En la localidad alavesa de Murga , alejada un par de kilómetros del núcleo rural de apenas 100 habitantes, hay una Torre que data del s. XIV y que es muy interesante tanto desde el aspecto histórico como desde el ámbito del txakoli.
Murga se encuentra en pleno Valle de Ayala, próximo a Amurrio, a 43 kms. de Vitoria y a 30 kms. de Bilbao
Fede Verástegui nos estaba estaba esperando, encantado de enseñarnos toda la riqueza cultural que encierran sus paredes, siglos de esplendor, luchas y batallas, generaciones que sobrevivieron y dieron vida a este patrimonio y que impregnan el puente, los muros y estas tierras hoy dedicadas al cultivo de la vid.
La Torre junto a los viñedos, los robledales, el río … hacen un conjunto al más puro estilo Château, común en el Médoc, pero poco visto en el País Vasco.
La Hondarrabi zuri convive con otras variedades, en menor proporción, como la Sauvignon blanc , Petit manseng , Gros manseng y Riesling .
En total son aproximadamente 4 has. de viñedo dividido en 2 parcelas de 2,5 has. y 1,5 ha.
En años muy buenos, sin granizo ni heladas y con el mildiu controlado, el rendimiento puede llegar a ser de 8500 kgs./ha.
La sanidad de los racimos salta a la vista.
Viñedo muy bien aireado y con las bayas compactas, típicas de la hondarrabi zuri.
El txakoli asociado a toda una historia y a un linaje que se remonta varios siglos atrás se hace presente en este entorno único.
La Torre de Murga bien merece una visita guiada para conocer los tesoros de su patrimonio histórico-artístico.
El caserío – molino que acompaña a la Torre se construyó en el s. XVI.
El puente es un puente medieval rehabilitado en el s. XVIII.
Todo este conjunto está declarado desde hace un año como conjunto monumental (el caserío-molino, el puente y la Torre).
Una vez atravesamos el puente sobre el río Izoria , nos situamos a las puertas de la Torre, datada en el s. XIII.
La caseta es una pequeña tienda donde poder abastecerse de txakoli
Las referencias al Martín pescador ( Fede es un enamorado de la fauna y del entorno paisajístico de la zona ) y las fechas con contenido y relevancia histórica son recurrentes en Txakoli Txikubin.
El río Izoria, afluente del Nervión en su margen derecha, atraviesa el puente de la Torre y alberga una fauna pintoresca y singular.
El Martín pescador fue elegido por Fede como emblema e icono de la etiqueta del txakoli.
En la Torre, Fede nos explicó la historia de Txikubin, el fundador del linaje, el primer Murga, que fue quien construyó la primera Torre en 1272 en madera.
Sucesivamente y a lo largo de los años, la madera dejó paso a la piedra como elemento de mayor resistencia y perdurabilidad.
Los blasones y escudos adornan la fachada.
Las salas y las dependencias de la Torre albergan siglos de historia
Las estancias rezuman siglos de historia por los cuatro costados.
La actual sucesora en el linaje de los Murga es la mujer de Fede:
MªTeresa de Murga e Iznardi
El viñedo se plantó en 2009 y la primera añada del txakoli salió al mercado en 2011 con muy pocas botellas, cuando Fede cumplió 60 años.
En la fecha de su cumpleaños, una de sus hijas le regaló la etiqueta pintada por un amigo con la imagen del Martín pescador.
El mismo txakoli también es vestido con esta otra etiqueta
No se podía dejar pasar la oportunidad de dejar una nota de cata manuscrita en un lugar con tanta historia.
La cata de Jon Andoni …
La producción en 2020 se situó en torno a los 30.000 kilos de uva.
Txikubin, apodado así por ser “corto de estatura pero largo de genio” era hijo del VII Señor de Ayala y dió origen al linaje de los Murga en el s. XIII …
El txakoli Txikubin es un homenaje a los fundadores.
Además de txakoli, elabora varios espumosos blancos y uno rosado.
Del espumoso se elaboran entre 3000 y 5000 botellas.
Las referencias a la torre son innumerables a lo largo del tiempo.
Enlaces de interés
Eskerrik asko, Fede
por la visita a este lugar tan ilustre,
con tanta historia y tan magnífico txakoli, … y espumosos!
Visita realizada por Jon Andoni Rementería y Javi Calzada el 2 de agosto de 2021
Txakoli K5 Arguiñano
La visita empezó francamente bien.
La comunicación con Aia , pueblo donde está ubicado la bodega, tiene muy buena conexión con los pueblos de la costa como Getaria , Zarautz o la localidad de Orio .
Una vez allí y tras recorrer un buen tramo de la Reserva Natural de Pagoeta , las vistas son impresionantes, Getaria y Zarautz y el mar Cantábrico al fondo, espectaculares.
Karlos Arguiñano , siempre dispuesto a acercarse a las visitas y dialogar sobre lo divino y lo humano, muy cercano y simpático.
La bodega trabaja con 15 hectáreas de uva Hondarribi Zuri en terrazas con orientación norte que miran a la costa gipuzkoana, en terrenos con buen drenaje e inclinación y en un paraje que mira de cara al mar Cantábrico, desde donde a simple vista puedes ver el ratón de Getaria y Zarautz.
Los viñedos se plantaron en 2006, salvo una pequeña ampliación en 2012.
La primera añada salió al mercado en 2010 , año en el que también se edificó la bodega.
Da gusto ver el vigor de las cepas y la sanidad de los racimos este año …
El viñedo se ha plantado en espaldera, a diferencia de la gran mayoría de la D.O. Getariako Txakolina que utiliza el tradicional parral.
Los rendimientos son mucho menores, alrededor de 3500 – 6000 k/ha.
Nada más entrar a la bodega podemos ver un mural con todas las parcelas que rodean a la bodega
Lauren Rosillo (Villarrobledo, Albacete, 1975) es el enólogo de la bodega.
