transmitir nuestro esfuerzo, nuestra trayectoria a través del esfuerzo de unas manos, tan vinculadas a nuestra profesión. Creo que la viticultura es comparable con el deporte de la Soka-tira.
.- Y qué decir de esa ola inmensa del Cantábrico chocando contra el puerto.
HAY OLAS de Lekeitio que gritan cuando estallan en tierra.
Eso es en Lekeitio. Refleja el año 2013, un año complicadísimo que no dejó de llover hasta el 28 de junio. También el 2007 y el 2018 fueron complicados en la primavera.
La imagen habla de la fuerza de la naturaleza. Aquel año hubo dos ciclogénesis, se rompieron el puerto de Bermeo y el de Donosti.
Bailarina en lo alto de la escalera
.- Es hermosa, por contraste, la foto de esa bailarina en lo alto de la escalera de Tabakalera, en Donostia. Armonía y equilibrio en estado puro
LA ARMONÍA de una bailarina en Tabakalera.
Representa a 2016. Choca bastante ver a esa bailarina sobre las escaleras. Habla del equilibrio entre la parte profesional y la parte personal. Concibo la calidad de las empresas pequeñas a través de las personas. Hay que invertir en la formación, para que te devuelvan la solidez. El 2016 fue un año complicado, pero a través de las personas mantuvimos la armonía reflejada en la imagen.
ENTRE los renques de la Hondarrabi Zuri Zerratie, pegada a la bodega.
Hemos vuelto a caminar bajo el Sol que nos calienta ya como si fuera un día de verano. Antes de llegar al nuevo edificio de la bodega –auténtico protagonista de este paseo-, nos adentramos en los renques del viñedo, donde la uva blanca del txakoli vasco está lista y preparada. Gari Ríos la acaricia con adoración, a la vez que la llena de piropos. “Este año nos dará auténticos vinazos”.
Así llegamos a las inmediaciones de la bodega, adentrándonos por fin en uno de sus amplios espacios, ahora vacío.
.- ¿En qué parte de la nueva bodega nos encontramos, Gari?
Aquí es donde evolucionará el txakoli, con el tema de la microbiología y la selección de levaduras autóctonas para trabajar con tinajas, ánforas, barricas de tamaño grande, el hormigón… esta va a ser la zona del I+D.
.- ¿Y esa tierra del fondo de la nave?
Esa tierra se va a quedar ahí, que se vea, con el concepto abierto a que la gente entienda que los vinos salen del suelo, no de la bodega. Pondremos una cristalera transparente para que la gente vea “lur gorri”, la tierra roja que nos da fruto. Es la tierra que ha salido de la excavación de la obra. ¿Subimos al piso de arriba?
SUELO ROJO, o Lur gorri, que está fuera y dentro de la bodega.
.- Subamos.
Esta será la parte social de la bodega. Llevará unas puertas correderas para que siempre que se pueda salgamos al exterior.
.- Parece que estamos dentro del bosque
Aún plantaremos más viñedo alrededor de la bodega, de tal manera que el viñedo se unirá con el bosque. Por ahí irá el camino de la entrada principal. Aún queda por rematar todo el edificio.
FUTURA SALA de Catas, la parte social de la bodega a la que se dan los últimos toques.
.- ¿Cómo son aquí las mañanas?
Con rocíos y nieblas… Ahí abajo, junto al bosque, hay dos charcas donde anidan dos parejas de patos todos los años. ¿Por qué hemos hecho este espacio? Porque no tenemos la garantía de la climatología. Si no lloviese haríamos todas las actividades en el exterior. Aquí haremos catas con otros productores… Mira qué vistas.
.- ¿Se ha construido la bodega tal y como la habías soñado?
Sí. El arquitecto quería construir la bodega en la parte de arriba, para que se viera bien, pero yo tenía claro que el protagonista tenía que ser el Paisaje. Es aquí donde quería la bodega, en la zona baja, discreta, integrada en el paisaje, tal es así que el edificio completo solo se ve desde un punto, del resto sólo se perciben pequeños trocitos de la bodega.
…Mira qué fresno, eh, qué pasada, qué bonito. En días despejados se ve bien el monte Amboto.
GARI en la balconada que da al bosque, sintiendo que el sueño es real.
.- El viñedo es en este inmenso Paisaje… un apunte más.
Alrededor de la bodega hay siete hectáreas plantadas de viñedo, en la bodega antigua hay dos, aquí otras dos… y falta por rematar la parte delantera de la bodega, y alguna esquinita.
Hasta aquí llegan las encinas del mar que se juntan con los valles interiores de Bizkaia llenos de robles y fresnos, avellanos, algún castaño y algún sauce, en terrenos más profundos, arcillosos, mas húmedos.
LAS diferentes estructuras de la bodega forman un gran equipo.