Finca Valpiedra, Martínez Bujanda, Valdemar, Finca antigua, Sedella etc, …
Ingeniero Agrónomo por la Universidad de Albacete y licenciado en Enología por la Universidad Miguel Hernández (Elche).
Fue él quien sentó las bases enológicas de la bodega desde un principio.
También pertenecen al equipo técnico de la bodega, la enóloga Andrea Vargas y Amaia Arguiñano.
Andrea nos hizo una introducción y recorrido por la bodega, sala de depósitos y embotellado.
En la recepción pudimos degustar añadas antiguas del K5 realmente espectaculares.
Desde un 2011 aún con vitalidad pero muy reposado, redondo, sin aristas y con muchos matices …
Un 2014 con nervio, pelín de carbónico y con una intensidad tanto en aroma como en boca bestiales. Una magnífica evolución.
Un 2016 en un punto de juventud y madurez espléndidos.
Un 2018 al que aún le falta tiempo en botella para desarrollar todo el potencial que aún guarda dentro.
Por otra parte, en K5 todos los txakolis, tanto el principal (K5) como la segunda marca (K Pilota) son someidos a una crianza sobre sus lías.
La bodega no elabora el típico txakoli de año con aguja.
La idea de crear esta bodega partió desde Arguiñano en “dejar raíces” con un producto de calidad con la variedad autóctona hondarrabi zuri y cultivo sostenible.
Karlos creó la bodega junto con otros cuatro socios (Juanjo Landa, Abel Agirre, Julián Arruabarrena e Iñaki Burutxaga).
Inicialmente, la idea era haberla llamado “K2” en homenaje a la conocida montaña y como símbolo al esfuerzo y sacrificio.
El nombre K2 estaba registrado y terminaron llamándola “K5” en homenaje a los cinco socios fundadores.
A día de hoy la bodega produce aproximadamente 100.000 litros de txakoli.
Una quinta parte se destina al Txakoli K5 propiamente dicho y el resto al K Pilota .
Los 20.000 o 25.000 mejores kilos de uva, en K5 no se compra uva de otras elaboradores, que se obtienen en cada vendimia, independientemente de la parcela de la que provengan, son destinadas al K5.
El mosto flor o sangrado extraído por gravedad va al K5, de ahí su sedosidad y alta calidad.
En la terraza exterior las vistas son alucinantes y la estancia es una maravilla.
La comparativa entre estas tres añadas hace ver con claridad que estamos ante una bodega que engrandece al txakoli por:
- El efecto añada, curioso y muy claro de percibir.
- El respeto a la variedad hondarrabi zuri, sacando lo mejor de sí en color, aroma y sabor.
- La importancia que l @ s enólog @ s de la bodega dan a los txakolis considerándolos vinos con capacidad de guarda.
Un placer visitar y conocer la bodega en estas jornadas de puertas abiertas !!!
Eskerrik asko, Andrea, Amaia y Karlos, por vuestra simpatía y generosidad !!!
‘BODEGA K5’ – Andatza Barreiatua, 16. Aia, Gipuzkoa. Tel. 943 24 00 05.
Visita realizada por Javi Calzada y Belén Vélez el jueves 29 de julio 2021
Txakoli Ugabe
Ugaitz Iturbe (Amorebieta · 1977) es el propietario de la bodega de Ugabe Txakolina .
El nombre es un acrónimo de Uga itz y Be goña, su madre.
La bodega está situada en el pueblo de Artea en pleno Valle de Arratia, en el barrio de Sarasola concretamente, a 25 kms. de Bilbao.
Ugaitz Iturbe es piloto de avión profesional.
Formado en la Escuela Nacional de Aeronáutica de Salamanca, ejerció en Hondarribia como piloto e instructor de vuelo durante varios años.
Dejó de volar para crear una empresa de helicópteros, de diseño y fabricación propia durante 8 años, en el parque tecnológico de Donosti.
Una vez cerrada esta etapa en su vida, con el pilotaje, formación y la empresa de helicópteros, decide dedicarse de lleno al tema del txakoli.
Ugaitz se toma este paso como una evolución natural
Cuando se jubiló el aita, plantó unas viñas y lo que en principio era una distracción y una pequeña producción para casa, poco a poco empiezó a convertirse en un tema serio que le involucraba de lleno, con trazas de ser un reto apasionante.
Es así que en 2013 arranca la primera añada de Ugabe Txakolina
La entrada a la bodega tiene una verja muy original.
El viñedo es básicamente Hondarrabi zuri en un 80%. además de Zuri zerratie en un 10% y de Chardonnay (los racimos de las imágenes) en otro 10%
Las primeras cepas alrededor de la bodega en Artea (1 ha.) las planta el aita en 2010.
Además de esta parcela, también elabora con viñedos:
- En Garai , viñas de 20-25 años, de variedades Hondarrabi Zuri, Riesling, Hondarrabi Baltza y Gros Manseng básicamente.
- En Zeberio un 95% de Hondarrabi Zuri y un poco de Izkiriota.
En total, 2 has. de producción y unos 10.000 litros más o menos en vendimia normal.
La Chardonnay tiene un problema aquí, y es que es muy sensible, tiene mucha merma.
Es muy sensible al mildiu, a las heladas, … es por eso que es una variedad que en Bizkaia es difícil de ver.
En nuestro clima aporta un rendimiento muy bajo.
El pasado año (2020) la vendimia comenzó con la Chardonnay el 31 de agosto, dos semanas antes que las hondarrabis · 15 de septiembre.
La vendimia de la Hondarrabi zuri ha sido algún año a finales de septiembre, pero lo normal es que sea a mediados de septiembre.
Las vistas son impresionantes con el Gorbea al fondo y toda una panorámica de 360º
En 10 años no han caido ni heladas ni granizadas devastadoras.
En el Valle de Arratia, el hecho de que el viñedo esté sobre una loma posibilita que estas situaciones se reduzcan.
Corre mucho aire y las viñas están muy bien ventiladas.
305 mtrs. de altitud.
Uno de los viñedos más altos de Bizkaia
Los recodos del camino se rodean de tomateras, alubias, manzanas de sidra, … y unas vistas espectaculares de Artea, Villaro y el Valle de Arratia.
Es en 2017 cuando da un paso al frente y asume la dirección de la bodega.
Fueron ampliando el viñedo inicial según se hacían con derechos de plantación.
La hectárea de Artea se suma a los terrenos en Garai (ahí están las cepas de hondarrabi beltza original de los clones antiguos de Bakio, unos 500 kilos en vendimia) y Zeberio, lo que hacen una suma de aproximadamente 2 has. y con intención de ampliar.
A diferencia de otras familias que llevan generaciones de tradición en el txakoli, aquí se empezó de cero.
Es un handicap añadido pero que se ha ido solventando con ilusión y muchísimas ganas.
La producción de Ugabe Txakolina ronda proximadamente los 10.000 litros.
Exporta el 75%.
En un primer momento a Inglaterra, ahora a Alemania y EEUU con expectativas de seguir ampliando mercados como Países Bajos o Japón.
La gama con la que trabaja Ugaitz a día de hoy es esta:
- Ugabe txakolina , txakoli joven, con una acidez muy refrescante.
- Media botella 37,5 cl. del mismo txakoli
- Desde el año pasado, el mismo txakoli sin filtrar, con destino para el mercado americano, con un poquito más de carbónico.
- Vermú con 23 botánicos y vino base Chardonnay
El vermú · ahora embotellado en formato litro · nos encantó.
Es una “bomba”, muy bueno, con menos sensación dulzona y mejor integrado en aromas y sabores que tantos y tantos industriales …
Ugaitz ha visitado mucho Italia durante varios años por motivos de trabajo y es un entendido en esta materia.
La cercanía a Piamonte, cuna del vermouth, posibilitó un mayor conocimiento de esta bebida.
Esta es la primera serie, de 2000 botellas, que en breve cambiará de formato y de botella.
- 27 días con 23 diferentes botánicos infusionados sobre vino base Chardonnay.
- El dulzor viene de azúcar integral de caña ecológica.
- La mayoría de los botánicos son de los alrededores del viñedo
En el txakoli ha habido mucho trabajo en el branding.
Uno de los grandes aciertos ha sido el trabajo de marketing con esa botella azul que tan llamativa es.
Desde un principio, muchísima gente empezó a reconocerles por esto mismo.
- El azul connota frío, frescor
- Los productos que vestían ese azul eran productos de valor añadido
- No existía nada igual en el mundo del txakoli
El estilismo y la imagen de la botella es un punto fuerte en el proyecto de Ugaitz.
Le gustan los formatos polivalentes, tanto para bar como para restaurante con etiquetas de vinilo que aguantan cubitera y no se degradan tan fácilmente.
Y que nosotros conozcamos, es la única bodega de txakoli con formato de 37,5 cl.
Balea sin filtrar, unfiltered
Es un txakoli que al estar sin filtrar pueden aparecer restos de materia orgánica que dan más cuerpo y estructura al mismo txakoli.
Esto le encanta al mercado americano
Empezaron con esta idea los italianos y ha sido todo un acierto.
El nombre de Balea es un guiño a la conexión vascos – América, los balleneros vascos que iban a Terranova.
Etiqueta con perfil de comic y estilo `naif´ en botella transparente para dejar ver la madre y los posos en el txakoli.
La bodega de garaje está equipada con varios depósitos y toda la maquinaria imprescindible de principio a fin, etiquetadora incluida.
El txantxangorri o petirrojo es el icono del Txakoli Ugabe , simpático y muy reconocible
El txakoli es joven, fresco, con todos los registros de la Hondarrabi Zuri y matices de Chardonnay, que le aporta más aroma y un poco más de volumen.
Un vino para tomar sólo y para comer, de barra y gastronómico, que puede acompañar infinidad de platos.
Tiene una marcada acidez y un leve amargor final característico de la variedad.
¡Una gozada!. Txakoli bien elaborado.
Muy recomendable!
Playlist
Eskerrik asko Ugaitz !!!
Una gozada compartir conversación contigo.
Châpeau por el txakoli, las vistas, el entorno y los nuevos proyectos, … !!!
Visita realizada el lunes 26 de julio 2021 por:
Iratxe Rementería, Jon Andoni Rementería y Javi Calzada ( La guía del txakoli ).
Txakoli Basobe
El viñedo de Txakoli Basobe está situado en Laukiz, junto al Club hípico Laukiz, en plena naturaleza.
Ninguna indicación en el camino, cuesta encontrarlo si no se tiene como referencia el Club hípico Laukiz o el restaurante Ganene.
Es un remanso de paz, ni contaminación, ni coches ni ruidos, sólo el sonido de los pájaros y la suave brisa de las hojas de los árboles, …
Una vez allí, José me recibe con los brazos abiertos, dispuesto a compartir sus experiencias en esto del txakoli, los orígenes y comienzos …
El viñedo de 3.300 metros cuadrados tiene este año unas cepas con un vigor increíble y unos racimos espectaculares.
La hondarrabi zuri es prácticamente la totalidad del viñedo, excepto un pellizco de Folle Blanche, Sauvignon Blanc y Chardonnay, …
José cultiva en ecológico, firme defensor de los tratamientos de cola de caballo , plantas que rodean el viñedo por los cuatro costados, …
El viñedo se plantó en 2006 y desde entonces ha ido aportando mejoras y técnicas que ha ido poniendo en práctica a lo largo de estos años de aprendizaje.
La última de ellas y una de las más efectivas es la colocación de lonas blancas abiertas encima de las cepas para cuidar los racimos de heladas, granizos y otras eventualidades.