La zona de la costa es más seca, caliza, con un ph básico. Aquí se juntan las dos. Hay partes de terrenos que son básicos, que son ácidos, hay parte de caliza, areniscas.
.- Y luego está el río que os atraviesa, ese riachuelillo que lleva sus aguas al Oca.
Ese afluente divide la parte de Muxika con la parte de Gernika. Nosotros estamos en Gernika.
CONTINUARÁ…
8 Comentarios
Salud y suerte para los que estrenan bodega y se esfuerzan colectivamente por cumplir sus sueños!
Muchas gracias, Joana Redondo. Saludos!
Qué suerte tenemos en este país, con grandes txakolíes en los tres territorios y enormes Vinazos en Rioja Alavesa
La verdad que sí. Muchas gracias, Antton Guridi. Un cordial abrazo.
Me encanta la manera que tenéis de cantar la naturaleza en pleno, árboles, viña, bosque, riachuelo, pájaros, tierra, suelo, uvas, mar, oleaje, tempestad, aire…
Zorionak a ese gran equipo de bodegas Itsasmendi
Eskerrik asko, Txiki. Salud y Naturaleza en pleno
Qué gran idea resumir cada una de las diez últimas añadas en diez fotografías. El resultado es gratificante y original. Ese racimo floreado y a color en una mano en blanco y negro es todo un canto a la primavera. Enhorabuena!
Muchas gracias, Arene Amezaga. Saludos cordiales.
Retrospectiva Itsasmendi
BODEGAS ITSASMENDI ESTRENA NUEVA IMAGEN
Tras casi 10 años, nuestros amigos de Bodegas Itsasmendi han decidido abordar un cambio de imagen en su Txakoli Itsasmendi joven. Y lo hacen bajo el proyecto “Las 6 joyas de Urdaibai” en cooperación con el Bird Center, gran museo vivo de la Naturaleza y dedicado a la investigación y divulgación científica de aves.
El objetivo común es potenciar la Reserva de la Biosfera de Urdaibai donde se ubican, estableciendo diferentes vínculos entre el medio natural y los vinos.
El enclave estratégico entre el Mar Cantábrico y los Pirineos hacen de Urdaibai una zona muy importante en el descanso del paso migratorio de muchas aves que están muy presentes en nuestro día a día.
La selección de 6 especies avícolas únicas irá representada aleatoriamente en las botellas de Txakoli mediante un preciso dibujo artístico realizado en colaboración por personal especializado del Bird Center en las aves y la diseñadora gráfica Lucia Onzain acompañarán a partir de ahora su esfuerzo vitivinícola para realzar el valor natural de esta preciosa comarca vasca.
· La Golondrina
· La Espátula
· El Martin Pescador
· El Zarapito real
· El Avetoro y
· El Águila pescadora
Asimismo, en su compromiso de sostenibilidad, el papel sobre el que se ha realizado la etiqueta, ha sido obtenido de una producción de bosques certificados en sistemas de producción sostenible.
En 1989 varios viticultores retoman conjuntamente una actividad como la vitivinicultura que históricamente ha tenido tanta importancia socioeconómica en Bizkaia.
En 1995 inauguran en Muskiz sus primeras instalaciones, con capacidad para 25.000 litros y en el 2002 la Bodega se traslada a Gernika, enclave privilegiado de la Reserva de la Biosfera del Urdaibai.
El mar Cantábrico regula la amplitud térmica y las temperaturas medias. Los inviernos son suaves y los veranos frescos. Se contabilizan en torno a las 1950 horas de sol al año. La pluviometría oscila entre 900-1500 mms haciendo especialmente comprometidos los cuidados primaverales en el viñedo. Los finales del verano y principios de otoño, sin embargo, garantizan una adecuada maduración de la uva con sus noches frescas, temperaturas diurnas suaves y con la presencia habitual de viento sur durante muchos días.
· Link
Desde la etiqueta inicial con un dibujo del pintor Angel Vadillo hasta la de nuestros días …
Primer viñedo en Muskiz
Bodega en Gernika · polígono Arene
Actual bodega en Gernika
En esta entrevista de `Dastatu Rioja Alavesa´, podemos ver el nuevo proyecto de Itsasmendi …
El Basajaun del viñedo en Bizkaia (I)
“Un poco en precario, pero nos hacía ilusión elaborar el txakoli de esta añada en la nueva bodega. 2019 es un año precioso para Itsasmendi, en pleno 25 aniversario, con un sitio soñado por nosotros en este pequeño oasis… ¡Mira qué paisaje! ¡Mira la nueva bodega”
RECIÉN ESTRENADA bodega de Itsasmendi, en suelos de Gernika, a vista de pájaro.
Junto a este bosque de Gernika, el vitivinicultor Gari Ríos tendrá que contar menos cosas para explicar su proyecto vitalvinícola. Bastará que la gente se acerque… y sienta.