El resultado salta a la vista. Al estar metido en una pequeña hondonada, el “efecto invernadero” ayuda a una mejor ventilación y a atemperar esa humedad del ambiente y del suelo.
Pusimos para compartir otro vino de la Bizkaiko Txakolina en ecológico, el Artzai, que tanto nos gusta.
Basabe Ecológico es un txakoli ligero, muy fresco, largo y limpio, con ese pequeño aporte de Folle Blanche, Sauvignon y Chardonnay apenas perceptible que le hace diferente a la mayoría de los txakolis de la denominación.
De primeras, este txakoli llama la atención por dos cosas.
- Un pequeño carbónico en la punta de la lengua
- Una acidez muy agradable que hace salivar de principio a fin.
Cómo se nota que a José le gustan los txakolis estilo Getariako Txakolina , ligeros, con txinparta y muy agradables en el paso en boca.
Así ha construido la base y el esqueleto de este txakoli, pero con un aporte de estructura que le hace ser un punto más interesante y complejo.
El tapón sintético de polímero le aporta estanqueidad y cero problemas de TCA.
Divertida suma de intenciones en donde el vino de mayor peso y profundidad viste una botella bordelesa y el más ligero se viste de gala en la borgoñona, …
José es además un enamorado de la naútica, de hecho tiene una empresa de paseos en barco por la costa bizkaina y ría de Bilbao: mardebien
Eskerrik asko por compartir tu viñedo, enseñar tu pequeño gran tesoro y la buena tarde que pasamos, …
Animo José, … este txakoli va a dar muchas alegrías !!!
Txakoli Artzai. Gordexola
Visitamos Artzai , nuestros amigos Iker y Asier.
Txakoli y queso de oveja latxa de primera
El caserío y la viña se encuentra en una zona que es un pequeño valle, en montes que antiguamente eran robledales.
El recorrido que siempre hacemos hacia la viña está rodeado de ortigas , señal de suelos con alta materia orgánica, hierbabuena y salicaria , planta medicinal muy buena indicada para tomar en infusión para cólicos y temas estomacales.
La mayor parte de la viña, el 80% está plantada en 2002, sobre una altitud de 200 mts.
La ubicación y la orientación norte – sur es perfecta.
Hasta que no tuvo 12 años, parecía que le costaba arrancar, a partir de entonces el vigor fue incrementándose exponencialmente.
La variedad predominante en la viña es la zerratia en un 80%, con la hondarrabi zuri en el 20% restante en los 22.000 mts. de viñedo.
Lo normal es vendimiar sobre el 10-12 de octubre. Sólo un año se vendimió en noviembre.
Iker es un firme defensor de nuestras variedades.
“Queda mucho por hacer con ellas”, dice.
Lo primero que deshoja Iker es la hondarrabi zuri porque tiene más vigor que la zerratia.
Es viñedo cuidado “a la carta” y muy equilibrado.
Entramos en bodega, la sala de catas nos estaba esperando, …
Trajimos varios txakolis para compartir y hacer una comparativa …
Iker elabora dos tipos de txakoli
El Ulibarri , el de etiqueta blanca, es el criado en lías, fresco, más ligero que el Artzai , el de etiqueta negra, fermentado en barrica y con un punto más salvaje, con mayor capacidad de guarda.
Probamos Ulibarri , sus últimas tres añadas, 2018, 2019 y 2020 .
Son muy frescos, tanto en nariz como en boca, con los aromas típicos de las hondarrabis: pera, manzana, herbáceos, cítricos, mentolados …
Paso en boca suave, final muy limpio, equilibrados.
En el Ulibarri 19 salían aromas a enebro muy curiosos …
Iker nos agasajó con este Artzai 2007
Un txakoli que fue abriéndose en un abanico de aromas y sabores durante el tiempo que estuvimos y que demuestra una vez más la gran capacidad de guarda de nuestros txakolis.
Nos sorprendió la acidez tan bien integrada después de tantos años.
“Aquí va todo a su ritmo. No hay sistémicos que paran a la planta, … no hay abonos que estimulan ni herbicidas que envenenan el suelo …”
Seguimos con la añada 2018, quizás más evolucionada de lo esperado.
Puede que sea el txakoli con una curva de consumo más inmediata.
Los 15,5º nos hablan de una añada cálida, que nos da como resultado un txakoli muy maduro.
Esta añada 2019 es muy diferente a la anterior.
Aquí vemos menos proporción alcohólica y más frescura, un txakoli que se muestra con delicadeza sin perder el nervio y la potencia.
En aroma y en boca es sobresaliente, pero donde sobre todo destaca es en el recuerdo que deja en boca, muy largo, limpio, fresco y riquísimo.
Un auténtico txakoli 5 txapelas !!!
Buenísimo
Artzai 2020 se ha elaborado en dos barricas de 500 litros.
Es el primer año que pasa de las tradicionales de 225 litros a capacidades de 500. Creo, sinceramente que es todo un acierto,… el tiempo lo dirá.
Fermenta en barrica hasta primeros de febrero. La frescura y viveza que muestra es alucinante.
La proporción uva – madera me parece estar más compensada e incluso la calidad de las barricas me parece ligeramente superior.
La añada 2020 la probamos en depósito. Aún no ha sido embotellada.
Nos pareció una de las mejores añadas que ha elaborado Artzai , junto con la citada 2019 y la mítica 2014 …
Amable y cautivador, aroma a vainillas de altísima calidad fusionadas con un recital de fruta blanca, mentolados, quizás también un punto floral superior al de otros años y una acidez en boca muy equilibrada que te hace salivar y que es preludio de una capacidad de guarda bestial.
Nos encantó este vino, esta añada, a toda la mesa …
Salimos encantados una vez más de Artzai, catando las últimas añadas junto a elaboraciones de otros txakolineros, …
Eskerrik asko Iker, Asier!
Hasta pronto, Artzai !!!
Visita realizada el lunes 12 de julio 2021 en la bodega Ulibarri Artzaiak. Gordexola.
Iratxe Rementería, Jon Andoni Rementería y Javi Calzada, el equipo de “La guía del txakoli”
Itsasmendi Paradisuak Janeo Muskiz rosado
Gure Ahaleginak. Filoxera. Mirene
Maisu Txakolina , más conocida por Gure ahaleginak por ser esta su marca de txakoli más conocida, está situada en Orduña , donde Txetxu y Maite plantaron sus primeras viñas en 1987.
Arkaitz Larrazábal ha vivido desde crío el trabajo y la tradición txakolinera en casa.
Se formó en Logroño con estudios de enología y hoy en día ha tomado el relevo generacional de la familia.
Maisu es el nombre de la bodega donde Arkaitz elabora sus txakolis.
Los viñedos
Los viñedos presentaban a primeros de julio un vigor y una vegetación importantes.
Los tres viñedos de la bodega son:
- Gure ahaleginak,
- Ostebi y
- La Marquesa
Aquí vemos la nueva plantación que está junto a Gure ahaleginak de Hondarrabi zuri en un 80% y de Riesling en un 20% junto a la máquina anti heladas, que al ponerse en funcionamiento con esas aspas y generar aire en movimiento, evita los sustos en esas noches frías que pueden arruinar una cosecha …
La bodega
Gure ahaleginak es la marca más conocida y de mayor producción de la bodega. Ostebi es también su otra marca de txakoli tradicional, joven y fresco.
La producción entre las dos suman alrededor de 20000 botellas.
Para la elaboración del txakoli joven · Gure ahaleginak y Ostebi · Arkaitz trasiega el depósito entero a mitad de fermentación, con lo que se consigue una mayor limpieza e higiene al ser retiradas las lías gruesas.
También hace dos vinos de pequeña producción, en torno a las 1000 botellas anuales:
El tinto Filoxera que vio su primera añada en 2010, un hondarrabi beltza criado 6 meses en barrica francesa y Mirene , la joya de la corona, un coupage 50% de txakoli criado 1 año en barrica francesa y 50% txakoli criado en lías.
Su nombre es un acrónimo de las dos hijas de Arkaitz, Miren e Irene .
La cata de depósitos es a veces un deporte de alto riesgo, …
Si a la buena materia prima se le une el trabajo con las lías, los coupages de barrica e inoxidable, tonelerías de prestigio (en este caso Taransaud, tonelería de la zona de Burdeos – Cognac), conocimiento, experiencia y mucha paciencia, el resultado final no puede ser otro que txakolis que apuntan muy alto.
La cata
La cata tuvo un punto de inicio desde el minuto 1 espectacular.
En el `txoko´, Arkaitz había dispuesto un decantador con la primera añada de Filoxera · 2010 · un privilegio enorme y que nos puso el pelo de punta.
Una auténtica joya !!!
La hondarrabi beltza del 2010 compartió cata con la última añada de la casa, un 2019 aún por abrirse, aromas a fruta negra, herbáceo, vegetal pero sin la agresividad que notamos en otros txakolis tintos, variedad muy bien entendida y resuelta con elegancia, personalidad , pidiendo un segundo sorbo y un tercero.
Nos ha gustado y mucho este Filoxera , al que seis meses en barrica francesa le ha ayudado a madurar y a expresarse mejor.
Mirene .
Su primera añada fue 2018, alrededor de 1000 botellas.
La siguiente que saldrá al mercado será la 2020.
Eskerrik asko, Arkaitz por abrirnos tu casa y compartir estos momentos.
Hasta pronto !!!
Visita a bodega: Lunes 4 de julio 2021
Javi Calzada, Iratxe Rementería, Jon Andoni Rementería, Txomin Méndez y Sandra Oramas
Imágenes: Javi Calzada y Txomin Méndez
Arotz 2019 Hasi Berriak
Ir a comer un pintxo de tortilla al “Portal de Rioja” en Astrabu es toda una aventura!
Cómo se nota la pasión por el vino de Joseba.
Lo primero que te ofrece es una “Gabriel Glas” copa de tallo fino y de estética preciosa que facilita la aireación y la entrada en boca …
–
Me ha parecido un txakoli con carácter, de color amarillo pálido y ribete aún por evolucionar, todavía pajizo.
En nariz se muestra tímido, ligeramente cerrado.
Servido en torno a 10º de temperatura, salen notas de vainilla, madera integrada con fruta blanca.
Pocas bodegas tratan la madera tan bien como en Menpe, capacidades grandes · barrica de roble francés de 600 lts. en donde la relación fruta – madera conviven y permiten expresar lo mejor de cada uno: Frescura en la fruta y toda la complejidad en los taninos de barrica francesa de Seguin Moreau de 600 lts.
En boca, su paso nos transmite en una primera impresión que estamos ante un txakoli muy serio, de los llamados gastronómicos, de los de acompañar y compartir en mesa platos de cuchara, cuchillo y tenedor.
Su paso es contundente, expresa lo anticipado en nariz, poniendo en relieve sus notas cítricas, también salinas y herbáceas, características de la variedad hondarrabi.
También se nota su enorme potencial para años sucesivos
Es complejo y sobre todo muy bien trabajado por respetar la variedad, reconocible, y no ser nada cargante ni tablón, que es muy de agradecer.
Largo, con profundidad, aún joven y con gran proyección, da gusto probar, catar y beber estas joyas tan bien hechas.
Muy interesante este “Arotz” de Menpe , bodega de Ibarrangelu, en plena Reserva del Urdaibai.
Desde el mirador de la bodega en Ibarrangelu, impresionantes vistas, …
David y Arkaitz se han propuesto elaborar txakolis con una calidad sobresaliente y lo están consiguiendo en cada referencia y añada que sacan al mercado.