“Aquí se respira lo que hacemos y cómo lo hacemos El viñedo, la naturaleza, el paisaje de Bizkaia habla por nosotros”.
GARI RÍOS, con 25 vendimias a su espalda, de las que no pesan y otorgan íntimos secretos.
Veníamos intentando el encuentro en un día de esta 25 vendimia de Itsasmendi, pero durante más de una semana las lluvias han ido retrasándolo todo. En la vendimia de 2018 pudieron recoger con buen tiempo las uvas de sus 39 hectáreas de un viñedo que está bien repartido por media Bizkaia, pero este 2019 está siendo más caprichoso.
El cielo azul de esta mañana es motivo de alegría y celebración. El vitivinicultor de Muskiz (que ha vivido en Bilbao y Durango, y trabajado 20 horas al día en Gernika… amando la diversidad de los pueblos de Bizkaia) me ha citado en una cafetería, en un pequeño polígono del extrarradio de Gernika.
MIENTRAS vamos camino de la nueva bodega, van llegando uvas vendimiadas en Bakio…
Tras tomarnos un café, nos adentraremos caminando 300 metros hacia una colina rodeada de un bosque donde se respira naturaleza en estado puro, donde suena el agua de un riachuelo y un gran coro de pájaros, hasta llegar a la bodega soñada, donde un equipo de albañiles trabaja en los últimos retoques de la obra.
El bosque entero, los robles, encinas, fresnos, avellanos, algún castaño y algún sauce, los pinos más lejanos, hablan todos de lo mismo:
De la bodega que los humanos han construido con tanto respeto, del color de la tierra roja o lur gorri en sus muros, excavados en el suelo como si fueran una viña de hondas raíces. Lo canta el bosque, el río y sus charcas lo susurran, hasta la Reserva de la Biosfera que es Urdaibai lo está contando.
EL bodeguero de Itsasmendi sentado en los peldaños de lo que será la entrada de su bodega.
“Nacimos en Muzkiz, en los bajos de un caserío de mi tío Jesus Urbaneta. Allí llegamos a elaborar 30.000 litros de txakoli. En el 2002 venimos a Urdaibai con la idea de hacer vino en la Reserva de la Biosfera, pero tuvimos muchos problemas burocráticos y nos pusimos a elaborar vino al lado de una gasolinera, en un polígono industrial… que era la antítesis de lo que somos”.
Muy cerca de donde ahora estamos, han desarrollado diecisiete vendimias en el polígono industrial. “Ha sido un txakoli de garaje, y ya este año, con el 25 aniversario, arrancamos por fin con la bodega nueva. Teníamos vino, viñedos, organización… nos faltaba un espacio donde nos ubicásemos todos a un mismo nivel”.
“El paisaje de Bizkaia habla por nosotros”
AL inicio del paseo, entramos en un edificio pensado para recibir a los visitantes.
Antes de llegar a la nueva bodega, entramos en un edificio de una planta que en el cercano futuro será el primer contacto de los visitantes con Bodegas Itsasmendi. Preside la estancia un gran mapa de Bizkaia donde se muestran los distintos viñedos repartidos por el territorio, a uno y otro lado de la Ría de Bilbao.
.- Veo vuestras viñas vizcaínas en Muzkiz, Gorliz, Muxika, Leioa, Erandio, Mungia, Bakio, Morga, Gernika y Lemoniz.
Son 39 hectáreas de viñedo con las dos variedades del txakoli al 50%: la Hondarrabi Zuri, y la Hondarrabi Zuri Zerratie, aunque es verdad que los viñedos de Hondarrabi Zuri los hemos montado más tarde porque no había materia vegetal, haciendo una selección propia. También tenemos dos hectáreas de Riesling.
UN gran mapa de Bizkaia explica dónde está todo el viñedo de Itxasmendi.
.- ¿Cómo y de qué manera nació “Itsasmendi”?
La primera viña la plantamos en 1989, y la primera elaboración de vino es de 1995. La bodega la hemos creado desde cero, plantando la primera viña, después hemos montado la primera, la segunda y la tercera bodega… Ha sido un proceso enteramente nuestro.
Éramos un grupo de personas que queríamos recuperar el prestigio social, económico y cultural que ha tenido el txakoli durante siglos.
EL MAPA del tesoro, con el reparto territorial de las 39 hectáreas.
.- Te embarcaste en esto a finales de los 80, cuando la Agricultura no estaba tan reconocida como hoy.
En los años 90 la Agricultura estaba desprestigiada. Nadie quería que sus hijos se quedasen en los caseríos. Todos querían que fuesen a trabajar a la Industria.
.- ¿Cómo fue tu caso?
Yo siempre tuve claro que quería estudiar agronomía, y siempre he cuidado en casa la huerta, desde que tenía 13 años, y lo que no tenía entonces era ningún vínculo con la viticultura, algo que me vino a través de la Administración.