Pequeñas producciones que abarcan el tradiconal txakoli joven y fresco (Menpe), el elaborado en lías (Baserritar), el criado en tinaja (Nekazari) y este que tratamos hoy con crianza en madera (Arotz)
Disponen de dos parcelas, una en Mendata a 180-200 mts. de altura llamada “Nekesolo” y otra parcela en Rigoitia llamada “Maiaga” a 390 mts. de altura.
Este txakoli “Arotz 2019” proviene mayormente de la parcela “Nekezolo” .
Para este Arotz , del cual han salido al mercado 849 botellas, las variedades son un 20% Hondarribi Zuri Zerratia, 75% Hondarribi Zuri y un 5% otras como Riesling, Chardonnay y Sauvignon Blanc.
La fermentación fue espontánea con levaduras indígenas y el vino se respetó sin filtrar ni clarificar.
Hizo una fermentación en barrica de 600 litros de roble francés y posteriormente pasó un depósito inoxidable.
La crianza de diez meses en contacto con sus lías finas con su bâtonnage ha hecho que sume complejidad en aroma y en boca.
La fermentación y crianza en barrica, junto con el trabajo en lías le dan un valor añadido que se nota desde el minuto uno.
Le auguramos un buen envejecer en botella, una interesante curva de consumo a lo largo de los años debida a su gran esqueleto, la acidez, imprescindible para perdurar.
Eskerrik asko, Arkaitz, David, Menpe !!!
Producción Arotz 2019: 849 botellas
Egia Enea en Lalü Leioa
Visitar Lalü es como sentirse en casa.
Pides un txakoli y Txomin te pone a elegir entre más de una docena, …
De costa, de interior, joven, con lías, con paso en barrica, … es un lujazo!
Hoy hemos elegido este Egia Enea de Balmaseda. Un pedazo txakoli que es una verdadera pasada.
Atípico y singular, nada convencional.
Es un concierto en directo, pura magia, nada previsible.
Es un txakoli muy personal, underground, nada que ver lo `comercial´.
Difícil de definir, pero fácil de entender.
Quizás no sea el típico txakoli al que estamos acostumbrados a tomar, redondo, clásico.
Se nota una tensión en boca al que su elaborado transmite su personalidad.
Gran capacidad de guarda y súper recomendable.
Alfredo Egia vigneron
La Cayuela , estratos A modo de hojaldre, Es La base de Sobre La que se asientan los viñedos de Egia Enea .
Son capas intercaladas a modo de hojaldre, de lutitas, pizarras, esquisto, que se deshacen fácilmente junto a piedra arenisca.
Es la base donde las raíces penetran y conforme la edad del viñedo suma años, van profundizando cada vez más en él para aportar ese carácter en los vinos que le otorga mayor autenticidad.
Todo esto va ligado a una idea de viticultura clásica , en el sentido de echar los menos productos sintéticos posibles y luego en bodega no añadir levaduras comerciales y retringir en la medida de lo posible el uso de sulfuroso.
Arotz 2019 en «El portal de Rioja»
Ir a comer un pintxo de tortilla al «Portal de Rioja» en Astrabu es toda una aventura!

Cómo se nota la pasión por el vino de Joseba.
Lo primero que te ofrece es una «Gabriel Glas» copa de tallo fino y de estética preciosa que facilita la aireación y la entrada en boca …
–
Me ha parecido un txakoli con carácter, de color amarillo pálido y ribete aún por evolucionar, todavía pajizo.
En nariz se muestra tímido, ligeramente cerrado.
Servido en torno a 10º de temperatura, salen notas de vainilla, madera integrada con fruta blanca.


Pocas bodegas tratan la madera tan bien como en Menpe, capacidades grandes · barrica de roble francés de 600 lts. en donde la relación fruta – madera conviven y permiten expresar lo mejor de cada uno: Frescura en la fruta y toda la complejidad en los taninos de barrica francesa de Seguin Moreau de 600 lts.
En boca, su paso nos transmite en una primera impresión que estamos ante un txakoli muy serio, de los llamados gastronómicos, de los de acompañar y compartir en mesa platos de cuchara, cuchillo y tenedor.
Su paso es contundente, expresa lo anticipado en nariz, poniendo en relieve sus notas cítricas, también salinas y herbáceas, características de la variedad hondarrabi.
También se nota su enorme potencial para años sucesivos

Es complejo y sobre todo muy bien trabajado por respetar la variedad, reconocible, y no ser nada cargante ni tablón, que es muy de agradecer.
Largo, con profundidad, aún joven y con gran proyección, da gusto probar, catar y beber estas joyas tan bien hechas.

Muy interesante este «Arotz» de Menpe , bodega de Ibarrangelu, en plena Reserva del Urdaibai.

Desde el mirador de la bodega en Ibarrangelu, impresionantes vistas, …

David y Arkaitz se han propuesto elaborar txakolis con una calidad sobresaliente y lo están consiguiendo en cada referencia y añada que sacan al mercado.
Pequeñas producciones que abarcan el tradiconal txakoli joven y fresco (Menpe), el elaborado en lías (Baserritar), el criado en tinaja (Nekazari) y este que tratamos hoy con crianza en madera (Arotz)

Disponen de dos parcelas, una en Mendata a 180-200 mts. de altura llamada “Nekesolo” y otra parcela en Rigoitia llamada “Maiaga” a 390 mts. de altura.
Este txakoli «Arotz 2019» proviene mayormente de la parcela «Nekezolo» .
Para este Arotz , del cual han salido al mercado 849 botellas, las variedades son un 20% Hondarribi Zuri Zerratia, 75% Hondarribi Zuri y un 5% otras como Riesling, Chardonnay y Sauvignon Blanc.