OTROS dieron la espalda a la Agricultura, mientras Gari se aferró a ella con pasión.
.- La Administración, eh!
Sí, porque me contrató durante tres años para hacer un trabajo de selección masal de la Hondarrabi Zuri Zerratie por Bizkaia y por Gipuzkoa. Ahí entré en contacto con la viticultura y empecé a desarrollar todo este proyecto.
.- ¿Qué sembraste en tu primera huerta, cuando tenías 13 años?
Lo que más me encantaba eran los tomates. Llegué a tener una huerta increíble de tomates. Pero también tenía alubias, maíz, pimientos… de todo. Siempre me ha gustado la Naturaleza, mi vida siempre ha estado vinculada al medio natural.
“Comparo la viticultura con el deporte de la Soka-tira”
EL vitivinicultor enmarca con sus manos la Hondarrabi Zuri Zerratie que rodea la bodega.
.- Itsasmendi, Mar y Montaña.
Lo que es Bizkaia, la proximidad del mar, que llega hasta la Sierra de Toloño, toda la climatología que deriva de la Bahía de Bizkaia. Los primeros viñedos estaban en tres hectáreas de Muzkiz, Bakio y Mendata. Desde los tres se veía el mar. Eran laderas con mucha pendiente de las que surgió nuestro nombre.
.- Me decías que esta txabola de una planta va a ser el primer lugar de recepción de visitantes que vengan a ver la bodega
La gente que venga a la bodega, en los días que no llueva, entrará andando. Hay como ves un paseo de 300 metros hasta la bodega. Te vas introduciendo caminando junto a un río (afluente del Oca), viendo el viñedo, el bosque, para que no sea una llegada en vehículo, sino que la gente pueda sentir la naturaleza y la Reserva de la Biosfera que es Urdaibai.
CAMINAR entre los árboles más cercanos del bosque, vecino de las viñas y la bodega.
.- Dentro de la txabola veo una magnífica colección de fotografías.
Sí. Este año hemos hecho el X aniversario del concepto añada de Itsasmendi 7, cada una de ellas única e irrepetible. Hay años que son muy atlánticos, otros muy mediterráneos, y eso lo quise mostrar fotográficamente, a partir de 2008…
…haciendo un recopilatorio de las diez añadas con todos los argumentos de cada año, que presentamos en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Al final es la historia de la bodega a través de las imágenes.
Aquel territorio hostil del Txakoli
PENSAR que el txakoli era un territorio hostil hace 25 años.
.- Veo un petrolero que navega en alta mar…
La foto representa al 2008, en la mar, un territorio hostil con inclemencias… Eso precisamente es lo que era el txakoli cuando nosotros empezamos: un territorio hostil, con muy poca información de variedades, sistema de plantación, calidad… pero hemos aunado esfuerzos, como hace la gente en los barcos, para sacar adelante este proyecto con la presencia del mar, que está muy presente en nuestro proyecto.
.- Me decías antes que valoras mucho los equipos.
Si hubiera estado solo, quizá hubiera podido evolucionar con más rapidez personal, pero decidí hacer un proyecto más sólido que no se crease solo a través de mi persona. Una parte de mi tiempo ha estado encaminada a formar el equipo y a establecer una forma de trabajar desde la horizontalidad, que es fácil de decir pero difícil de implantar.
“¡MIRA qué paisaje! ¡Mira la nueva bodega!”
.- ¿Quiénes sois los capitanes de este barco?
La enóloga Edna Bermejo, riojana alavesa de Yekora, con un carácter impulsivo y pasional, que tiene la frescura de la gente joven, con su mirada crítica siempre tan interesante. He aprendido mucho de la gente con la que trabajo.
Está Bingen Mendizabal, uno de los pilares de la bodega, ingeniero técnico agrícola que trabajó en Remelluri, con un Master en Enología, que desde 2010 trabaja con nosotros. Los tres compartimos la dirección técnica de Itsasmendi.
Una VIÑA muy bizkaitarra.
.- Entre las fotos, veo una viña muy vizcaína.
El año 2009 fue el año de la diversidad. Ese es el paisaje de nuestros viñedos, esa orografía de fondo no muy alta, esa diversidad vegetal en torno a los viñedos que a mí siempre me gusta respetar por esa incidencia en los aromas de las producciones, que hace que la viña esté más equilibrada en armonía con cada pequeño ecosistema.
Lo importante de la viticultura es que la producción sea capaz de trasmitir todo el potencial enológico que tiene cada parcela, esa es la clave para hacer vinos distintos.
EL hechizo oculto de la floración de los racismos…
.- ¿Qué nos dices de esa mano que acoge un racimo al comienzo de la floración?