La fermentación fue espontánea con levaduras indígenas y el vino se respetó sin filtrar ni clarificar.
Hizo una fermentación en barrica de 600 litros de roble francés y posteriormente pasó un depósito inoxidable.

La crianza de diez meses en contacto con sus lías finas con su bâtonnage ha hecho que sume complejidad en aroma y en boca.
La fermentación y crianza en barrica, junto con el trabajo en lías le dan un valor añadido que se nota desde el minuto uno.
Le auguramos un buen envejecer en botella, una interesante curva de consumo a lo largo de los años debida a su gran esqueleto, la acidez, imprescindible para perdurar.
Eskerrik asko, Arkaitz, David, Menpe !!!

Producción Arotz 2019: 849 botellas
Itsasmendi rosado
Hace tiempo que un vino no creaba tanto revuelo como éste .






Las catas en Erdikoetxe
Jon Andoni Rementería:
Visita a Gure Ahaleginak
En Orduña , la tradición txakolinera se remonta a más de 500 años.
La familia Larrazábal – Durana lleva más de tres décadas en el cultivo de la vid y elaboración de txakoli. En 1987 plantaron sus primeras viñas.
Arkaitz , desde crío, ha estado con su aita a pie de viña. Cuando creció, lo tuvo claro: estudió lo que toda la vida ha visto en casa. Cursó estudios de enología en Logroño para después volcar todo lo aprendido, en la bodega.
En enero de 2014 tomó las riendas de la bodega txakolinera.
La principal marca por la que se conoce a la bodega es “Gure Ahaleginak” (que siginifica “nuestros esfuerzos” en euskera)
Los viñedos se sitúan a unos 310 metros de altura. Son aproximadamente 2 hectáreas y media, únicos en Bizkaia que disponen de un mecanismo antiheladas que se pone en marcha en primavera con dos sistemas de aspersión y otro de ventilación que genera viento y hace que no hiele la planta.
En sus terrenos hay cuatro variedades blancas y una tinta, hondarrabi beltza, que da lugar a su carismático “Filoxera” , hoy en día criado en barrica francesa durante seis meses.
En septiembre de 2011 se presentó el tinto “Filoxera” vendimiado un año antes.
Filoxera es un tinto muy apreciado y premiado en las ferias, como en la del Ultimo lunes de Gernika (2018)
También protagonizó otra actividad pionera en febrero de 2013, cuando introdujeron durante medio año quince litros en una sima en las laderas de los montes de Orduña.
Ostebi es el segundo viñedo que se plantó en “Gure Ahaleginak” y el más pequeño de los tres que tienen hoy en día.
Fue a principios de los años 90, con una extensión aprox. de media hectárea con un 66% de hondarrabi zuri y un 33% de gros manseng .
En octubre de 2018, decidieron crear una actividad superbonita:
Una vendimia nocturna, …
De ahí nació Mirene , el acrónimo de Miren e Irene , las dos hijas de Arkaitz, un txakoli blanco, criado en sus lías y en barrica, fruto de los capazos recogidos durante esa tarde en los viñedos de al lado de casa, .. .
Aquí, el grupo de vignerons que participó en la jornada!.
El menda “fue el que sacó la foto, ..!
Volveremos en breve a catar el “Mirene” ya embotellado, pero eso será en una segunda entrada en el blog de “La guía del txakoli” …
En palabras de el periódico “El Correo”:
” Nace de la inquietud de elaborar un txakoli de máxima calidad con la variedad Hondarrabi zuri de nuestro viñedo mas adulto situado en Orduña.
Las uvas se recogen las últimas en vendimia buscando una mayor madurez de nuestro viñedo Gure Ahaleginak, buque insignia de la bodega.
Mirene es un txakoli amplio y complejo de los denominados vinos de guarda y que expresa el clima y rigor de las montañas que confiere la cuidad de Orduña. Criado sobre lías en barrica y un año en botella.”
Cuando Euskadi no existía: Historia geológica del País Vasco
Somos una especie joven en un mundo viejo que hemos proclamado como nuestro. Aprendimos a modelarlo en base a nuestras necesidades y ahora somos capaces de ir un paso más allá para centrarnos en las comodidades. Sin embargo a pesar de lo increíble de la evolución tecnológica las construcciones humanas siguen sin poder competir con la belleza de la región geográfica en la que vivimos. Desde el estuario de Urdaibai hasta el monte Gorbea, existen infinidad de parajes intermedios que la naturaleza tardó millones de años en modelar, caracterizados siempre por la presencia del mar y las montañas. Pero la tierra que pisamos no siempre estuvo ahí, hubo un tiempo en que ni siquiera existía. Un tiempo en el que se encontraba sumergida bajo las aguas del mar.
En un contexto mitológico podríamos afirmar que Tetis, la diosa del mar, tras una conducta escandalosa propia de cualquier dios que se precie, enfadó a su madre Gea causándole una preocupante migraña. Como resultado de la vasoconstricción y vasodilatación de las arterias de su gran cabeza que es la tierra, Euskadi surgió de las aguas. Dado el grotesco escenario al que la mitología nos tiene acostumbrados y tragándonos la congoja que supone asumir que el Amboto no sea más que un quiste, estamos preparados para afrontar una versión más realista y científica de los hechos. Una historia muy compleja que grosso modo podría resumirse de la siguiente manera:
Vivimos en un planeta que tiene 4600 millones de años, un número de diez cifras, y lo hacemos apenas desde hace 195.000 años. La historia geológica que nos concierne abarcaría desde antes de la aparición de los dinosaurios hasta después de su extinción hace 66 Ma (millones de años, según la International Stratigraphic Chart, 2020). A escala temporal geológica comprendería tres eras: la Paleozoica, la Mesozoica y la Cenozoica en ese orden, que antiguamente se denominaban eras Primaria, Secundaria y Terciaria.