El 2011 fue un año increíble con las floraciones. Para nosotros es un momento muy delicado en la viticultura. Esta foto de 2011, realizada por un fotógrafo alemán, refleja ese momento tan precioso de la floración de los racimos, tan imperceptible y desconocido, porque muchos nos saben que la viña tiene flores diminutas, pero con una fragancia espectacular cuando paseas por los viñedos.
.- Están esas manos tirando con fuerza de una soga…
LA fotografía explica muchas cosas…
Ese fue el XX aniversario. Hicimos un concurso de fotografía con el título “Un sueño hecho realidad”, porque en los comienzos era impensable que llegaríamos a donde hemos llegado actualmente, con presencia en los mejores restaurantes, en más de veinte países, con un prestigio aquí y fuera de aquí.
El título de la foto era precisamente “Un sueño hecho realidad”. Lo ganó un fotógrafo de Gernika que intentó transmitir nuestro esfuerzo, nuestra trayectoria a través del esfuerzo de unas manos, tan vinculadas a nuestra profesión. Creo que la viticultura es comparable con el deporte de la Soka-tira.
.- Y qué decir de esa ola inmensa del Cantábrico chocando contra el puerto.
HAY OLAS de Lekeitio que gritan cuando estallan en tierra.
Eso es en Lekeitio. Refleja el año 2013, un año complicadísimo que no dejó de llover hasta el 28 de junio. También el 2007 y el 2018 fueron complicados en la primavera.
La imagen habla de la fuerza de la naturaleza. Aquel año hubo dos ciclogénesis, se rompieron el puerto de Bermeo y el de Donosti.
Bailarina en lo alto de la escalera
.- Es hermosa, por contraste, la foto de esa bailarina en lo alto de la escalera de Tabakalera, en Donostia. Armonía y equilibrio en estado puro
LA ARMONÍA de una bailarina en Tabakalera.
Representa a 2016. Choca bastante ver a esa bailarina sobre las escaleras. Habla del equilibrio entre la parte profesional y la parte personal. Concibo la calidad de las empresas pequeñas a través de las personas. Hay que invertir en la formación, para que te devuelvan la solidez. El 2016 fue un año complicado, pero a través de las personas mantuvimos la armonía reflejada en la imagen.
ENTRE los renques de la Hondarrabi Zuri Zerratie, pegada a la bodega.
Hemos vuelto a caminar bajo el Sol que nos calienta ya como si fuera un día de verano. Antes de llegar al nuevo edificio de la bodega –auténtico protagonista de este paseo-, nos adentramos en los renques del viñedo, donde la uva blanca del txakoli vasco está lista y preparada. Gari Ríos la acaricia con adoración, a la vez que la llena de piropos. “Este año nos dará auténticos vinazos”.
Así llegamos a las inmediaciones de la bodega, adentrándonos por fin en uno de sus amplios espacios, ahora vacío.
.- ¿En qué parte de la nueva bodega nos encontramos, Gari?
Aquí es donde evolucionará el txakoli, con el tema de la microbiología y la selección de levaduras autóctonas para trabajar con tinajas, ánforas, barricas de tamaño grande, el hormigón… esta va a ser la zona del I+D.
.- ¿Y esa tierra del fondo de la nave?
Esa tierra se va a quedar ahí, que se vea, con el concepto abierto a que la gente entienda que los vinos salen del suelo, no de la bodega. Pondremos una cristalera transparente para que la gente vea “lur gorri”, la tierra roja que nos da fruto. Es la tierra que ha salido de la excavación de la obra. ¿Subimos al piso de arriba?
SUELO ROJO, o Lur gorri, que está fuera y dentro de la bodega.
.- Subamos.
Esta será la parte social de la bodega. Llevará unas puertas correderas para que siempre que se pueda salgamos al exterior.
.- Parece que estamos dentro del bosque
Aún plantaremos más viñedo alrededor de la bodega, de tal manera que el viñedo se unirá con el bosque. Por ahí irá el camino de la entrada principal. Aún queda por rematar todo el edificio.
FUTURA SALA de Catas, la parte social de la bodega a la que se dan los últimos toques.
.- ¿Cómo son aquí las mañanas?
Con rocíos y nieblas… Ahí abajo, junto al bosque, hay dos charcas donde anidan dos parejas de patos todos los años. ¿Por qué hemos hecho este espacio? Porque no tenemos la garantía de la climatología. Si no lloviese haríamos todas las actividades en el exterior. Aquí haremos catas con otros productores… Mira qué vistas.
.- ¿Se ha construido la bodega tal y como la habías soñado?
Sí. El arquitecto quería construir la bodega en la parte de arriba, para que se viera bien, pero yo tenía claro que el protagonista tenía que ser el Paisaje. Es aquí donde quería la bodega, en la zona baja, discreta, integrada en el paisaje, tal es así que el edificio completo solo se ve desde un punto, del resto sólo se perciben pequeños trocitos de la bodega.