Durante la era Primaria o Paleozoica, en una subdivisión llamada periodo Silúrico (441-419 Ma), el País Vasco se encontraba bajo el mar de Tetis, un mar de escasa profundidad donde se depositaban restos de fragmentos coralinos que darían lugar a rocas calizas. No es hasta finales del Carbonífero ( ̴ 300Ma) que como consecuencia de un evento geológico de formación de montañas denominado Orogenia Herciniana surgen las primeras tierras emergidas en el norte de Navarra (Macizo de Cinco Villas, Quinto Real, Alduides, Baigura, Mendibeltz etc.). Estas tierras expuestas a condiciones climáticas semiáridas se erosionaron y los productos derivados de esa erosión se depositaron a su alrededor dando origen así a montes Gipuzkoanos como los de Adarra y Oindi. Pero en definitiva, la mayor parte continuaba bajo el agua.
A comienzos de la era Secundaria o Mesozoica, el mar estaba en regresión. La península Ibérica no era más que islas encajonadas entre las placas tectónicas Euroasiática, Norteamericana y Africana, con el mar de Tetis extendiéndose hacia el este. Este encajonamiento se debía a que la tierra emergida formaba parte del supercontinente Pangea, rodeado por un océano único llamado Panthalassa. Es en esta Era durante el periodo Jurásico (200 Ma) cuando comienza a romperse. Como una balsa que navega sobre un océano fundido, la placa tectónica Africana comenzó a distanciarse de la Norteamericana dejando entre ellas una brecha que con el tiempo acabaría formando el actual Océano Atlántico. Este movimiento de la placa Africana provocó el desplazamiento de la microplaca Ibérica respecto a la Europea. La cuenca Cantábrica se hundió, los macizos Paleozoicos vascos se elevaron y el surgimiento del macizo del Ebro hizo que se perdiese la conexión con el futuro mar Mediterráneo.
Ya en el siguiente periodo, el Cretácico, queda definida la Cuenca Vasco-Cantábrica, susceptible al depósito de sedimentos procedentes de las áreas emergidas periféricas. Esta cuenca contenía un mar cálido y poco profundo repleto de vida, propio de ambientes subtropicales. Entre los fósiles de este periodo se han encontrado gasterópodos, cefalópodos (amonites), bivalvos (inocerámidos) y corales formando arrecifes que al morir contribuyeron al depósito de sedimentos de los que después surgirían las cadenas montañosas del Gorbea, el Aitzgorri y Aralar, entre otros. En este periodo se dan también dos sucesos consecutivos muy importantes: el primero es la rotación antihoraria en unos 20-30 grados de la microplaca Ibérica con respecto a la Europea (110-85 Ma) y el segundo la apertura del Golfo de Bizkaia ( ̴ 100Ma).
Metafóricamente hablando, la península medio anegada sería como un coche Mini que acaba de encontrar una plaza de aparcamiento que le viene justa, entre África y el resto de Europa, y trata de maniobrar para encajarse entre ambos con el método de aparcar al tacto. El ejemplo se complica cuando nuestro inocente conductor descubre que en el gigantesco todoterreno Africano hay una persona sentada con el pie puesto en el acelerador. El dueño del todoterreno pisa el acelerador empujando el parachoques trasero del Mini Ibérico, haciendo que se empotre contra Europa y abollando todo el capó. Tremenda avería la bautizamos como Orogenia Alpina, de la que surgirán los Pirineos pero también el resto de Euskadi.
Durante el movimiento de rotación antihoraria de la placa Ibérica, en el todavía imaginario ángulo que formaría nuestra costa con la costa francesa, se da un adelgazamiento de la corteza terrestre al que le sigue un intenso vulcanismo submarino (sector comprendido entre la ría de Gernika y alrededores de Beasain) que tuvo lugar por debajo de los 700-800 metros de aquel mar con la consiguiente apertura y formación del Golfo de Bizkaia. Al final de este periodo que pone fin a la era Secundaria sería cuando la placa Africana se desplaza hacia el norte como consecuencia de la apertura del océano índico y el desplazamiento de Iberia se invierte en sentido horario.
La extinción de los dinosaurios daría paso a la era Cenozoica o Terciaria, cuando tiene lugar la Orogenia Alpina (40 Ma). La microplaca Ibérica colisionaría al fin con Europa entre el Eoceno y el Oligoceno provocando el plegamiento, la fracturación y la emersión de los lechos sedimentarios depositados en la cuenca marina como una prolongación occidental de los pirineos. El macizo del Ebro se hunde y en su lugar quedan dos lagos: el lago de Treviño en Araba, entre Treviño y Valdegobia, y el gigantesco lago que constituía la depresión del Ebro y que alcanzaba toda la parte sur de Navarra. Pasarían millones de años hasta que estos lagos dejasen de serlo, pero a falta de pulir los detalles, Euskadi ya estaba terminada.
Puede que su creación no tenga un origen divino pero el resultado bien merece el sacrificio de subir las 241 escaleras hasta San Juan de Gaztelugatxe para admirar nuestra costa. Como un puesto fronterizo entre lo que es hoy y lo que un día fue, desde el islote escrutaríamos el horizonte preguntándonos si lo que el mar un día nos dio volverá a reclamarlo. La naturaleza es una artista insaciable e inconformista que jamás da por terminada una obra. A pesar de que no somos capaces de apreciar los cambios geológicos, la tierra continúa y continuará moviéndose ajena a nuestros proyectos de futuro. Pero eso, es otra historia.
IMAGEN 1. Evolución Euskadi (modificado de luberri.org)
IMAGEN 2. Esquema evolutivo de la apertura del Golfo de Bizkaia (Modificado de Carracedo-Sanchez et al. 2012).
Doctoranda en Biología, editora y escritora cuando la vida me deja. | Las vacunas salvan vidas y la única tierra plana que venero pertenece a Terry Pratchett.