…Mira qué fresno, eh, qué pasada, qué bonito. En días despejados se ve bien el monte Amboto.
GARI en la balconada que da al bosque, sintiendo que el sueño es real.
.- El viñedo es en este inmenso Paisaje… un apunte más.
Alrededor de la bodega hay siete hectáreas plantadas de viñedo, en la bodega antigua hay dos, aquí otras dos… y falta por rematar la parte delantera de la bodega, y alguna esquinita.
Hasta aquí llegan las encinas del mar que se juntan con los valles interiores de Bizkaia llenos de robles y fresnos, avellanos, algún castaño y algún sauce, en terrenos más profundos, arcillosos, mas húmedos.
LAS diferentes estructuras de la bodega forman un gran equipo.
La zona de la costa es más seca, caliza, con un ph básico. Aquí se juntan las dos. Hay partes de terrenos que son básicos, que son ácidos, hay parte de caliza, areniscas.
.- Y luego está el río que os atraviesa, ese riachuelillo que lleva sus aguas al Oca.
Ese afluente divide la parte de Muxika con la parte de Gernika. Nosotros estamos en Gernika.
El Basajaun del viñedo en Bizkaia (y II)
Los objetivos del equipo de Gari Ríos son muchos, como que algún día Bizkaia tenga el protagonismo que merece, convirtiéndose en una zona de vinos de gran prestigio. Pero hay más, muchos más.
Pero lo más hermoso de todo es que…
… cuando se trasladaron a Gernika en 2002 no sabían el potencial que tenía el txakoli. Y ni pensaron tan siquiera en elaborar vinos de guarda.
RECORDEMOS. Estamos junto a la nueva bodega de Itsasmendi en Gernika.
Volvamos al claro del bosque, junto a la bodega recién construida, entre viñedos, en un día espectacular de otoño, respirando y sintiendo, mientras un camión trae racimos de uva recién vendimiada en Bakio, a unos 27 kilómetros de la bodega soñada que aún está en obras, a la que hay que dar los últimos remates de construcción. Una bodega dispuesta a embarazarse, para elaborar y guardar los vinos del futuro.
“Es salvaje la competencia entre los vinos blancos”
.-Ahora mismo estamos junto a la bodega, Gari, como si estuviéramos en un claro del bosque. Un paraíso.
Así es. El otoño en el que ya estamos inmersos es increíble. Dentro de poco todo ese bosque se pondrá dorado, ocre, un estallido, una preciosidad. La diferencia de las estaciones en esta zona de Gernika es muy marcada.
.- ¿Qué es esta bodega para ti?
AHÍ esta el bodeguero, enamorado de su nueva bodega.
Buffff, una maravilla. Confieso que me hubiera gustado construirla antes, cuando vine aquí al Urdaibai en el 2002, cuando pensé que hacer un vino en la Reserva de la Biosfera sería una cosa preciosa. Pero no la hubiera construido como lo hemos hecho ahora. Estos 17 años de experiencia me han dado conocimiento y ahora mismo he diseñado una bodega acorde a nuestra forma de hacer las cosas.
.- ¿Esto es una culminación?
Es la culminación a 25 años de trabajo de un sueño que tuvimos en su día. Ahora se está cumpliendo el poder recibir a la gente en este entorno y decirles que el vino lo hacemos aquí, de estas viñas, de este paisaje, en una orografía que transmite perfectamente lo que es Bizkaia:
BELLOTAS caídas sobre esta mesa sobre la que se beberá txakoli
.- Es un remanso de paz.
Lo es, Julio. Veo que lo sientes.
EL vitivinicultor en una de las primeras prensas que tuvo en aquella… su primera bodega.
.- A ti te puede atraer Rioja Alavesa, pero esto no lo cambias por nada.
A cada uno, lo suyo. Hombre, me encanta Rioja Alavesa, me encanta Priorato, me encanta Galicia…
Hay mucha gente que me pregunta “¿Por qué haces vinos en una zona tan complicada?”. Pero no se trata de obtener un éxito inmediato. Hay que sembrar, hay que cultivar, hay…
.- No queréis renunciar a este lugar de Mar y Montañas.
No queremos renunciar a que Bizkaia tenga protagonismo dentro de unos años como una zona de vinos de gran prestigio.
.- Hay que seguir sembrando. ¿Es eso?
EN SUS manos, una de las primeras botellas de su txakoli, con casi 25 años de historia.
Claro. Nos toca a nosotros esa parte, que es muy bonita y muy agradecida. De cambiar un poco el camino del Txakoli, de impulsarlo, de ponerlo en el lugar que se merece. Todo eso es muy chulo.
Queda mucho por hacer y desarrollar
.- ¿Bodegas Itsasmendi mantendrá con las nuevas instalaciones la misma filosofía?
No hemos hecho una bodega para crecer. Ahora vas a ver la zona de elaboración del vino, de qué manera vamos a respetar el espacio de los 50 depósitos, con una zona de micro vinificación preciosa para hacer elaboraciones de 500, 1000 y 2000 litros, de seguir haciendo pruebas, de seguir conociendo nuestro territorio, que todavía queda mucho por hacer y desarrollar, mucho, que eso nos pone y nos estimula.
OTRA mirada a la bodega, un sueño en construcción que ya es realidad.
.- Veo que ha empezado a llegar la uva de la vendimia.
Un poco en precario, pero nos hacía ilusión elaborar el vino en la nueva bodega. Porque si llegamos a elaborar en la vieja bodega, luego tendríamos que subir todo el txakoli a la nueva, lo que habría sido un trabajo por duplicado.
¡Mira, mira una vez más todo este paisaje! Aquí habrá que contar menos cosas. Bastará con que la gente venga, esté y sienta.
VIÑA y Bodega se miran a los ojos con esta dulzura de un día azul.
.- Con todos estos aliados de que dispones: la ermita centenaria, la vieja tejera, el pajar, los caseríos cercanos…
Nosotros queremos concebir las visitas como una conexión con la historia, la cultura, el paisaje y el vino. Y que cada cual le dedique el tiempo a lo que más le llame la atención. Los niños y niñas, una parte muy importante de este proyecto, correrán por las campas sin tener que estar enclaustrados en la bodega.
.- ¿Qué le parece a tu hija de 12 años todo el proyecto?
Ah, sí, quiere venir con sus amigas a vendimiar un día. El próximo fin de semana las invitaremos a todas. Pero no quiero imponerle esto, eh! Quiero que ella sea feliz y desarrolle su profesión como he hecho yo. Si le gustan más otros aspectos de la vida, no me voy a sentir frustrado.
Por eso he constituido una empresa en la que hay gente que va a garantizar la continuidad, con Bingen, con Etna, con Ramón, con Markel. Esto tiene futuro. No se va a perder conmigo.
HABLAR de las uvas, poco antes de que entren en Bodega.
.- Hemos llegado a la zona de elaboración, con depósitos de acero, que los hay muy grandes también.
Tengo una parte para hacer pruebas, con pequeños volúmenes de 500, 1000 o 2000 litros. Ahí se ve la realidad.
.- ¿Qué txakoli se beberá dentro de diez años, con esta uva que hoy entra en la bodega?
La primera semana ha entrado una uva increíble. Hay uno que he elaborado con pieles, con una uva maravillosa, que será el Artizar de este 2019, con una acidez fantástica, que es la que te garantiza que los vinos duren.
.- La carta de presentación del Txakoli es la acidez.
Es la acidez, sin duda. Ese es el eje conductor. Es sinónimo de frescura y de vida. Esta añada nos traerá txakolis geniales para dentro de diez años.
De los vinos que durarán más, algunos llevarán un poquito de madera, tinaja o ánfora, un poco de hormigón. Estamos trabajando en distintas formas de elaborarlo, en un continuo aprendizaje.
El futuro del txakoli son los vinos de crianza
.- Es emocionante pensar que estás metiendo uva para elaborar un txakoli que se beberá dentro de diez años, y que se beberá en distintas partes del mundo.
Jajaja, es bonito. Lo cierto es que cuando empezamos con esto aquí en Gernika no sabíamos el potencial que tenía el txakoli. Ni pensamos en hacer vinos de guarda.
Hoy sabemos que el futuro del txakoli son los vinos de crianza. Lo tengo claro. No hay zona de gran prestigio que solo haga vinos jóvenes. Los que dan prestigio y personalidad y valor añadido son los vinos con crianza. No digo madera. En ánforas, en botellas…, lo que sea.
A través del gran ventanal se cuela el bosque, tan presente en el entorno.
.- ¿Es dura en el mercado la competencia entre los vinos blancos?
Es salvaje. Cuando empezamos a hacer txakoli, solo hacían vino blanco los gallegos, Rueda y algo en Cataluña. Ahora mismo todo España hace vinos blancos y en una carrera sin fin por esa demanda que existe entre los consumidores del vino blanco.
Eso nos está haciendo daño en el mercado básico del txakoli que actualmente es el poteo, la barra del bar. Entran en Euskalherria otros productos que son más económicos. A eso hay que darle una vuelta si queremos tener futuro.
EN época de vendimia y de remates en la bodega, el teléfono no deja de sonar.
.- De alguna manera habéis sido pioneros.
Bien, pues ahora tenemos que volver a liderar el ser pioneros de vinos blancos con crianza en España de la mano de Galicia, para que esta zona se mantenga. En la bodega cada vez es mayor el porcentaje de vinos con crianza que elaboramos. Empezamos con un 95 a 5 en la relación de vinos jóvenes y vinos de crianza. Y ahora estaremos en un 65 a 35. Y la tendencia va a ser a reducir el porcentaje de vino joven.
.- Todo va creciendo en vuestra bodega. ¿También aumenta tu pasión por el vino?
Mi ilusión por este nuevo proyecto se puede ver y tocar, jajaja. Para mí esta bodega es un espaldarazo que me llevará hasta la jubilación. Este sueño me ha impulsado, y el conseguirlo, ni te cuento. Es cerrar el círculo para disfrutarlo todo aún más.
BODEGA semi oculta, desde arriba, arropada por tierra, viñedo, cielo y bosque.
.- ¿Has ido con prisas en la vida para conseguir este sueño?
La verdad es que no. Nunca he ido con prisas. Primero me centré en los viñedos, luego en los vinos, después en la organización de las personas… Ahora se trata, con el nuevo edificio de la bodega, de conseguir que todo esté a la misma altura: organización, vino, viñedos y bodega.
Esto nos va a dar un salto cualitativo importante, porque el vino también tiene una parte de psicológico.
.- ¿Qué quieres decir?
ERMITA de los Santos Txirenes (1875) que cuida sus jóvenes viñedos.
LA ERMITA desde otro punto de vista, vecina ilustre de Bodegas Itsasmendi.
Que la calidad no es tangible. Que depende de muchas cosas. Y poder disfrutar de los vinos en este espacio yo creo que nos hará dar un salto cualitativo en la percepción que tenga la gente de la calidad con la que elaboramos en Itsasmendi.
La nueva bodega será un plus, y eso es ilusión y gasolina para seguir trabajando.
.- Zorionak.
Eskerrik asko. Hombre, ahora yo me iré apartando poco a poco.
.- ¿Qué edad tienes?
53 años, pero quiero volver al viñedo, que algún día acabaré mi vida profesional cuidando un pequeño viñedo.
UNO de los buques insignia de la bodega, para navegar por Tierra y Mar.
“La unidad de la tres DO de txakoli abrirá mercados”
.- Tú quieres hacerte sólido en casa, en Euskadi.
Sí, porque nos ha costado mucho trasladar al consumidor local que el txakoli puede ser esto, porque al principio lo veían como una adulteración de la tradición, o una invasión o una intromisión. Ahora ya les hemos transmitido que lo nuestro es trabajo, profesionalidad, dedicación, y que el producto refleja lo que es la tierra.
.- El Txakoli está “de moda” en muchos lugares.
Es verdad que cada vez vienen más restaurantes de distintos lugares de España, o de Japón, de los Países Nórdicos y de Estados Unidos. Pero, insisto, donde realmente tenemos que ser fuertes para que esa onda expansiva sea más potente es en casa, en Euskadi.
ENTORNO. Este pajar se cerrará con cristales para realizar Catas “al aire libre”
.- ¿Eso llegará?
Creo que llegará. Nos falta algo más de espíritu colectivo, pero hay una semilla para desarrollar en los próximos años. Tendremos que empezar fuera, en algún país lejano donde la gente esté más tranquila, donde veamos que al unirnos abriremos más mercados.
“Decir Rioja Alavesa es decir palabras mayores”
.- ¿Dirías que el Txakoli y los vinos de Rioja Alavesa se miran cara a cara, de tú a tú, cada uno en su lugar?
GARI Ríos posa junto a unos viñedos de Laguardia, donde le entrevistamos en 2016.
Bueno, decir Rioja Alavesa es decir palabras mayores de una trayectoria de muchísimos siglos, que es lo que te garantiza una estabilidad y un prestigio. Pero creo que hay muchos vinos dentro del txakoli, en vinos blancos, que pueden estar a la altura de los Rioja Alavesa.
Tenemos características distintas, pero hay vinazos dentro del txakoli, y no tenemos nada que envidiar.
GARI brinda con Juan Carlos Lopez de Lacalle y Juan Luis Cañas el pasado marzo en Gasteiz.
.- Una alegría que un país pequeño –en tamaño- como el nuestro tenga Rioja Alavesa y Txakoli
Joé que sí. Es una riqueza. A mí la diversidad me parece genial. Tengo muchos amigos en Rioja Alavesa y en otras zonas vitícolas de España y de Europa.
DELANTE de una de sus viñas, bajo la sombra de los árboles del bosque.
.- ¿Dónde está la competencia?
A veces pensamos que la competencia se da solo entre las bodegas de txakoli. Otros creen que es con los vinos de Rueda. Otra gente cree que compiten el vino con la cerveza.
Yo creo que se pueden aunar esfuerzos y colaborar en diversos ámbitos para que cada vez tengamos más prestigio. Unos a otros nos podemos dar protagonismo, porque colaborando siempre se sale ganando.
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